A partir de este viernes arrancaron oficialmente los trabajos para instalar un paso alterno al puente del río Mendihuaca, estructura que colapsó por las fuertes lluvias y mantiene incomunicada por la Troncal del Caribe la vía entre Santa Marta y La Guajira. La intervención, liderada por Invías con acompañamiento de la Gobernación del Magdalena, busca restablecer de manera gradual la movilidad en este corredor clave para el transporte de pasajeros, alimentos y combustible.
Según informó la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, Invías habilitará un desvío provisional al margen del río para el tránsito de motos, vehículos livianos, camionetas y buses de dos ejes. Las labores de conformación de la vía alterna y adecuación del terreno se extenderán durante ocho días, aprovechando el bajo caudal del río, con el objetivo de entregar esta solución antes de que finalice la próxima semana.
“Invías tiene un plan claro y desde la Gobernación del Magdalena vamos a hacerle seguimiento para que se materialice en el menor tiempo posible. La prioridad es restablecer la conectividad entre el Magdalena y La Guajira y garantizar la movilidad de la gente y de la economía regional”, expresó la mandataria, tras socializar el cronograma con líderes comunales de la zona de Mendihuaca.
Una vez se habilite el paso provisional, comenzará la fase de obras complementarias: demolición de las bases del antiguo puente, estabilización del área y alistamiento del sitio donde el Ejército Nacional instalará un puente militar.
De acuerdo con el plan concertado entre Invías, la Gobernación y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, esa estructura deberá estar lista en un plazo máximo de 45 días, lo que permitirá normalizar el tránsito entre Santa Marta, sus corregimientos de la Troncal y el departamento de La Guajira.
Mientras tanto, el transporte interdepartamental seguirá utilizando la ruta alterna por la Y de Ciénaga y el corredor Ariguaní–Bosconia–La Paz–Villanueva–Riohacha, lo que ha incrementado tiempos de viaje y costos logísticos para transportadores y viajeros. Las autoridades departamentales insisten en que el avance de estas obras es clave no solo para la movilidad diaria, sino para mitigar el impacto económico que ha dejado la emergencia en el Caribe.