Varias aerolíneas estadounidenses y canadienses cancelaron el domingo decenas de vuelos a destinos en México tras disturbios relacionados con una operación militar en la que murió el capo Nemesio Oseguera, un importante jefe narco.
Las aerolíneas estadounidenses United, Southwest y Alaska, así como las canadienses Air Canada y WestJet/Sunwing, anunciaron en comunicados separados la cancelación de vuelos a Puerto Vallarta, Guadalajara y también a Manzanillo.
Varias compañías precisaron que algunos aviones tuvieron que dar la vuelta cuando ya estaban en ruta hacia México.
No obstante, por medio de un comunicado el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) informó que el Aeropuerto Internacional de Guadalajara (GDL) “opera con normalidad este domingo 22 de febrero, sin cancelaciones ni afectaciones en sus operaciones aéreas”.
También, manifestaron a la comunidad en general que las situaciones registradas en diversas zonas del estado “no impactan la operación interna de la terminal aérea ni la seguridad dentro de las instalaciones”.
De igual forma, anunciaron que la terminal aérea se encuentra bajo protección de los elementos de la Guardia Nacional (GN) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
Es importante precisar que no se han registrado incidentes al interior de las instalaciones ni existe riesgo para pasajeros, colaboradores o visitantes, explica el comunicado e indica que la información y material que circula en redes sociales no corresponden a situaciones de riesgo dentro de las terminales, sino a psicosis presentada entre los pasajeros.
Frente a este panorama, la Embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos ante la ola de violencia.
En un comunicado publicado en sus redes sociales, la delegación diplomática señaló: “Debido a las operaciones de seguridad en curso en varios estados, así como a los bloqueos de carreteras y la actividad delictiva relacionada, los ciudadanos estadounidenses deben refugiarse en los lugares mencionados hasta nuevo aviso”.
Lo anterior pudo desencadenar la decisión de las aerolíneas de cancelar algunos vuelos hacia los territorios afectados por la ola de violencia en México.