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Uno de los carceleros del ‘Mono Jojoy’ contó la historia de los campos de concentración de las Farc

Alvis Patiño recordó, ante la magistrada Julieta Lemaitre, lo que se vivió durante los meses en los que dirigió el cautiverio de 61 personas entre policías y soldados, cerca del río Apaporis entre el Caquetá y Guaviare.

Secuestros de Farc Foto cortesía El Espectador, Mauricio Alvarado.jpeg
Secuestros de Farc
Foto: cortesía El Espectador, Mauricio Alvarado

BLU Radio tuvo acceso a los audios de la audiencia que se realizó en la JEP el pasado 4 de marzo durante más de siete horas, donde Marcos Alvis Patiño, alias ‘Patequeso’ y segundo al mando del frente 39 de las Farc , relató a la Sala de Reconocimiento de Verdad el trato que dio a miembros de la Fuerza Pública que tuvo en su poder tras la toma a Mitú-Vaupés entre 1999 y 2000.

Alvis Patiño recordó, ante la magistrada Julieta Lemaitre, lo que se vivió durante los meses en los que dirigió el cautiverio de 61 personas entre policías y soldados, cerca del río Apaporis entre el Caquetá y Guaviare.

"Fue un poco difícil para mi decidir si lo hacía o no lo hacía (contar sobre los campos de concentración), porque, pues, esta es la parte más dura de este ejercicio, porque fue el daño que se le hizo a los secuestrados y trae muchos recuerdos, entonces pensé que de pronto molestaba a la victimas", indicó.

‘Patequeso’, en la audiencia, mostró algunos mapas de los campos de concentración para guiar su relato, lugar donde se encontraba secuestrado el mayor general Luis Herlindo Mendieta Ovalle, quien para la época era el policía de mayor rango entre los secuestrados.

"Esta era la parte donde se encontraban los secuestrados, el coronel Mendieta y el resto de muchachos. Este es un alambrado que va en cerco. La parte externa, que es el cerco, tiene entre 40 metros de ancho por unos 50 de largo, lo que es la parte de cerco, esta parte de acá, era donde estaba un alojamiento que se había hecho, no estaba bien construido porque era el solo techo y el piso en tabla que era donde ellos dormían", explicó ‘Patequeso’.

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Las penurias que vivieron los secuestrados no solo se derivaban de dormir en el piso o de estar amarrados con cadenas y sogas,así lo confirmó el exguerrillero.

"Aquí ellos, para hacer del cuerpo, les habíamos construido unas letrinas acá en tierra, unos huecos, que les llamábamos nosotros ‘Chontos’. Se les llamaba a alguien que los acompañara y regresaban nuevamente acá, se sacaban de a uno y se traían otra vez. El horario para el ‘Chonto’ era hasta las 6:00 de la tarde o 6:30, de ahí para adelante no’’, contó el
exguerrillero.

Uno de los actos que, según Alvis Patiño, jamás olvida y que fue lo que más "lo marco", fue cuando todo el campamento se enfermó de diarrea.

"Fue una diarrea generalizada, nos dio a todos. Obviamente nosotros, por lo menos, teníamos el aire libre. A ellos les tocó en bolsitas, en lo que tuvieran por ahí, creo que a algunos hasta les tocó en el plato donde recibían la comida", relató.

Junto al general Mendieta se encontraba el intendente de la Policía, Luis Hernando Peña Bonilla, quien en cautiverio empezó a sufrir de problemas psiquiátricos y a quién, por la misma razón, las Farc pretendían canjear por un guerrillero de las prisiones, aunque Peña Bonilla nunca quedó en la lista de enfermos.

‘‘Recuerdo el caos del policía que sufría de un problema de trastorno mental, a veces le daba como locura al intendente Peña. A él se le pasó esa novedad, le mandaron unas pastillitas pequeñas que venían 12 en cada tabletica y él se mantenía controlado con eso", narró a la magistrada Patequeso.

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Al parecer, al intendente Peña Bonilla, lo asesinó un sobrino del Mono Jojoy, pero hasta hoy no es clara su historia. Alvis Patiño se refirió al caso.

"Octavio era un sobrino del Mono, él está muerto. A Peña Bonilla yo mismo lo metí en la lista de enfermo. En ellos se percibía mucha afectación moral, muchas veces uno miraba depresión en ellos, porque yo lo digo con toda sinceridad, el hecho de colocarle un cordel a una persona, ese solo hecho, está intimidando a la persona que no pueda hacer del cuerpo sin salir de su pieza, eso es degradante", puntualizó.

Sobre la terrible pesadilla diaria de los cautivos, ‘Patequeso’ sonaba arrepentido en medio de largos silencios cuando decía lo siguiente:

"Yo duré en este campamento de octubre del 99 a noviembre y ya en diciembre salimos de aquí. Digo yo que es la parte que hoy en día le ha quedado mucho tiempo para reflexionar en los procedimientos que le han causado mucho daño a las personas, hoy en día uno dice, no debió haber pasado", indicó.

En la audiencia, que duró cerca de 7 horas, la magistrada Lemaitre leyó una carta que el general Mendieta le envió donde contó otro atroz hecho.

"Nosotros estábamos muy cerca de los marranos, nos llegaba el olor y sentíamos que los marranos tenían más agua que nosotros, el agua que nos bombeaban no era suficiente", contó.

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A lo que ‘Patequeso’ respondió sin afirmar la triste situación:

"Sí claro, yo reconozco de que obviamente el solo hecho de sentirse así en esas condiciones mantiene la mente frustrada, no se descarta, obviamente, el olor a cerdo. Lo del agua le digo que se tanqueaban los tres tanques y se lavaba la cochera", finalizó.

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