Los conductores de vehículos eléctricos en Bucaramanga y Santander tendrán que empezar a pagar por las recargas que realicen en las ecoestaciones de la Electrificadora de Santander (ESSA). La medida entrará en vigor el próximo 10 de junio y marcará el fin del esquema gratuito que hasta ahora operaba en la red de cargadores de la compañía.
La decisión se da en medio del crecimiento que ha tenido la movilidad eléctrica en la región. Según cifras de ESSA, actualmente se realizan más de 1.487 recargas mensuales en las seis ecoestaciones habilitadas en Santander, una demanda que ha llevado a la empresa a modernizar y fortalecer su infraestructura.
Con la entrada en operación de la aplicación EcoESSA, los usuarios deberán gestionar de manera digital todo el proceso de recarga. Además de reemplazar las tarjetas físicas utilizadas hasta ahora, la plataforma permitirá realizar los pagos, consultar la disponibilidad de los cargadores, ubicar las estaciones y hacer seguimiento al historial de consumo.
Las tarifas oscilarán entre $1.200 y $1.500 por Unidad de Recarga Vehicular (URV). El valor más alto aplicará para las estaciones de carga rápida ubicadas en la carrera 21 con calle 45 de Bucaramanga y en San Alberto, mientras que los puntos instalados en los centros comerciales El Cacique, La Florida, El Puente y San Silvestre tendrán una tarifa cercana a los $1.200.
De acuerdo con ESSA, la implementación de este nuevo modelo busca garantizar la sostenibilidad del servicio y responder al aumento constante de usuarios de vehículos eléctricos en el departamento.