Revelan confesión de uno de los implicados en la muerte de las hermanas Hernández en Malambo
En medio de su relato, el hombre admitió la violencia física ejercida sobre las víctimas, describiendo cómo reaccionó al escuchar ciertos comentarios.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Durante la audiencia en el Atlántico este martes 10 de marzo, se revelaron nuevos detalles del doble homicidio de las hermanas Hernández Noriega a través del testimonio del hombre detenido por el caso.
Según su declaración, los hechos habrían ocurrido después de un conflicto relacionado con las amistades de las menores. En medio de su relato, el hombre admitió la violencia física ejercida sobre las víctimas, describiendo cómo reaccionó al escuchar ciertos comentarios que lo llevaron a cometer los disparos que terminaron con la vida de las jóvenes de 14 y 17 años.
El relato detalló cómo se desarrolló la escena del crimen. El hombre aseguró, según dijo la Fiscalía en audiencia, que confrontó a la menor más pequeña en el patio y, tras discutir sobre supuestos novios de las hermanas, le disparó primero una vez y luego, tras escuchar súplicas, la golpeó nuevamente con un segundo disparo.
"Le dice que las va a matar por faltonas. Es cuando saco al patio a la menorcita, aquí sí ya estoy hablando de S.S.H, y comienzo a preguntarle quiénes eran esos pelados a quienes nos iba a poner. Ella dice que eran unos novios que tenían, pero que eso era mentira, solo decían eso porque estaban enamorados de ellas. Cuando yo escucho eso, le pego un t1r0 en la cabeza. Ella quedó hablando y me decía 'no más', y es cuando le pego el otro", revelaron sobre la confesión.
Su testimonio sirvió para esclarecer la dinámica de los hechos, mientras la Fiscalía resaltó la intención de mostrar el contexto y la planificación detrás del doble homicidio.
Tras el testimonio, la defensa de las víctimas enfatizó ante el juez la gravedad de los actos y solicitó que se aplicara la máxima medida de aseguramiento contra el hombre conocido como alias El Tata. La audiencia también permitió avanzar en la judicialización del adolescente de 17 años involucrado, mientras los familiares reclamaban justicia y acompañamiento psicológico, subrayando el impacto emocional que este caso ha tenido en la comunidad.
Publicidad