“Sería delicado bajar salario mínimo, pero doblemente irresponsable subirlo más”: ANDI
Para el presidente de la Andi hay que asumir como sociedad el aumento del salario mínimo, pues podría ser peor hacer ajustes. "Que no se repita en el futuro", dice.
El debate por el salario mínimo en Colombia vuelve al centro de la discusión nacional. Luego del decreto que fijó un incremento cercano al 23,7 % para 2024, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master, aseguró que desmontar el aumento sería “delicado”, pero que avanzar hacia un nuevo ajuste sería “doblemente irresponsable”.
En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, el dirigente gremial reconoció que la decisión inicial del Gobierno generó costos económicos significativos, pero defendió la necesidad de respetar lo que calificó como una situación consolidada para millones de trabajadores.
“Estamos en una situación inédita. Ya hay unos hechos cumplidos que son muy importantes, que inclusive en nuestra opinión generan unos derechos importantes de los trabajadores que no deberían ser tocados”, afirmó Mac Master.
Salario Mínimo 2026
Derechos adquiridos y responsabilidad empresarial
El presidente de la ANDI subrayó que el aumento ha beneficiado a cerca de 2,45 millones de familias, por lo que revertir la medida tendría consecuencias sociales y empresariales profundas.
“Sería muy difícil usted llegar a decirle en este momento a una persona que ya planificó su vida, que ya cuenta con eso (…) ‘no, sabe que ya no tiene sus ingresos’. Eso es muy complejo desde el punto de vista de la relación entre empleadores y trabajadores”, señaló.
Aunque reconoció que el incremento tuvo efectos inflacionarios y presiona el mercado laboral, sostuvo que desmontarlo ahora implicaría trasladar a los trabajadores el costo de un error gubernamental. “Los trabajadores no tienen por qué pagar los platos rotos de ese error del Gobierno”, puntualizó.
Salario mínimo 2026.
Foto: Freepik.
Inflación, informalidad y desempleo: los costos del aumento
Mac Master fue enfático en advertir que el incremento del salario mínimo ya está impactando variables sensibles de la economía. “Efectivamente, la inflación se va a golpear, se está golpeando. Efectivamente, el empleo se va a golpear, se está viendo en términos de mayor informalidad y desempleo”, explicó.
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El dirigente gremial recordó que en Colombia existen más de 11 millones de personas que ganan menos de un salario mínimo, por lo que un aumento desproporcionado puede afectar de manera indirecta a quienes están fuera del mercado formal.
El Gobierno se olvidó de 11 millones de personas que ganan mucho menos que el salario mínimo. Se olvidó del efecto inflacionario sobre la mayoría de los hogares colombianos
advirtió.
En términos económicos, el alza del salario mínimo influye en costos empresariales, precios de bienes y servicios, aportes parafiscales y contratos indexados, lo que puede trasladarse al consumidor final.
Rechazo a un nuevo incremento hacia el “mínimo vital”
Uno de los puntos más sensibles de la discusión actual es la posibilidad de que el Gobierno impulse un nuevo ajuste gradual para alcanzar el denominado “mínimo vital”, estimado en cerca de 2.155.000 pesos mensuales, cifra superior al salario fijado en enero.
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Frente a ese escenario, Mac Master fue categórico: “Sería no solamente una irresponsabilidad en su momento hacerlo de esa forma, sino que sería doblemente irresponsable” avanzar hacia un nuevo incremento.
A su juicio, una medida de esa naturaleza profundizaría los efectos inflacionarios y ampliaría la brecha de informalidad. “El Gobierno tendrá que saber si va a asumir el eventual desempleo y la eventual informalidad que se va a producir como consecuencia de esa decisión”, añadió.
Diferencias entre gremios y respeto institucional
El presidente de la ANDI también marcó distancia frente a otros gremios que sí demandaron el decreto del salario mínimo, como Fenalco. Aunque reconoció que existen posturas distintas dentro del sector empresarial, explicó que la ANDI decidió no demandar la norma por considerar que ya se trataba de una situación jurídicamente consolidada.
“Somos muy respetuosos de la posición de cada uno. Entiendo que valoren como tan costoso para la economía el incremento, pero una vez se produjo y tenemos tantas personas ganando su salario, a esta sociedad no le queda bien hacer el cambio”, sostuvo.
En cuanto al papel del Consejo de Estado, defendió la independencia judicial y la necesidad de establecer límites claros a la actuación del Ejecutivo. “El Ejecutivo no puede cometer arbitrariedades, no puede hacer cosas que están por fuera de la ley. Es muy importante que el Consejo de Estado establezca esos límites”, afirmó.
Un debate abierto sobre el salario mínimo en Colombia
El aumento del salario mínimo del 23,7 % se convirtió en uno de los más altos de las últimas décadas, en un contexto de inflación elevada y desaceleración económica. Mientras el Gobierno argumenta que busca cerrar brechas sociales y avanzar hacia el concepto de mínimo vital, el sector empresarial advierte sobre los riesgos macroeconómicos.
Para Mac Master, el punto de equilibrio pasa por asumir el incremento ya decretado, pero evitar nuevas decisiones que profundicen los costos. “Las condiciones de hoy no son las mismas de diciembre. Ya es un hecho cumplido”, recalcó.