La crisis financiera del sistema de salud en Colombia vuelve a quedar en evidencia. Blu Radio conoció, mediante un derecho de petición a la Superintendencia Nacional de Salud, que las EPS intervenidas por el Estado acumulan deudas por 19,17 billones de pesos, con corte a noviembre de 2025, una cifra que refleja la profundidad del problema estructural del sector.
El desglose por entidades muestra el peso de estas obligaciones:
- Savia Salud: $1,59 billones
- Asmet Salud: $2,15 billones
- Capresoca: $346.606 millones
- Coosalud: $6,25 billones
- Emssanar: $2,97 billones
- Famisanar: $4,43 billones
- SOS: $1,43 billones
Lejos de disminuir, las deudas han mantenido una tendencia creciente en los últimos años, lo que pone en duda la efectividad de las intervenciones estatales. Aunque la Superintendencia sostiene que este comportamiento hace parte de una dinámica general del sistema, lo cierto es que estas EPS concentran una parte significativa de las obligaciones.
En la práctica, esta situación se traduce en hospitales y clínicas con problemas de liquidez, retrasos en pagos al personal de salud y dificultades para garantizar insumos, medicamentos y atención oportuna a los pacientes.
Frente a este panorama, la Superintendencia indicó en el documento que ha ordenado medidas dentro de los procesos de intervención. Entre ellas, la implementación de planes de trabajo obligatorios por parte de los agentes interventores, con metas, cronogramas e indicadores para la conciliación, depuración y pago de las deudas.
Además, durante 2025 se realizaron 21 mesas de flujo de recursos en todo el país, con participación de EPS y prestadores, que permitieron avanzar en acuerdos de pago, organización de cartera y priorización de obligaciones, especialmente con hospitales públicos.
También dijo que se han exigido controles más estrictos sobre el manejo de los recursos, incluyendo medidas cautelares para verificar que el dinero se destine efectivamente al pago de servicios de salud y garantizar la continuidad en la atención.
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Sin embargo, los resultados aún no son suficientes. El crecimiento de los pasivos evidencia que el problema no es solo de gestión, sino estructural. Incluso, la propia Superintendencia reconoce que parte del aumento responde a procesos de auditoría, ajustes contables y reconocimiento de deudas que antes no estaban registradas.
A esto se suma otro factor crítico: las fallas en la entrega de medicamentos, que hoy tienen múltiples causas. Entre ellas, según lo que indica la Superintendencia Nacional de Salud en el informe conocido por Blu Radio, están la sobredemanda, la escasez de insumos, la falta de interés de la industria en ciertos productos de baja rentabilidad y las dificultades en el flujo de recursos entre EPS y gestores farmacéuticos.
También se identificaron problemas como incumplimientos en los pagos, fallas logísticas, debilidades en la contratación y una oferta limitada de operadores farmacéuticos, lo que termina afectando directamente la dispensación oportuna de medicamentos a los usuarios.
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