El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, advirtió que el Hospital Universitario de Santander (HUS) podría ser sancionado con una multa de hasta 2.900 millones de pesos por no avanzar en la formalización laboral de sus trabajadores y por presuntas prácticas de tercerización e informalidad laboral.
El funcionario le dio plazo a las directivas del hospital hasta el 30 de julio para que resuelvan el proceso de formalización. De lo contrario, la sanción quedará en firme y afectará la situación financiera de la entidad.
Durante su pronunciamiento, Sanguino calificó como “gravísima” la situación laboral al interior del HUS y aseguró que, incluso, podría configurarse un delito por violación a la ley laboral.
“Ha sido notificada la dirección del hospital de una multa por unos recursos de 2.900 millones de pesos por la responsabilidad que tiene el hospital en relación con fenómenos de precarización laboral, informalidad laboral y tercerización que afecta sobre todo al talento humano”, afirmó el ministro.
El jefe de la cartera laboral sostuvo que las negociaciones con la entidad médica llevan ocho años sin resultados concretos.
“Llevamos ocho años tratando de acordar un proceso de formalización laboral, las directivas han dilatado ese proceso y a la fecha de hoy no se ha puesto en marcha la formalización de un solo trabajador”, agregó.
Sanguino también cuestionó la propuesta presentada por la gerencia del hospital, que contempla la formalización de 123 cargos, al considerarla insuficiente. Según el ministro, al HUS se le han trasladado más de 60.000 millones de pesos, recursos que, en buena parte, debían destinarse a la formalización laboral.
El ministro explicó que, actualmente, hay 13 procesos en marcha por presunta tercerización en hospitales públicos del país, uno de los cuales ya fue fallado.
“Daremos plazo hasta julio. Si no hay un acuerdo de formalización, esa multa quedará en firme y eso afectará la situación financiera del hospital. La multa es un mecanismo de presión y exigencia”, puntualizó.
Sanguino señaló que esta problemática no es exclusiva del HUS, sino que también se presenta en otros hospitales públicos del país, que igualmente están en riesgo de recibir millonarias sanciones.
Por su parte, el Hospital Universitario de Santander respondió a las acusaciones de presunta tercerización e informalidad laboral.
El gerente de la entidad explicó que anteriormente el Ministerio de Trabajo giró unos recursos correspondientes a una deuda del Gobierno Nacional, de los cuales se solicitó destinar una parte para la formalización laboral.
Según indicó, en ese momento se adelantaron mesas de trabajo y se definió la formalización de 100 empleados, pero la entidad médica aseguró que actualmente requiere mayor flujo de caja para ampliar ese proceso.
El hospital también advirtió que el aumento del salario mínimo ha complicado aún más su situación financiera, lo que dificulta avanzar en la formalización de más trabajadores en el corto plazo.