El descenso en el nivel del río Magdalena no solo está afectando la navegación y la actividad pesquera en Barrancabermeja. La aparición de extensos bancos de arena en sectores donde habitualmente corre el agua también encendió las alarmas de las autoridades, ante el riesgo de que algunas personas estén ingresando a estas zonas sin tener en cuenta que las condiciones del río pueden cambiar en cualquier momento.
Desde la Oficina de Gestión del Riesgo de Barrancabermeja hicieron un llamado a no confiarse de los espacios que hoy permanecen secos. Didier Rodríguez, su director, explicó que el comportamiento del río Magdalena es variable y que una zona que actualmente parece estable puede volver a quedar cubierta por el agua.
La advertencia está dirigida especialmente a quienes están caminando, transitando o incluso permaneciendo en los bancos de arena que han quedado expuestos por la reducción del caudal.
Rodríguez insistió en que la temporada seca no elimina las condiciones de riesgo. Además del posible aumento del nivel del río, existe la posibilidad de que el terreno presente inestabilidad, por lo que recomendó evitar este tipo de lugares y mantener las medidas de precaución.
La situación también está teniendo consecuencias para las comunidades que dependen del río. En el caño Cardales, por ejemplo, la falta de agua se ha prolongado y actualmente dificulta el desplazamiento hacia la zona pesquera y otros sectores conocidos como la comuna del río.
El panorama se extiende a varios afluentes del Magdalena. “Los ríos Opón, Sogamoso y Carare también registran una disminución en sus niveles, lo que reduce el aporte de agua al Magdalena y agrava las condiciones de sequía”, señaló Rodríguez.
Publicidad
Para Gestión del Riesgo, esta situación está relacionada con la disminución de las lluvias y con las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, que ya empieza a generar efectos en la región.