La finalización de la Ley de Garantías, que restringe ciertos procesos de contratación durante los periodos electorales, volvió a poner bajo la lupa el manejo de los recursos públicos en la recta final del actual Gobierno. Aunque la normativa permite que la administración continúe contratando hasta el último día de su mandato, el volumen de contratos firmados en pocas semanas ha despertado cuestionamientos sobre la transparencia y la conveniencia de estas decisiones en medio de la transición presidencial.En entrevista en Mañanas Blu 10:30, el director ejecutivo de Transparencia por Colombia, Andrés Hernández, presentó los resultados de un seguimiento realizado por la organización entre el 22 de junio, un día después de la segunda vuelta presidencial, y el 10 de julio. El informe revela que durante ese periodo se suscribieron más de 49.000 contratos por cerca de 7,5 billones de pesos en todo el país. De ese total, 3,4 billones de pesos corresponden al Gobierno nacional, una cifra que, si bien no constituye una irregularidad en sí misma, sí amerita una revisión detallada.Hernández fue enfático en señalar que no existe ninguna prohibición legal que impida al Gobierno saliente seguir contratando hasta el final de su mandato. “No hay ningún impedimento normativo para que este o gobiernos anteriores hubieran dejado de contratar entre la segunda vuelta y la entrega del mandato”, explicó. Agregó que el Ejecutivo mantiene plenamente vigente su competencia para ejecutar recursos públicos mientras permanezca en funciones.Sin embargo, el director de Transparencia por Colombia advirtió que el elevado volumen de contratación en un periodo tan corto debe analizarse con especial atención. “Podría tener una lectura de qué pasa después de garantías, donde termina represada una gran cantidad de recursos públicos, pero al mismo tiempo podría tener una lectura de generar unas alertas alrededor de qué está pasando con esa contratación”, afirmó.Uno de los aspectos que más preocupa a la organización es la modalidad de contratación utilizada. Según Hernández, la contratación directa fue la más frecuente dentro del periodo analizado, con aproximadamente 344.000 millones de pesos comprometidos bajo este mecanismo, principalmente en contratos de prestación de servicios y apoyo a la gestión.Aunque aclaró que esta modalidad no implica necesariamente actos de corrupción, sí insistió en la necesidad de ejercer controles adicionales. “Esto no necesariamente significa corrupción per se, pero sí significa una alerta que hay que ojalá revisar desde organismos de control y, por supuesto, también el gobierno entrante”, indicó.El análisis también buscó establecer si este comportamiento representa una anomalía frente a administraciones anteriores. Sobre este punto, Hernández explicó que la comparación con el cierre del gobierno de Iván Duque resulta compleja debido a factores como la emergencia sanitaria y las diferencias en el contexto económico. No obstante, sostuvo que no parece tratarse de un comportamiento atípico.“No pareciera ser un comportamiento necesariamente atípico que en la salida de un gobierno, después de la ley de garantías, tenga un pico alto de gasto. Esto no quiere decir de todas formas que no haya banderas rojas”, precisó.El directivo recordó además que la Contraloría ya había advertido un incremento significativo en la contratación justo antes de la entrada en vigor de la Ley de Garantías, cuando se registró un pico cercano a los 8 billones de pesos en apenas una semana. Ahora, con el levantamiento de las restricciones, vuelve a observarse un aumento importante en la ejecución de recursos públicos.Otro de los hallazgos del informe es que el 52 % de los contratos fueron suscritos por entidades territoriales, mientras que el 48 % restante corresponde al nivel nacional. Aunque el Gobierno concentra los mayores montos de inversión, la actividad contractual es más numerosa en departamentos y municipios.Frente al debate sobre la descentralización administrativa planteado por el gobierno entrante, Hernández consideró que trasladar temporalmente la sede del Ejecutivo a diferentes ciudades tendría principalmente un efecto simbólico y no resolvería los problemas estructurales relacionados con la corrupción.“La corrupción no está exclusivamente ni en el nivel descentralizado ni a nivel nacional. Nuestros datos indican que hay corrupción en los dos niveles casi que por igual”, aseguró. En su concepto, una verdadera descentralización requiere avanzar en una ley de competencias que defina con mayor claridad las funciones, los recursos y los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas para las entidades territoriales.Finalmente, Hernández reiteró que el propósito del informe no es cuestionar la legalidad de la contratación realizada, sino aportar información que permita fortalecer la vigilancia institucional durante el proceso de empalme entre gobiernos.“Aquí hay un tema importante por revisar en términos de gestión y, de nuevo, de poder mirar con datos específicos dónde están esas alertas que órganos de control y el gobierno entrante deberán mirar”, concluyó. Con ello, Transparencia por Colombia insiste en que el cierre del actual mandato debe estar acompañado de la mayor responsabilidad y transparencia posible en el manejo de los recursos públicos.
La Contraloría General de la República alertó sobre la firma de 6.292 contratos directos por un valor superior a 2 billones de pesos en sectores que no tendrían excepción dentro de la Ley de Garantías, tras su entrada en vigor.El análisis fue realizado por la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (DIARI), que revisó la contratación directa efectuada entre el 31 de enero y el 27 de febrero de 2026, periodo en el que ya aplicaba la restricción legal que limita este tipo de contratación por parte de las entidades estatales hasta el final del proceso electoral.En total, la entidad examinó 25.685 contratos por 2,8 billones. Luego de depurar las excepciones contempladas en la norma, que permiten contratación en sectores como salud, defensa y seguridad, así como en casos de emergencia, desastre, urgencia manifiesta o crédito, el organismo de control identificó que 2 billones corresponden a contratos en sectores no exceptuados.Según el informe, los sectores sociales, comercio y desarrollo, inclusión social, justicia y servicios públicos concentran el mayor número de contratos directos reportados durante la vigencia de la Ley de Garantías sin que, en principio, estuvieran cobijados por las excepciones.Seguimiento a posible uso proselitista de recursosLa Contraloría también adelanta un monitoreo al uso de recursos públicos con posibles fines proselitistas en época electoral.Entre el 1 de octubre del año pasado y el 30 de enero de 2026 se identificaron 17.841 contratos directos por más de $1,68 billones destinados a eventos, publicidad, conciertos, refrigerios, tarimas o logística.Posteriormente, ya con la Ley de Garantías en vigor, se detectaron 368 contratos directos adicionales por 31.959 millones entre el 31 de enero y el 27 de febrero de 2026, asociados a este mismo tipo de actividades.El Contralor General señaló que la entidad actúa como garante técnico del correcto uso de los recursos públicos. “En este escenario, la Contraloría General de la República no actúa como actor político, sino como garante técnico de la correcta destinación del gasto. Su función es verificar que los recursos públicos no sean desviados hacia finalidades distintas a las previstas en la ley”, afirmó.La presión presupuestalRodríguez señaló que hay más presiones presupuestales, en parte por el incremento en el pago de la reposición de votos, aunque aclaró y recordó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) justificó el aumento en un ajuste técnico que estaba pendiente. Para 2025, el valor de la reposición por cada voto válido es de 8.433 pesos.
La Contraloría General de la República ha encendido las alarmas tras detectar un incremento masivo en la contratación estatal durante el primer mes del año. Según el informe de la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (Diari), el Gobierno Nacional suscribió una cifra récord de contratos justo antes de que entrara en vigencia la Ley de Garantías, la cual restringe la contratación directa para evitar el uso de recursos públicos con fines electorales.Andrés Felipe Cifuentes, director de la Diari, de la Contraloría, explicó en diálogo con Mañanas Blu, que entre el 1 y el 30 de enero de 2026 se firmaron 521.269 contratos, cuyo valor total asciende a los 32.88 billones de pesos. Lo más preocupante para el organismo de control es la concentración del gasto en un periodo de tiempo extremadamente corto: el 45% de esta contratación se comprometió únicamente en la última semana de enero, alcanzando su punto máximo el 30 de enero con firmas por 5.7 billones de pesos en un solo día.El predominio de las órdenes de prestación de serviciosEl análisis de la Contraloría revela que la modalidad de órdenes de prestación de servicios (OPS) representa el "pareto" o el grueso de esta situación contractual. De la cifra total, aproximadamente 22.34 billones de pesos corresponden a este tipo de contratos, lo que suma alrededor de 501.000 órdenes emitidas. Cifuentes señaló que esto representa un aumento del 5% en comparación con los contratos firmados en el periodo previo a la Ley de Garantías del año 2022, lo que evidencia una tendencia creciente a centralizar la contratación de personal contratista bajo esta modalidad antes de las restricciones.Sectores bajo vigilancia especialEl informe de la Diari no solo detalla cifras globales, sino que identifica con precisión los sectores donde se está concentrando el flujo de recursos. El sector de Inclusión Social lidera ampliamente la lista con 16 billones de pesos contratados durante la vigencia. Otros sectores que muestran movimientos significativos, con cifras que oscilan entre los 5 y 8 billones de pesos, son Minas y Energía, Salud y Trabajo.Medidas de control y trazabilidad electoralAnte la pregunta sobre si este incremento está ligado directamente a la cercanía de las elecciones, Cifuentes fue cauteloso pero enfático en que la función de la Diari es precisamente salvaguardar los recursos para que no queden supeditados al proceso electoral. "Es lo que tenemos que empezar a revisar", afirmó el director, explicando que ya se han emitido alertas a las 14 contralorías delegadas sectoriales.Escuche aquí la entrevista:
La Procuraduría General de la Nación confirmó la puesta en marcha y el fortalecimiento de un grupo élite dedicado a la persecución de la indebida participación en política y de eventuales irregularidades en la contratación estatal, en el marco del cumplimiento de la Ley de Garantías de cara a los procesos electorales de Congreso y Presidencia para el periodo constitucional 2026–2030.El procurador general, Gregorio Eljach, explicó que la actuación del Ministerio Público no se limita a la contratación estatal y que el énfasis está puesto también en prevenir y sancionar el uso indebido del cargo público con fines proselitistas. “Se han adelantado algunas preventivas, tenemos un grupo élite de persecución de la indebida participación en política, no solamente de la contratación. Entendamos que esto no es automático, que alguien dijo y yo lo sanciono; esto tiene un debido proceso, tiene unos tiempos, tiene unas garantías, tiene un derecho de defensa”, señaló.La normatividad vigente prohíbe expresamente a los funcionarios públicos utilizar su cargo, los recursos del Estado o información reservada para apoyar candidatos, hacer proselitismo político o presionar a sus subalternos. No obstante, el procurador precisó que no toda manifestación política constituye una falta disciplinaria. “Tenemos unas tareas que hemos venido haciendo en preventiva, tenemos unas circulares que todos los alcaldes conocen. No podemos ponerle un funcionario nuestro a cada candidato, a cada funcionario público, pero estamos vigilantes de que no se haga indebida participación en política; eso hay que dejarlo muy claro, no toda manifestación en política resulta indebida, resulta castigable”, afirmó.En ese sentido, el jefe del Ministerio Público explicó que solo aquellas conductas que están expresamente definidas como prohibidas en el Código Disciplinario y en las circulares vigentes son objeto de vigilancia y eventual sanción. “Solo aquellas que el código o las circulares establecen como indebidas, como prohibidas, esas las estamos vigilando, y ya venimos produciendo algunos resultados que ustedes mismos han señalado”, agregó.Sobre la forma en la que actúa la Procuraduría en estos casos, Eljach sostuvo que se trata de un trabajo técnico y discreto: “Nosotros venimos actuando silenciosamente, no hacemos algarabía de todo lo que hace la Procuraduría. Somos un organismo pacífico que da resultados cuando hace los fallos. No es tan inmediato, pero sí tenemos un rigor en asumir qué conductas podrían resultar violatorias de la prohibición de indebida participación y cuáles no lo son”, indicó.El procurador insistió en que los procesos disciplinarios requieren tiempo y el respeto estricto de las garantías procesales de las personas investigadas. “Eso lleva un tiempo, un procedimiento y unos derechos que a las personas involucradas también hay que garantizarlos. Nosotros somos neutros en eso”, subrayó, al tiempo que envió un mensaje directo a los servidores públicos: “A todos quienes ejercen funciones públicas se les hace la misma invitación, el mismo llamado, no hagan participación indebida en temas políticos, porque tienen que atenerse a las consecuencias”.En paralelo, la Procuraduría ha reiterado a los nominadores, jefes de personal y responsables de control interno de las entidades del Estado las restricciones en materia de empleo público previstas en la Ley 996 de 2005, conocida como Ley de Garantías. Estas limitaciones aplican con ocasión de los procesos electorales de Congreso de la República y de Presidente para el periodo 2026–2030.La entidad recordó que, durante los cuatro meses previos a las elecciones legislativas y presidenciales, está prohibida la modificación o afectación de la nómina estatal, así como la vinculación de nuevo personal, salvo en las excepciones expresamente contempladas por la ley.
Al menos 30 funcionarios del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE) fueron declarados insubsistentes por decisión de Nhora Yhanet Mondragón, recientemente nombrada como directora administrativa de la entidad. Las resoluciones ya fueron publicadas por el DAPRE, y entre los afectados figura Luz Dary Cruz, quien ejercía como jefa de Recursos Humanos desde hace 25 años y estaba próxima a pensionarse.La decisión ha generado controversia, ya que Cruz contaba con fuero de estabilidad laboral reforzada según la Ley 909 de 2004, que protege a los servidores públicos a tres años o menos de obtener su pensión. Esta norma obliga a las entidades a reubicar a estos trabajadores en lugar de desvincularlos, especialmente durante procesos de reestructuración o provisión de cargos. La Corte Suprema de Justicia amplió recientemente este derecho a los empleados del sector privado en condiciones similares.Fuentes cercanas al proceso señalaron que entre los funcionarios retirados hay madres cabeza de hogar, empleados sindicalizados, personas con incapacidad médica, conductores, camareros e incluso la jefa de prensa del DAPRE, Yuri Calderón. Algunos de los destituidos habrían sido identificados como simpatizantes del proyecto político del presidente Gustavo Petro, aunque presuntamente no estaban participando activamente en labores de apoyo a la campaña.Las decisiones se habrían tomado bajo la orientación de Letty Leal, actual subdirectora del DAPRE, y José Raúl Moreno, jefe de despacho del presidente. Los movimientos administrativos coinciden con una intensa contratación estatal a pocos días de la entrada en vigor de la Ley de Garantías, periodo en el que se restringen nuevas vinculaciones y cambios de personal.En las últimas semanas, se habrían vinculado a la Presidencia al menos 20 nuevos funcionarios con salarios que igualan o superan los 16 millones de pesos. Mientras tanto, varias fuentes señalan que se preparan acciones legales contra las resoluciones de insubsistencia, especialmente en el caso de servidores con derechos laborales protegidos.El episodio recuerda los recientes despidos masivos en la Cancillería, donde más de 130 funcionarios de carrera, entre ellos el experimentado diplomático Julio Aníbal Riaño, embajador en Turquía desde 1974, fueron removidos de sus cargos. En su lugar, el Gobierno designó a Yennifer Edilma Parra, una funcionaria sin trayectoria diplomática previa.Cabe recordar que el pasado 9 de enero de 2026, el Gobierno emitió una circular dirigida a ministros y directores de departamentos administrativos, prohibiendo expresamente la realización de despidos durante este periodo.
A pocos días de que entre en vigencia la ley de garantías, en el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) han sido declarados insubsistentes más de 20 funcionarios.Se trata de funcionarios en condición de prepensionados, madres cabeza de familia y personas sindicalizadas, quienes anunciaron que emprenderán acciones legales. Todos fueron notificados de su insubsistencia por la subdirectora del Dapre, Letty Leal. Entre los casos se encuentra el de Luz Dary Cruz, quien durante 25 años fue la jefe de Recursos Humanos de la Presidencia y estaba encargada, entre otras funciones, de la gestión de hojas de vida. También estaba próxima a pensionarse.Algunas de las personas desvinculadas pertenecían al equipo de la exdirectora Angie Rodríguez, mientras que otras, como el caso de Cruz, eran funcionarios de larga trayectoria en la entidad.Estas decisiones se producen pese a que el pasado 9 de enero se emitió una circular externa dirigida a ministros y directores de departamentos administrativos, en la que se ordenaba abstenerse de realizar despidos en este periodo.“Por instrucción del señor Presidente se exhorta a las entidades de la Rama Ejecutiva del orden nacional a actuar con especial prudencia, consideración y responsabilidad en la gestión del talento humano, previo al inicio del periodo de aplicación de la Ley de Garantías Electorales, previsto para el 31 de enero de 2026, evitando la adopción de decisiones generalizadas o masivas de desvinculación de personal, especialmente aquellas que no se encuentren debidamente sustentadas en causas objetivas, necesidades reales del servicio o en procedimientos legalmente establecidos”, señala el documento.Desde la Presidencia de la República se explicó que estas decisiones obedecen a que los funcionarios declarados insubsistentes ocupaban cargos de libre nombramiento y remoción, y que, por tanto, con la llegada de una nueva administración quedan a disposición del director o directora en turno, en este caso la recientemente designada Nhora Mondragón.
Bajo la lupa de entes de control está el exalcalde del municipio de Copacabana durante el periodo 2020-2023, Héctor Augusto Monsalve, por presuntos irregularidades en la suscripción de un contrato en el año 2022.Y es que la Procuraduría General de la Nación ya formuló pliego de cargos contra el exmandatario y la entonces secretaria de Gobierno, Astrid Jaqueline Zapata, por haber suscrito un contrato con la Asociación de Municipios del Norte Antioqueño en abril de dicho año por 654 millones de pesos, cuando estaba en plena vigencia la ley de garantías electorales.Se trató de un convenio administrativo bajo la modalidad directa para llevar a cabo varios servicios de índole técnico, investigativos, administrativos y financieros enmarcados en el plan de desarrollo de esa administración.La exsecretaria de Gobierno está vinculada en el caso, pues la Procuraduría Provincial del Valle de Aburrá verifica si expidió los estudios previos como soporte para la firma del contrato pese a las prohibiciones legales por los comicios electorales al Congreso de la República y a la Presidencia.El ente de control calificó provisionalmente la falta de los exfuncionarios como grave, a título de culpa gravísima y dará continuación a las respectivas fases del proceso disciplinario donde también serán escuchados los argumentos de los implicados.
Transparencia Colombia expresó una fuerte preocupación tras el informe de la Contraloría General, que reveló que entre el 1 y el 7 de noviembre las entidades públicas comprometieron más de $9 billones en contratos y convenios interadministrativos, justo antes de la entrada en vigencia de la Ley de Garantías Electorales.La organización aseguró que el incremento, especialmente el del 7 de noviembre —día en el que se registraron $6,1 billones, el 68 % de toda la contratación de la semana—, pone en evidencia un patrón que se repite en cada ciclo electoral y que muestra “fallas graves de planeación” en las entidades del Estado.“La Ley de Garantías es clave para evitar el uso electoral de recursos públicos. Pero cada elección vemos el mismo estallido de contratos antes de que entre en vigencia, lo que refleja un problema que aún no se resuelve”, advirtió Transparencia Colombia.El organismo de control había alertado que esa cifra representa un incremento del 190 % frente al comportamiento histórico y 2,9 veces el promedio mensual registrado entre enero y agosto de 2025. Para la organización anticorrupción, este comportamiento no solo afecta la eficiencia administrativa, sino que también abre la puerta a riesgos de corrupción.Transparencia Colombia mostró especial preocupación por la magnitud de la contratación del Departamento de Prosperidad Social (DPS), que concentró $770.000 millones (8,5 % del total de la semana), por tratarse de una entidad estratégica para la Presidencia y altamente sensible en tiempos electorales.“Es urgente analizar a fondo el peso del DPS y revisar el abuso de los convenios interadministrativos, una figura con riesgos altos de corrupción”, señaló la organización.La Contraloría, por su parte, aseguró que el análisis se enmarca en su vigilancia previa a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026 y explicó que revisa en detalle los contratos firmados en septiembre, octubre y los primeros siete días de noviembre para emitir alertas tempranas y prevenir riesgos.Transparencia Colombia valoró este esfuerzo y destacó que el seguimiento riguroso del control fiscal en esta etapa electoral es fundamental para proteger la integridad del proceso y la confianza ciudadana.
La Contraloría General de la República consolidó el balance preliminar de la contratación estatal realizada durante la primera semana de noviembre de 2025 y advirtió un comportamiento inusual y altamente concentrado en las horas previas a la entrada en vigencia de la Ley de Garantías Electorales. Según el organismo de control, entre el 1 y el 7 de noviembre se comprometieron $9 billones en convenios y contratos interadministrativos, cifra que supera ampliamente los niveles ordinarios de contratación observados durante el año.El análisis revela que el 7 de noviembre, último día antes de que empezaran las restricciones electorales, se registró el mayor volumen: $6,1 billones, equivalentes al 68% de toda la contratación de la semana. Este monto representa 2,9 veces el promedio mensual de contratación entre enero y agosto de 2025,calculado en $2,1 billones, y configura un incremento del 190% frente al comportamiento histórico, lo que encendió las alertas del ente de control por la posible existencia de aceleraciones contractuales asociadas al cierre preelectoral.Esta alerta temprana se genera en el marco del seguimiento preventivo que realiza la Contraloría de cara a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026, en cumplimiento de la Ley 996 de 2005.De acuerdo con los datos procesados por la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (DIARI), el Departamento de Prosperidad Social (DPS) concentró el 8,5% del total contratado en este periodo, con compromisos por $770 mil millones, convirtiéndose en la entidad con mayor volumen dentro de esta dinámica previa a la entrada de la Ley de Garantías. La Contraloría informó que continúa el análisis para determinar, en detalle, cómo se distribuyó esta contratación en los distintos departamentos del país.El organismo de control también explicó que, en articulación con la Contraloría Delegada de Gestión Pública e Instituciones Financieras, adelanta un seguimiento exhaustivo a todos los contratos suscritos en septiembre, octubre y los primeros siete días de noviembre. Esta revisión incluye valores contratados, modalidades, objetos contractuales y entidades ejecutoras con el fin de identificar operaciones sensibles ,como eventos, actividades logísticas, suministros u otros procesos particularmente susceptibles a incrementarse en épocas electorales y emitir alertas tempranas que permitan prevenir riesgos.La Contraloría insistió en que este tipo de concentraciones contractuales pueden evidenciar fallas de planeación y posibles aceleraciones contractuales asociadas al cierre preelectoral.
La representante a la Cámara por la Alianza Verde Katherine Miranda denunció que el Gobierno habría firmado 1.5 billones de pesos en contratos en solo 24 horas y justo antes de que entre en vigencia la Ley de Garantías.“Entre el 7 y el 8 de noviembre, el valor total de los contratos registrados por el Estado pasó de $1,02 billones a $2,52 billones, lo que representa un incremento de más del 140 %, justo antes de que la Ley de Garantías limitara la contratación directa con fines electorales”, aseguró Miranda.La representante asegura que esta es una maratón de contratos que pone en duda la transparencia de los recursos comprometidos.La congresista dijo que este tipo de prácticas “ponen en riesgo la confianza ciudadana y abren la puerta a la utilización política de los recursos del Estado”.Por eso, la representante solicitó a la Contraloría General y a los órganos de control abrir una investigación inmediata sobre los contratos firmados en esas horas con el fin de determinar si se vulneraron los principios de transparencia y responsabilidad administrativa.
La gobernadora del departamento del Meta y presidenta de la Federación Nacional de Departamentos, Rafaela Cortés, respaldó las recientes acciones de la fuerza pública en el territorio departamental tras la concreción de operaciones militares contra estructuras de las disidencias de las FARC pertenecientes al mando de alias Iván Mordisco. En entrevista con Mañanas Blu, la mandataria territorial analizó el impacto operativo registrado en el municipio de Mapiripán, donde se produjo la captura de alias Bonito y la neutralización de alias El Ruso.Operativa militar y disputas territoriales en MapiripánEl municipio de Mapiripán, caracterizado por su extensión geográfica y su posición limítrofe con el departamento del Guaviare, se ha consolidado como un punto estratégico en las dinámicas delictivas de la región. De acuerdo con las declaraciones de la gobernadora, esta zona enfrenta complejos desafíos de seguridad debido a la confrontación directa entre distintas facciones armadas ilegales.Durante el despliegue militar reciente, las autoridades ejecutaron la captura de alias Bonito, presunto integrante de la estructura de alias Iván Mordisco, a quien se le atribuyen actividades delictivas relacionadas con la extorsión y el amedrentamiento a la población local. Asimismo, en el marco de estos mismos procedimientos, las fuerzas armadas reportaron la baja de alias El Ruso (también conocido como alias El Alemán), señalando su rol como presunto cabecilla principal de la Estructura 28 de las disidencias, desplazado desde el departamento de Arauca con la consigna de disputar el control territorial frente a los grupos comandados por alias Calarcá."Mapiripán es uno de los municipios más extensos del departamento, pero es uno de los municipios también que tiene unos problemas de seguridad muy fuertes porque aquí están estos grupos peleándose esta zona. Ayer se capturó a Leal Bonito, quien hace parte de la estructura de Iván Mordisco, un delincuente que hacía muchísimo tiempo estaba incursionando por ese sector generando extorsión, zozobra"."Este señalado como el cabecilla principal de la estructura 28 de la disidencia de las FARC de Iván Mordisco... ahí es cuando uno empieza a decir, vea que sí funciona un gobierno que llega con mano fuerte y cuando toma decisiones claras frente a nuestras fuerzas militares".Evaluación del rol de la fuerza pública y la postura institucionalAl ser indagada sobre la inmediatez de los resultados operativos tras el cambio de mando en la Presidencia de la República, asumida formalmente por Abelardo de La Espriella, la gobernadora del Meta manifestó su perspectiva sobre la operatividad de las tropas en el territorio y la determinación ejecutiva en materia de orden público.Cortés argumentó que, según su lectura institucional, existía prevención en las actuaciones de los mandos militares en periodos anteriores debido a la incertidumbre sobre la condición jurídica de algunos integrantes de grupos armados en el marco de acercamientos de paz."Siempre he sentido que ellos no saben si es por este lado, si están algunos grupos que son gestores de paz, y si estos están en procesos de paz... Entonces siempre como ese temor... Y ya habíamos visto varios casos que habían pasado de nuestras fuerzas militares actuando, en algunos casos capturando alguna de estas personas, pero después o removían al comandante o al coronel que estuviera haciendo el operativo de las fuerzas militares o soltaban al otro día a los capturados".Articulación regional y recursos para la seguridad públicaLa administración departamental del Meta ha reiterado que mantendrá el esquema de colaboración con la fuerza pública mediante el uso de herramientas como bolsas de recompensas, apoyo logístico y articulación con la ciudadanía para incentivar la denuncia comunitaria.La mandataria señaló que la inteligencia militar ha mantenido un seguimiento constante a los movimientos de las organizaciones al margen de la ley en la Orinoquía, por lo que la efectividad de las acciones armadas del Estado requiere un respaldo político e institucional permanente a los procedimientos en terreno."Nosotros felices como departamento del Meta y con toda la disposición, los recursos, con todo el acompañamiento y con, por supuesto, con la comunidad para que nos denuncien estos casos, para que nuestras fuerzas armadas, fuerzas militares puedan llegar a realizar estas capturas y podamos avanzar en temas de seguridad. Ya tenemos un gobierno que le cree a la fuerza pública, ya tenemos un gobierno que acompaña las operaciones de la fuerza pública... Vamos a actuar con todas nuestras fuerzas militares, con toda la inteligencia, y por supuesto con todos los recursos posibles para podernos mermar y combatir estos grupos insurgentes".
La Fiscalía General de la Nación judicializó a un exmilitar por su presunta responsabilidad en el homicidio de un hombre ocurrido el 24 de agosto de 2014, en el municipio de Girón, Santander.De acuerdo con la investigación, durante la noche de ese día varias personas se encontraban reunidas en una calle del municipio de Girón cuando fueron abordadas por un grupo de soldados profesionales que adelantaba labores de patrullaje, vigilancia y registro.Según el material probatorio recopilado por la Fiscalía, el entonces soldado profesional Benjamín Méndez Asenso habría disparado por la espalda contra uno de los hombres, quien se retiraba del lugar. El impacto le habría ocasionado la muerte.El ente investigador también estableció que, la víctima presuntamente no se opuso a la requisa. Por la acción del entonces soldado profesional la víctima falleció."Se cuenta con materia probatorio que evidencia que el exintegrante del Ejército Nacional estuvo en el lugar de los hechos y que sostuvo una conversación con la víctima, a quien, al parecer, le disparó sin justificación alguna", dice el fiscal del caso. La investigación fue coordinada por una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones de los Derechos Humanos, con sede en Bucaramanga. Los investigadores recopilaron elementos materiales probatorios que ubicarían a Méndez Asenso en el lugar de los hechos y que indicarían que habría sostenido una conversación con la víctima antes del disparo.Ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el delito de homicidio agravado. Sin embargo, el procesado no aceptó los cargos.La Fiscalía aclaró que los hechos son materia del proceso judicial y que la responsabilidad penal del exmilitar deberá ser determinada por las autoridades competentes.
Para muchos colombianos, tener una cuenta en Nequi o Daviplata ha sido una manera de controlar su dinero, además de recibir y realizar pagos sin mayores demoras, por lo que tanto ciudadanos como comerciantes se han beneficiado de estas plataformas. Sin embargo, tras la llegada del Registro Universal de Ingresos (RUI) y su transición dejando atrás el Sisbén, muchos se han preguntado si este tipo de cuentas pueden afectar la clasificación socioeconómica de los colombianos.Teniendo en cuenta que uno de los puntos relevantes del RUI es que su clasificación dependerá de más de 43 entidades, muchos se preguntan si tener una billetera digital puede condicionar su clasificación, ubicando a las familias en un grupo diferente y que esto, por consiguiente, las lleve a no cumplir con las condiciones para acceder a programas sociales. Ante este panorama, el DNP aclaró la inquietud.¿Nequi y Daviplata afectan la clasificación del RUI?Antes que todo, vale aclarar que la clasificación del RUI parte de los ingresos de las personas y los hogares. El sistema cruza esta información con datos de entidades administradoras del Estado.Por lo tanto, la idea es identificar los ingresos reales de los hogares y su situación económica a partir de información disponible en bases de datos. Tener una cuenta en alguna billetera digital no basta, pues no refleja por sí sola información administrativa que permita determinar los ingresos.El Registro Universal de Ingresos integra información de varias fuentes del Estado, como el Registro Social de Hogares, la DIAN y la PILA, además de otros registros que se utilizan para realizar los respectivos procesos de focalización.Por lo tanto, no debe preocuparse si tiene una cuenta en Nequi, Daviplata o cualquier otra billetera digital. Lo que sí será tenido en cuenta en la clasificación del RUI es la información relacionada con los ingresos del hogar.¿Cuáles ingresos son tomados en cuenta en el RUI?Tenga en cuenta que la clasificación puede cambiar si la información disponible muestra condiciones económicas diferentes a las que estaban registradas anteriormente en el Sisbén.Un ejemplo de ello es que, si los registros muestran que los ingresos reales superan los límites establecidos para determinados grupos, esa información podría influir en la clasificación que establece el RUI.Por lo tanto, existe una diferencia entre contar con una billetera digital y los movimientos o ingresos que pueden estar reflejados en las fuentes utilizadas para determinar la situación económica de una persona o un hogar.¿Cómo consultar la clasificación del RUI?Los ciudadanos pueden verificar la información de su hogar únicamente a través de la plataforma oficial de la Ventanilla Social.Para realizar la consulta deben seguir estos pasos:Ingresar al portal oficial de la Ventanilla Social.Seleccionar el tipo de documento.Digitar el número de identificación.Hacer clic en "Consultar".El Gobierno recomienda utilizar exclusivamente los canales oficiales para evitar fraudes y proteger la información personal. Asimismo, recordó que la implementación del RUI será gradual y que, durante la transición, continuarán vigentes los mecanismos actuales de focalización mientras las entidades completan los ajustes técnicos.
Durante cerca de cinco horas, más de 530 silleteros y silleteras de Santa Elena llevaron sobre sus espaldas esas enormes composiciones florales por un recorrido de más de 2.4 kilómetros que arrancó pasadas las 2 de la tarde en una jornada en la que la tradición, el trabajo campesino y la creatividad volvieron a convertirse en protagonistas para emocionar a los miles de asistentes propios y foráneos que llegaron a la capital antioqueña para vivir una de sus más importantes tradiciones.La edición de este año también dejó nombres propios: John Jairo Grajales Gómez, de la vereda El Porvenir, se quedó con el título de ganador absoluto del desfile con su silleta tradicional. También había obtenido este mismo premio en 2019."No tengo palabras, demasiado emocionado. Es una labor, es una tradición que la llevo en el corazón por ser. En homenajeado con estos galardones, y bendito dios, a nuestro señor, a los jurados, a todo mundo que está viendo la labor que uno hace. No es fácil, son siete, ocho meses de trabajar duro para poder producir esta silleta y sacarla en la ciudad de Medellín", manifestó Grajales.GanadoresEn otras categorías los ganadores fueron Mateo Londoño Ospina, de la vereda San Ignacio, en la Comercial; en la Monumental el galardón fue para David Santiago Grisales Gómez, de la vereda Piedra Gorda. Mientras tanto, la mejor propuesta en Emblemática correspondió a Juan Gabriel Velásquez Grajales, también de El Porvenir, y de ese mismo lugar del corregimiento, Víctor Julio Ruiz se destacó en la categoría Artística; Isabela Londoño Grajales, de la vereda El Cerro, obtuvo reconocimiento en la categoría Infantil e Isabela Grajales Grajales, de la vereda Piedra Gorda, en Junior.El principal evento de la Feria contó con por segunda vez en la historia de un presidente de la República. Abelardo de la Espriella estuvo acompañado de su familia, del vicepresidente José Manuel Restrepo, el alcalde Federico Gutiérrez y el gobernador Andrés Julián Rendón."Feliz de estar aquí en Medellín, en este desfile, en esta feria, que es patrimonio de Colombia, pero tenemos que hacerlo patrimonio de la humanidad, y ese es el compromiso", apuntó el jefe de Estado. Por su parte, el vicepresidente Restrepo habló sobre la elección de Medellín para la primera visita oficial de los nuevos mandatarios."Lo que significa enderrama económica para el municipio, para el departamento, en quien se dedica al jardín, en quien hace la silleta, en quienes traen las flores de otros territorios de Colombia. Vincula el país alrededor de las flores. Y las flores, ¿ustedes saben lo que significa incluso en tradición exportadora de Colombia?", aseguró. El vicepresidente Restrepo también destacó que el Desfile de Silleteros es un evento que, además de estar muy arraigado a la tradición antioqueña, es un ícono del país en el mundo."De Colombia, de Antioquia, de Medellín, que hay que acompañar, porque estos estos, estas silletas y los silleteros representan, además, mire la hermosura de lo que significa esta tierra, de lo que tiene Colombia también para mostrarle al mundo. Y tenemos que acompañarlo, esto es una tradición cultural de enorme importancia para el país", expuso Restrepo.Según el alcalde Federico Gutiérrez, durante los 10 días de Feria, la ciudad alcanzó una ocupación hotelera superior al 80% y una derrama económica superior a 60 millones de dólares.
La memoria de Johan Sebastián Durán Guerrero, el joven bumangués de 25 años que murió tras recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), empieza a quedar plasmada en las calles de Biddeford, Maine.Dos artistas locales comenzaron a pintar un mural en el centro de esta ciudad para homenajear al colombiano, quien murió el pasado 13 de julio durante un procedimiento de agentes de inmigración. La obra está ubicada en el número 5 de Alfred Street y muestra a Johan junto a su pequeña hija.El mural fue autorizado tanto por los propietarios del edificio como por el negocio que funciona en el lugar, Stem & Vine. Su propietaria, Brianne Emhiser, aseguró que se siente honrada de que la fachada de su establecimiento sea el espacio escogido para mantener viva la memoria del joven colombiano.De acuerdo con los artistas, la obra estaría terminada aproximadamente en las próximas 48 horas.El homenaje se suma a las distintas expresiones de duelo que han surgido en Biddeford desde la muerte de Johan. En los días posteriores al tiroteo, residentes levantaron memoriales improvisados en el sitio donde ocurrió el hecho, mientras familiares, amigos y organizaciones defensoras de los migrantes han reclamado respuestas sobre las circunstancias de su muerte.Johan Sebastián Durán Guerrero había llegado a Estados Unidos en busca de oportunidades y se había establecido en Biddeford junto con su familia. Era padre de una niña de tres años y, según organizaciones de apoyo a migrantes, contaba con autorización para trabajar y un número de Seguro Social.El 13 de julio, Johan salió de su vivienda en un vehículo cuando fue interceptado por agentes de ICE. La versión oficial sostiene que el joven intentó escapar y que habría dirigido el automóvil hacia uno de los funcionarios, quien entonces disparó al considerar que existía una amenaza para su seguridad.Sin embargo, el caso ha estado rodeado de cuestionamientos. El senador independiente Angus King afirmó que, de acuerdo con información del Departamento de Seguridad Nacional, Johan no era el objetivo de la operación. Además, se ha señalado que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales. La Fiscalía General de Maine mantiene abierta la investigación y el funcionario que disparó fue puesto en licencia administrativa.Videos de cámaras de seguridad y testimonios de personas que estaban en el sector también han generado interrogantes frente a la versión oficial. Medios estadounidenses han reportado que el agente identificado como David Brouillette disparó contra Johan y que posteriormente surgieron antecedentes sobre el comportamiento violento del funcionario, información que ahora también hace parte del escrutinio público sobre el caso.La muerte del joven bumangués provocó además una fuerte reacción en Biddeford. Su compañera, Karolina Rojas Álvarez, describió a Johan como un hombre trabajador, dedicado a su familia y con sueños por cumplir. Durante una declaración pública, recordó especialmente el vínculo que tenía con su hija de tresEl alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, también ha reclamado una investigación transparente y ha insistido en que Johan era parte de la comunidad. En una proclamación presentada ante el Concejo Municipal, pidió justicia y rendición de cuentas por su muerte y expresó solidaridad con la familia y con los habitantes migrantes de la ciudad.Ahora, mientras avanza la investigación en Estados Unidos, el rostro de Johan quedará plasmado en un muro de Biddeford. Una imagen junto a su hija que busca convertir el dolor de una comunidad en memoria y recordar la historia del joven colombiano que salió de Bucaramanga buscando un mejor futuro y terminó muriendo durante un operativo de inmigración.