De nuevo Empresas Públicas de Medellín alertó sobre la importancia de ahorrar agua, ad portas del Fenómeno de El Niño y con las escasas lluvias de los últimos días, que según la compañía no han sido suficientes para recuperar los caudales de ocho, de las 16 fuentes menores con las que se cuenta para potabilizar el agua y abastecer algunos sectores del Valle de Aburrá.
Según la empresa, los registros muestran que durante los últimos meses las lluvias han estado por debajo de los valores habituales. Para agosto, septiembre y octubre de 2026, los análisis climáticos proyectan precipitaciones alrededor de un 30 % inferiores a los promedios históricos en gran parte de Antioquia, condición que podría reducir los aportes de agua a las cuencas que abastecen los sistemas de acueducto para su potabilización.
Un ejemplo de este comportamiento es la quebrada Doña María, que hace parte del abastecimiento del sistema San Antonio de Prado. Entre mayo y julio pasado, la cantidad de agua disponible en esta fuente disminuyó cerca de un 23 %. Una situación similar se presenta en la quebrada Santa Elena, que aporta al sistema La Cascada.
Ante la situación y debido a la reducción de su cantidad de agua, desde comienzos de este mes la empresa indicó que mantiene el bombeo desde la quebrada La Bocaná en operación continua, durante las 24 horas, para reforzar el abastecimiento del sistema de acueducto. Santiago Wilches Yepes, gerente Acueducto y Alcantarillado de EPM reiteró la importancia de ahorrar agua.
"Está lloviendo mucho menos, y entonces necesitamos consumir menos agua para que nos alcance para todos, tanto los que dependen directamente de las fuentes menores, como en general todo el sistema, porque en los embalses también se ha visto una reducción significativa. Entre todos podemos ayudar a mitigar los efectos del fenómeno de El Niño", aseguro Wilches.
Por lo pronto, reiteró el experto, hay muchas formas de ahorrar agua desde los hogares y empresas. Por ejemplo, racionalizando el lavado de fachadas, vehículos y el riego de plantas, actividades que se deben reducir al mínimo posible en épocas de sequía.
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"En la ducha podemos, primero bañándonos con agua fría, y segundo, reduciendo los tiempos en la ducha. Cuando nos estemos enjabonando, simplemente cerramos la llave y, posteriormente, abrimos la llave ya para enjuagar. El cepillado de los dientes, no hacerlo con la canilla abierta, sino con un vasito de agua y lo llenamos, y así podemos hacer un uso muy responsable del agua", explicó el directivo.
La situación se complejiza si se tiene en cuenta que en el Valle de Aburrá, el 96 % de los usuarios-clientes de EPM se abastece de sistemas asociados a los grandes embalses La Fe, Riogrande II y Piedras Blancas. El otro 4 % lo hace de las denominadas fuentes menores, que son 33 quebradas que alimentan nueve plantas de tratamiento que no hacen parte del sistema interconectado de acueducto.
Por lo pronto, la compañía de servicios públicos aseguró que mantiene un monitoreo permanente en otras fuentes menores asociadas a los sistemas Aguas Frías, Barbosa, Caldas, San Antonio de Prado, San Cristóbal y La Cascada. Las proyecciones indican que, si persiste el escenario de menores precipitaciones, algunas podrían alcanzar durante los próximos meses condiciones que limiten la cantidad de agua disponible para su captación.