“Estoy capacitado y sin trabajo”: abogado en silla de ruedas enfrenta barreras laborales
El joven abogado santandereano padece de una enfermedad huérfana que lo mantiene en silla de ruedas.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
A sus 24 años, Jonathan Fernando González Rojas tiene dos títulos profesionales, una determinación inquebrantable y un sueño que todavía no ha podido cumplir, conseguir su primer empleo.
Este joven abogado, egresado en diciembre de 2024 de la Universidad Cooperativa de Colombia, también es tecnólogo en Gestión Administrativa del Sector Salud del Sena. Sin embargo, a pesar de su preparación, no ha logrado ser vinculado laboralmente. Cada proceso de selección termina en lo mismo: una entrevista sin respuesta.
“He tratado en este último año de conseguir empleo, pero me ha sido realmente imposible. Me llaman a las entrevistas, voy, y todo queda ahí. Después aplican la de ‘no nos llame, nosotros lo llamamos’”, contó Jonathan en entrevista con Blu Radio.
Jonathan vive con dermatomiositis, una enfermedad huérfana de origen autoinmune que afecta los músculos y la piel. Le fue diagnosticada en 2014 y, con el tiempo, le generó una calcificación en las extremidades que lo mantiene en silla de ruedas.
Aun así, su condición no ha sido un impedimento para estudiar ni para proyectarse profesionalmente. “Aunque hay lugares que no están adaptados para una persona como yo, trato de que eso no sea un obstáculo. Si toca hacerlo de otra manera, lo intento”, aseguró.
El joven santandereano relata que en muchas convocatorias siente que las empresas se sorprenden al verlo llegar a la entrevista. “Uno nota la cara de sorpresa, como si no fuera el perfil que esperaban. No me lo dicen, pero se siente. Y muchas veces la decisión se toma ahí mismo”, comenta con resignación.
Su madre, Neidy Rojas Portilla, también ha vivido de cerca las dificultades que enfrenta su hijo. “Ha sido muy complicado todo, incluso para conseguir las prácticas del Sena tuvimos que pedir ayuda a los medios. Él es una persona con una condición física limitada, pero cognitivamente está muy bien, es inteligente, tiene dos carreras. Sería bueno que le dieran la oportunidad”, expresó.
Publicidad
Jonathan insiste en que una oportunidad laboral que le permita ser independiente y aportar desde sus capacidades.
“Soy una persona con muchas ganas de trabajar. Tengo actitudes muy buenas, soy responsable y me concentro en lo que hago. No queremos que la sociedad nos enfrasque pensando que porque estamos en esta condición debemos quedarnos en casa”, dijo.
Mientras continúa enviando hojas de vida a diferentes empresas y participando en ferias laborales, Jonathan mantiene la esperanza de que su esfuerzo y talento sean suficientes para derribar las barreras que todavía impiden que personas con discapacidad accedan en igualdad de condiciones al mundo laboral.