Una visita de inspección realizada en Bucaramanga por el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero, dejó en evidencia presuntas irregularidades en la entrega de medicamentos por parte de dispensarios que atienden a usuarios de EPS en la capital santandereana.
Según denunció el funcionario, durante los recorridos encontraron medicamentos almacenados en cajas dentro de las instalaciones, mientras cientos de pacientes continúan enfrentando demoras y negativas en la entrega de sus tratamientos.
El superintendente aseguró que esta situación hace parte de un “modelo fracasado” en el que, según afirmó, a algunas EPS y gestores farmacéuticos les resulta más rentable retrasar la entrega de medicamentos y tratamientos.
“Que a la gente no se le nieguen las medicinas, que las EPS cumplan su misión, pero además que cumplan la ley. La salud es una orden constitucional y un derecho humano”, afirmó Quintero durante su visita a los dispensarios.
El funcionario señaló que la Superintendencia de Salud prepara nuevas medidas sancionatorias contra las entidades que incumplan con la entrega oportuna de medicamentos, especialmente en casos de menores de edad y pacientes con enfermedades de alto riesgo.
“Un niño que pierda la vida por la falta de una medicina ya no será simplemente un dato más. Esto va a tener consecuencias penales, disciplinarias y fiscales. Vamos a ser implacables”, advirtió.
Durante la jornada de inspección, Quintero aseguró que evidenciaron cambios inmediatos en la atención apenas comenzó la presencia de las autoridades.
“Cuando llegábamos había cinco o seis personas atendiendo, pero después ya estaban los 20 cubículos funcionando. Es decir, si no tienen la presión encima, no atienden”, cuestionó.
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El superintendente calificó como “la carrera de la muerte” las largas filas y madrugadas que deben enfrentar los usuarios para intentar acceder a sus medicamentos.
“El resultado es gente haciendo fila desde las cinco de la mañana, corriendo por su vida para ver quién alcanza medicina y quién no”, sostuvo.
Uno de los testimonios que conoció la Superintendencia fue el de Marta Eugenia Parra, usuaria de la Nueva EPS afectada por la falta de entrega de medicamentos para tratar múltiples patologías crónicas.
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“Siempre me decían que no había medicamentos, pero hoy con la visita del superintendente sí hubo. Me revisaron los pendientes y me dijeron que me enviaban los medicamentos a la casa, aunque eso siempre nos lo dicen y nunca llega nada”, relató la paciente.
La mujer aseguró que actualmente recibe atención de siete especialistas debido al deterioro de su salud por enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, insuficiencia renal, osteopenia y neuropatías.
Según denunció, durante meses tuvo que comprar por su cuenta algunos medicamentos básicos, mientras otros tratamientos de alto costo, como la insulina, le resultaban imposibles de adquirir.
“La insulina vale entre 800 mil y un millón de pesos. No tengo cómo comprarla y me dejaron avanzar la enfermedad porque nunca me la entregaban”, afirmó.
Marta Eugenia también señaló que medicamentos como la empagliflozina, formulada para controlar el azúcar en la sangre, solo le fue entregada por primera vez después de un año de espera, mientras que otros tratamientos continúan pendientes.
La Superintendencia Nacional de Salud anunció que continuará adelantando operativos de inspección y vigilancia en diferentes regiones del país para verificar el cumplimiento en la entrega de medicamentos y evitar nuevas afectaciones a los usuarios del sistema de salud.