Iván Colmenares: el relato de abogado colombiano que estuvo preso por régimen venezolano
Su detención se produjo en la frontera por Arauca, mientras intentaba sellar su pasaporte para visitar a su familia en Cúcuta. Sin una razón lógica o justa, fue señalado por el régimen venezolano como "terrorista" o "conspirador", debido a su perfil profesional y su anterior trabajo con el Ejército Nacional de Colombia como profesional de defensa.
Iván Colmenares, un abogado defensor de derechos humanos y experto en temas migratorios, regresó a la libertad hace apenas dos meses tras vivir una pesadilla que duró exactamente 360 días.
Su detención se produjo en la frontera por Arauca, mientras intentaba sellar su pasaporte para visitar a su familia en Cúcuta. Sin una razón lógica o justa, fue señalado por el régimen venezolano como "terrorista" o "conspirador", debido a su perfil profesional y su anterior trabajo con el Ejército Nacional de Colombia como profesional de defensa.
Piden liberación de presos políticos en Venezuela
Foto: AFP
Colmenares fue liberado en octubre pasado junto a otros 17 compatriotas, en lo que se presume es parte de un diálogo político entre el gobierno de Estados Unidos y quienes ostentan el poder en Venezuela.
Sin embargo, su retorno a la vida civil ha estado marcado por la necesidad de alzar la voz por los 22 colombianos que aún permanecen detenidos bajo condiciones inhumanas.
"El Rodeo I"
Durante su cautiverio, Colmenares fue trasladado al centro penitenciario El Rodeo I, recientemente renombrado por el régimen como CESMAS (Servicio Especial de Máxima Seguridad). Según el relato del abogado, este lugar es una cárcel de máxima seguridad que el gobierno de Nicolás Maduro adecuó en 2024para recluir a presos políticos, siendo incluso "peor que el Helicoide".
Cárcel Helicoide
Foto: AFP
Las condiciones de vida en CESMAS son descritas como totalmente precarias. Los detenidos enfrentan humedad constante, plagas de cucarachas y una higiene inexistente, llegando a pasar días sin jabón y limitados a un solo baño diario con agua.
Además, el aislamiento es absoluto: Colmenares denunció que durante los primeros siete meses estuvo totalmente incomunicado, sin que su madre o su hermana supieran si estaba vivo. Las normas internas prohíben estrictamente hablar con otros presos y los reclusos extranjeros son escondidos de la población general venezolana para evitar que se filtre información sobre su estado.
Tortura psicológica
Más allá del maltrato físico y las carencias, Colmenares enfatizó la sistemática violación de los derechos humanos y el maltrato psicológico. "En la cárcel nunca hay días buenos, siempre hay días malos y días peores", recordó, señalando que la libertad en Venezuela no depende de la justicia, sino de una autorización vía WhatsApp.
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Un aspecto particularmente cruel de su detención fue la exposición forzada a programas de propaganda política de Diosdado Cabello y Nicolás Maduro, los cuales eran el único medio para obtener alguna información del mundo exterior, convirtiéndose en una forma adicional de tortura.