Tras la exploción registrada en la tardes del jueves 5 de febrero en la mina Mata Siete del municipio de Guachetá, Cundinamarca, la Corporación Autonomar Regional del de partamento (CAR) confirmó que el resultado de la inspección arrojo que el sito operaba sin licencia minera.
Sin embargo, ese sitio ya estaba en la mira de las autoridades ambientales, puesto que fuentes le confirmaron a este medio que la mina ya tenía proceso sancionatorios por falta de permisos.
Entre tanto, aún permanecen a más de 170 metros bajo tierra seis mineros que ejercían su turno en la tarde cuando por una presunta acumulación de gas metano se produjo la explosión sobre las 5:30 p.m.
A lo largo de la mañana de este viernes 6 de febrero, bomberos de Cundinamarca y técnicos de las Agencia Nacional de Hidrocarburos llegaron a la zona colocando unos ductos de ventilación y así lograr tener contaco con las personas atrapadas, que como lo confirmó el gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, no se ha logrado.
“Se hace un proceso de evaluación en la mina donde se establece que hay acumulación de gas metano, lo cual hace necesario la movilización de un ventilador especializado para poder sacar este gas y poder iniciar los procesos operacionales de rescate del personal. Al momento no se ha tenido contacto ni comunicación con los mineros y continuamos en este proceso de labor de búsqueda y rescate de los mismos", concluyó el capitan de Bomberos de Cundinamarca, Alvaro Farfán.
Por ahora, se completan más de 12 horas de trabajo para lograr ubicar a los mineros atrapados. Y es que a las afueras de sitio, donde además también hay cierre total por parte de las autoridades, las familias de los atrapados esperan respuestas. Sin embargo, el temor de las autoridades, es que por la inhalación de gas metano pudiera ocasionar el peor desenlace.