El Departamento Administrativo Nacional de Estadística informó que la tasa de desempleo en enero de 2026 se ubicó en 10,9 %, una reducción frente al mismo mes del año pasado. Sin embargo, los gremios empresariales pidieron cautela al analizar la cifra.
La ANDI señaló que parte de la disminución se explica por una menor participación laboral: “Más de 410.000 personas salieron de la fuerza de trabajo y pasaron a la inactividad”, resaltaron en un comunicado.
Además, de acuerdo con el gremio, el crecimiento del empleo fue moderado y estuvo impulsado principalmente por trabajadores por cuenta propia y empleadores, mientras que el empleo asalariado mostró un aumento marginal. Para la ANDI, esto podría reflejar la proliferación de micronegocios cuya sostenibilidad no es clara.
Por su parte, AmCham Colombia advirtió que la lectura completa del mercado laboral sigue siendo retadora, ya que, pese a la baja en el desempleo, la tasa continúa en dos dígitos y la cifra desestacionalizada mostró un leve repunte.
“Más de 410.000 personas salieron de la fuerza laboral, es decir, hay menos gente buscando trabajo. Persisten los desafíos estructurales: la informalidad continúa alta (55 %). Aunque cayó, se redujo en 80.000 personas frente a enero del año pasado, sigue representando una parte grande del empleo que no cotiza ni contribuye plenamente”, señaló María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham.
AmCham también puso el foco en la informalidad, pues, si bien registró una leve reducción frente al año anterior, sigue representando más de la mitad del empleo en el país, lo que limita la estabilidad de los trabajadores y la sostenibilidad del sistema de protección social. El gremio subrayó que el aumento del trabajo por cuenta propia, junto con la caída en sectores como comercio y alojamiento, evidencia ajustes en la estructura del empleo que requieren atención.
“Bajó el desempleo, pero si más gente deja de buscar y la informalidad sigue alta, es como celebrar que baja la fiebre porque se dañó el termómetro”, indicó.
En ese sentido, concluyó que celebrar la reducción del desempleo sin considerar la menor participación y los altos niveles de informalidad podría dar una señal incompleta sobre la verdadera situación del mercado laboral al inicio de 2026.