En medio de la creciente preocupación por la estabilidad de las mansiones millonarias construidas al borde de acantilados en Dana Point, California, Lewis Bruggeman, un prominente radiólogo, se niega a abandonar su ostentosa mansión, avaluada en $15.9 millones de dólares, a pesar del riesgo inminente de derrumbe.
Las recientes tormentas históricas que azotaron el estado provocaron un deslizamiento de tierra que amenaza con desplazar varias mansiones en Dana Point hacia el océano, según el Daily Mail. Entre estas propiedades afectadas se encuentra la casa de Bruggeman, una mansión avaluada en $15.9 millones de dólares que ahora descansa al borde del abismo.
Aunque expertos en geología y construcción han emitido advertencias sobre el peligro inminente, Bruggeman insiste en que su hogar no está amenazado y se muestra renuente a abandonar la propiedad. En declaraciones a una emisora local, el multimillonario afirmó que "no está bajo amenaza, ni lo estará. Las autoridades están de acuerdo en que no hay daños estructurales mayores en este momento".
Las imágenes impactantes capturan la precaria situación de las tres megamansiones en Dana Point, ubicadas a escasos metros del océano Pacífico, tras el deslave desencadenado por las intensas lluvias que azotaron California a principios de este mes.
A pesar de la aparente gravedad de la situación y la necesidad de trabajos significativos para estabilizar estas propiedades ante futuras tormentas, Bruggeman y las autoridades locales sostienen que la casa no está marcada como inhabitable y que las medidas de seguridad actuales son suficientes.
El deslizamiento de tierra, que afectó a la estructura de las mansiones, ha generado un debate sobre la seguridad de construir propiedades de alto valor en zonas propensas a deslizamientos y erosiones costeras. Las autoridades locales continúan monitoreando la situación de cerca y se espera que se tomen medidas adicionales para garantizar la seguridad de los residentes en riesgo.