La cartera de los laboratorios farmacéuticos afiliados a Afidro con los diferentes actores del sistema de salud alcanzó los $4,42 billones al cierre del primer trimestre de 2026, según una nueva actualización del estudio de cartera realizado por el gremio en alianza con la firma Sectorial. La medición busca hacer seguimiento a la situación financiera del sistema y a los recursos pendientes de pago por medicamentos y tecnologías ya entregadas a los pacientes.De acuerdo con el informe, cerca de $1,6 billones corresponden a cartera vencida, equivalente al 37 % del total. Además, los tiempos de pago continúan aumentando. Mientras en marzo de 2025 la rotación de cartera era de 154 días, para marzo de 2026 llegó a 204 días. Al incorporar la denominada cartera castigada, es decir, aquella considerada de difícil recuperación, el indicador se eleva a 214 días.Los gestores farmacéuticos concentran la mayor parte de las obligaciones pendientes. Según el estudio, este grupo representa el 62,3 % de la cartera total, equivalente a $2,75 billones, de los cuales cerca de $1,1 billones se encuentran vencidos.Otro de los hallazgos del informe muestra un incremento de la cartera deteriorada a más de 121 días, que pasó de representar el 11,8 % en el trimestre anterior al 19,02 % en marzo de este año. Asimismo, la cartera castigada registró un aumento significativo al pasar de $47.400 millones en marzo de 2025 a $325.300 millones en marzo de 2026.Alejandro Escobar, director de Sectorial, señaló que los resultados reflejan problemas persistentes de liquidez dentro del sistema de salud. Según explicó, el aumento en los tiempos de pago y en la cartera deteriorada evidencia que los recursos tardan cada vez más en llegar a quienes suministran medicamentos y tecnologías para la atención de los pacientes.
La cartera de la industria farmacéutica en Colombia cerró 2025 en $4,7 billones, según la más reciente actualización del estudio presentado por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afrido), en alianza con la firma Sectorial. De ese total, entre $1,59 y $1,8 billones corresponden a cartera vencida, es decir, facturas que ya superaron los plazos de pago establecidos, lo que representa más de un tercio del total adeudado.El informe, con corte al cuarto trimestre de 2025, evidencia un deterioro frente a años anteriores. Mientras en diciembre de 2023 el vencimiento de cartera se ubicaba en 17,5 %, y en 2024 en 23,4 %, para el cierre de 2025 alcanzó 37,4 %, lo que refleja un incremento progresivo en los niveles de morosidad del sistema de salud.Uno de los segmentos con mayor peso es el canal institucional, encargado de la entrega de medicamentos dentro del proceso de aseguramiento. Allí la deuda asciende a $3,4 billones, de los cuales cerca de $997 mil millones están en cartera vencida, equivalente al 28,7 % del total de ese canal.En cuanto a la composición general, la cartera corriente representa el 66,6 % del total (alrededor de $3,18 billones). Sin embargo, dentro de ese monto, el 20,5 % ya presenta retrasos superiores a 121 días, lo que incrementa el riesgo de impago. A esto se suma que la cartera castigada, considerada de difícil o nula recuperación, pasó de 3,59 % en septiembre de 2025 a 6,53 % en diciembre del mismo año.Otro indicador que muestra el impacto financiero es la rotación de cartera. El tiempo promedio de pago se ubicó en 196 días, frente a 134 días en diciembre de 2024 y 125 días en 2023, ampliando los plazos en los que las compañías reciben los recursos por medicamentos y tecnologías ya entregadas.El análisis también revisa el flujo de recursos hacia el sistema. Entre enero y octubre de 2025 se giraron $80 billones, un crecimiento de 7,23 %, inferior al promedio superior al 10 % registrado en años anteriores. Esta desaceleración ocurre en un contexto de mayor demanda de servicios y aumento de costos en salud.El documento relaciona estos resultados con proyecciones de la Contraloría General de la República que advierten un incremento en la probabilidad de riesgo sistémico del sector, pasando de 30 % en 2019 a 49,5 % en 2024, con una posible proyección de 60,4 % en 2026.En este escenario, Afrido planteó la necesidad de revisar el cálculo de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), cuyo incremento para 2026 fue fijado en 9,03 %, pese a que análisis técnicos estimaban un ajuste cercano al 15 % para cubrir los costos reales del sistema. El gremio también propuso instalar mesas de trabajo con el Gobierno, aseguradores y prestadores, fortalecer la trazabilidad de los recursos y explorar fuentes complementarias de financiación.Según el informe, el 58 % de la población asegurada estaría afiliada a entidades con dificultades financieras y operativas, lo que podría incidir en barreras de acceso y en la oportunidad de los servicios para millones de usuarios del sistema de salud.
Blu Radio conoció el más reciente estudio de cartera elaborado por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afrido), en el que se analiza el estado de las cuentas por cobrar de la industria farmacéutica afiliada durante el tercer trimestre de 2025.El informe señala que la cartera total de los afiliados a Afrido alcanzó los $5,2 billones. Este monto corresponde al valor acumulado de medicamentos y tecnologías que ya fueron entregados y facturados, pero que aún no han sido pagados por los distintos actores del sistema. De ese total, $1,8 billones se encuentran en condición de cartera vencida, al haber superado los plazos de pago establecidos.De acuerdo con el documento, el 33,85 % de esa cartera se encuentra vencida. Los gestores farmacéuticos concentran la mayor parte de las cuentas por cobrar, con $3,2 billones, lo que equivale al 62 % del total reportado. De ese monto, $1,3 billones corresponden a pagos que no se han realizado dentro de los plazos previstos.El informe concluye que estas cifras permiten dimensionar el volumen de recursos que la industria farmacéutica mantiene pendiente de recibir y muestran cómo los retrasos en los pagos se concentran principalmente en algunos actores del sistema de salud.
En diálogo con Mañanas Blu, Ignacio Gaitán, presidente de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro), expresó su profunda preocupación tras el anuncio del gobierno nacional sobre el reajuste de la Unidad de Pago por Capitación (UPC). Gaitán calificó la situación actual del sistema de salud como "calamitosa", señalando que las decisiones financieras recientes ignoran las realidades operativas y las necesidades urgentes de los ciudadanos.Un ajuste sin concertación y un déficit acumuladoSegún el presidente de Afidro, las mesas técnicas para definir la UPC, ordenadas por la Corte, parecieron ser un simple procedimiento formal carente de un ánimo real de concertación. Gaitán destacó que el comunicado oficial del gobierno se emitió apenas unas horas después de una mesa de diálogo fallida, lo que sugiere que no se tuvo en cuenta nada de lo conversado durante dichas sesiones.Esta falta de acuerdo se suma a un déficit de más de 11 puntos de incremento que ya se arrastraba desde el año anterior. Para Afidro, el ajuste actual se queda corto frente a las proyecciones metodológicas y cuantitativas necesarias, especialmente considerando el impacto del incremento del salario mínimo en la prestación de servicios y la mayor demanda proyectada para 2025 por el envejecimiento de la población.El colapso operativo: carteras morosas y retrasos en medicamentosLa crisis no es solo presupuestal, sino operativa. Gaitán advirtió que el riesgo de colapso del sistema ha escalado del 30% en 2019 al 60% en la actualidad, según cifras de la Contraloría. Este deterioro se traduce en cifras alarmantes: incidencias de más de 250 días para la entrega de medicamentos y carteras que superan los 180 a 200 días de mora en los pagos a los laboratorios."En realidad la cadena se rompió", afirmó Gaitán, explicando que cuando se desfinancia a los prestadores y gestores farmacéuticos, estos dejan de dispensar medicamentos, como ya ha ocurrido con entidades como la Nueva EPS. Esto genera un efecto dominó donde, aunque haya disponibilidad de productos en la industria, los actores del sistema no los solicitan por falta de sostenibilidad financiera.El aumento del gasto de bolsillo y la desigualdadUno de los impactos más críticos para el ciudadano es el incremento del "gasto de bolsillo". Al no encontrar medicamentos por los canales institucionales de sus EPS, los colombianos se ven obligados a acudir a droguerías comerciales y pagar de su propio dinero. Gaitán enfatizó que el gasto de bolsillo es sinónimo de desigualdad, ya que impacta desproporcionadamente a las clases menos favorecidas que no cuentan con los recursos para suplir lo que el sistema debería garantizar.Escuche aquí la entrevista:
La Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo en Colombia (Afidro) advirtió que el país enfrenta una crisis en el sistema de salud marcada por la falta de recursos y por las dificultades en el flujo de financiación que impactan directamente a los pacientes. Catalina Bello, directora de Acceso y Sostenibilidad del gremio, explicó que uno de los puntos centrales en este momento es la definición de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2026, y destacó la importancia de que el ajuste sea suficiente para responder a las necesidades de atención.Según Bello, desde hace casi cuatro años existe una brecha de entre 7 y 8 puntos entre la UPC estimada y el valor que finalmente se ajusta, lo que ha acentuado las presiones financieras en el sistema.La directora señaló que, con base en los análisis realizados por Afidro, el incremento requerido para 2026 debe ser del 15 %, una cifra que asegura corresponde al costo real de los servicios cubiertos por esta prima anual.Agregó que el gremio ha participado en los espacios técnicos convocados para discutir el cálculo de la UPC, incluidos los promovidos por orden de la Corte Constitucional, donde han presentado sus observaciones y propuestas.Bello indicó que Afidro ha trabajado en estudios sobre la suficiencia de la UPC durante los últimos años, primero con el acompañamiento de ARIF y más recientemente, con estimaciones propias.Mencionó que esta solicitud del 15 % coincide con la de otros gremios del sector y expresó que esperan que el Gobierno tenga en cuenta estas proyecciones al definir el ajuste para el próximo año.Según el gremio, garantizar una UPC suficiente es clave para responder de manera adecuada a las demandas del sistema y evitar un mayor deterioro en la prestación de los servicios de salud.
La Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro), manifestó su preocupación por la crisis que atraviesa la Nueva EPS y realizó un llamado urgente al Gobierno Nacional para atender la situación.De acuerdo con Afidro, la crisis actual es la materialización de advertencias previas emitidas por diversos actores del sector. Por lo que según indican, el déficit financiero afecta a toda la cadena de valor de la salud, incluyendo a la industria farmacéutica. Según el sector, la Superintendencia está lejos de mitigar los riesgos y la intervención adoptada ha deteriorado la situación financiera y administrativa de la entidad, situación que se ha profundizado con el tiempo.Ignacio Gaitán, presidente de Afidro, indicó que la posible quiebra de la Nueva EPS podría ocasionar la interrupción de tratamientos esenciales y comprometer el principio de aseguramiento para millones de colombianos, lo que podría derivar en una crisis humanitaria y de salud pública.La Asociación hace un llamado para que se implementen medidas urgentes que garanticen la estabilidad financiera de la Nueva EPS y eviten un impacto negativo en el sistema de salud del país.
Así lo confirmó Ignacio Gaitán, presidente de Afidro, en entrevista con Blu Radio. Según un estudio reciente elaborado con una firma de Medellín, la cartera del sector presentó un preocupante aumento del 31% entre diciembre de 2023 y marzo de 2025, pasando de $3.3 billones a $4.3 billones. Más allá del crecimiento total, la alarma más crítica está en el incremento de la cartera que pasó de representar el 17% al 38% del total. En otras palabras, casi cuatro de cada diez pesos adeudados en el sistema no están siendo pagados a tiempo.Uno de los actores más golpeados son los gestores farmacéuticos, responsables de distribuir medicamentos a lo largo del país. “Los gestores representan más o menos el 60% de la cartera”, indicó Gaitán. Lo más grave es que, dentro de ese grupo, los indicadores de vencimiento de cartera se triplicaron, al pasar del 18% al 45%. Esto significa que casi la mitad de las deudas con ellos están por fuera del plazo de pago, comprometiendo su operatividad y capacidad de abastecimiento.“La alerta fundamental tiene que ver con los vencimientos. La recuperación de cartera ya está en 145 días”, explicó Gaitán, quien fue enfático en que esta situación no refleja un problema de desabastecimiento, sino un grave problema en el financiamiento del sistema de salud.La raíz del problema, según el presidente de Afidro, está en la falta de trazabilidad del flujo de recursos, desde el sistema público hasta los actores del sistema farmacéutico. “Cuando uno consulta la Adres, no puede identificar claramente el proceso de giro que va desde los recursos públicos hasta los gestores y la industria”, explicó. Por eso, hizo un llamado urgente a reactivar el diálogo entre todos los actores para movilizar recursos y garantizar que los medicamentos lleguen a los pacientes.Gaitán concluyó que, si bien hay alertas por desabastecimiento de algunos medicamentos, la verdadera causa está en la falta de pago oportuno y el deterioro de la cadena de financiamiento, lo cual podría derivar en consecuencias mayores si no se toman medidas urgentes.
La reciente presentación de las cuatro nuevas preguntas que el Gobierno del presidente Gustavo Petro busca someter a consulta popular ha intensificado el debate nacional sobre el sistema de salud. En un contexto de creciente tensión por la crisis financiera de las EPS y la falta de entrega de medicamentos a miles de pacientes, las propuestas han generado preocupación entre representantes del sector salud, tanto del lado de los pacientes como de la industria farmacéutica.En entrevista con Blu Radio, Néstor Álvarez, vocero de la Asociación Pacientes Alto Costo, fue enfático en rechazar la iniciativa, calificándola como una forma cínica de manipular el sufrimiento de los colombianos. “Consideramos que ha habido un abuso de la democracia al utilizar el dolor de los pacientes que, en este momento, por la no entrega de medicamentos, no están teniendo tratamientos. Esto, por la política del Gobierno de no haber asignado los recursos suficientes en la UPC de 2025”, afirmó Álvarez.El vocero expresó su indignación por lo que considera un intento del Ejecutivo de capitalizar políticamente una crisis que él mismo ha provocado. “Nos parece indignante que se juegue con el dolor de los pacientes en el acceso a medicamentos con este tipo de mecanismos democráticos. Más allá, es una forma un poco cínica de crear el problema y luego salir a preguntarnos si la solución se da con cuatro preguntas que ni siquiera están dirigidas a resolverlo”, agregó.Además, cuestionó la coherencia entre las propuestas del Gobierno y sus acciones presupuestales: “En un Gobierno donde el presupuesto de ciencia e investigación se ha disminuido, y también el presupuesto de salud, consideramos que esto es un juego totalmente inhumano con la salud”.Por su parte, Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de Afidro, también se refirió al contenido de las preguntas presentadas por el Gobierno, haciendo un llamado a la prudencia y a la claridad “Nuestra primera lectura de las cuatro preguntas incorporadas ayer frente a la consulta popular es que, por ejemplo, la pregunta número 13 es un poco ambigua. Para tranquilidad de los colombianos, desde 2013 ya existen múltiples normas, casi seis o siete artículos que establecen claramente mecanismos de compra que han permitido que Colombia tenga indicadores de costo muy competitivos”.Gaitán señaló que parte del contenido de la consulta ya está incorporado en otras propuestas normativas. “La pregunta relacionada con la transformación de las EPS es importante, pero lo esencial es definir un mecanismo que asegure que los medicamentos lleguen a los pacientes”, explicó. Además, se refirió a otra de las preguntas, la número 16 como más relacionada con el ámbito laboral que con la industria farmacéutica, sugiriendo que “amerita más un concepto desde el derecho laboral que desde nuestra perspectiva”.El presidente de Afidro hizo una advertencia sobre el trasfondo político del ejercicio: “Como reflexión importante, muchas de estas preguntas ya están incorporadas en proyectos como la reforma laboral, o en decretos recientes del Ministerio que ya han recibido comentarios del sector. Algunas ya existen incluso en el marco legal vigente. El espíritu de la consulta puede ser distractor. Lo importante es centrarnos en lo esencial: recursos para el sistema, un sistema financiado, robusto y eficiente que permita reducir procesos y costos, para que los pacientes tengan acceso a lo que necesitan”.Así, mientras desde las asociaciones de pacientes se exige respeto por el derecho a la salud y se denuncia la falta de acciones concretas, desde la industria farmacéutica se pide claridad normativa, sostenibilidad financiera y menos improvisación.
Un reciente informe de Afidro y Retorno Vital, que recopila datos entre 2022 y 2024, expone la creciente crisis en el acceso a servicios de salud en Colombia. De los más de 2.000 trámites gestionados por la entidad, las principales barreras reportadas por los pacientes fueron demoras en la entrega de medicamentos (42 %), falta de citas médicas (27 %), demoras en autorizaciones (21 %) y la inexistencia de convenios entre EPS e IPS (7 %).Las cifras son alarmantes: en los casos más críticos, los pacientes han esperado más de 250 días para recibir sus medicamentos. En los últimos tres años, las demoras aumentaron un 46 %, las dificultades para conseguir citas médicas crecieron un 8 % y las demoras en autorizaciones subieron un 23 %.Bogotá lidera el listado de departamentos con más barreras reportadas (438 casos), seguida por Antioquia (221), Valle del Cauca (186) y Santander (185). En la capital, los casos aumentaron un 83 % frente al año anterior, lo que evidencia un deterioro notable en la prestación del servicio. El informe advierte sobre problemas estructurales persistentes en estos territorios, que impiden garantizar el derecho a la salud de forma oportuna y equitativa.Otro aspecto crítico es el creciente gasto de bolsillo. Mientras que en las principales ciudades un paciente debe invertir más de $110.000 mensuales para acceder a su tratamiento, en zonas apartadas esa cifra supera el millón de pesos, lo que agrava la desigualdad en el sistema.
La crisis de medicamentos en Colombia ha sigue siendo un punto de discución y preocupación en el país, particularmente con la reciente denuncia e insistencia del presidente Gustavo Petro sobre hallazgo de 130.000 dosis de insulina en una bodega en Bogotá. En diálogo con Noticias de la Mañana, Ignacio Gaitán, presidente de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro), habló sobre la situación."Desde Afidro, hemos procurado llamar a la calma y ocuparnos de lo más importante que son los pacientes," señaló Gaitán, enfatizando que el principal problema es el financiamiento del sistema de salud, no el desabastecimiento. Advirtió que la crisis actual no es una cuestión de falta de medicamentos sino de la incapacidad del sistema para financiar la operación eficiente de su entrega. El presidente de Afidro destacó que la discusión en torno al colapso del sistema de salud está desviando la atención de la cuestión más esencial: garantizar el acceso a medicamentos para los pacientes. "Hay un déficit en los giros que se hacen a los laboratorios, lo que provoca un efecto dominó en la distribución y acceso a los medicamentos," agregó Gaitán, advirtiendo que la situación podría empeorar si no se toman medidas de acción inmediatas. Gaitán también criticó la exclusión de su gremio de las mesas de discusión con el Ministerio de Salud argumentando que esto solo polariza el diálogo y desvía de la solución de problemas críticos. "Estamos abiertos a buscar maneras de mejorar y ser más eficientes, pero necesitamos ser parte de la conversación", enfatizó. A pesar de las adversidades, Gaitán afirma que los laboratorios permanecen comprometidos a seguir surtiendo al sistema nacional de salud. Sin embargo, la situación es precaria y requiere atención inmediata para evitar consecuencias severas en la atención de salud pública. Escuche aquí la entrevista:
Un fuerte sismo de magnitud 7,4 sacudió durante la mañana de este lunes diferentes zonas de Colombia. En Pereira, las primeras informaciones señalan daños en algunas estructuras y el colapso de varias edificaciones.A través de redes sociales comenzaron a circular imágenes que muestran parte de las afectaciones registradas en la ciudad. Las fotografías y videos permiten observar los daños ocasionados por el movimiento telúrico.Ante este tipo de emergencias, la preparación y la manera de actuar durante el movimiento son fundamentales. La Cruz Roja Colombiana Seccional Cundinamarca y Bogotá entrega una serie de recomendaciones para responder ante un sismo.¿Qué hacer antes de un sismo?Una de las principales recomendaciones es elaborar un plan familiar de emergencias, en el que se establezcan responsabilidades y acuerdos para responder ante una situación de este tipo.También es importante identificar los riesgos y las salidas de emergencia de la vivienda, reconocer el entorno, establecer puntos de encuentro y tener disponibles los contactos de emergencia.La preparación incluye reducir posibles vulnerabilidades dentro del hogar, como fijar muebles y tejas, además de mantener listo un kit de emergencias en un sitio de fácil acceso, preferiblemente cerca de la salida.Este equipo debe contar con alimentos no perecederos, agua para tres días, utensilios para comer, radio AM/FM, linterna con baterías de repuesto, documentos personales, elementos básicos de aseo, llaves, una muda de ropa, dinero en efectivo, manta, silbato, encendedor, velas y botiquín de primeros auxilios.¿Cómo actuar durante un temblor?Si el lugar cuenta con una edificación sismorresistente, la recomendación es mantener la calma, agacharse y asumir una posición de seguridad debajo de un mueble fuerte o junto a una pared interior.La posición consiste en proteger la cabeza y la nuca con las manos, arrodillarse y acercar la cabeza a las rodillas para adoptar una posición fetal.Durante el movimiento se debe evitar ubicarse debajo de marcos de puertas, alejarse de ventanas, estanterías, lámparas y otros objetos que puedan caer. Además, no se deben utilizar los ascensores.Si la persona se encuentra en el exterior, debe dirigirse hacia un espacio abierto, lejos de edificios, postes, árboles y cableado, y cubrirse hasta que termine el movimiento.Una vez finalice el sismo, se recomienda cortar los suministros de energía, luz y gas y evacuar de manera ordenada siguiendo las indicaciones de los brigadistas. En edificaciones que no sean sismorresistentes, la evacuación debe realizarse lo más pronto posible conforme al plan de emergencias establecido.
Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto y su intensidad quedó registrada en las cámaras de Blu Radio, tanto en Bogotá como en Cali.Las imágenes permiten observar cómo la cabina de la emisora en la capital del país comenzó a moverse durante el sismo, mientras el director del Servicio Informativo, Ricardo Ospina, pidió calma en medio del movimiento.Posteriormente, las cámaras mostraron lo ocurrido en la cabina de Blu Radio en Cali, donde la sacudida se percibió con mayor intensidad y los elementos del estudio se movieron de manera evidente.¿A qué hora ocurrió el terremoto en Colombia?De acuerdo con el reporte del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico se registró a las 7:34 de la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026.La información preliminar ubicó inicialmente el evento en el occidente del país, en una zona cercana al límite entre Chocó, Valle del Cauca y Risaralda.El SGC explicó que sus primeros datos fueron generados automáticamente y estaban sujetos a revisión por parte de los especialistas de la entidad.Posteriormente, luego del análisis técnico, el Servicio Geológico Colombiano estableció que el sismo tuvo una magnitud de 7,4 y una profundidad de 79 kilómetros, con epicentro en jurisdicción del departamento del Chocó.Así se sintió el terremoto en Blu RadioEl movimiento quedó registrado durante la emisión de Blu Radio. En Bogotá, las cámaras captaron el momento en que la estructura y diferentes elementos de la cabina comenzaron a estremecerse.Ante la intensidad de la sacudida, Ricardo Ospina pidió mantener la calma mientras el equipo continuaba atento a lo que estaba ocurriendo.La situación también fue registrada en Cali. En las imágenes de la cabina de esa ciudad se observa un movimiento considerablemente más fuerte, con diferentes elementos del estudio agitándose durante el terremoto.El registro permite dimensionar cómo el sismo fue percibido en diferentes puntos del país.Autoridades verifican posibles afectacionesDespués del terremoto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) activó los protocolos de seguimiento y comenzó a establecer comunicación con las autoridades territoriales de las zonas donde fue sentido el movimiento.La entidad informó que mantiene comunicación con las autoridades y organismos que hacen parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres para verificar si se produjeron afectaciones como consecuencia del sismo.
Un fuerte sismo de magnitud 7,4 se registró en Colombia durante la mañana del 10 de agosto de 2026. De acuerdo con el informe preliminar emitido por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico ocurrió sobre las 7:34 de la mañana.El reporte publicado por la entidad técnica ubicó el epicentro del evento sísmico en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, con una profundidad de 96 kilómetros. El movimiento fue percibido en diferentes regiones del país.Ante ello, Manizales sería uno de los lugares donde se han reportado posibles afectaciones tras el fuerte sismo.¿Qué daños se han reportado en Manizales?El sismo de 7,4 habría dejado serias afectaciones en la ciudad de Manizales, en el departamento de Caldas. Según lo reportado en redes sociales, una catedral y varios edificios habrían sufrido daños por el movimiento telúrico.De acuerdo con lo conocido hasta ahora, el temblor habría ocasionado que escombros cayeran sobre las vías, dejando vehículos atrapados y personas heridas, aunque todavía no se ha confirmado cuántas estarían afectadas por este movimiento.Las columnas de varios edificios habrían colapsado y el sector de El Cable estaría entre los más afectados, debido a que algunas estructuras habrían cedido y los escombros habrían caído sobre vehículos, dejando serias afectaciones para la ciudadanía.Las autoridades continúan verificando la situación para establecer el balance de daños y determinar si existen personas afectadas por el movimiento telúrico.Emiten alerta por el temblorPor ahora, las autoridades adelantan la verificación de posibles afectaciones en infraestructura, viviendas y vías, así como la atención de las personas que hayan resultado heridas.La información sobre el número de heridos, daños materiales y posibles personas afectadas continúa en desarrollo y podría cambiar a medida que avancen las evaluaciones de los organismos de socorro.El SGC también ha advertido que sus datos sobre magnitud y características del evento pueden ser actualizados conforme se analice la información sismológica disponible.
Un fuerte terremoto se registró hacia las 7:34 de la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó. El movimiento telúrico fue ampliamente sentido en diferentes departamentos del país.De acuerdo con el reporte preliminar del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sismo tuvo inicialmente una magnitud de 6,7, una profundidad de 82 kilómetros y ocurrió a las 7:34 a. m. (Tropicana Colombia)Chocó, epicentro del terremoto, el departamento más afectadoInicialmente, la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, confirmó que ya se adelantan las primeras verificaciones en el departamento y manifestó preocupación por las posibles réplicas: “Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas”, señaló la mandataria.Córdoba indicó que, aunque el epicentro fue San José del Palmar, en Quibdó se reportaron personas heridas y graves daños en edificaciones.Posteriormente, por reportes en redes sociales, se confirmó que los daños son muy graves.Daños en edificaciones tras el sismoLas primeras imágenes que circulan tras el terremoto muestran afectaciones en diferentes estructuras y calles. También se han conocido reportes de daños en ciudades del occidente del país, entre ellas Manizales, Cali y Armenia. Las fotografías que acompañan esta noticia corresponden a Manizales y muestran material de construcción desprendido sobre una vía, además de una edificación que sufrió daños estructurales importantes.En una de las imágenes se observa un vehículo atrapado entre los escombros, mientras que otra evidencia daños en la parte inferior de una edificación ubicada en una zona residencial de la capital de Caldas.Aeropuerto de Pereira sufrió fuertes afectacionesBomberos de Cundinamarca verifican posibles daños tras el fuerte sismoEl capitán Álvaro Farfán, delegado departamental de Bomberos de Cundinamarca, informó que los organismos de primera respuesta adelantan un barrido de verificación en diferentes municipios del departamento para establecer posibles afectaciones provocadas por el fuerte sismo registrado durante la mañana de este lunes.De acuerdo con Farfán, hasta el momento se han recibido dos reportes que están siendo atendidos y verificados por las autoridades locales. El primero corresponde al municipio de Nilo, donde se informó sobre una posible afectación estructural en una de las escuelas de la zona.La situación está siendo evaluada por el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, con el propósito de determinar la gravedad de los daños y establecer si la estructura representa algún riesgo para la comunidad educativa.El segundo reporte corresponde a una emergencia que, según explicó el delegado departamental, está siendo atendida directamente por un cuerpo de bomberos voluntarios del departamento.Farfán señaló que los organismos de emergencia continúan realizando verificaciones tanto en los cascos urbanos como en las zonas rurales de Cundinamarca, por lo que el balance podría aumentar durante las próximas horas.“Una vez tengamos mayores reportes con relación a las diferentes verificaciones realizadas tanto en el casco urbano como rural del departamento de Cundinamarca, estaremos informando”, explicó el capitán Álvaro Farfán.Emergencia continúa en evaluaciónPor ahora, las autoridades adelantan la verificación de posibles afectaciones en infraestructura, viviendas y vías, así como la atención de las personas que hayan resultado heridas.La información sobre el número de heridos, daños materiales y posibles personas afectadas continúa en desarrollo y podría cambiar a medida que avancen las evaluaciones de los organismos de socorro.El SGC también ha advertido que sus datos sobre magnitud y características del evento pueden ser actualizados conforme se analice la información sismológica disponible. (Tropicana Colombia)Nota editorial: aunque el reporte suministrado inicialmente menciona una magnitud de 7,4, el boletín preliminar del SGC consultado reporta 6,7. Por ello, para una publicación periodística conviene atribuir la magnitud al SGC y actualizarla si el organismo modifica posteriormente el dato. (Tropicana Colombia)
Este lunes, un fuerte sismo sacudió a Colombia y una de las ciudades donde se sintió con intensidad fue Cali. Así quedó registrado a través de un video en el que se puede ver cómo la cabina de noticias de Blu Radio en la capital del Valle del Cauca fue estremecida mientras el director de noticias de esa ciudad reportaba El fuerte movimiento que se sintió en la ciudad.