“En mi gobierno no habrá ni Wadith Manzur ni Benedetti”: Sergio Fajardo
El candidato enfatizó que su objetivo es devolverle la dignidad a la palabra "servidor público" y construir una cultura de convivencia ciudadana. Fajardo vinculó su postura ética con su formación académica, señalando que el rigor de las matemáticas es su principal herramienta contra la deshonestidad.
En un acto cargado de simbolismo frente a la Universidad Nacional, el candidato presidencial Sergio Fajardo oficializó a la profesora Edna Bonilla como su fórmula vicepresidencial. La elección de este escenario no fue fortuita; Fajardo, quien también fue docente en dicha institución, busca centrar su propuesta en la educación, la ciencia y el conocimiento, alejándose de los extremos políticos.
La lucha contra la corrupción y la política tradicional
Uno de los puntos más contundentes de su intervención fue el compromiso por la transparencia y el rechazo a figuras cuestionadas de la política nacional. Al ser consultado sobre cómo enfrentará los vicios del poder, Fajardo fue tajante: “En nuestro gobierno no ha habido, no va a haber Wadith Manzur ni Benedetti”.
El candidato enfatizó que su objetivo es devolverle la dignidad a la palabra "servidor público" y construir una cultura de convivencia ciudadana. Fajardo vinculó su postura ética con su formación académica, señalando que el rigor de las matemáticas es su principal herramienta contra la deshonestidad. “En la matemática no se hace trampa. Y yo por eso tengo esa condición... para luchar contra la corrupción”, afirmó, destacando que su paso por las aulas le dejó el valor de la transparencia absoluta.
Edna Bonilla: El puente hacia la reconciliación
Sobre la elección de Edna Bonilla, Fajardo destacó que ella representa la capacidad de "tender puentes" en un país fracturado. La describió como una servidora pública de excelencia con experiencia en sectores críticos como vivienda, bienestar y educación.
Sergio Fajardo y Edna Bonilla
Foto: Prensa Sergio Fajardo
“Nosotros representamos una alternativa a la confrontación de los extremos que se convierte en una batalla que nos va llevando a una confrontación social inédita en Colombia”, explicó el candidato. Según Fajardo, Bonilla posee virtudes que lo complementan y una sensibilidad especial para entender las necesidades de quienes no encuentran soluciones en la agresión. “Para pelear es muy fácil, para dañar es muy fácil, para construir es muy difícil y nosotros lo representamos”, añadió.
La educación como motor de cambio
Para la fórmula Fajardo-Bonilla, la educación debe dejar de estar relegada por el ruido de la polarización. Fajardo lamentó que, en medio de los insultos de la campaña, no se hable de los temas que realmente transforman la sociedad. “Sí vamos a hablar de educación, de ciencia, de conocimiento. ¿Cuándo en Colombia nos vamos a quedar en la pelea o vamos a avanzar?”, cuestionó.