La Superintendencia Nacional de Salud ordenó una inspección inmediata a la Clínica Foscal, en Bucaramanga, tras la denuncia de una paciente que aseguró que un especialista le propuso amputarle una pierna, pese a que, según su versión, existiría otra alternativa de tratamiento para preservar la extremidad.El caso se conoció a través de un video publicado en redes sociales, en el que la mujer relató que años atrás sufrió un accidente que dejó un fragmento de gasa en una de sus piernas. Explicó que acudió a la Clínica Foscal para que le retiraran el cuerpo extraño, pero afirmó que, durante la atención médica, le plantearon la amputación de la extremidad, decisión con la que no estuvo de acuerdo por considerar que existían otras opciones quirúrgicas.Le puede interesar: Hombre despertó con varias amputaciones tras cirugía para apnea del sueño: casi muereAnte la denuncia, el superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero Calle, ordenó una visita de inspección al centro asistencial para verificar la atención brindada y establecer si hubo vulneración del derecho a la salud de la paciente."Esto es inadmisible. He ordenado una inspección a la Clínica Foscal para que rinda cuentas por este caso. Así mismo, el equipo de Superdefensores está acompañando a la paciente para que reciba la atención que requiere lo antes posible. No quiero pensar que le están negando el servicio porque es una usuaria de Nueva EPS", afirmó Quintero.Según la Supersalud, la paciente denunció que el procedimiento quirúrgico que necesitaba habría sido cancelado después de expresar su desacuerdo con la propuesta de amputación realizada por un especialista.Tras conocer el caso, la entidad activó la ruta de atención mediante el mecanismo de Peticiones, Quejas, Reclamos y Denuncias (PQRD) y adelanta actuaciones de verificación tanto con la IPS como con la EPS para esclarecer lo ocurrido y garantizar que la usuaria reciba la atención requerida.El superintendente delegado para la Protección al Usuario, Juan David Duque, recordó que "ninguna persona puede ver afectado su acceso oportuno a los servicios de salud por razones administrativas o por su asegurador" y advirtió que, si se evidencian irregularidades, la entidad adelantará las actuaciones correspondientes.La inspección ocurre en medio de la crisis con Nueva EPSLa decisión de la Superintendencia se produce apenas dos semanas después de que la Clínica Foscal advirtiera que suspendería progresivamente la atención a usuarios de Nueva EPS debido a una cartera vencida que, según el centro médico, supera los 430.000 millones de pesos.Precisamente, el superintendente Daniel Quintero señaló que una de las hipótesis que será objeto de verificación es que la atención de la paciente no haya sido afectada por su condición de afiliada a Nueva EPS, aunque aclaró que esa situación deberá ser establecida durante la investigación.Hasta el momento, la Clínica Foscal no se ha pronunciado públicamente sobre la inspección ordenada por la Superintendencia ni sobre las afirmaciones realizadas por la paciente. La investigación administrativa continúa para determinar si existieron fallas en la prestación del servicio o vulneraciones a los derechos de la usuaria.
La Fundación Oftalmológica de Santander (Foscal) lanzó una nueva alerta sobre la grave crisis financiera que enfrenta debido a la millonaria deuda que mantiene Nueva EPS, la cual asciende a 430.000 millones de pesos y, según la institución, compromete la sostenibilidad de la clínica y la continuidad en la prestación de los servicios de salud para miles de pacientes.A través de una comunicación enviada al interventor de Nueva EPS, Jorge Iván Ospina Gómez, el director general de la Foscal, Jorge Ricardo León Franco, advirtió que la institución ha llegado a un punto crítico por los pagos parciales e irregulares que ha recibido de la aseguradora."La realidad financiera que enfrentamos actualmente ha alcanzado un punto crítico que hace imposible sostener esta operación y la atención de sus afiliados bajo las condiciones actuales de recaudo", expresó el directivo en la carta.En declaraciones posteriores, León Franco fue aún más enfático sobre la magnitud de la crisis: "La deuda es de 430 mil millones que ya casi nos colocan en una organización inviable. No alcanzamos con los pocos recursos que ingresan a pagar proveedores, honorarios, nómina, intereses, en fin, todo ese proceso que se tiene para mantener una organización de más de 700 camas que le presta servicios a siete departamentos de usuarios de Nueva EPS y de otras EPS", afirmó.La institución aseguró que para garantizar la continuidad de la atención requiere que Nueva EPS asegure un flujo de recursos de al menos 80.000 millones de pesos mensuales, cifra que permitiría sostener la operación y mantener los estándares de oportunidad y calidad en la atención.Actualmente, la Foscal presta más de 100.000 atenciones de urgencias, cerca de 45.000 hospitalizaciones, alrededor de 42.000 procedimientos quirúrgicos y aproximadamente 850.000 consultas de medicina general y especializada cada año, además de servicios diagnósticos y de alta complejidad.La clínica recordó que no solo atiende pacientes de Santander, sino también usuarios remitidos desde Cesar, Arauca, Bolívar, Norte de Santander y Casanare, consolidándose como uno de los principales centros de referencia del nororiente colombiano.Finalmente, la Foscal hizo un llamado urgente a Nueva EPS para encontrar una solución que permita garantizar el flujo de recursos, preservar la estabilidad financiera de la institución y evitar afectaciones en la atención de miles de pacientes que dependen de sus servicios. La advertencia se suma a las crecientes preocupaciones del sector hospitalario por el incremento de las deudas de las EPS y el impacto que estas tienen sobre la sostenibilidad de clínicas y hospitales en el país.
La Fundación Oftalmológica de Santander (Foscal) lanzó una nueva alerta sobre la difícil situación financiera que enfrenta como consecuencia de la deuda acumulada por Nueva EPS, la cual asciende a 430.000 millones de pesos y, según la institución, amenaza la continuidad de la prestación de los servicios de salud.A través de una comunicación dirigida al interventor de Nueva EPS, Jorge Iván Ospina Gómez, el director general de la Foscal, Jorge Ricardo León Franco, advirtió que la clínica llegó a un punto crítico debido a los pagos parciales e irregulares que ha recibido por parte de la aseguradora.En el documento, el directivo señala que durante años la institución ha mantenido la atención de los afiliados de Nueva EPS, incluso en los momentos más complejos que ha atravesado el sistema de salud colombiano. Sin embargo, aseguró que las condiciones financieras actuales hacen inviable sostener la operación bajo el esquema de recaudo vigente."La realidad financiera que enfrentamos actualmente ha alcanzado un punto crítico que hace imposible sostener esta operación y la atención de sus afiliados bajo las condiciones actuales de recaudo", indicó León en la comunicación.Según la Foscal, para garantizar la continuidad de la atención y mantener los estándares de oportunidad y calidad, Nueva EPS debe asegurar un flujo mínimo de pagos por 80.000 millones de pesos mensuales.La institución explicó que esos recursos son fundamentales para sostener una red asistencial que atiende cada año a miles de pacientes. Entre los servicios prestados se encuentran más de 100.000 atenciones de urgencias, 45.000 hospitalizaciones, cerca de 42.000 procedimientos quirúrgicos y alrededor de 850.000 consultas de medicina general y especializada, además de servicios diagnósticos y de alta complejidad.La clínica también recordó que no solo atiende usuarios de Santander, sino afiliados remitidos desde departamentos como Cesar, Arauca, Bolívar, Norte de Santander y Casanare, con una facturación mensual cercana a los 70.000 millones de pesos.En la carta, la dirección de la Foscal pidió una solución inmediata que permita garantizar la continuidad de los servicios y preservar la estabilidad financiera de la institución. Asimismo, reiteró su disposición para trabajar de manera conjunta con Nueva EPS en la búsqueda de mecanismos que permitan superar la coyuntura.La advertencia se produce en medio de la creciente preocupación del sector hospitalario por el aumento de la cartera de las EPS y las dificultades de liquidez que enfrentan varias clínicas y hospitales del país, situación que ha generado alertas sobre el riesgo para la prestación de los servicios de salud.
La Clínica Foscal, puso en marcha el programa de donación voluntaria de células madre que busca ampliar la base de donantes en Colombia y brindar nuevas oportunidades de vida a pacientes que requieren trasplantes para sobrevivir.La iniciativa se desarrolla en articulación con el programa DarCélulas, de Instituto Distrital de Ciencia, Biotecnología e Innovación en Salud, y convierte a la Foscal en el primer y único centro de captación de donantes en el nororiente del país.Según la institución, siete de cada diez pacientes que necesitan un trasplante de células madre no encuentran un donante compatible dentro de su familia, por lo que dependen de registros voluntarios para tener una posibilidad de tratamiento y supervivencia.La estrategia busca que más ciudadanos se registren como potenciales donantes mediante un procedimiento sencillo y seguro. Las personas interesadas, entre los 18 y 55 años, con buen estado de salud y peso superior a 50 kilos, solo deben acercarse a la clínica y realizar una toma de muestra de saliva con un hisopo que posteriormente queda almacenada en el registro nacional de donantes.“La mayoría de los pacientes que necesitan un trasplante no tienen un donante familiar. Estamos hablando de un 70% que depende de registros voluntarios para tener una posibilidad de curación”, explicó Claudia Sossa, directora del Servicio de Hematología de la Clínica Foscal.La especialista señaló que aumentar la cantidad de donantes colombianos es fundamental debido a la diversidad genética de la población, lo que dificulta encontrar compatibilidades en registros internacionales.“Entre más donantes tengamos en nuestro país, mayores serán las probabilidades de encontrar compatibilidad para nuestros pacientes. La genética de nuestra población es muy particular y eso hace que depender únicamente de registros internacionales sea más complejo”, agregó.Desde la creación del registro nacional DarCélulas en 2024, cerca de 14.000 personas se han inscrito como donantes voluntarios y ya se han identificado al menos 10 compatibilidades para pacientes colombianos.En la Clínica Foscal, durante los últimos dos años, se han realizado 13 trasplantes con donantes no familiares, uno de ellos gracias a este registro nacional.“Esto es, ante todo, un acto de solidaridad. Es la posibilidad de que alguien, en cualquier parte del mundo, tenga una segunda oportunidad de vida gracias a una decisión voluntaria”, concluyó Sossa.
Bucaramanga se consolida como referente internacional en salud visual con la realización del XIX Curso Internacional de Oftalmología, un evento académico organizado por la Clínica Foscal que reúne a más de 70 profesores y conferencistas nacionales e internacionales, y cerca de 130 profesionales de la salud.El encuentro, que se desarrolla hasta este viernes, posiciona nuevamente a Colombia en el mapa global del conocimiento médico. Especialistas provenientes de países como Perú, Venezuela, Ecuador, Panamá y República Dominicana participan en este espacio que integra ciencia, tecnología y formación de alto nivel.Desde su creación en 2007, el curso se ha diferenciado de los congresos tradicionales por su enfoque práctico. Además de conferencias especializadas, los asistentes participan en talleres y entrenamientos con equipos de última generación, muchos de ellos recientemente incorporados al país, lo que permite conocer de primera mano los avances que hoy transforman el diagnóstico y tratamiento de enfermedades visuales.Tecnología y formación “hands on”El programa académico abarca todas las áreas de la oftalmología, desde el cuidado básico del ojo hasta técnicas quirúrgicas complejas. Uno de los principales diferenciales es su metodología “hands on”, que facilita la interacción directa con tecnologías médicas avanzadas y la práctica de procedimientos como cirugía refractiva, corrección de catarata, implantes oculares y tratamientos especializados.Entre las novedades de esta edición se destaca la incorporación del simulador virtual de cirugía de catarata EYESI, una plataforma que recrea escenarios quirúrgicos reales y permite evaluar el desempeño médico de manera objetiva. Asimismo, llega al evento el láser de femtosegundo ATOS, tecnología de última generación para procedimientos oftalmológicos.“La Foscal es la tercera institución del país en contar con este equipo, después de centros en Bogotá y Medellín. La intención es que los inscritos tengan acceso a estos avances de manera directa y práctica”, explicó Rubén Berrospi, jefe del Departamento de Oftalmología de la Clínica Foscal, presidente del Grupo Colombiano de Estudios de Superficie Ocular, Córnea y Cirugía Refractiva y director del curso.Invitados de talla mundialEl curso cuenta con la participación de reconocidos especialistas internacionales como el doctor Uday Devgan, referente mundial en cirugía de catarata; el doctor Federico Vélez, vinculado a la Universidad de California en Los Ángeles; la doctora Noemí Roselló, especialista en estrabismo; y el doctor Jesús Merayo, experto en superficie ocular, además de destacados profesionales de distintas regiones de Colombia.
Las precipitaciones constantes en Santander continúan generando preocupación entre las autoridades de salud, ya que favorecen la acumulación de agua en recipientes, viviendas y espacios abiertos, creando condiciones propicias para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.Esta situación se agrava en municipios como Sabana de Torres, Lebrija, San VIcente de Chucurí, El Playón, Rionegro y Girón, donde se registran inundaciones por el desbordamiento del río Lebrija. En estas zonas, numerosas comunidades permanecen con charcos de agua y lodo dentro de sus viviendas, lo que incrementa el riesgo sanitario.Santander se mantiene como uno de los departamentos con mayor número de casos de dengue a nivel nacional, escenario que genera alerta en medio de la actual temporada de lluvias. El comportamiento endémico de la enfermedad, con brotes recurrentes, exige una respuesta sostenida que incluya vigilancia epidemiológica, fortalecimiento del sistema de salud y un trabajo comunitario permanente.Adicionalmente, se reportan colegios inundados, especialmente en zonas rurales, situación que aumenta el riesgo para niños, niñas y docentes ante la presencia de aguas estancadas. Durante todo el fin de semana, los organismos de socorro han concentrado sus labores en la reubicación de familias damnificadas; sin embargo, el agua continúa en varias viviendas afectadas.Ante este panorama, las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para eliminar aguas estancadas, mantener limpias las viviendas y alrededores, atender las recomendaciones sanitarias y acudir oportunamente a los servicios de salud ante síntomas como fiebre, dolor muscular, dolor detrás de los ojos o malestar general.
La Clínica Foscal encendió las alarmas por la crítica situación financiera que enfrenta, debido a la millonaria deuda acumulada por la Nueva EPS, que asciende a $420.000 millones. A través de una circular enviada al interventor de la entidad, Luis Óscar Galves, la institución médica advirtió que, sin un flujo mínimo de recursos, no será posible garantizar la continuidad de los servicios para miles de usuarios en Santander y otros departamentos.El director de la Foscal, Jorge Ricardo León, explicó que la clínica está asumiendo la atención de usuarios de la Nueva EPS provenientes de departamentos donde los servicios están cerrados, como Cesar, Norte de Santander, Arauca y Casanare, además de varias clínicas en Bogotá y Bucaramanga. Esto ha llevado a que la carga asistencial recaiga de manera desproporcionada sobre la institución.Actualmente, la Foscal atiende 600 pacientes hospitalizados de la Nueva EPS, además de entre 50 y 60 personas en urgencias y un promedio de 1.000 usuarios diarios en servicios ambulatorios. De sus 800 camas disponibles, el 80% está ocupado por afiliados de la Nueva EPS.León señaló que, pese a que la clínica factura alrededor de $70.000 millones mensuales, los giros enviados por la Nueva EPS han sido insuficientes: $11.000 millones en septiembre, $11.000 millones en octubre y $18.000 millones en noviembre, frente a una facturación acumulada de $130.000 millones en ese periodo.“Estamos llegando a unos niveles de deuda muy altos y necesitamos flujos de caja. Si facturamos $70.000 millones y nos giran $20.000 millones, no somos capaces de sostenernos. No hemos cerrado servicios, pero solo podremos continuar si llegan los recursos necesarios”, afirmó el director.León aseguró que la clínica no busca confrontar al Gobierno ni generar alarma social, pero insistió en la urgencia de que se garanticen giros mensuales de mínimo $60.000 a $70.000 millones para sostener la operación y mantener la atención de alta complejidad que hoy presta a usuarios de seis departamentos.La Foscal reiteró que seguirá siendo solidaria con el Gobierno en el proceso de reorganización de la Nueva EPS, pero advirtió que sin los recursos adecuados “no será posible mantener la atención” en las actuales condiciones de sobrecarga asistencial y cartera en mora.
En medio de una creciente crisis en el sector salud que ha llevado al cierre de servicios materno-infantiles en clínicas de Bucaramanga, la Clínica Foscal anunció que mantendrá abiertas sus unidades de atención obstétrica y neonatal.“Cada madre que recibimos, cada bebé que sobrevive, es una victoria para la salud pública”, afirmó el doctor Jaime José Martínez, jefe del Departamento Materno-Infantil de la Foscal, quien señaló que más del 80% de los pacientes atendidos pertenecen a los regímenes contributivo y subsidiado, y al menos una cuarta parte proviene de zonas rurales o municipios sin servicios especializados.Actualmente, la ocupación de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) neonatales y pediátricas de la clínica es del 100% de manera constante, y la demanda de partos ha aumentado de forma significativa, de un promedio mensual de 250 nacimientos, en algunos periodos se han registrado hasta 350.Pese a que el sistema de salud no compensa adecuadamente la complejidad de los cuidados neonatales ni ha transferido recursos adicionales tras el cierre de estos servicios en otros centros asistenciales, la Foscal sostiene la prestación del servicio. “No atendemos por rentabilidad, sino por responsabilidad”, reiteró Martínez.La clínica cuenta actualmente con 16 camas en sus UCI neonatales y pediátricas, una unidad hospitalaria pediátrica con 40 camas y realiza más de 1.500 atenciones mensuales en urgencias pediátricas. El 20% de los nacimientos son prematuros y la tasa de cesáreas alcanza el 50%. Aun así, la institución reporta una tasa de mortalidad materna de cero.Martínez también destacó que la atención está centrada en la humanización, permitiendo que los bebés en incubadora estén acompañados por sus padres en espacios especiales, sin discriminación de ningún tipo.La Foscal hizo un llamado a las demás instituciones de salud del área metropolitana para que no suspendan sus servicios materno-infantiles, advirtiendo que la capacidad de las unidades que siguen operando podría ser insuficiente si la demanda continúa en aumento.Desde el 1 de junio de 2025 la clínica Chicamocha mantiene cerrada la sala de partos y la UCI neonatal por la crisis financiera, en su momento la secretaria de Salud de Bucaramanga, Claudia Amaya se refirió a la rentabilidad de estos servicios.“Servicios como las urgencias y las salas de parto tienen una rentabilidad muy baja para las instituciones, mientras que otros, como cirugía, resultan más lucrativos. Esta situación obliga a los gerentes a tomar decisiones difíciles, como cerrar servicios esenciales, lo cual es una alerta para nosotros como administración municipal”, señaló la secretaria.Además de la clínica Foscal, en Bucaramanga y el área metropolitana también atienden partos el Hospital Universitario de Santander, el Hospital Internacional de Colombia, la Clínica San Luis y el Hospital Local del Norte.
La Clínica Foscal, uno de los principales centros médicos del nororiente colombiano, enfrenta una difícil situación financiera, al igual que otras instituciones de salud en el país, por deudas de la EPS. Sin embargo, a diferencia de algunas clínicas que han cerrado servicios esenciales, Foscal ha mantenido su operación con el compromiso de no afectar a la comunidad. Así lo confirmó la doctora Márcela Dávila, directora médica de la institución.En declaraciones a Blu Radio, Dávila explicó que el sector salud atraviesa un panorama complejo debido a problemas económicos, lo que ha llevado a algunas clínicas de la región a suspender servicios como urgencias, obstetricia y pediatría."Somos una de las pocas en la ciudad que no hemos cerrado servicios, pese a las dificultades. Trabajamos día a día para que la comunidad reciba la atención que merece", señaló.La congestión en Foscal ha aumentado debido a la redirección de pacientes desde otras instituciones, como la Clínica Chicamocha, que han reducido su capacidad."Somos un centro de referencia, y ya en condiciones normales manejamos un alto volumen. Ahora, con los cierres en otras clínicas, la demanda es aún mayor", afirmó Dávila.Aunque la clínica enfrenta deudas por aseguradoras, la directora médica aseguró que el equipo trabaja para minimizar el impacto en los pacientes."Nuestra capacidad tiene límites, pero hacemos esfuerzos para que la comunidad no sienta las consecuencias", destacó. No obstante, advirtió que la saturación podría afectar la oportunidad en la atención si la situación persiste.
El médico Daniel Mantilla, radiólogo intervencionista de la clínica Foscal, explicó que en Santander aumentaron los casos de accidentes cerebrovasculares después del aislamiento por el COVID-19 e indicó que una de cada 6 personas está afectada por la enfermedad.“En Colombia es la primera causa de discapacidad el accidente cerebrovascular ante y después de la pandemia vimos un cambio en los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de tener un infarto cerebral como por ejemplo la hipertensión arterial, la diabetes, el estilo de vida sedentario que hace que sumados varios factores se multiplique el riesgo de producir un infarto cerebral”, dijo el doctor Mantilla.Según el experto en la práctica clínica, en los datos que se tienen dentro de los registros de salud hay un aumento claro desde hace dos años de la formación de trombos en el cerebro que llevan al infarto y es importante tener en cuenta que los infartos cerebrales son más frecuentes en los adultos mayores a partir, sobre todo, de los 60 años.“Un accidente cerebrovascular puede presentarse a cualquier edad, la causa del ACV lo que puede cambiar según la edad del paciente, en pacientes jóvenes las enfermedades que aumentan el riesgo de tener un ACV están relacionadas con problemas de coagulación de la sangre como las trombofilias, que algunas de ellas pueden ser genéticas, hereditarias y en el paciente adulto mayor generalmente el riesgo de un accidente cerebrovascular se relaciona con los factores de riesgo algunos modificables”, explicó Mantilla.En sentido, es importante manifestó el doctor Mantilla, que las personas hagan actividad física ya que eso protege de no tener un infarto cerebrovascular, no fumar, controlar la tensión arterial, tener un adecuado control del azúcar con eso factores que son modificables se puede disminuir la probabilidad de tener u trombo en el cerebro.Escuche el podcast Emprender, fallar y triunfar:
Los ruidos que afectan la tranquilidad de un barrio pueden convertirse en un problema para los vecinos, ya sea por el descanso, por las altas horas o por las molestias que estos pueden generar. De hecho, este suele ser uno de los problemas que más afecta la convivencia entre vecinos, ya sea en barrios o en conjuntos, lo que hace necesaria una herramienta para denunciar.Ante ello, los ciudadanos tienen a su disposición un canal de la Secretaría Distrital de Ambiente para reportar situaciones de contaminación auditiva y solicitar que las autoridades puedan llegar a revisar el caso.La denuncia puede hacerse de manera gratuita por medio de correo electrónico a atencionalciudadano@ambientebogota.gov.co. La información entregada debe permitir identificar con claridad dónde se presenta el problema y cuál es la actividad que estaría ocasionando el ruido.¿Cómo denunciar a un vecino o establecimiento por ruido?Al momento de presentar el reporte, es muy importante entregar datos que permitan a los equipos técnicos encontrar el sitio y conocer las características de la situación. Ante ello, la Secretaría de Ambiente analiza la información recibida y, de acuerdo con ello, puede programar una visita de inspección.De esa manera, para facilitar el proceso, el reporte debe contar con:La fuente que genera el ruido, como un establecimiento comercial, fábrica o taller.La dirección exacta del lugar.Los horarios en los que el ruido se presenta con mayor frecuencia o intensidad.Fotografías, videos u otras evidencias que permitan complementar la información.Estos datos ayudan a establecer las condiciones del caso y pueden servir para determinar los momentos en los que se requiere realizar una visita de inspección y seguimiento.¿Qué pasa cuando la Secretaría de Ambiente recibe la queja?Luego de que se reciba el reporte, la autoridad ambiental revisa la información suministrada y determinará las acciones que correspondan de acuerdo con las circunstancias.Cuando se programe la inspección, los equipos técnicos pueden ir hasta el lugar señalado para verificar la situación. Dentro de dichas actuaciones se pueden realizar mediciones de niveles de sonido con la intención de establecer si superan los límites ambientales aplicables según la ley.El resultado de la visita entonces puede determinar si hay un posible incumplimiento. En ese escenario, la autoridad competente ya puede iniciar el proceso administrativo correspondiente y aplicar las medidas establecidas en la normativa vigente.Dependiendo de las características del caso y del resultado del proceso, las actuaciones pueden derivar en sanciones económicas u otras medidas, incluido el cierre temporal cuando corresponda.Así, quienes estén enfrentando problemas constantes por ruido tienen una alternativa para poner la situación en conocimiento de la autoridad y aportar información que facilite la verificación.
El Gobierno radicó este martes 18 de agosto ante el Senado de la República el Proyecto de Ley de Competitividad, una iniciativa que busca reducir las cargas administrativas que enfrentan ciudadanos y empresas, mediante la simplificación de trámites, la digitalización y una mayor coordinación entre las entidades del Estado.El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, aseguró que la propuesta parte de la necesidad de facilitar la actividad de quienes producen, invierten y generan empleo en Colombia.“Como ministro de Comercio, Industria y Turismo, tengo claro que el Estado debe ser un aliado y no un obstáculo”, señaló Gómez Amín al anunciar la radicación del proyecto.El proyecto tiene como propósito, según el documento radicado, reducir cargas administrativas innecesarias o desproporcionadas, disminuir los tiempos y costos de cumplimiento y facilitar la relación entre las empresas y el Estado. Las medidas abarcan áreas como comercio exterior, creación y operación de empresas, trámites sanitarios, licenciamiento urbanístico y actuaciones notariales, registrales y catastrales.Uno de los ejes centrales es la digitalización. El proyecto plantea que, como regla general, las actuaciones administrativas puedan realizarse por medios electrónicos y establece el principio de “una sola vez”: las entidades no deberían pedir información o documentos que ya estén en poder del Estado y puedan ser consultados mediante mecanismos de interoperabilidad.La propuesta también busca evitar que formularios, plataformas, manuales o instructivos terminen creando requisitos adicionales que no estén respaldados por una norma.Ventanilla Única Empresarial y expediente digitalUno de los cambios dirigidos directamente al sector empresarial es el fortalecimiento de la Ventanilla Única Empresarial.El proyecto contempla la implementación progresiva de un Expediente Único Empresarial Digital, que permitiría reutilizar documentos e información que el empresario ya haya entregado. Además, las entidades tendrían que consultar directamente las fuentes oficiales cuando tengan acceso a ellas, en lugar de solicitar nuevamente certificados o copias.La iniciativa también plantea que la falta de interoperabilidad tecnológica de una entidad no pueda convertirse en una razón para retrasar la apertura o funcionamiento de un establecimiento cuando el empresario haya cumplido con los requisitos establecidos por la ley.El Gobierno asegura que uno de los principales beneficiarios de estas medidas serían los micro, pequeños y medianos empresarios.La iniciativa también propone que ciertos controles se apliquen de acuerdo con el nivel de riesgo de cada actividad, sin eliminar las facultades de inspección, vigilancia y control del Estado. En materia sanitaria, por ejemplo, se plantea un modelo de administración de riesgos para diferenciar la intensidad de los controles según las características de los productos o actividades.Así, el proyecto busca que la simplificación no signifique eliminar controles necesarios, sino reducir trámites repetidos o cargas que no aporten al objetivo de vigilancia. La propuesta inicia ahora su trámite en el Congreso, donde deberá ser discutida y eventualmente modificada antes de convertirse en ley.
Mientras los organismos de socorro concentraban sus esfuerzos en la atención de las personas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al suroccidente del país el pasado 10 de agosto, en Cali varias cuadrillas de Emcali se desplegaron por distintos sectores de la ciudad para mantener en funcionamiento los servicios públicos.De acuerdo con la entidad, el sismo dejó inicialmente a unos 350.000 usuarios sin energía y sacó de operación 44 circuitos, afectando a más de la mitad de la ciudad.”Una vez pasó el sismo, nuestra prioridad fue clara: que a los hogares de Cali no les faltara ni la luz ni el agua. Desde el primer minuto activamos todos nuestros frentes operativos para recuperar los servicios de la ciudad”, señaló Roger Mina, gerente general de Emcali.Uno de los principales desafíos estuvo en recuperar la red eléctrica, especialmente en sectores donde también se desarrollaban labores de búsqueda y rescate.Emcali activó el Puesto de Mando Unificado y desplegó equipos técnicos para revisar subestaciones, plantas, estaciones de bombeo y demás infraestructura crítica. La operación también implicó suspender temporalmente algunos circuitos y cerrar válvulas en zonas afectadas para facilitar el ingreso seguro de los organismos de socorro.Para el 12 de agosto, menos del 1 % de los usuarios, equivalente a 7.382, permanecía sin servicio, mientras las cuadrillas continuaban atendiendo daños específicos en transformadores, postes y otros elementos de la infraestructura eléctrica.La atención tuvo como una de sus prioridades las instituciones de salud, debido a la alerta roja hospitalaria que permanecía activa en la ciudad.El sistema de acueducto también requirió una respuesta inmediata después del movimiento telúrico. Emcali destinó 16 cuadrillas para localizar daños, verificar el estado de las redes, atender acometidas y realizar las reparaciones necesarias en distintos sectores de Cali.La estrategia permitió mantener la operación del sistema y atender las afectaciones que se fueron identificando durante las primeras horas de la emergencia.“Hoy Cali tiene luz, agua, además, hemos venido haciendo en estos últimos años una gran apuesta para la modernización de infraestructura y la priorización de proyectos que respondan a las necesidades de los caleños en los próximos 30 años”, concluyó el gerente de Emcali.
En un hecho de intolerancia y violencia intrafamiliar, dos adultos mayores fallecieron en el municipio de La Ceja, oriente antioqueño. Los hechos ocurrieron en un apartamento en el centro del casco urbano de la cabecera municipal.De acuerdo la versión de las autoridades, el presunto agresor, identificado como José Albeiro Toro Zapata de 78 años, agrediría con un martillo en la cabeza a su pareja, María Eugenia Cardona, quien fue trasladada herida hasta el hospital del municipio en donde falleció horas después por la gravedad de las lesiones.“La rápida reacción de nuestra Policía Nacional atendió el lamentable suceso y actualmente nos encontramos como administración municipal brindando apoyo psicosocial a la familia de las personas fallecidas”, explicó Alejandro Agudelo, subsecretario de Familia y Entornos Protectores del municipio de La Ceja.Las autoridades también revelaron que el señor José Albeiro Toro, pareja sentimental de la mujer, al percatarse de la presencia de los agentes de la Policía Nacional y del personal de la administración del edificio, se lanzó por la ventana del apartamento, desde un tercer piso.Sin embargo, fallece horas después como consecuencia de los traumas y fracturas causados en por la caída.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó varios movimientos sísmicos registrados entre la noche del lunes 17 de agosto y la madrugada de este martes 18 de agosto. Los eventos telúricos tuvieron como epicentros principales zonas situadas en el departamento del Chocó y sectores cercanos al Valle del Cauca.El primer evento se produjo a las 10:59 p. m. del lunes 17 de agosto, alcanzando una magnitud de 3,1 y una profundidad de 50 kilómetros. El SGC localizó el epicentro a 37 kilómetros de Calima, Valle del Cauca, en el sector de El Litoral del San Juan, en Chocó.De acuerdo con el boletín actualizado del SGC, "el evento tuvo una ubicación de 4,13° de latitud y -76,75° de longitud y fue registrado por 66 estaciones". La entidad identificó entre las poblaciones más próximas a Calima, a 37 kilómetros; Buenaventura, a 41 kilómetros, y Restrepo, a 43 kilómetros.Antes de la medianoche del lunes, a las 11:52 p. m., el organismo registró un sismo de magnitud 2,5 en Medio San Juan (Andagoya), Chocó, a una profundidad superficial menor a 30 kilómetros y localizado a 13 kilómetros de Sipí.Luego, a las 11:56 p. m., se presentó otro temblor de magnitud 2,8 y una profundidad de 34 kilómetros, ubicado a 20 kilómetros de Carmen del Darién, Chocó, y registrado por 35 estaciones. Este último evento también se sintió cerca de los municipios antioqueños de Murindó y Vigía del Fuerte.En la madrugada de este martes 18 de agosto, a las 3:42 a. m., las estaciones captaron un nuevo sismo de magnitud 3,1 con profundidad superficial menor a 30 kilómetros. El epicentro se estableció a 28 kilómetros de Sipí, Chocó, siendo registrado por 62 estaciones y con cercanía a Trujillo (Valle del Cauca) y Nóvita (Chocó).Posteriormente, a las 5:49 a. m. de este mismo martes, el SGC reportó un nuevo evento en Medio San Juan (Andagoya), Chocó. Este sismo alcanzó una magnitud de 3,4 y contó con una profundidad superficial menor a 30 kilómetros, estando localizado a 12 kilómetros de Sipí.Horas más tarde, sobre las 12:03 de la tarde, volvió a temblar en el departamento de Chocó, con epicentro a 18 kilómetros de Sipí. Tuvo una magnitud de 3.1, con una profundidad de 62 kilómetros.Después, a las 5:38 de la tarde, se registró un nuevo movimiento telúrico en Istmina, Chocó, de magnitud 3.2. Tuvo una profundidad superficial y se localizó a 19 kilómetros de Sipí.El SGC recordó que la información de los boletines sísmicos "puede estar sujeta a cambios a medida que avanza el procesamiento de los datos".