La economía venezolana podría a llegar a crecer a doble dígito en los próximos años y detrás de la captura de Nicolás Maduro está llegando un verdadero chorro de dólares que podría generar crecimientos fabulosos en distintos sectores de la economía.
Colombia arranca esta nueva etapa con una ventaja institucional, pero los empresarios nacionales podrían quedarse por fuera del boom si se ‘duermen’ o si no leen el contexto correctamente. Los próximos meses serán la clave.
Colombia no tiene nada garantizado
La nueva situación en Venezuela no fue un giro espontáneo de los acontecimientos. El gobierno de Estados Unidos entró a ese país, capturó a Maduro y hoy tiene muy contralo cualquier movimiento de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
El propio Donald Trump ha dicho abiertamente que el asunto aquí se llama petróleo y que espera beneficios para las empresas de su país. En otras palabras el empresariado colombiano no es el único que quiere aprovechar el resurgir económico de Venezuela.
“Si el empresario colombiano se queda esperando de unas políticas públicas y de que lo inviten: eso no va a llegar nunca. Los espacios se lo tienen que bregar ellos en un entorno muy competitivo. La señal es muy clara: el chorro del dinero viene de Estados Unidos y quiere financiar y quiere beneficiar a las empresas americanas. Bueno, ¿cómo te puedes disfrazar de empresa americana?”, explica Eduardo Fortuny de Dinámica Venezuela, una de las firmas de consultoría más importantes de ese país.
Para Fortuny es claro que las empresas colombianas que ya están en Venezuela tendrán que jugársela a fondo para mantener su posición de mercado, aunque quizá la estrategia ganadora será asociarse con empresas norteamericanas.
Las empresas colombianas por ejemplo, pueden ofrecerle a socios estadounidenses su experiencia en terreno y la ventaja de que Colombia ya tiene un terreno ganado para hacer negocios con Venezuela.
¿Dónde están las oportunidades para que los colombianos inviertan en Venezuela?
Para Fortuny y otros analistas aunque el centro de gravedad es el petróleo el chorro de dinero llegará a otros sectores. Por ejemplo, los servicios a petroleras serán cruciales en un entorno en donde lo primero que hay que hacer es ‘reparar’ o poner a punto una infraestructura que se oxidó.
También será crucial la ‘reparación’ del sistema eléctrico porque sin energía otras industrias no son posibles. Por ejemplo, Colombia está en una posición inmejorable para ofrecerle electricidad a Venezuela ya que la interconexión en la subestación San Mateo (Santander) llega directo a una zona que hoy prácticamente está desconectada del sistema eléctrico venezolano. Tan evidente es esta ventaja que Ecopetrol está haciendo planes sobre cómo concretar las exportaciones de energía.
Otros empresarios empiezan a evaluar la posibilidad de hacerse atractivos para la reparación de las turbinas de generación de electricidad.
Para Carlos Luna, presidente Ejecutivo de Cavecol, es clave que los colombianos puedan ofrecer materia prima e insumos a una nueva generación de industria en Venezuela de modo que empiecen a complementar y no solo a competir.
Además el transporte de carga podría traer oportunidades cruciales ya que hoy Venezuela tiene apenas un 10% de la flota de camiones de carga que tiene Colombia.
El terreno ganado por Colombia
Colombia arrancó bien parado para esta nueva era: Las fronteras están abiertas y hay acuerdos comerciales e incluso logísticos sobre la mesa.
“Colombia y Venezuela negociaron un acuerdo de protección bilateral de inversiones que se negoció durante la época en que se reabrió la frontera, y ese es un instrumento institucional muy importante que ya ha sido aprobado por la Asamblea de Venezuela, que ya ha sido aprobado por el Congreso y por la Corte Constitucional Colombiana, y ya los gobiernos están haciendo intercambios de notas para que entre en vigor el próximo 30 de marzo. A partir del 30 de marzo tendremos en vigor un acuerdo de protección recíproca de inversiones que es muy importante porque desincentiva las expropiaciones e incentiva, por el contrario, la seguridad a las inversiones en territorio venezolano”, explicó Luis Felipe Quintero presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio Colombovenezolana.
Además ambos paises tienen un acuerdo de transporte que podría facilitar el movimiento en frontera y un memorando de entendimiento para poner en marcha una zona económica binacional.
Desde la reapertura de fronteras el comercio binacional ha venido aumentando y el año pasado superaron los mil millones de dólares.
¿Qué viene hacia adelante?
En Venezuela el péndulo apunta al sector privado y el nuevo gobierno está cada vez más abierto a ‘desprenderse’ del protagonismo y dejar que el mercado actúe.
Ya lo hizo con hidrocarburos y los analistas dan por sentado que otros sectores vendrán detrás. De momento, será clave monitorear las reformas y entender su impacto. Según Fortuny el ritmo de las reformas puede continuar hasta el momento en que arranquen las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
“Desde Cavecol hemos hecho lobby para promover algo que que sea tendiente a acompañar otro instrumento jurídico que acompañe a ese acuerdo de promoción de protección de inversiones recíprocas, como es el tema de lo que tiene que ver con un tratado binacional para evitar la doble tributación, que en en en el tema específico de la negociación de comercio de servicios vendría a ser muy provechoso, muy beneficioso para el sector empresarial de ambos lados de la frontera, sobre todo porque ahora en tiempos de globalización, este, el comercio más importante es el comercio de servicios, el comercio transfronterizo de servicios”, agregó Luna.