¿El aumento del salario mínimo pone en riesgo el sueño de comprar vivienda propia?
El gerente de Perfect Constructora, Lucas Naranjo Mejía, explicó cómo el aumento histórico del salario mínimo impactaría el precio de la vivienda de interés social y el endeudamiento de las familias.
Lo que debe saber antes de comprar vivienda en 2026.
El arranque de 2026 llegó con un dato histórico: el aumento del salario mínimo del 23,7 %, el más alto de los últimos años. Aunque la noticia debería traducirse en mayor poder adquisitivo para millones de trabajadores, en el sector de la construcción el panorama genera alertas, especialmente para quienes buscan comprar vivienda de interés social (VIS).
Salario mínimo
Foto: Blu Radio
En la más reciente entrevista de Casa BLU, el gerente general de Perfect Constructora Lucas Naranjo Mejía explicó cómo este incremento impacta directamente el precio de la vivienda y la capacidad de endeudamiento de las familias.
¿Por qué el salario mínimo encarece la vivienda VIS?
Naranjo explicó que, en ciudades con más de un millón de habitantes, la vivienda de interés social está indexada a 150 salarios mínimos. Con el nuevo ajuste, una vivienda VIS que en 2025 costaba alrededor de 113 millones de pesos, pasa a costar cerca de 262 millones de pesos en 2026.
“El problema es que a la mayoría de las personas no les suben el salario mínimo, sino la inflación, que hoy está alrededor del 5,1 %. Eso hace mucho más difícil adquirir o terminar de pagar una vivienda”, advirtió.
Vivienda, imagen de referencia
Foto: Blu Radio
Según el gerente, los costos directos representan cerca del 60 % de un proyecto VIS, y de ese porcentaje, el 35 % corresponde a mano de obra, que sí se ve directamente afectada por el aumento del salario mínimo.
Solo por este concepto, los costos directos podrían incrementarse en 7,86 %, y al sumar los costos indirectos —también indexados al salario mínimo— el aumento total en construcción podría llegar al 13,1 %, siempre que no haya alzas adicionales en insumos como acero o cemento.
¿Qué pasa con los subsidios de vivienda?
Más allá del precio final de la vivienda, la principal preocupación del sector es la capacidad de endeudamiento de los compradores. Con inflación al alza, las tasas de interés tienden a subir, reduciendo el cupo que los bancos pueden prestar.
“Eso puede generar una cascada de desistimientos, especialmente en familias que compraron el año pasado con un precio y hoy enfrentan uno muy distinto”, señaló Naranjo.
Vivienda
Foto: Bing IA
En algunas ciudades, los subsidios de las cajas de compensación —que sí están atados al salario mínimo— podrían aliviar parcialmente la situación. Sin embargo, el problema persiste para quienes ganan un poco más del mínimo, ya que sus ingresos solo se ajustan por inflación.
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“La brecha financiera se vuelve muy difícil de cerrar”, reconoció el experto.
¿Sigue siendo rentable construir vivienda VIS?
Aunque la vivienda de interés social no ofrece grandes márgenes para los constructores, históricamente ha sido atractiva por su alta rotación. Sin embargo, Naranjo advirtió que, si el Gobierno avanza en desindexar la vivienda del salario mínimo y los números dejan de ser viables, muchos constructores podrían dejar de desarrollar este tipo de proyectos.
El gerente hizo una aclaración clave: la vivienda no subirá 23,7 % en todos los segmentos. Mientras la VIS se ve fuertemente impactada por la indexación al salario mínimo, en estratos 4, 5 y 6 los incrementos proyectados oscilan entre 10 % y 11 %.
“Lo importante es que las familias hablen con sus constructoras, revisen planes de pago y entiendan que este es un reto más, no el fin del sueño de la vivienda”, concluyó.