Los uniformados fueron secuestrados por una comunidad indígena en zona rural del Carmen de Atrato, cuando adelantaban operaciones en contra de la guerrilla del ELN. Están bien de salud.
Su mayor injerencia se concentra en la subregión de Urabá, por su cercanía a la frontera con Panamá y los accesos estratégicos a las costas del Pacífico y el Caribe desde Antioquia y Chocó.
Según la entidad encontró que la empresa que busca operar en los municipios de Jericó y Támesis, está pendiente de presentar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental.
La Confederación de comunidades Judías de Colombia celebró el operativo y dijo que sus prácticas y acciones delictivas son completamente contrarias a la ley y tradiciones judías.
En Blu Radio el alcalde de Distrito de Turbo, Alejandro Abuchar, reveló que no han tenido comunicación con el Gobierno Nacional y que la Gobernación ya destinó recursos.