Murió Catherine O'Hara, la inolvidable mamá de Kevin en 'Mi Pobre Angelito': esto se sabe
La dolorosa noticia fue confirmada por medios internacionales. La actriz es recordada por su papel en los dos clásicos navideños 'Mi Pobre Angelito' y 'Mi Pobre Angelito 2'.
El mundo del cine y la televisión está de luto. Este viernes falleció Catherine O’Hara, la talentosa actriz canadiense que conquistó a varias generaciones con su papel como la madre de Kevin McCallister en las primeras películas de 'Mi Pobre Angelito' y más tarde como la inolvidable Moira Rose en la serie 'Schitt’s Creek'.
O’Hara, nacida y criada en Toronto, fue la sexta de siete hermanos y desarrolló desde muy joven una pasión por la actuación y la comedia. Su carrera despegó con el grupo cómico SCTV Network 90, donde no solo actuó, sino que también se destacó como guionista, un talento que le valió su primer premio Emmy en 1982.
Sin embargo, su fama internacional llegó con 'Mi Pobre Angelito', franquicia que se convirtió en un clásico navideño y en la que su interpretación de la preocupada madre de Kevin quedó grabada en la memoria de millones de espectadores.
Catherine O'Hara.
Foto: 'Mi Pobre Angelito'
La versatilidad de O’Hara la llevó a participar en películas como 'Beetlejuice' y su secuela, así como en los falsos documentales Best in Show (2000) y A Mighty Wind (2003), donde su talento cómico brilló junto a destacados directores y actores de Hollywood.
Su carrera no se detuvo allí: en 2020, volvió a acaparar los reflectores al recibir un Emmy por su actuación en Schitt’s Creek, serie que consolidó su lugar como una de las actrices más queridas y respetadas de la industria.
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En años recientes, Catherine también participó en la serie de Apple TV+ The Studio, compartiendo créditos con Seth Rogen, trabajo por el que recibió una nominación al Emmy.
El legado de Catherine O’Hara trasciende generaciones: desde las risas de la infancia con 'Mi Pobre Angelito' hasta la profundidad de su humor en Schitt’s Creek, su talento y carisma la convierten en un ícono imborrable de Hollywood. Su partida deja un vacío en el mundo del entretenimiento, pero sus actuaciones seguirán inspirando y emocionando a quienes crecieron admirando su trabajo.