La declaratoria de emergencia económica por parte del Gobierno Nacional y la expedición de una serie de decretos para enfrentar la crisis climática ya comienzan a generar reacciones en el sector energético. Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgen), advirtió que algunas de las medidas podrían tener efectos estructurales sobre la operación del sistema eléctrico colombiano, incluyendo la posible intervención en el manejo de los embalses.En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, la dirigente gremial expresó su preocupación por el decreto que establece un impuesto adicional del 2% sobre las ventas de ciertas empresas generadoras de energía, recursos que serán transferidos directamente al Ministerio de Ambiente.Impuesto del 2% a generadoras: dudas sobre su alcanceEl decreto contempla que las hidroeléctricas y térmicas cuya infraestructura de generación, embalse o captación esté ubicada o que operen en cuencas hidrográficas “directamente afectadas” en departamentos como Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó deberán asumir un 2% adicional sobre sus ventas.Tradicionalmente, las empresas generadoras ya realizan transferencias a las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) para inversión ambiental en las regiones. Sin embargo, el nuevo 2% tendría un destino diferente.“Esas transferencias se les transfieren a las CAR y son para temas ambientales en cada una de las regiones. Ese 2% adicional se le está entregando directamente al Ministerio del Medio Ambiente”, explicó la presidenta de Acolgen.El gremio aún no tiene una cifra consolidada sobre el impacto económico de la medida. “En este momento estamos cuantificando eso porque estamos viendo todas las térmicas y todas las hidroeléctricas que están incluidas dentro de las cuencas que está incluyendo el decreto”, precisó.Entre las compañías potencialmente afectadas se encuentran grandes centrales como Hidroituango, activos de Isagen, Urrá y plantas térmicas como Tesorito, aunque el alcance real dependerá de cómo se interprete la expresión “directamente afectadas por la emergencia”.“Esa frase es lo que hay que puntualizar muy bien. Eso no puede quedar así de abierto”, enfatizó Gutiérrez, al advertir que la redacción amplia podría generar inseguridad jurídica y distorsiones competitivas.Riesgo de intervención en los embalsesMás allá del impacto tributario, Acolgen encendió las alarmas por otro punto del decreto relacionado con la modificación de instrumentos de manejo ambiental, lo que podría traducirse en cambios en la operación de los embalses.“No se está refiriendo puntualmente a la modificación de licencias, pero sí a la modificación de instrumentos de manejo ambiental. Esto quiere decir que de alguna manera pueden intervenir la operación de los embalses, y esto es supremamente grave”, sostuvo.La dirigente explicó que el manejo de los embalses es un componente esencial del sistema eléctrico colombiano, diseñado bajo un esquema técnico y comercial que ha evolucionado durante más de tres décadas.“Los embalses se regulan para atender los contratos de largo plazo y para que en los momentos de estrechez de energía hídrica podamos ahorrar agua, tener confiabilidad y dar las señales de prender las térmicas. Esto es un sistema supremamente sofisticado que se ha construido durante los últimos 30 años”, afirmó.Una intervención, advirtió, podría poner en riesgo tanto los compromisos comerciales como la seguridad energética del país. “Puede poner en riesgo los compromisos de venta de energía a largo plazo y la confiabilidad del país en momentos de sequía”, subrayó.Impacto en inversión, competencia y tarifasDesde la perspectiva de Acolgen, el nuevo impuesto a las generadoras de energía también tendría efectos en la liquidez de las empresas, la inversión en nuevos proyectos y eventualmente en el precio de la energía.“Esto tiene varios impactos: impactos en la liquidez inmediata, en la afectación de la inversión, en la distorsión de competencia, porque entonces adicionalmente le está poniendo una carga fiscal a unas empresas y a otras no”, explicó Gutiérrez.Aunque evitó confirmar un aumento inmediato en las tarifas, reconoció que el componente de generación es determinante en la factura final. “Un posible traslado en los precios, aunque la factura de energía no solo está compuesta por la generación, pero el componente de generación sí es importante”, indicó.El gremio también manifestó inquietud frente al mensaje que la medida envía a los inversionistas, en un momento clave para el sector eléctrico colombiano, que se prepara para nuevas subastas de energía.Debate sobre la justificación técnica y fiscalFinalmente, Acolgen cuestionó la fundamentación técnica y fiscal de los decretos expedidos en el marco de la emergencia económica.“Reconocemos la gravedad de la crisis climática y creemos que se necesitan respuestas eficaces, pero estamos viendo que hay una ausencia de justificación técnica, una ausencia de justificación fiscal, no hay una cuantificación del daño ambiental ni estimaciones detalladas para determinar la recuperación”, concluyó Gutiérrez.
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios anunció que intensificó la vigilancia sobre las principales generadoras hidroeléctricas del país, en medio de la temporada de lluvias atípicas que se registra en distintas regiones. La decisión se adopta como medida preventiva para reforzar el control sobre la operación del sistema eléctrico y evitar posibles afectaciones en la prestación del servicio.En ese sentido, el objetivo central es supervisar la gestión financiera, técnica y administrativa de las compañías, con el fin de garantizar el cumplimiento estricto de la regulación vigente, la continuidad del servicio de energía y la protección efectiva de los usuarios.Por esta razón, la entidad citó en Bogotá a los representantes legales de AES Colombia & CIA. S.C.A. E.S.P., Celsia Colombia S.A. E.S.P., Empresa Urrá S.A. E.S.P., Empresas Públicas de Medellín E.S.P., Enel Colombia S.A. E.S.P., Hidroeléctrica del Alto Porce S.A.S. E.S.P. e Isagen S.A. E.S.P., quienes deberán presentar información detallada sobre su operación.De acuerdo con la Superintendencia, se verificará la información reportada entre el 1 de enero de 2025 y la fecha actual. La revisión incluye los parámetros de operación de los embalses, tales como volúmenes útiles, niveles operativos y disponibilidad declarada. Asimismo, se auditará la veracidad de los datos relacionados con caudales, descargas y vertimientos, con el propósito de confirmar que la información suministrada corresponda a las condiciones reales del sistema.Adicionalmente, el organismo de control exigirá el detalle de los planes de mantenimiento ejecutados y programados, así como los soportes técnicos y documentales que respalden cualquier indisponibilidad que haya impactado la oferta energética.Finalmente, la Superservicios supervisará los modelos técnicos utilizados para la toma de decisiones y la formación de precios de oferta, con el fin de asegurar que respondan adecuadamente a las actuales condiciones hidrológicas y no generen distorsiones en el mercado.
La ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez, anunció un requerimiento de cumplimiento inmediato a la Central Hidroeléctrica Urrá para que reduzca la cota del embalse de los actuales 130,5 metros a 128,5 metros, como parte de las medidas adoptadas frente a la contingencia derivada de las recientes condiciones climáticas.Según explicó la funcionaria, las acciones operativas activadas por la represa implican técnicamente la necesidad de disminuir el nivel del embalse. Por ello, el Gobierno ordenó que la reducción se realice de manera inmediata y, una vez cumplida, la empresa deberá recalcular de forma autónoma el volumen real almacenado.Ese recálculo deberá estar acompañado de los estudios técnicos correspondientes y ser presentado ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Dentro de ese proceso, la hidroeléctrica tendrá que incluir el denominado “vacío de amortiguación”, es decir, el volumen que debe mantenerse disponible para cumplir con su función de regulación hídrica.La ministra recordó que, al tratarse de una represa multipropósito, Urrá no solo tiene responsabilidades en generación eléctrica y comercialización de energía, sino también en el manejo hidráulico regional. En ese sentido, deberá determinar con precisión cuánto espacio debe dejar libre en el embalse para responder a crecientes y eventos extremos.Adicionalmente, en el plazo de un mes, la empresa tendrá que recalcular su curva guía y ajustar nuevamente cotas y volúmenes, incorporando análisis de lluvias con periodos de retorno de hasta 500 años y escenarios asociados a variabilidad y cambio climático.De acuerdo con el Ministerio, esta medida responde al reconocimiento de una nueva realidad climática caracterizada por eventos más extremos. Por ello, los instrumentos ambientales y los estudios hidráulicos deberán ajustarse a condiciones más exigentes que las consideradas en análisis realizados en décadas anteriores.
Tras una sesión de la Junta Directiva de Urrá realizada este martes, la hidroeléctrica designó a Enrique Kerguelen Méndez como presidente (e) de la empresa generadora, en reemplazo del ingeniero Juan Acevedo Rocha, quien dimitió en las últimas horas, en medio de las acusaciones por vertimientos y presuntos malos manejos del agua del embalse.Kerguelén Méndez es ingeniero civil de la Universidad de los Andes y magíster en Ingeniería Civil, Área Estructural y Sísmica de la misma universidad.La empresa informó que el nuevo encargado hace parte de Urrá desde 1996, cuando ingresó como asesor e interventor de los programas de calidad de aguas, hidrología e hidráulica en el embalse de Urrá y el río Sinú.Detalló que la experiencia acumulada en esta área le fue reconocida en el 2013 al recibir el ascenso para convertirse en jefe de sección planeamiento operativo de la misma organización.Posteriormente, fue asignado en el mes de julio de 2020, como gerente técnico ambiental de la empresa, cargo que venía desempeñando hasta la fecha.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) reveló evidencia técnica que muestra un sobrepaso sostenido de los niveles máximos permitidos en el embalse de Urrá I desde 2020, lo que motivó el inicio de un procedimiento sancionatorio contra la empresa operadora Urrá S.A. E.S.P.El seguimiento, realizado por equipos especializados en componentes hidrológicos e hidráulicos, identificó un patrón recurrente de incumplimiento de la Curva Guía Máxima, que define el volumen seguro del embalse para responder ante crecientes.De acuerdo con la entidad, en 2024 cerca del 20 % de las mediciones registraron incumplimientos. Durante 2025 la situación se mantuvo y, en el segundo semestre de ese año, la superación de los límites alcanzó el 30,6 % del tiempo evaluado. La Anla precisó que, según sus conceptos técnicos, estos sobrepasos obedecen principalmente a decisiones operativas y no a contingencias excepcionales por fenómenos climáticos.La ANLA señaló que esta condición contribuyó a la saturación hídrica del embalse y a la posterior descarga de aguas, en un contexto que coincidió con la emergencia registrada en Córdoba. La directora de la Anla, Irene Vélez Torres, afirmó que la entidad mantiene monitoreo permanente sobre los embalses del país y reiteró a los operadores la obligación de activar de manera oportuna sus planes de emergencia y contingencia, especialmente ante escenarios de riesgo para las comunidades cercanas.
Juan Acevedo, presidente encargado de la central hidroeléctrica de Urrá, ha desmentido categóricamente las afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien acusó a la entidad de haber operado por encima de los niveles permitidos, contribuyendo así a las inundaciones en Córdoba. Según Acevedo, el mandatario nacional está haciendo eco de información, que, según él, es "falsa proveniente de redes sociales y grupos ambientalistas"."El presidente está haciendo eco a un escrito, a un audio de unos ambientalistas y eso es totalmente falso. Jamás violamos los niveles máximos permitidos que están regidos por algo que se llama curva guía máxima de operación. Ese audio habla de que Urrá, por la avaricia del dinero, elevó los niveles para tener agua, para vender energía, eso es falso, porque nosotros no incidimos en el precio final de ofertas, no tenemos cómo poner precio", afirmó Acevedo.Sobre la magnitud de las lluvias en Córdoba, Acevedo describió la situación climática como un evento sin precedentes históricos para el mes de febrero."Esto es una situación imprevisible, un hecho sobreviviente. El promedio esperado para el mes de febrero es de 121 m³ por segundo y hoy tenemos promedio de 1.547 m³ por segundo. Ha llovido tanto que si nosotros guardáramos esa agua tendríamos que tener el envase vacío. Ha llovido el equivalente a casi toda el agua embalzada en Urrá. Además. hay que decir que no hay declarada ninguna Niña para el mes de febrero, el cual siempre es un mes seco. Nosotros estábamos en los niveles permitido que nos permitían controlar las avenidas", indicó el presidente de la Hidroeléctria de Urrá.Sobre la responsabilidad y el papel de la hidroeléctricaFrente a las críticas de quienes lo perdieron todo por las inundaciones, Acevedo afirmó que este evento fue natural y no "fue responsabilidad de Urrá"."No se puede perder de vista que esto es un evento natural, no es un evento responsabilidad de Urrá. A nosotros nos pueden indagar todo el daño, pero este es un evento natural y no se le puede achacar a Urrá lo que está sucediendo de manera total. La central ha sido capaz de amortiguar el 97% de las crecientes que hemos tenido llegando al embalse desde que estamos en operación. A nivel de estructura existe cero riesgo. Las estructuras de la central son sólidas, son seguras", finalizó.Escuche la entrevista aquí:
El presidente Gustavo Petro pidió la renuncia del gerente de la hidroeléctrica Urrá y arremetió contra el sector energético, al que señaló de ser responsable de las inundaciones que afectan a Córdoba, Sucre, Bolívar y Chocó, en medio de un fenómeno climático inusual.A través de X, el mandatario afirmó que las represas estaban llenas y que las generadoras liberaron agua de forma masiva, lo que habría agravado las emergencias. Petro también cuestionó la gestión del sistema energético y el uso del gas. Incluso insinuó posibles intereses económicos en el mercado eléctrico.El presidente anunció además investigaciones inmediatas y pidió la salida del gerente de Urrá.“He ordenado una investigación inmediata a las superintendencias… El gerente de Urrá mantuvo el 27 % de los días los últimos dos meses a un nivel por encima del permitido. Debe renunciar”, afirmó.En este sentido, el superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán Carrón, realizó una visita de inspección a la hidroeléctrica Urrá, en Córdoba, para evaluar la situación por las inundaciones en la cuenca del río Sinú. Durante la visita, la Superservicios solicitó información sobre la operación del embalse, la generación de energía, los volúmenes de vertimiento, los precios y las ofertas en bolsa, así como la activación de los protocolos de gestión del riesgo.“Estamos recopilando información sobre las condiciones operativas de la represa, la generación de energía, los vertimientos realizados y los protocolos del plan de gestión de desastres”, explicó Durán, quien agregó que estas inspecciones también se realizan en otras generadoras para verificar una gestión eficiente de los embalses, garantizar precios adecuados para los usuarios y revisar las medidas de prevención del riesgo en medio de la variabilidad climática.Expertos del gremio energético aseguran que la emergencia responde a un evento hidrológico extraordinario y atípico para la temporada seca, con lluvias intensas en la cuenca alta del río Sinú que multiplicaron el caudal por cinco en menos de 36 horas.Datos técnicos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales indican que el embalse recibió aportes equivalentes a más de 16 gigavatios hora diarios, cerca de 1.200 % por encima del promedio histórico, un comportamiento sin precedentes desde que existen registros en la zona.Según la hidroeléctrica Urrá, el aumento de las descargas y la reducción de la generación fueron maniobras controladas para mitigar el riesgo de inundaciones y no evidencian una pérdida de control del embalse. La compañía también reportó que el nivel del río Sinú, para el sábado 7 de febrero, presentó tendencia a la baja y el embalse se mantuvo estable.El fenómeno afecta no solo a Córdoba, sino a otras regiones del Caribe y del país, lo que refuerza la hipótesis de un evento climático regional.
La angustia le está dando la fuerza a los brazos de cientos de cordobeses que tomaron pala y carretilla para cargar con la responsabilidad de defender la poca tierra seca que el río Sinú aún no se traga. Con sacos de fique llenos de arena está construyendo muros de contención de hasta 50 centímetros de altura para lograr un respiro de esas aguas marrones que amenazan con hacer suyo lo que por años lucharon tener miles de familias.Lo preocupante es que el rio Sinú no deja de presentar alzas en sus niveles, a pesar de que, desde las 3:00 de la tarde del miércoles 4 de febrero, la hidroeléctrica Urrá suspendió la producción de energía, en un apagado de turbinas que se mantiene hasta hoy para disminuir la entrega de agua al río, aunque los efectos positivos aún no se perciben.De acuerdo con el reporte que presenta la empresa, el rebosamiento ha reducido levemente y el caudal entregado por el rebosadero pasó de 1.860 a 1.690 metros cúbicos por segundo. Esto es una tendencia a la baja que, de igual manera, no deja de representar altos montos, siendo que estos no deberían superar los 700 metros cúbicos por descarga. De acuerdo con el presidente (e) de la central hidroeléctrica de Urrá, Juan Acevedo, esta disminución permite garantizar el control de la presa en medio de las condiciones atípicas de lluvias que se están presentando. "Encontramos con un panorama que coincide con las preocupación que teníamos. Es una cantidad atípica d las precipitaciones que tenemos aquí. Pero no es cierto lo que se ha dicho en algunos medios de que no hay control de la represa o que está en peligro", explicó el director de la Unidad de Gestión del Riesgo, Carlos Carrillo, quien estuvo visitando la hidroeléctrica durante la mañana de este jueves.
El departamento de Córdoba vive una de las peores emergencias hidrometeorológicas de las últimas décadas. Las fuertes lluvias que azotan el Caribe colombiano provocaron el desbordamiento de la represa de Urrá y de los principales ríos de la región, dejando miles de familias damnificadas y graves pérdidas materiales.El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, confirmó en entrevista con Mañanas Blu que “esta es una situación sin precedentes en la historia del departamento”. Según indicó, el río Sinú, el San Jorge y el Canalete se encuentran completamente desbordados, mientras que en la zona costanera las olas superan los 2,4 metros, generando afectaciones en más del 70% de los municipios cordobeses.“No solamente por las vidas que se han perdido, sino también por la grave afectación socioeconómica que esto va a generar”, advirtió el mandatario, quien describió el escenario como “una verdadera catástrofe regional”.La represa de Urrá, al límiteEn el punto más crítico de la emergencia se encuentra la represa de Urrá, cuyas turbinas fueron cerradas para evitar seguir vertiendo agua. Sin embargo, el volumen de las precipitaciones ha hecho que el embalse sobrepase su cota máxima. “El agua se está desbordando a niveles históricos por parte de Urrá. Está superando todos los niveles de la cota”, confirmó Zuleta.Las aguas que salen del represamiento impactan directamente a los municipios del medio y bajo Sinú, además de extender las inundaciones hacia Ayapel, la Mojana y la depresión Momposina. En estas zonas, las comunidades campesinas han visto perder cultivos enteros, animales de corral y viviendas completas.“No hay un plan del Gobierno”Durante la entrevista, el gobernador también dirigió duras críticas al Gobierno Nacional por la falta de acciones preventivas y la lentitud institucional en la gestión del riesgo. “No vemos unos planes realmente para prevenir desastres en las regiones de Colombia”, señaló, al recordar que desde su paso por el Congreso ha advertido que “es más rentable prevenir los desastres que atender las emergencias”.Zuleta insistió en que el centralismo administrativo impide respuestas oportunas a las tragedias que golpean al Caribe. “Las entidades como la ANLA no deberían estar en Bogotá; deberían estar en el Caribe y el Pacífico, donde sufrimos las afectaciones ambientales”, expresó al pedir una reestructuración que acerque la gestión estatal a los territorios más vulnerables.Miles de damnificados y declaración de calamidad públicaAunque las autoridades locales siguen contabilizando el número de afectados, Zuleta confirmó que se trata de “miles de familias que lo han perdido todo”: hogares destruidos, siembras arrasadas y pequeños comercios desaparecidos. Por ello, el gobierno departamental declaró calamidad pública, medida que permitirá agilizar la contratación y canalización de ayudas humanitarias.“La calamidad nos permite utilizar mecanismos más expeditos para atender a los damnificados. Pero pediremos acompañamiento de los órganos de control para que los recursos lleguen donde deben llegar”, explicó el mandatario.Entre tanto, el Ejército Nacional, la Policía, la Defensa Civil y la Cruz Roja participan activamente en las labores de rescate y asistencia humanitaria. “Sin ellos no sería posible ayudar a tanta gente”, reconoció Zuleta, quien también agradeció la presencia de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.Llamado a la solidaridad y reactivación económicaEl gobernador adelantó que redirigirá fondos inicialmente destinados a infraestructura para atender la emergencia y apoyar la reactivación económica de las comunidades afectadas. “Hoy la prioridad es atender la emergencia y ayudar a las familias que lo han perdido todo”, afirmó, subrayando su compromiso de no repetir el abandono prolongado que han sufrido regiones como La Mojana.Finalmente, el mandatario hizo un llamado a la unión del país en torno a la tragedia: “Lo que se requiere es solidaridad y no politiquería. Esta es una emergencia nacional que necesita el compromiso de todos”.La situación en Córdoba continúa siendo crítica. Mientras los ríos permanecen desbordados y las lluvias no cesan, miles de habitantes esperan que las promesas de apoyo se traduzcan en acciones concretas que alivien el impacto de uno de los peores desastres naturales recientes en el Caribe colombiano.
Una decisión con impacto económico tuvo que ser asumida desde la Hidroeléctrica Urrá de cara a la difícil situación invernal que está enfrentando el departamento de Córdoba, donde gran parte de los ríos están desbordados, lo que tiene a al menos 12 municipios bajo inundación. Debido al rebosamiento de los niveles, luego de que a las 6:20 de la tarde este domingo 1 de febrero sobrepasara la cota de los 130,5 metros de altura, la empresa consideró apagar las turbinas para aliviar las descargas hacia el río Sinú, con lo que buscan minimizar las afectaciones por inundaciones en los pueblos ribereños, siendo que aún no cesan las lluvias atípicas ocasionada por la convergencia de dos frentes fríos y tres sistemas de baja presión. "URRÁ S.A. E.S.P. informa que a partir de las 12:00 del dia de hoy, se incrementarán las descargas desde el embalse URRÁ al rio Sinú, debido a que los aportes de caudal al embalse se mantienen por encima de los 2.000 m3/s (metros cúbicos por segundo), sin embargo, en la Central Hidroeléctrica URRÁ I no se generará energía desde la casa de máquinas porque solo se descargará agua desde el vertedero o rebosadero", indicó a través en un comunicado la compañía. Según el reporte entregado por la misma empresa, hacia las 11:00 de la mañana, en promedio el embalse estaba recibiendo 2.400 metros cúbicos de agua por segundo, lo que equivale a vaciar el contenido de 58 piscinas olímpicas en un minuto. La medida fue tomada teniendo en cuenta que para la tarde de este lunes podría darse un incremento en las descargas desde el río Sinú, con lo que buscan evitar mayores daños por inundación. Esto, si bien generará pérdidas económicas para la empresa por la suspensión de sus actividades, permitirá aliviar las descargas al río.
"Fue terrible. Todo, todo se desplomó", lamenta Yilsmaris Blanco mientras observa pávida el desastre en que quedó convertida Catia la Mar, una de las localidades más afectadas por el doble terremoto que arrasó decenas de edificios en el estado venezolano La Guaira."Le damos gracias a Dios porque (...) estamos vivos, pero hay personas que están ahorita sufriendo con sus familiares tapiados, con sus familiares pisados que no los pueden sacar", aseguró a la AFP esta mujer de 39 años.Dos sismos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela la noche del miércoles y provocaron la muerte de al menos 235 personas y casi 4.000 heridos, además de un número indeterminado de desaparecidos entre escombros en varias zonas del país.La Guaira, a 40 minutos de Caracas y frente al Caribe, es la región más afectada del país, donde se encuentra el aeropuerto internacional de Maiquetía. El gobierno la declaró "zona de desastre" para atender la emergencia."No tenemos nada, ahorita no tenemos nada, ni siquiera fuerza, ni valor para meternos ahí, imagínate tú", cuenta Larry Rojas, de 49 años y uno de los miles de residentes afectados en una zona de Catia la Mar de casi 200 torres residenciales.Algunos de esos edificios se mantienen en pie como pueden, con grandes grietas y paredes abiertas visibles desde el exterior, constató un equipo de la AFP en un recorrido por el lugar."Necesitamos que vengan a ayudarnos. Hay gente viva ahí, hay gente muerta", dijo a la AFP Paola Sanoja, de 31 años, apuntando a un edificio que quedó torcido y con los apartamentos al descubierto, donde uno de sus familiares está desaparecido."Necesitamos saber de nuestros familiares", vocifera, junto a otra mujer que llora desconsolada. Al fondo, decenas de personas se arremolinan en torno el edificio que ha quedado en pie, al costado de una avenida ajetreada de motocicletas y autos que tocan bocina.Decenas de otros edificios quedaron totalmente colapsados y reducidos a escombros."Mi casa se cayó completa, perdí familia, se murió mi suegra, tengo a mi hija desaparecida", dijo a la AFP Jean Alexander Capote, 48 años, residente de Catia la Mar.Muchos vecinos pasaron la noche en las calles. El jueves por la mañana, todavía no había electricidad en buena parte de la región.En Playa Grande, Dani Rizo reclamaba ayuda para rescatar a una niña a la que escuchaban desde hacía horas bajo los escombros de una vivienda colapsada."Está atrapada desde anoche, si vienen (con ayuda) la podemos sacar, necesitamos una retroexcavadora", dijo desesperado a la AFP este residente de 48 años."Lo que hace falta es ayuda"Decenas de rescatistas trabajaban como podían entre los escombros y las autoridades vigilaban de cerca cómo ciudadanos intentan por su cuenta encontrar a sus allegados gritando sus nombres.Los periodistas de la AFP presenciaron cómo familiares recuperaron en medio de la noche los cadáveres de un hombre y una mujer y los metieron en la cajuela de una camioneta.Una reconocida farmacia de Catia la Mar quedó con sus puertas de vidrio destruidas y sus anaqueles vacíos, sin que las autoridades confirmaran de inmediato si ha habido saqueos tras la emergencia."Lo que hace falta es ayuda, más que todo con los equipos técnicos, los equipos que están en Caracas, que saben qué (herramientas) usar, que pueden venir a ayudar aquí a La Guaira, que se vengan", clama con aliento entrecortado José Pacheco, jefe de operación del Grupo de Rescate Unido de Venezuela.Pacheco, socorrista de 52 años con tres décadas de experiencia, contaba unas 14 edificaciones afectadas a su alrededor y dijo que "nunca" había visto "algo parecido"."Temblaba más duro"Antonio Bermúdez, residente de 45 años de La Guaira, se encontraba en el salón de su casa cuando "de repente" empezó el temblor."Me empecé a mover, busqué refugio bajo una columna. Estaba entre mi cuarto y la ducha. Temblaba más duro, temblaba más duro", recuerda."Me agarré a la pared, me agarré a la pared, me agarré a la pared y el edificio empezó a bajar", explica sentado contra un muro en la calle, mientras intenta acomodar una pierna que no puede mover luego de que una "placa" le quedara encima mientras intentaba salir de entre los escombros.En la noche oscura, algunos residentes corrían con linternas, mientras los vehículos de emergencia iluminan brevemente las calles con sus sirenas y los sobrevivientes también buscan refugio."No tenemos tampoco ni agua, estamos muertos de sed, nos metemos a la estructura y estamos temerosos de que se caiga también", añade Larry Rojas."De verdad que alguien que nos ayude, que envíen maquinaria. Es lo que necesitamos para entrar a los edificios que están caídos", pide.
Colombia y Portugal protagonizarán este sábado uno de los partidos más atractivos de la tercera jornada de la fase de grupos del Mundial 2026. En el Hard Rock Stadium de Miami, ambas selecciones buscarán quedarse con el liderato del Grupo K, aunque la Tricolor parte con ventaja gracias a su campaña perfecta en las dos primeras fechas.El equipo dirigido por Néstor Lorenzo llega como líder con seis puntos, tras vencer 3-1 a Uzbekistán y 1-0 a República Democrática del Congo. Ese rendimiento le permite afrontar el compromiso con tranquilidad, ya que un empate será suficiente para terminar en el primer lugar de la zona.Portugal, por su parte, suma cuatro unidades y está obligado a ganar si quiere desplazar a Colombia de la cima. Incluso, una derrota podría comprometer su clasificación si República Democrática del Congo consigue una amplia victoria frente a Uzbekistán.Miami se prepara para un ambiente favorable a ColombiaEl encuentro se disputará desde las 7:30 p. m. (hora de Colombia) en el Hard Rock Stadium, escenario donde se espera una mayoría de aficionados colombianos debido a la numerosa comunidad cafetera residente en el sur de la Florida.Ese factor fue destacado por el atacante portugués Pedro Neto, quien reconoció que el apoyo de la hinchada colombiana y las condiciones climáticas serán dos de los principales retos para su selección. Sin embargo, el estadio también trae un recuerdo doloroso para Colombia, pues allí perdió la final de la Copa América 2024 frente a Argentina.El premio de terminar primero del Grupo KAdemás del prestigio de finalizar como líder, el ganador del grupo tendrá un camino más favorable en los octavos de final. El primero del Grupo K jugará el 3 de julio en Kansas City frente a uno de los mejores terceros clasificados, mientras que el segundo deberá enfrentar el 2 de julio en Toronto al segundo del Grupo L, donde Inglaterra, Ghana y Croacia aún mantienen opciones de clasificación.Colombia apuesta por la continuidadLa Selección Colombia atraviesa un gran momento futbolístico y podría cerrar, por segunda vez en su historia, una fase de grupos de un Mundial con puntaje perfecto. La única ocasión en que logró esa marca fue en Brasil 2014, torneo en el que alcanzó los cuartos de final.Néstor Lorenzo mantuvo la misma formación titular en los dos primeros partidos y todo apunta a que repetirá el once inicial frente a Portugal. Tras la victoria sobre República Democrática del Congo, el entrenador concedió una jornada de descanso a los jugadores antes de preparar el compromiso definitivo.Portugal confía en Cristiano RonaldoEn el conjunto portugués, el técnico Roberto Martínez aún mantiene dudas sobre algunos nombres en ataque. Bernardo Silva no convenció en el debut y João Félix tampoco logró destacar en el segundo compromiso.La gran certeza sigue siendo Cristiano Ronaldo. El delantero respondió con un doblete en la goleada 5-0 sobre Uzbekistán y buscará liderar nuevamente a Portugal en un partido decisivo para las aspiraciones lusas.Portugal intentará terminar por segunda Copa del Mundo consecutiva como líder de su grupo, mientras que Colombia buscará confirmar su excelente presente y asegurar un cruce más favorable en la siguiente ronda.Posibles alineacionesColombia: Camilo Vargas; Daniel Muñoz, Jhon Lucumí, Gustavo Puerta, Johan Mojica, Davinson Sánchez; Jhon Arias, Jefferson Lerma, James Rodríguez; Luis Díaz y Luis Javier Suárez.DT: Néstor Lorenzo.Portugal: Diogo Costa; João Cancelo, Rúben Dias, Renato Veiga, Nuno Mendes; Vitinha, João Neves, Bruno Fernandes; Bernardo Silva, Cristiano Ronaldo y Pedro Neto.DT: Roberto Martínez.Árbitro: Alireza Faghani (Australia).Estadio: Hard Rock Stadium, Miami (Estados Unidos).
Estados Unidos autorizó este jueves transacciones a Venezuela, prohibidas por las sanciones, siempre y cuando estén relacionadas con las "labores de socorro" por los terremotos del miércoles que han dejado hasta el momento más de 180 muertos.El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una orden que permite estas operaciones hasta el próximo 23 de octubre de 2026, que "de otro modo, estarían prohibidas por el Reglamento de Sanciones contra Venezuela (VSR, por sus siglas en inglés)".La directriz deja claro que esta autorización no incluye el desbloqueo de bienes sujetos al reglamento de sanciones, en el marco legal establecido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).Tampoco aplica a "ninguna otra transacción o actividad prohibida por otra Orden Ejecutiva o por cualquier parte" estipulada en el capítulo de sanciones aplicadas.Desde la captura del expresidente, Nicolás Maduro, en enero pasado, Estados Unidos ha emitido contados permisos y licencias entorno a la explotación y comercialización del petróleo, de la mano de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, lo que supone una flexibilización del régimen de sanciones.La autorización de hoy se aplica en virtud de la tragedia desencadenada por dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,4 que se registraron con apenas 39 segundos de diferencia, los más devastadores de su historia reciente.Previamente, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció en un comunicado el envío de 100 millones de dólares para la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela, y otros 50 millones para operar sobre el terreno.
En las últimas horas la Diócesis de Jericó informó sobre un hecho que ha generado indignación en el Suroeste de Antioquia, luego de que la orden de misioneras a la que perteneció Santa Laura Montoya fuera víctima de hurto.Los hechos ocurrieron luego de que una pareja ingresara a la comunidad religiosa de María Inmaculada haciéndose pasar por visitantes. Una mujer de 19 años de edad manifestó ser una posible aspirante a la comunidad, lo que les permitió ganarse la confianza de las hermanas.Fue este relacionamiento el que facilitó la comisión del delito y aunque las circunstancias en las que ocurrieron los hechos continúan siendo materia de investigación, no se descarta que los delincuentes hubieran suministrado algún tipo de sustancia a las religiosas.Los responsables se llevaron el dinero destinado al sostenimiento de la comunidad, el producido del almacén y los estipendios correspondientes a las celebraciones de eucaristías, afectando gravemente la economía de esta comunidad religiosa.El gobernador Andrés Julián Rendón rechazó lo ocurrido y desde la administración municipal anunciaron 50 millones de pesos de recompensa para quien suministre información que permita la captura de los responsables.La Diócesis de Jericó también pidió a todas las parroquias, comunidades religiosas, casas de formación y demás instituciones eclesiásticas para que extremen las medidas de precaución ante este tipo de modalidades de engaño.Advirtieron que es importante verificar la identidad de quienes solicitan ingreso a las comunidades y mantener protocolos básicos de seguridad que permitan prevenir situaciones similares.
La comunidad internacional comenzó este jueves a movilizar ayuda para Venezuela tras los dos terremotos que dejaron al menos 188 muertos y 1.520 heridos, con el despliegue de equipos de rescate desde América y Europa, el apoyo de organismos multilaterales y el compromiso de asistencia humanitaria.Países con amplia experiencia en la respuesta a desastres sísmicos, como México y Chile, anunciaron el envío de equipos especializados, mientras EE.UU. desplegó rescatistas y Naciones Unidas coordina una respuesta internacional para apoyar las labores de búsqueda de sobrevivientes y atender a miles de afectados.Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, y registrados con apenas 39 segundos de diferencia frente a la costa caribeña venezolana, conformaron un "doblete sísmico", un fenómeno poco frecuente en el que dos terremotos de gran intensidad ocurren casi simultáneamente en la misma zona.México confirmó el envío de rescatistas y personal sanitario de la Secretaría de la Defensa Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el contingente evaluará las necesidades sobre el terreno antes de decidir un eventual refuerzo de la misión.Chile, uno de los países más expuestos a terremotos del mundo, también anunció el envío de ayuda humanitaria y equipos de rescate tras una conversación entre el presidente José Antonio Kast y Rodríguez.EE.UU. desplegará de equipos de búsqueda y rescate procedentes de Fairfax (Virginia) y Los Ángeles. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la prioridad inmediata es localizar a personas atrapadas entre los escombros y señaló que Washington evaluará posteriormente cómo colaborar en la reconstrucción de infraestructuras y telecomunicaciones.El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, confirmó que el viernes enviará en un carguero militar una misión humanitaria de búsqueda y rescate integrada por 36 bomberos especializados en este tipo de operaciones, cuatro técnicos de la Defensa Civil y otros cuatro técnicos de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones, además de los materiales necesarios para montar un hospital de campaña.Ecuador y El Salvador enviarán este jueves equipos de rescate a Venezuela. Desde Quito partirán 47 rescatistas y dos perros entrenados, mientras que El Salvador despachará una misión integrada por personal de emergencia, médicos y canes especializados.Panamá y República Dominicana también enviarán rescatistas, mientras que Colombia activó a sus Fuerzas Militares, Policía, Defensa Civil y equipos especializados de gestión del riesgo para un eventual despliegue.El portavoz presidencial de Argentina, Adrian Ravier, anunció el envío de asistencia humanitaria a Venezuela, país que "atraviesa una de las catástrofes naturales más devastadoras de su historia reciente".También, Cuba informó que su misión médica en Venezuela participa desde el primer momento en la atención a los damnificados y, al tiempo, Argentina, Perú, Paraguay, Costa Rica, Guatemala y Uruguay ofrecieron ayuda a Caracas.Por su parte, Haití, que sufrió el devastador terremoto de 2010, aseguró comprender con "especial sensibilidad" el sufrimiento del pueblo venezolano.Canadá prepara el envío de ayuda humanitaria y defendió la necesidad de revisar la ausencia de representación canadiense en capitales como Caracas, con cuyo gobierno mantiene profundas diferencias políticas.Primeras ayudasAl menos 40 toneladas de ayuda humanitaria comenzarán a salir este jueves desde Panamá hacia Venezuela, informó la Federación Internacional de la Cruz Roja, que tiene sus bodegas en el Centro Regional Logístico de Asistencia Humanitaria en Panamá.Un primer envío, de 17 toneladas y destinado a 800 familias, "sale hoy en la noche hacia Venezuela con un tránsito estimado solamente de dos horas", dijo a EFE la jefe regional de la Gestión de la Cadena de Suministro de la Cruz Roja en Panamá, Stephanie Murillo.Por su parte, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, dijo a EFE que la situación en las zonas afectadas por los terremotos es de una "devastación realmente aterradora", mientras el organismo coordina el despliegue de al menos 12 equipos internacionales de búsqueda y rescate.Además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que sus conversaciones con las autoridades venezolanas se centrarán en cómo apoyar las necesidades adicionales derivadas de la catástrofe.China, uno de los principales aliados políticos y económicos de Venezuela, aseguró que está dispuesto a proporcionar "toda la ayuda" que esté a su alcance, de acuerdo con las necesidades del país.Rusia, entretanto, expresó su solidaridad con el "amigo pueblo venezolano" y afirmó que atenderá "con prontitud" cualquier solicitud de asistencia.La solidaridad también llegó desde el Vaticano. El papa León XIV dispuso una primera ayuda de 100.000 euros, que será canalizada a través de las estructuras eclesiásticas locales para atender las necesidades más urgentes de la población afectada.El chef español José Andrés anunció el envío de un millón de dólares a Venezuela para ayudar ante el "caos provocado" por los terremotos y apoyar las labores de la organización humanitaria World Central Kitchen, que ya se está movilizando para distribuir alimentos.La Unión Europea puso en marcha el sistema satelital Copernicus para cartografiar las zonas afectadas y coordinó, a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil, la ayuda ofrecida por España, Italia y la República Checa.Francia anunció el despliegue inmediato de un equipo de 85 rescatistas especializados en salvamento y desescombro. El presidente Emmanuel Macron aseguró, tras hablar con Rodríguez, que París está dispuesto a actuar junto a sus socios europeos para atender las necesidades que planteen las autoridades venezolanas.Países Bajos enviará un contingente de al menos 60 especialistas, entre bomberos, médicos, ingenieros y perros de rescate, y reservó hasta dos millones de euros para financiar la misión.Libia transmitió sus condolencias, Argelia expresó su disposición a contribuir a los esfuerzos de socorro e Israel dijo que ha comenzado los preparativos para un eventual despliegue de una delegación humanitaria.La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela pidió el levantamiento de las restricciones a internet y a los medios de comunicación para facilitar el flujo de información durante la emergencia.Los aeropuertos internacionales de Venezuela, excepto el principal del país, que sirve a Caracas, están operativos, confirmó a EFE la presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas en Venezuela (ALAV), Marisela De Loaiza.