Terminaron las vacaciones y con ellas el periodo de flexibilidad horaria. Para miles de colombianos, el inicio de 2026 ha traído consigo síntomas de irritabilidad, falta de concentración y un agotamiento difícil de explicar. Según un análisis de la Facultad de Psicología de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá, este malestar es una respuesta natural del organismo ante el cambio brusco de ritmos.
Gustavo González, docente de psicología de la institución, explica que el cerebro requiere una transición para reorganizarse frente a las nuevas presiones. Basado en evidencia científica y datos de la American Psychological Association (APA), estos son los cinco ajustes clave para recuperar el enfoque sin sacrificar la salud mental:
- Enero es para adaptarse, no para brillar: no se exija resultados máximos de inmediato. González advierte que intentar forzar el desempeño apenas se llega a la oficina solo genera frustración. Use el primer mes para reorganizar hábitos y expectativas.
- Priorice el sueño sobre la productividad: en Colombia, el 59 % de los adultos sufre trastornos del sueño. Sin un descanso reparador, la memoria y la regulación emocional fallan. Antes de intentar rendir más, asegúrese de normalizar su horario de descanso.
- Divida la carga mental: el agobio surge al ver tareas gigantescas. Fraccione sus objetivos en acciones pequeñas y manejables para disminuir la ansiedad del reingreso.
- Fomente el contacto social: volver a interactuar con compañeros ayuda a normalizar la rutina. El contacto social funciona como un regulador emocional esencial en procesos de adaptación.
- Vigile las señales de alerta: si después de tres semanas persiste la desmotivación o el bloqueo mental, busque ayuda. Cifras oficiales indican que el 34 % de los trabajadores en el país se han ausentado por causas asociadas a la salud mental.
El docente concluye con una recomendación tajante: "Empiece despacio, cuide la energía y sostenga el esfuerzo a largo plazo".