La declaratoria de emergencia económica por parte del Gobierno Nacional y la expedición de una serie de decretos para enfrentar la crisis climática ya comienzan a generar reacciones en el sector energético. Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgen), advirtió que algunas de las medidas podrían tener efectos estructurales sobre la operación del sistema eléctrico colombiano, incluyendo la posible intervención en el manejo de los embalses.En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, la dirigente gremial expresó su preocupación por el decreto que establece un impuesto adicional del 2% sobre las ventas de ciertas empresas generadoras de energía, recursos que serán transferidos directamente al Ministerio de Ambiente.Impuesto del 2% a generadoras: dudas sobre su alcanceEl decreto contempla que las hidroeléctricas y térmicas cuya infraestructura de generación, embalse o captación esté ubicada o que operen en cuencas hidrográficas “directamente afectadas” en departamentos como Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó deberán asumir un 2% adicional sobre sus ventas.Tradicionalmente, las empresas generadoras ya realizan transferencias a las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) para inversión ambiental en las regiones. Sin embargo, el nuevo 2% tendría un destino diferente.“Esas transferencias se les transfieren a las CAR y son para temas ambientales en cada una de las regiones. Ese 2% adicional se le está entregando directamente al Ministerio del Medio Ambiente”, explicó la presidenta de Acolgen.El gremio aún no tiene una cifra consolidada sobre el impacto económico de la medida. “En este momento estamos cuantificando eso porque estamos viendo todas las térmicas y todas las hidroeléctricas que están incluidas dentro de las cuencas que está incluyendo el decreto”, precisó.Entre las compañías potencialmente afectadas se encuentran grandes centrales como Hidroituango, activos de Isagen, Urrá y plantas térmicas como Tesorito, aunque el alcance real dependerá de cómo se interprete la expresión “directamente afectadas por la emergencia”.“Esa frase es lo que hay que puntualizar muy bien. Eso no puede quedar así de abierto”, enfatizó Gutiérrez, al advertir que la redacción amplia podría generar inseguridad jurídica y distorsiones competitivas.Riesgo de intervención en los embalsesMás allá del impacto tributario, Acolgen encendió las alarmas por otro punto del decreto relacionado con la modificación de instrumentos de manejo ambiental, lo que podría traducirse en cambios en la operación de los embalses.“No se está refiriendo puntualmente a la modificación de licencias, pero sí a la modificación de instrumentos de manejo ambiental. Esto quiere decir que de alguna manera pueden intervenir la operación de los embalses, y esto es supremamente grave”, sostuvo.La dirigente explicó que el manejo de los embalses es un componente esencial del sistema eléctrico colombiano, diseñado bajo un esquema técnico y comercial que ha evolucionado durante más de tres décadas.“Los embalses se regulan para atender los contratos de largo plazo y para que en los momentos de estrechez de energía hídrica podamos ahorrar agua, tener confiabilidad y dar las señales de prender las térmicas. Esto es un sistema supremamente sofisticado que se ha construido durante los últimos 30 años”, afirmó.Una intervención, advirtió, podría poner en riesgo tanto los compromisos comerciales como la seguridad energética del país. “Puede poner en riesgo los compromisos de venta de energía a largo plazo y la confiabilidad del país en momentos de sequía”, subrayó.Impacto en inversión, competencia y tarifasDesde la perspectiva de Acolgen, el nuevo impuesto a las generadoras de energía también tendría efectos en la liquidez de las empresas, la inversión en nuevos proyectos y eventualmente en el precio de la energía.“Esto tiene varios impactos: impactos en la liquidez inmediata, en la afectación de la inversión, en la distorsión de competencia, porque entonces adicionalmente le está poniendo una carga fiscal a unas empresas y a otras no”, explicó Gutiérrez.Aunque evitó confirmar un aumento inmediato en las tarifas, reconoció que el componente de generación es determinante en la factura final. “Un posible traslado en los precios, aunque la factura de energía no solo está compuesta por la generación, pero el componente de generación sí es importante”, indicó.El gremio también manifestó inquietud frente al mensaje que la medida envía a los inversionistas, en un momento clave para el sector eléctrico colombiano, que se prepara para nuevas subastas de energía.Debate sobre la justificación técnica y fiscalFinalmente, Acolgen cuestionó la fundamentación técnica y fiscal de los decretos expedidos en el marco de la emergencia económica.“Reconocemos la gravedad de la crisis climática y creemos que se necesitan respuestas eficaces, pero estamos viendo que hay una ausencia de justificación técnica, una ausencia de justificación fiscal, no hay una cuantificación del daño ambiental ni estimaciones detalladas para determinar la recuperación”, concluyó Gutiérrez.
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios anunció que intensificó la vigilancia sobre las principales generadoras hidroeléctricas del país, en medio de la temporada de lluvias atípicas que se registra en distintas regiones. La decisión se adopta como medida preventiva para reforzar el control sobre la operación del sistema eléctrico y evitar posibles afectaciones en la prestación del servicio.En ese sentido, el objetivo central es supervisar la gestión financiera, técnica y administrativa de las compañías, con el fin de garantizar el cumplimiento estricto de la regulación vigente, la continuidad del servicio de energía y la protección efectiva de los usuarios.Por esta razón, la entidad citó en Bogotá a los representantes legales de AES Colombia & CIA. S.C.A. E.S.P., Celsia Colombia S.A. E.S.P., Empresa Urrá S.A. E.S.P., Empresas Públicas de Medellín E.S.P., Enel Colombia S.A. E.S.P., Hidroeléctrica del Alto Porce S.A.S. E.S.P. e Isagen S.A. E.S.P., quienes deberán presentar información detallada sobre su operación.De acuerdo con la Superintendencia, se verificará la información reportada entre el 1 de enero de 2025 y la fecha actual. La revisión incluye los parámetros de operación de los embalses, tales como volúmenes útiles, niveles operativos y disponibilidad declarada. Asimismo, se auditará la veracidad de los datos relacionados con caudales, descargas y vertimientos, con el propósito de confirmar que la información suministrada corresponda a las condiciones reales del sistema.Adicionalmente, el organismo de control exigirá el detalle de los planes de mantenimiento ejecutados y programados, así como los soportes técnicos y documentales que respalden cualquier indisponibilidad que haya impactado la oferta energética.Finalmente, la Superservicios supervisará los modelos técnicos utilizados para la toma de decisiones y la formación de precios de oferta, con el fin de asegurar que respondan adecuadamente a las actuales condiciones hidrológicas y no generen distorsiones en el mercado.
La ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez, anunció un requerimiento de cumplimiento inmediato a la Central Hidroeléctrica Urrá para que reduzca la cota del embalse de los actuales 130,5 metros a 128,5 metros, como parte de las medidas adoptadas frente a la contingencia derivada de las recientes condiciones climáticas.Según explicó la funcionaria, las acciones operativas activadas por la represa implican técnicamente la necesidad de disminuir el nivel del embalse. Por ello, el Gobierno ordenó que la reducción se realice de manera inmediata y, una vez cumplida, la empresa deberá recalcular de forma autónoma el volumen real almacenado.Ese recálculo deberá estar acompañado de los estudios técnicos correspondientes y ser presentado ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Dentro de ese proceso, la hidroeléctrica tendrá que incluir el denominado “vacío de amortiguación”, es decir, el volumen que debe mantenerse disponible para cumplir con su función de regulación hídrica.La ministra recordó que, al tratarse de una represa multipropósito, Urrá no solo tiene responsabilidades en generación eléctrica y comercialización de energía, sino también en el manejo hidráulico regional. En ese sentido, deberá determinar con precisión cuánto espacio debe dejar libre en el embalse para responder a crecientes y eventos extremos.Adicionalmente, en el plazo de un mes, la empresa tendrá que recalcular su curva guía y ajustar nuevamente cotas y volúmenes, incorporando análisis de lluvias con periodos de retorno de hasta 500 años y escenarios asociados a variabilidad y cambio climático.De acuerdo con el Ministerio, esta medida responde al reconocimiento de una nueva realidad climática caracterizada por eventos más extremos. Por ello, los instrumentos ambientales y los estudios hidráulicos deberán ajustarse a condiciones más exigentes que las consideradas en análisis realizados en décadas anteriores.
Tras una sesión de la Junta Directiva de Urrá realizada este martes, la hidroeléctrica designó a Enrique Kerguelen Méndez como presidente (e) de la empresa generadora, en reemplazo del ingeniero Juan Acevedo Rocha, quien dimitió en las últimas horas, en medio de las acusaciones por vertimientos y presuntos malos manejos del agua del embalse.Kerguelén Méndez es ingeniero civil de la Universidad de los Andes y magíster en Ingeniería Civil, Área Estructural y Sísmica de la misma universidad.La empresa informó que el nuevo encargado hace parte de Urrá desde 1996, cuando ingresó como asesor e interventor de los programas de calidad de aguas, hidrología e hidráulica en el embalse de Urrá y el río Sinú.Detalló que la experiencia acumulada en esta área le fue reconocida en el 2013 al recibir el ascenso para convertirse en jefe de sección planeamiento operativo de la misma organización.Posteriormente, fue asignado en el mes de julio de 2020, como gerente técnico ambiental de la empresa, cargo que venía desempeñando hasta la fecha.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) reveló evidencia técnica que muestra un sobrepaso sostenido de los niveles máximos permitidos en el embalse de Urrá I desde 2020, lo que motivó el inicio de un procedimiento sancionatorio contra la empresa operadora Urrá S.A. E.S.P.El seguimiento, realizado por equipos especializados en componentes hidrológicos e hidráulicos, identificó un patrón recurrente de incumplimiento de la Curva Guía Máxima, que define el volumen seguro del embalse para responder ante crecientes.De acuerdo con la entidad, en 2024 cerca del 20 % de las mediciones registraron incumplimientos. Durante 2025 la situación se mantuvo y, en el segundo semestre de ese año, la superación de los límites alcanzó el 30,6 % del tiempo evaluado. La Anla precisó que, según sus conceptos técnicos, estos sobrepasos obedecen principalmente a decisiones operativas y no a contingencias excepcionales por fenómenos climáticos.La ANLA señaló que esta condición contribuyó a la saturación hídrica del embalse y a la posterior descarga de aguas, en un contexto que coincidió con la emergencia registrada en Córdoba. La directora de la Anla, Irene Vélez Torres, afirmó que la entidad mantiene monitoreo permanente sobre los embalses del país y reiteró a los operadores la obligación de activar de manera oportuna sus planes de emergencia y contingencia, especialmente ante escenarios de riesgo para las comunidades cercanas.
Juan Acevedo, presidente encargado de la central hidroeléctrica de Urrá, ha desmentido categóricamente las afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien acusó a la entidad de haber operado por encima de los niveles permitidos, contribuyendo así a las inundaciones en Córdoba. Según Acevedo, el mandatario nacional está haciendo eco de información, que, según él, es "falsa proveniente de redes sociales y grupos ambientalistas"."El presidente está haciendo eco a un escrito, a un audio de unos ambientalistas y eso es totalmente falso. Jamás violamos los niveles máximos permitidos que están regidos por algo que se llama curva guía máxima de operación. Ese audio habla de que Urrá, por la avaricia del dinero, elevó los niveles para tener agua, para vender energía, eso es falso, porque nosotros no incidimos en el precio final de ofertas, no tenemos cómo poner precio", afirmó Acevedo.Sobre la magnitud de las lluvias en Córdoba, Acevedo describió la situación climática como un evento sin precedentes históricos para el mes de febrero."Esto es una situación imprevisible, un hecho sobreviviente. El promedio esperado para el mes de febrero es de 121 m³ por segundo y hoy tenemos promedio de 1.547 m³ por segundo. Ha llovido tanto que si nosotros guardáramos esa agua tendríamos que tener el envase vacío. Ha llovido el equivalente a casi toda el agua embalzada en Urrá. Además. hay que decir que no hay declarada ninguna Niña para el mes de febrero, el cual siempre es un mes seco. Nosotros estábamos en los niveles permitido que nos permitían controlar las avenidas", indicó el presidente de la Hidroeléctria de Urrá.Sobre la responsabilidad y el papel de la hidroeléctricaFrente a las críticas de quienes lo perdieron todo por las inundaciones, Acevedo afirmó que este evento fue natural y no "fue responsabilidad de Urrá"."No se puede perder de vista que esto es un evento natural, no es un evento responsabilidad de Urrá. A nosotros nos pueden indagar todo el daño, pero este es un evento natural y no se le puede achacar a Urrá lo que está sucediendo de manera total. La central ha sido capaz de amortiguar el 97% de las crecientes que hemos tenido llegando al embalse desde que estamos en operación. A nivel de estructura existe cero riesgo. Las estructuras de la central son sólidas, son seguras", finalizó.Escuche la entrevista aquí:
El presidente Gustavo Petro pidió la renuncia del gerente de la hidroeléctrica Urrá y arremetió contra el sector energético, al que señaló de ser responsable de las inundaciones que afectan a Córdoba, Sucre, Bolívar y Chocó, en medio de un fenómeno climático inusual.A través de X, el mandatario afirmó que las represas estaban llenas y que las generadoras liberaron agua de forma masiva, lo que habría agravado las emergencias. Petro también cuestionó la gestión del sistema energético y el uso del gas. Incluso insinuó posibles intereses económicos en el mercado eléctrico.El presidente anunció además investigaciones inmediatas y pidió la salida del gerente de Urrá.“He ordenado una investigación inmediata a las superintendencias… El gerente de Urrá mantuvo el 27 % de los días los últimos dos meses a un nivel por encima del permitido. Debe renunciar”, afirmó.En este sentido, el superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán Carrón, realizó una visita de inspección a la hidroeléctrica Urrá, en Córdoba, para evaluar la situación por las inundaciones en la cuenca del río Sinú. Durante la visita, la Superservicios solicitó información sobre la operación del embalse, la generación de energía, los volúmenes de vertimiento, los precios y las ofertas en bolsa, así como la activación de los protocolos de gestión del riesgo.“Estamos recopilando información sobre las condiciones operativas de la represa, la generación de energía, los vertimientos realizados y los protocolos del plan de gestión de desastres”, explicó Durán, quien agregó que estas inspecciones también se realizan en otras generadoras para verificar una gestión eficiente de los embalses, garantizar precios adecuados para los usuarios y revisar las medidas de prevención del riesgo en medio de la variabilidad climática.Expertos del gremio energético aseguran que la emergencia responde a un evento hidrológico extraordinario y atípico para la temporada seca, con lluvias intensas en la cuenca alta del río Sinú que multiplicaron el caudal por cinco en menos de 36 horas.Datos técnicos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales indican que el embalse recibió aportes equivalentes a más de 16 gigavatios hora diarios, cerca de 1.200 % por encima del promedio histórico, un comportamiento sin precedentes desde que existen registros en la zona.Según la hidroeléctrica Urrá, el aumento de las descargas y la reducción de la generación fueron maniobras controladas para mitigar el riesgo de inundaciones y no evidencian una pérdida de control del embalse. La compañía también reportó que el nivel del río Sinú, para el sábado 7 de febrero, presentó tendencia a la baja y el embalse se mantuvo estable.El fenómeno afecta no solo a Córdoba, sino a otras regiones del Caribe y del país, lo que refuerza la hipótesis de un evento climático regional.
La angustia le está dando la fuerza a los brazos de cientos de cordobeses que tomaron pala y carretilla para cargar con la responsabilidad de defender la poca tierra seca que el río Sinú aún no se traga. Con sacos de fique llenos de arena está construyendo muros de contención de hasta 50 centímetros de altura para lograr un respiro de esas aguas marrones que amenazan con hacer suyo lo que por años lucharon tener miles de familias.Lo preocupante es que el rio Sinú no deja de presentar alzas en sus niveles, a pesar de que, desde las 3:00 de la tarde del miércoles 4 de febrero, la hidroeléctrica Urrá suspendió la producción de energía, en un apagado de turbinas que se mantiene hasta hoy para disminuir la entrega de agua al río, aunque los efectos positivos aún no se perciben.De acuerdo con el reporte que presenta la empresa, el rebosamiento ha reducido levemente y el caudal entregado por el rebosadero pasó de 1.860 a 1.690 metros cúbicos por segundo. Esto es una tendencia a la baja que, de igual manera, no deja de representar altos montos, siendo que estos no deberían superar los 700 metros cúbicos por descarga. De acuerdo con el presidente (e) de la central hidroeléctrica de Urrá, Juan Acevedo, esta disminución permite garantizar el control de la presa en medio de las condiciones atípicas de lluvias que se están presentando. "Encontramos con un panorama que coincide con las preocupación que teníamos. Es una cantidad atípica d las precipitaciones que tenemos aquí. Pero no es cierto lo que se ha dicho en algunos medios de que no hay control de la represa o que está en peligro", explicó el director de la Unidad de Gestión del Riesgo, Carlos Carrillo, quien estuvo visitando la hidroeléctrica durante la mañana de este jueves.
El departamento de Córdoba vive una de las peores emergencias hidrometeorológicas de las últimas décadas. Las fuertes lluvias que azotan el Caribe colombiano provocaron el desbordamiento de la represa de Urrá y de los principales ríos de la región, dejando miles de familias damnificadas y graves pérdidas materiales.El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, confirmó en entrevista con Mañanas Blu que “esta es una situación sin precedentes en la historia del departamento”. Según indicó, el río Sinú, el San Jorge y el Canalete se encuentran completamente desbordados, mientras que en la zona costanera las olas superan los 2,4 metros, generando afectaciones en más del 70% de los municipios cordobeses.“No solamente por las vidas que se han perdido, sino también por la grave afectación socioeconómica que esto va a generar”, advirtió el mandatario, quien describió el escenario como “una verdadera catástrofe regional”.La represa de Urrá, al límiteEn el punto más crítico de la emergencia se encuentra la represa de Urrá, cuyas turbinas fueron cerradas para evitar seguir vertiendo agua. Sin embargo, el volumen de las precipitaciones ha hecho que el embalse sobrepase su cota máxima. “El agua se está desbordando a niveles históricos por parte de Urrá. Está superando todos los niveles de la cota”, confirmó Zuleta.Las aguas que salen del represamiento impactan directamente a los municipios del medio y bajo Sinú, además de extender las inundaciones hacia Ayapel, la Mojana y la depresión Momposina. En estas zonas, las comunidades campesinas han visto perder cultivos enteros, animales de corral y viviendas completas.“No hay un plan del Gobierno”Durante la entrevista, el gobernador también dirigió duras críticas al Gobierno Nacional por la falta de acciones preventivas y la lentitud institucional en la gestión del riesgo. “No vemos unos planes realmente para prevenir desastres en las regiones de Colombia”, señaló, al recordar que desde su paso por el Congreso ha advertido que “es más rentable prevenir los desastres que atender las emergencias”.Zuleta insistió en que el centralismo administrativo impide respuestas oportunas a las tragedias que golpean al Caribe. “Las entidades como la ANLA no deberían estar en Bogotá; deberían estar en el Caribe y el Pacífico, donde sufrimos las afectaciones ambientales”, expresó al pedir una reestructuración que acerque la gestión estatal a los territorios más vulnerables.Miles de damnificados y declaración de calamidad públicaAunque las autoridades locales siguen contabilizando el número de afectados, Zuleta confirmó que se trata de “miles de familias que lo han perdido todo”: hogares destruidos, siembras arrasadas y pequeños comercios desaparecidos. Por ello, el gobierno departamental declaró calamidad pública, medida que permitirá agilizar la contratación y canalización de ayudas humanitarias.“La calamidad nos permite utilizar mecanismos más expeditos para atender a los damnificados. Pero pediremos acompañamiento de los órganos de control para que los recursos lleguen donde deben llegar”, explicó el mandatario.Entre tanto, el Ejército Nacional, la Policía, la Defensa Civil y la Cruz Roja participan activamente en las labores de rescate y asistencia humanitaria. “Sin ellos no sería posible ayudar a tanta gente”, reconoció Zuleta, quien también agradeció la presencia de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.Llamado a la solidaridad y reactivación económicaEl gobernador adelantó que redirigirá fondos inicialmente destinados a infraestructura para atender la emergencia y apoyar la reactivación económica de las comunidades afectadas. “Hoy la prioridad es atender la emergencia y ayudar a las familias que lo han perdido todo”, afirmó, subrayando su compromiso de no repetir el abandono prolongado que han sufrido regiones como La Mojana.Finalmente, el mandatario hizo un llamado a la unión del país en torno a la tragedia: “Lo que se requiere es solidaridad y no politiquería. Esta es una emergencia nacional que necesita el compromiso de todos”.La situación en Córdoba continúa siendo crítica. Mientras los ríos permanecen desbordados y las lluvias no cesan, miles de habitantes esperan que las promesas de apoyo se traduzcan en acciones concretas que alivien el impacto de uno de los peores desastres naturales recientes en el Caribe colombiano.
Una decisión con impacto económico tuvo que ser asumida desde la Hidroeléctrica Urrá de cara a la difícil situación invernal que está enfrentando el departamento de Córdoba, donde gran parte de los ríos están desbordados, lo que tiene a al menos 12 municipios bajo inundación. Debido al rebosamiento de los niveles, luego de que a las 6:20 de la tarde este domingo 1 de febrero sobrepasara la cota de los 130,5 metros de altura, la empresa consideró apagar las turbinas para aliviar las descargas hacia el río Sinú, con lo que buscan minimizar las afectaciones por inundaciones en los pueblos ribereños, siendo que aún no cesan las lluvias atípicas ocasionada por la convergencia de dos frentes fríos y tres sistemas de baja presión. "URRÁ S.A. E.S.P. informa que a partir de las 12:00 del dia de hoy, se incrementarán las descargas desde el embalse URRÁ al rio Sinú, debido a que los aportes de caudal al embalse se mantienen por encima de los 2.000 m3/s (metros cúbicos por segundo), sin embargo, en la Central Hidroeléctrica URRÁ I no se generará energía desde la casa de máquinas porque solo se descargará agua desde el vertedero o rebosadero", indicó a través en un comunicado la compañía. Según el reporte entregado por la misma empresa, hacia las 11:00 de la mañana, en promedio el embalse estaba recibiendo 2.400 metros cúbicos de agua por segundo, lo que equivale a vaciar el contenido de 58 piscinas olímpicas en un minuto. La medida fue tomada teniendo en cuenta que para la tarde de este lunes podría darse un incremento en las descargas desde el río Sinú, con lo que buscan evitar mayores daños por inundación. Esto, si bien generará pérdidas económicas para la empresa por la suspensión de sus actividades, permitirá aliviar las descargas al río.
Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido presidente del senado para la legislatura 2026-2027.Henríquez obtuvo 56 votos frente a los 45 que logró Alfredo Deluque, quien es del partido de la U y muy cercano a Abelardo De la Espriella.“El Senado de la República, en un hecho histórico, defendió la independencia de poderes entre el Congreso y el Ejecutivo”, dijo el senador del Centro Democrático Christian Garcés.Es importante recordar que tanto el Centro Democrático como el Pacto Histórico postularon a Henríquez para la presidencia del Senado.“Primera derrota de De la Espriella”, dijo el senador Iván Cepeda tras este resultado.
Honorio Henríquez fue elegido nuevo presidente del Senado luego de 56 votos a su favor en la plenaria este 20 de julio, mientras se llevó a cabo la instalación del nuevo Congreso de la República para el periodo legislativo 2026-2030 para el Gobierno de Abelardo De La Espriella, el cual arrancará el próximo 7 de agosto.¿Quién es Honorio Henríquez, nuevo presidente del Senado?Oriundo de Santa Marta, el senado del Centro Democrático ha dedicado su vida a la política y los debates públicos. Estudió Derecho en la Universidad de la Sabana on especialización en Opinión Pública y Mercadeo Político de la Pontificia Universidad Javeriana. Realizó estudios en Seguridad y Defensa Nacional.Siempre ha tenido el respaldo del expresidente de Álvaro Uribe Vélez, de hecho, su vida política comenzó gracias a él entre 2004 y 2005 cuando fue nombre como viceministro de Justicia encargado y, tras eso, llegó a la Gobernación de Córdoba en un corto periodo también como encargado.El 13 de septiembre de 2006 fue nombrado director nacional de la Escuela Superior de Administración Pública hasta el 2012 y, en 2014, llegó al Senado de la República y ha estado detrás de importantes proyectos de ley como: brindar estabilidad reforzada a prepensionados, la iniciativa de antidesperdicios para eliminar el hambre en Colombia, la pensión fiada para todos los colombianos, formalización laboral para madres comunitarias, entre otros.Su cargo más reciente fue entre 2022 y 2023 como vicepresidente segundo del Senado junto con Miguel Ángel Pinto, mientras el presidente era Roy Barreras en el inicio del Gobierno Petro.Su relación con Álvaro Uribe VélezLa vida política del senador ha sido estrecha con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, no solo en proyectos, sino como uno de sus pilares importantes en el Congreso para el Centro Democrático.Uribe se ha opuesto a la llegada de Alfredo Deluque, del partido de la U a la presidencia del Senado. El exmandatario ha dicho que Deluque, supuestamente, recibió beneficios y votó a favor proyectos del Gobierno Petro.“Honorio senador dedicado y laborioso, es leal y coherente, ha hecho oposición con argumentos y respeto, es garantista, ajeno a la persecución política. Es mesurado en sus palabras y actitudes. Y fundamentalmente un GRAN SER HUMANO”, expresó Uribe en X sobre su respaldo a la presidencia del Senado.
El senador Honorio Henríquez fue elegido este lunes, 20 de julio como el nuevo presidente del Senado de la República para el periodo legislativo 2026-2027. La designación ocurrió en el marco de la instalación oficial del Congreso, coincidiendo con la conmemoración de los 216 años de la Independencia de Colombia.Henríquez, integrante del Centro Democrático, obtuvo la mayoría de los votos de la plenaria tras una jornada de deliberaciones. Su elección resulta clave, pues asumirá la dirección del legislativo a partir del próximo 7 de agosto, coincidiendo con el inicio del mandato de Abelardo De La Espriella como presidente de la República.La designación de Henríquez se consolidó tras una serie de tensiones políticas previas. El Gobierno entrante inicialmente contemplaba con buenos ojos la candidatura de otros nombres como el de Deluque para la presidencia del Senado. No obstante, la bancada del Centro Democrático mantuvo una postura firme y crítica ante esta posibilidad. El partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez manifestó en reiteradas ocasiones que Henríquez representaba “la mejor opción para Colombia”, una tesis que finalmente terminó por convencer a la mayoría de los senadores presentes en la plenaria.Este cambio en la cúpula del legislativo marca un punto de inflexión para el inicio del cuatrienio 2026-2030, donde el Ejecutivo deberá tramitar sus principales reformas. La llegada de Henríquez a la mesa directiva sugiere un equilibrio de fuerzas distinto al que se proyectaba inicialmente por parte del Ejecutivo entrante.La sesión de instalación, realizada en un ambiente de alta expectativa política, dio inicio formal al trabajo legislativo que enfrentará retos significativos en materia económica y social. Con la elección resuelta, el nuevo presidente del Senado se prepara para liderar los debates que definirán la agenda gubernamental en los próximos meses, consolidando así el poder de su bancada dentro de la cámara alta.El país ahora queda a la espera de ver cómo esta nueva configuración influirá en la gobernabilidad y el desarrollo de los proyectos de ley propuestos por el presidente electo De La Espriella.
La Cámara de Representantes eligió a Nicolás Barguil, del Partido Conservador, como su nuevo presidente para la Legislatura 2026 - 2027, en cumplimiento de los acuerdos políticos alcanzados entre las diferentes colectividades.Votaron 181 congresistas. Barguil obtuvo 180 votos y sólo uno en blanco.La elección se realizó con una única postulación para cada uno de los cargos en disputa, una fórmula respaldada por casi todos los representantes.El Partido Conservador presentó la candidatura de Nicolás Barguil para la presidencia de la Cámara. Por su parte, el Partido Liberal, Creemos, Salvación Nacional y Cambio Radical postularon a Simón Molina para la primera vicepresidencia, quien fue respaldo por 180 votos y uno en blanco.El Pacto Histórico respaldó la candidatura de Erick Adrián Velasco para la segunda vicepresidencia y recibió el apoyo de 179 votos y dos nulos.En los demás cargos de la corporación se eligió a Jhon Abiud Ramírez, del Partido de La U, en la Dirección Administrativa; el liberal Miguel Ángel Sánchez fue electo secretaría General, y James Canizales Serrano en la Subsecretaría, por postulación del Centro Democrático.El perfil del nuevo presidenteNicolás Barguil, de 42 años y oriundo de Montería, departamento de Córdoba, llegó al Congreso en 2022 tras ser elegido representante a la Cámara por el Partido Conservador.Durante su gestión ha integrado la Comisión Quinta, la Comisión Legal de Cuentas y la Comisión Legal de Ética y Estatuto del Congresista. En 2023 fue elegido vocero de la bancada conservadora en la Cámara y actualmente también hace parte del Directorio Nacional Conservador, desde donde participa en la orientación política de la colectividad.Barguil es profesional en Marketing y Negocios Internacionales de la Universidad Sergio Arboleda, especialista en Gerencia Pública y magíster en Administración de Empresas de la Universidad Pontificia Bolivariana.Según el perfil oficial del partido, antes de incursionar en la política, Barguil desarrolló una trayectoria de más de 14 años en el sector agroindustrial, experiencia que, según su perfil, le permitió conocer de cerca las necesidades del campo y de los sectores productivos del país.
Nicolás Barguil fue elegido como nuevo presidente de la Cámara de Representantes para la legislatura 2026-2027, luego de obtener el respaldo mayoritario de las bancadas del Congreso en desarrollo de los acuerdos políticos alcanzados para la conformación de las mesas directivas del nuevo periodo legislativo.El congresista cordobés, integrante del Partido Conservador Colombiano, asumirá una de las dignidades más importantes del Poder Legislativo, desde donde tendrá la responsabilidad de dirigir las sesiones plenarias, conducir los debates, coordinar la agenda legislativa y ejercer la representación institucional de la corporación durante el primer año del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella.Su elección fue el resultado de varios días de negociaciones entre las principales fuerzas políticas con representación en el Congreso. Aunque el Centro Democrático y Cambio Radical también aspiraban a ocupar la Presidencia de la Cámara, finalmente las bancadas alcanzaron un consenso que permitió al Partido Conservador quedarse con el cargo durante el primer año del cuatrienio 2026-2030.¿Quién es Nicolás Barguil?Nicolás Barguil representa al departamento de Córdoba en la Cámara de Representantes y ha desarrollado su carrera política desde las filas del Partido Conservador. Durante su paso por el Congreso ha participado en diferentes iniciativas legislativas enfocadas en temas económicos, desarrollo regional y fortalecimiento institucional.A lo largo de su gestión también ha integrado distintas comisiones constitucionales y accidentales, participando en la discusión de proyectos de ley relacionados con el fortalecimiento de las finanzas territoriales, la competitividad y el impulso al desarrollo de las regiones.Dentro de su colectividad es considerado un dirigente con capacidad de concertación, una característica que terminó siendo determinante durante las conversaciones entre los partidos para definir la conformación de las mesas directivas del Congreso.Precisamente ese perfil facilitó que su nombre lograra respaldo no solo dentro del Partido Conservador, sino también entre otras bancadas que harán parte de las mayorías legislativas durante el nuevo periodo constitucional.La llegada de Barguil a la Presidencia de la Cámara fue posible gracias al acuerdo alcanzado entre las principales colectividades para distribuir esa dignidad durante los cuatro años del Congreso.Según lo pactado, el Partido Conservador encabezará la corporación durante la legislatura 2026-2027. Posteriormente, la Presidencia pasará al Partido Liberal, luego al Centro Democrático y, finalmente, a Cambio Radical. Sin embargo, los nombres de quienes asumirán esas responsabilidades en los años siguientes aún deberán ser definidos mediante nuevas negociaciones entre las bancadas.Con este esquema de alternancia, los partidos buscaron garantizar una representación equilibrada de las principales fuerzas políticas dentro de la dirección de la Cámara de Representantes.Los retos al frente de la CámaraComo presidente de la corporación, Nicolás Barguil tendrá la tarea de garantizar el normal desarrollo de las sesiones legislativas y facilitar la discusión de los proyectos que serán radicados tanto por el Gobierno nacional como por los congresistas.Además de conducir los debates, deberá liderar la organización de la agenda legislativa y promover consensos entre las diferentes bancadas en un Congreso que iniciará funciones con importantes reformas y proyectos de alto impacto para el país.Su elección marca el inicio de una nueva etapa para la Cámara de Representantes, en la que el diálogo entre las distintas fuerzas políticas será determinante para el avance de la agenda legislativa durante la primera legislatura del periodo 2026-2030.