Después de más de un mes de espera, el cuerpo de Johan Sebastián Durán Guerrero regresó a Bucaramanga, la ciudad donde nació y creció, para que sus familiares y amigos puedan darle el último adiós.
El joven será velado en la Funeraria San Pedro, en Bucaramanga, y posteriormente sus restos serán trasladados al cementerio Tierra Santa, donde se realizará el sepelio.
La llegada del cuerpo marca el cierre de una larga espera para la familia Durán Guerrero, que durante las últimas semanas adelantó gestiones para lograr la repatriación del joven, mientras sus padres viajaron a Estados Unidos para exigir respuestas sobre las circunstancias de su muerte.
Sobre la muerte de Johan Sebastián
Ocurrió 13 de julio de 2026 en Biddeford, Maine, después de recibir varios disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
El caso provocó indignación en esa ciudad y, posteriormente, generó pronunciamientos de autoridades y organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
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Sobre su vida en Estados Unidos
Durán Guerrero había llegado a Estados Unidos en 2023 en busca de oportunidades para sacar adelante a su familia. Vivía en Biddeford junto con su esposa, Karolina Rojas, y su hija de tres años.
Sus familiares y compañeros de trabajo lo describieron como un hombre trabajador, dedicado a su familia y con proyectos para el futuro.
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En Estados Unidos contaba con autorización para trabajar y, según información de su familia y organizaciones de apoyo a migrantes, tenía número de Seguro Social y adelantaba trámites relacionados con su permanencia en ese país.
Trabajaba en labores de limpieza y también realizaba entregas para sostener a su familia.
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La muerte de Johan Sebastián ocurrió cuando agentes de ICE realizaban un operativo en Biddeford.
La versión entregada inicialmente por el Departamento de Seguridad Nacional señala que los funcionarios buscaban a otra persona y que Durán Guerrero habría intentado escapar en un vehículo, situación que, según las autoridades estadounidenses, llevó al agente a disparar al considerar que existía un riesgo para la seguridad pública.
Sin embargo, con el paso de las semanas han surgido nuevos elementos alrededor del caso. En una audiencia realizada en Maine, la congresista Chellie Pingree señaló que el objetivo de la operación habría sido el compañero de vivienda de Johan, quien era propietario del vehículo que conducía el colombiano.
También afirmó que Durán Guerrero no tenía una orden final de deportación y que contaba con un permiso de trabajo mientras adelantaba un proceso de asilo.
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El Departamento de Seguridad Nacional mantiene su versión y asegura que la operación estaba dirigida contra una persona con una orden final de expulsión.
La investigación sobre el uso de la fuerza por parte del agente continúa en manos de la Fiscalía General de Maine. El funcionario involucrado fue puesto inicialmente en licencia administrativa mientras avanzaban las pesquisas.
Para la familia de Johan, la llegada de sus restos representa finalmente la posibilidad de despedirlo en su tierra natal, pero también mantiene vivo el reclamo de justicia y de esclarecimiento de lo ocurrido aquella mañana en Biddeford.
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En Bucaramanga, el recuerdo del joven ya había congregado a familiares, amigos y vecinos del barrio La Victoria, donde creció. Allí se realizó una velatón pocos días después de su muerte, con oraciones, velas blancas y mensajes en los que se reclamaba que su caso no quedara en el olvido.
Ahora, sus seres queridos podrán acompañar a Johan Sebastián en su último recorrido por Bucaramanga, la ciudad a la que regresó después de haber partido en busca de un futuro mejor y donde finalmente descansará.