El sector bananero emitió una alerta al Gobierno nacional porque las inundaciones en Urabá están poniendo en riesgo la estabilidad del sector. A la fecha hay 1.200 hectáreas afectadas.
La preocupación es porque el 90 % de Urabá se encuentra afectada por las fuertes precipitaciones, donde hay daños críticos en la infraestructura productiva de las fincas bananeras, debido a que muchas plantaciones llevan más 96 horas de inundadas generando pérdida total de los cultivos.
Emerson Aguirre, director ejecutivo de Augura, explicó que la gravedad de la situación se intensificó por una marea alta de unos 95 centímetros que, sumado a los fuertes vientos, actúa como un tapón hidráulico. Este fenómeno impide que los ríos desemboquen de manera rápida y eficiente en el mar, neutralizando el drenaje intrapredial y paralizando actividades esenciales como la aspersión aérea, vital para el mantenimiento fitosanitario del banano.
“La Asociación de Bananeros de Colombia augura emite una alerta nacional ante la crítica situación por el fenómeno de la lluvia que se está presentando en la zona de Urabá. Hoy tenemos un censo de más de 1200 hectáreas afectadas. Estamos hablando del riesgo de pérdida de más de 1200 empleos de manera directa”, dijo.
Agregó que ante la magnitud de la tragedia, que ya supera la capacidad operativa de la región, Augura también solicitó al Gobierno Nacional que intervenga de manera inmediata. Además que se de apertura de líneas de crédito de fomento y emergencia que permitan la recuperación de los cultivos.
A pesar de que los pronósticos sugieren ventanas de buen clima a corto plazo, la amenaza de un nuevo frente frío obliga a una acción contundente por parte del Gobierno para evitar daños irreparables en la economía y el empleo del Urabá antioqueño.