Maximiliano Flores permanece internado en la Clínica Foscal, en Floridablanca, tras sufrir graves complicaciones de salud. Su familia pide apoyo urgente con donación de plaquetas y ayudas humanitarias para sostener el tratamiento.
La vida de Maximiliano Flores Mosquera, un niño santandereano de apenas siete años, atraviesa uno de sus momentos más difíciles. Desde hace más de un mes permanece hospitalizado en la Clínica Foscal, en Floridablanca, donde recibe atención médica especializada por una serie de complicaciones que hoy ponen en riesgo su vida.
Según contó su madre, Brillhy Mosquera, el menor nació con atresia de esófago tipo III, una condición congénita que afecta el desarrollo del esófago y que desde pequeño le ha implicado múltiples procedimientos médicos, controles permanentes y limitaciones físicas.
Sin embargo, su estado se agravó recientemente. El pasado 19 de diciembre fue diagnosticado con trombosis, situación que derivó en hemorragias internas gastrointestinales y obligó a su hospitalización de urgencia.
“Mi hijo está dando una nueva batalla por su vida. Necesita con urgencia donación de plaquetas para poder avanzar en el tratamiento”, expresó su madre, quien permanece día y noche acompañándolo en la clínica.
Los médicos han indicado que las transfusiones de plaquetas son fundamentales para estabilizarlo y continuar con los procedimientos necesarios. Por ello, la familia hace un llamado a la solidaridad de la ciudadanía para que se acerquen a donar.
Las personas interesadas pueden hacerlo en el laboratorio Higuera Escalante de la Foscal.
Maximiliano y su familia son oriundos del municipio de Suratá, Santander. Debido a la hospitalización prolongada, los gastos de transporte, alimentación y elementos básicos de aseo se han incrementado, por lo que también solicitan ayudas humanitarias.
Quienes deseen brindar apoyo o recibir más información pueden comunicarse al número 300 733 4758.
La familia insiste en que cualquier donación o ayuda puede marcar la diferencia en la recuperación del menor.