El Gobierno nacional expidió el decreto mediante el cual impone un arancel del 30 % a 23 partidas arancelarias (desagregadas en 73 subpartidas) de productos importados desde Ecuador y establece restricciones al ingreso terrestre de varias mercancías por los pasos fronterizos de Ipiales y Puerto Asís.
La medida surge como respuesta a la decisión del Gobierno de Daniel Noboa de poner un arancel igual a productos colombianos, argumentando falta de cooperación en las fronteras para la lucha contra bandas criminales.
Según el decreto, la decisión ecuatoriana habría generado una “grave tensión internacional” y un desequilibrio en las condiciones de comercio bilateral. El Gobierno colombiano sostiene que el arancel impuesto por Quito podría provocar una caída de hasta el 97 % en las exportaciones hacia ese país, lo que representaría pérdidas cercanas a los 1.803 millones de dólares y un fuerte impacto en regiones como Antioquia, Bogotá, Valle del Cauca, Cundinamarca y Bolívar.
El nuevo arancel colombiano aplica a productos como el arroz, plátano, banano bocadillo, cebolla, tomate, fríjol, papa, maracuyá, coco, aguacate Hass y productos pesqueros como camarón y trucha. En varios casos, el decreto no prohíbe totalmente la importación, pero limita su ingreso por vía terrestre, permitiéndolo únicamente por transporte marítimo o aéreo.