El pulso de los defensores de las peleas de gallos en la Corte que buscan anular la prohibición
A la Corte Constitucional han llegado conceptos y solicitudes que piden modificar la extensión de la decisión que prohibió las peleas de gallos a la par del rejoneo, becerradas y tientas.
El pulso entre los defensores de animales y quienes buscan anular parte del fallo que refrendó la prohibición de las corridas de toros en el país está vigente en la Corte Constitucional.
Blu Radio accedió a una serie de documentos que dan cuenta de la batalla jurídica que se está librando en el alto tribunal, que en 2025 dio vía libre a la Ley ‘No más olé’, que prohíbe estos espectáculos taurinos, pero además sentó un precedente al prohibir otras prácticas, entre ellas, las peleas de gallos.
Este expediente reposa en el despacho del magistrado Miguel Efraín Polo y allí, en octubre del año pasado, la Federación Nacional de la Gallística Colombiana (Fenagacol) presentó una solicitud de nulidad contra esa sentencia.
Corte Constitucional -
Foto Rama Judicial
La organización no cuestionó la decisión general de la Corte Constitucional, sino el plazo de tres años fijado para la transición, al considerar que no estaba condicionado a la implementación efectiva de medidas para quienes viven de esas actividades.
Como la sentencia todavía no ha sido notificada oficialmente, el magistrado ponente dispuso que el trámite de nulidad solo se activaría después de la notificación, siguiendo la jurisprudencia de la propia Corte.
El tira y afloja entre los defensores de animales y los amantes de los espectáculos con animales
Peleas de gallos
Foto: AFP
Las organizaciones Fundación Colectivo Identidad Animal y la Red Nacional de Abogados en Derecho Animal (ALEGATO) presentaron ante la Corte Constitucional un nuevo escrito de intervención en el que piden desestimar las demandas de inconstitucionalidad contra la ley y mantener la norma que prohíbe actividades como las peleas de gallos y otras prácticas consideradas de maltrato animal.
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Según el escrito, actividades como las peleas de gallos y las cabalgatas no pueden recibir protección constitucional, pues implican instrumentalización de los animales y afectan su bienestar, lo que contradice el desarrollo jurisprudencial que ha reconocido a los animales como “seres sintientes”.