Menos de un día duró instalada en Santa Marta una valla con un mensaje que exigía la libertad de los presos políticos en Cuba, Nicaragua y Venezuela. El anuncio, ubicado a las afueras del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, fue retirado por orden de la Alcaldía Distrital, en el marco de la Cumbre CELAC–Unión Europea (UE) que se realiza en la ciudad del 7 al 10 de noviembre.
La denuncia fue hecha por la organización Raza e Igualdad, que calificó el hecho como un acto de censura. Según el comunicado, la pieza tenía el mensaje: “cada persona encarcelada por defender los derechos humanos en Cuba, Nicaragua y Venezuela representa una promesa incumplida de la democracia. ¿Hasta cuándo?”
El cartel estaba acompañado por las banderas de los tres países y la imagen de un hombre tras las rejas, con el objetivo de llamar la atención de los líderes latinoamericanos y europeos reunidos en Santa Marta sobre las violaciones de derechos humanos en esos regímenes.
Sin embargo, la administración local habría ordenado su retiro argumentando que, durante el desarrollo del evento internacional, no se permitirían mensajes con contenido político en los espacios públicos cercanos a las zonas de seguridad diplomática.
“Esta decisión vulnera nuestro derecho a la libertad de expresión y limita la posibilidad de denunciar violaciones a los derechos humanos precisamente en un foro que promueve el diálogo democrático”, expresó la ONG, que recordó que en 2023 ocurrió un hecho similar en Buenos Aires, previo a otra Cumbre CELAC.
De acuerdo con organizaciones de derechos humanos, hasta octubre de 2025 se contabilizan 749 presos políticos en Cuba, 77 en Nicaragua y 875 en Venezuela, cifras que —según Raza e Igualdad— reflejan la persistencia de regímenes autoritarios en la región.
Mientras la Cumbre CELAC–UE aborda temas como transición energética, equidad de género y cooperación birregional, la ONG insistió en que la defensa de la democracia y los derechos humanos debe ser parte central del debate.
“Seguiremos denunciando la represión en estos países y llamando a la comunidad internacional a no guardar silencio frente a las violaciones que siguen ocurriendo en el Caribe y América Latina”, concluyó la organización.