En entrevista con Mañanas 10:30, Iván Freites, secretario de Profesionales y Técnicos de la Federación de Trabajadores Petroleros de Venezuela, aseguró que la recuperación de la industria petrolera del país no responde a decisiones del oficialismo, sino a cambios impulsados desde Estados Unidos.
Freites, quien salió de Venezuela tras denunciar persecución política y cuenta con 42 años de servicio en la industria, sostuvo que el repunte productivo obedece a decisiones adoptadas por el Gobierno estadounidense.
“No se está recuperando con ellos mismos. Se está recuperando por la acción de Donald Trump y su gobierno encabezado por Marco Rubio. Esa es una acción netamente de los EE.UU.”, afirmó.
El dirigente sindical señaló que la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) fue “destruida a partir del año 99” y que la caída en la producción no tiene precedentes para un país con las mayores reservas probadas de crudo del mundo. Recordó que el bombeo llegó a caer hasta 400.000 barriles diarios.
“Nosotros teníamos un potencial de producir en 2006 más de seis millones de barriles de petróleo. Eso lo tumbó Chávez, conjuntamente con Fidel Castro y todos sus aliados internacionales”, dijo, al responsabilizar al modelo implementado desde la llegada del chavismo al poder.
Reforma legal y participación extranjera
Freites también se refirió a la reciente reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que permite mayor margen de acción a empresas transnacionales en la producción y comercialización del crudo.
Según explicó, ahora las compañías podrán comercializar directamente el petróleo que produzcan, pagando impuestos al Estado.
Indicó que desde 2016 el gremio había presentado propuestas para que las empresas que producen pudieran comercializar directamente el crudo, pero que esa iniciativa no prosperó en su momento. “No se logró en ese momento, se logró ahora”, señaló.
Frente a críticas que advierten que esta apertura podría significar pérdida de soberanía, respondió que la industria ya estaba influenciada por otros actores internacionales. “No es que ya estaba, estaba en manos de Cuba, estaba en manos de China, estaba en manos de Irán, estaba en manos de Rusia”, afirmó.
Licencias de EE.UU. y expectativas de producción
Durante la entrevista se mencionaron las licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que permiten a compañías estadounidenses y extranjeras retomar o ampliar operaciones en el sector energético venezolano.
Freites aseguró que, con estos cambios, la producción podría superar el millón y medio de barriles diarios este año. “La producción de Venezuela llegó a caer a 400.000 barriles. Eso nunca se había visto en un país tan importante en materia petrolera”, subrayó.
El dirigente destacó además el capital humano del sector, señalando que miles de profesionales venezolanos trabajan actualmente en el exterior y estarían dispuestos a regresar si se consolidan condiciones de estabilidad y apertura. “Venezuela es uno de los países con el mayor capital humano a nivel de petróleo y gas”, afirmó.
Para Freites, el repunte no representa una recuperación impulsada por el actual modelo político venezolano, sino el resultado de un cambio en la política energética de Washington. “Es una acción del gobierno de los Estados Unidos”, reiteró.