La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, Acolgen, expresó su preocupación por los efectos del Decreto Legislativo 0044 de 2026, expedido en el marco de la emergencia económica, al advertir que introduce cambios que alteran las reglas del sector eléctrico y generan incertidumbre para las inversiones necesarias para garantizar la energía del país.
Según el gremio, el decreto establece nuevas obligaciones para las empresas generadoras, como una “contribución obligatoria” y la entrega de energía en especie para atender empresas intervenidas, medidas que, aunque buscan enfrentar una situación coyuntural, terminan afectando la sostenibilidad financiera de quienes producen la energía.
Acolgen señaló que estas disposiciones tienen un impacto directo sobre el cargo por confiabilidad, el mecanismo que permite asegurar que Colombia cuente con suficiente energía en momentos críticos, como sequías o picos de demanda.
El gremio advirtió que cambiar las condiciones bajo las cuales operan las plantas actuales y futuras reduce los incentivos para invertir y participar en nuevas subastas.
“Estas decisiones alteran de manera intempestiva e injustificada el marco jurídico vigente y generan incertidumbre sobre cómo se tomarán las decisiones en el sector en el futuro, lo que puede frenar nuevas inversiones, afectando el desarrollo de la subasta del cargo por confiabilidad, el desarrollo de nuevos proyectos de energías renovables que vendrían del proceso anunciado por el Ministerio de contratación de largo plazo y, por lo tanto, afectar la transición energética del país”, advirtió Acolgen a través de un comunicado.
En el decreto, el Gobierno faculta al Ministerio de Minas y Energía para adoptar medidas extraordinarias con el fin de “garantizar la continuidad en la prestación del servicio de energía eléctrica”, lo que, según Acolgen, genera dudas sobre la estabilidad de las reglas que respaldan las inversiones de largo plazo.
Otro de los puntos que más inquieta al gremio es el impacto sobre los nuevos proyectos de energías renovables.
Acolgen recordó que el Ministerio de Minas y Energía anunció procesos de contratación de largo plazo, claves para viabilizar proyectos solares, eólicos e hidráulicos.
Sin embargo, el decreto introduce un escenario de incertidumbre que puede dificultar el cierre financiero de estas iniciativas.
Aunque Acolgen reconoce la necesidad de atender la situación financiera de algunos prestadores del servicio, especialmente en la región Caribe, cuestionó que estas medidas se adopten por una vía excepcional, cuando el propio decreto reconoce la existencia de problemas estructurales en el sector.
“La situación de la costa Caribe no constituye un hecho súbito ni imprevisible, como el propio decreto lo admite, por lo que resulta legítimo cuestionar la necesidad, excepcionalidad y proporcionalidad de las medidas adoptadas”, indicaron.
Finalmente, el gremio hizo un llamado al Gobierno Nacional para revisar el alcance de las medidas, abrir espacios de diálogo técnico y garantizar estabilidad regulatoria, advirtiendo que sin confianza y reglas claras será difícil avanzar en la confiabilidad del sistema eléctrico y en la transición energética que el país necesita.