¿Qué comportamientos hoy son mal vistos? La etiqueta moderna vs. la proyección personal
María Paula Camacho, creadora de Etiquette y experta en comportamiento social, explicó por qué las reglas rígidas han perdido terreno y cómo los buenos modales siguen siendo clave para convivir y proyectarse mejor.
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Las normas sociales están cambiando y con ellas la forma en la que las personas se relacionan, se comportan y conviven en distintos espacios, desde lo cotidiano hasta lo profesional.
Ese ajuste en los códigos de comportamiento es lo que ha llevado a replantear el sentido de la etiqueta tradicional y a poner sobre la mesa un concepto que hoy cobra más fuerza: el saber estar, una mirada que prioriza la empatía, el respeto y la adaptación al contexto por encima de reglas rígidas. De este tema habló en En Blu Jeans María Paula Camacho, creadora de Etiquette, quien explicó por qué la etiqueta no ha desaparecido, sino que ha evolucionado.
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Foto: generada por Image Fx
Camacho explicó que el rechazo actual tiene que ver con la forma en la que muchas personas crecieron asociándola a imposiciones y regaños. Sin embargo, aclaró que una cosa son las reglas rígidas y otra muy distinta los buenos modales, que —según dijo— no pasan de moda.
La experta insistió en que hoy es más importante comprender por qué ciertos comportamientos son relevantes que memorizar reglas. Saludar al entrar a un lugar, hablar con respeto o comportarse con empatía son ejemplos de normas “silenciosas” que sostienen la convivencia, aunque a veces se olviden.
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También señaló que muchas prácticas se han relajado con el tiempo: desde poner los codos en la mesa hasta adaptar reglas dentro del hogar, como pedir que se quiten los zapatos, algo que hoy se entiende más desde el respeto que desde la rigidez.
El “arte del saber estar”
Uno de los conceptos centrales fue el del saber estar, que Camacho definió como la capacidad de ocupar el propio lugar sin incomodar a los demás, sin importar el contexto o con quién se esté. Para ella, el verdadero valor no está en seguir un protocolo perfecto, sino en lograr que quienes nos rodean se sientan cómodos.
“Que la gente disfrute estar contigo”, explicó, es la base de este enfoque, muy lejos de la etiqueta entendida como jerarquía o distancia social.
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Sobre las nuevas generaciones, Camacho reconoció que enseñar modales es un reto, pero aseguró que el ejemplo pesa más que la imposición. A su juicio, los jóvenes hoy muestran una mayor conciencia por el cuidado del otro y los derechos ajenos, lo que también hace parte de los buenos modales.
Finalmente, relacionó el comportamiento social con la marca personal, señalando que la forma de actuar comunica tanto como lo que se dice y puede abrir —o cerrar— oportunidades.