La cruel muerte de la influencer mexicana Valeria Márquez, en plena transmisión en vivo en su cuenta de TikTok el pasado 13 de mayo, sigue dando de qué hablar y causando preocupación en torno a la seguridad que vive dicho país en este momento. Además, han surgido diversas versiones de quién estaría detrás de su muerte y el porqué lo hicieron realmente.
Pero en diálogo con El Heraldo de México, la reconocida clarividente y astróloga Mhoni Vidente dio detalles que, según ella, si la gente se hubiese fijado no habría sido asesinado y uno de ellos fue su peluche de cerdo, el cual tenía en sus mano en el momento de su muerte y era la alarma que tenía en ese momento debido al poderoso mensaje detrás de este elemento.
El cerdo de peluche, pieza clave en el asesinato de Valeria Márquez
De acuerdo con la Vidente, desde el inicio de la transmisión se notó que ella no se encontraba cómoda y la energía transmitía que algo malo iba a pasar pronto. Pero lo que más le llamó la atención fue el peluche que, en ese momento, tenía en sus manos y el cual aseguró que era el símbolo de la traición debido a la carga emocional que tenía y por eso muchas veces lo abrazaba con fuerza, esperando que no le fallara.
"Y a esta muchacha le mandan un marranito, en una figura de marrano, por el que se está utilizando, y eso significa, para la gente que sabe, es una traición, completamente muy fuerte, que ya te están avisando que te van a matar”, comentó", dijo. Asimismo, aseguró que la energía del peluche le hablaba y daba señales de que iba a sentirse sola ese día, por eso, la compañía de este elemento durante el atroz crimen.
¿Qué se sabe detrás de este asesinato?
Al comienzo se dijo que la influencer tendría relación con 'capos' mexicanos y personas del crimen organizado que hicieron un "ajuste de cuentas" con su vida. Pero las autoridades determinaron que esto no es cierto y no tenía ninguna relación con este mundo. Lo más curioso de todo el crimen es que, según la Policía, ella no había recibido amenazas y apuntan que sería por "venganza" o algo planeado por otro tipo de objetivo, por lo que los primeros sospechosos son los familiares y amigos de la víctima.