La declaratoria de emergencia económica por parte del Gobierno Nacional y la expedición de una serie de decretos para enfrentar la crisis climática ya comienzan a generar reacciones en el sector energético. Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgen), advirtió que algunas de las medidas podrían tener efectos estructurales sobre la operación del sistema eléctrico colombiano, incluyendo la posible intervención en el manejo de los embalses.En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, la dirigente gremial expresó su preocupación por el decreto que establece un impuesto adicional del 2% sobre las ventas de ciertas empresas generadoras de energía, recursos que serán transferidos directamente al Ministerio de Ambiente.Impuesto del 2% a generadoras: dudas sobre su alcanceEl decreto contempla que las hidroeléctricas y térmicas cuya infraestructura de generación, embalse o captación esté ubicada o que operen en cuencas hidrográficas “directamente afectadas” en departamentos como Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó deberán asumir un 2% adicional sobre sus ventas.Tradicionalmente, las empresas generadoras ya realizan transferencias a las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) para inversión ambiental en las regiones. Sin embargo, el nuevo 2% tendría un destino diferente.“Esas transferencias se les transfieren a las CAR y son para temas ambientales en cada una de las regiones. Ese 2% adicional se le está entregando directamente al Ministerio del Medio Ambiente”, explicó la presidenta de Acolgen.El gremio aún no tiene una cifra consolidada sobre el impacto económico de la medida. “En este momento estamos cuantificando eso porque estamos viendo todas las térmicas y todas las hidroeléctricas que están incluidas dentro de las cuencas que está incluyendo el decreto”, precisó.Entre las compañías potencialmente afectadas se encuentran grandes centrales como Hidroituango, activos de Isagen, Urrá y plantas térmicas como Tesorito, aunque el alcance real dependerá de cómo se interprete la expresión “directamente afectadas por la emergencia”.“Esa frase es lo que hay que puntualizar muy bien. Eso no puede quedar así de abierto”, enfatizó Gutiérrez, al advertir que la redacción amplia podría generar inseguridad jurídica y distorsiones competitivas.Riesgo de intervención en los embalsesMás allá del impacto tributario, Acolgen encendió las alarmas por otro punto del decreto relacionado con la modificación de instrumentos de manejo ambiental, lo que podría traducirse en cambios en la operación de los embalses.“No se está refiriendo puntualmente a la modificación de licencias, pero sí a la modificación de instrumentos de manejo ambiental. Esto quiere decir que de alguna manera pueden intervenir la operación de los embalses, y esto es supremamente grave”, sostuvo.La dirigente explicó que el manejo de los embalses es un componente esencial del sistema eléctrico colombiano, diseñado bajo un esquema técnico y comercial que ha evolucionado durante más de tres décadas.“Los embalses se regulan para atender los contratos de largo plazo y para que en los momentos de estrechez de energía hídrica podamos ahorrar agua, tener confiabilidad y dar las señales de prender las térmicas. Esto es un sistema supremamente sofisticado que se ha construido durante los últimos 30 años”, afirmó.Una intervención, advirtió, podría poner en riesgo tanto los compromisos comerciales como la seguridad energética del país. “Puede poner en riesgo los compromisos de venta de energía a largo plazo y la confiabilidad del país en momentos de sequía”, subrayó.Impacto en inversión, competencia y tarifasDesde la perspectiva de Acolgen, el nuevo impuesto a las generadoras de energía también tendría efectos en la liquidez de las empresas, la inversión en nuevos proyectos y eventualmente en el precio de la energía.“Esto tiene varios impactos: impactos en la liquidez inmediata, en la afectación de la inversión, en la distorsión de competencia, porque entonces adicionalmente le está poniendo una carga fiscal a unas empresas y a otras no”, explicó Gutiérrez.Aunque evitó confirmar un aumento inmediato en las tarifas, reconoció que el componente de generación es determinante en la factura final. “Un posible traslado en los precios, aunque la factura de energía no solo está compuesta por la generación, pero el componente de generación sí es importante”, indicó.El gremio también manifestó inquietud frente al mensaje que la medida envía a los inversionistas, en un momento clave para el sector eléctrico colombiano, que se prepara para nuevas subastas de energía.Debate sobre la justificación técnica y fiscalFinalmente, Acolgen cuestionó la fundamentación técnica y fiscal de los decretos expedidos en el marco de la emergencia económica.“Reconocemos la gravedad de la crisis climática y creemos que se necesitan respuestas eficaces, pero estamos viendo que hay una ausencia de justificación técnica, una ausencia de justificación fiscal, no hay una cuantificación del daño ambiental ni estimaciones detalladas para determinar la recuperación”, concluyó Gutiérrez.
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios anunció que intensificó la vigilancia sobre las principales generadoras hidroeléctricas del país, en medio de la temporada de lluvias atípicas que se registra en distintas regiones. La decisión se adopta como medida preventiva para reforzar el control sobre la operación del sistema eléctrico y evitar posibles afectaciones en la prestación del servicio.En ese sentido, el objetivo central es supervisar la gestión financiera, técnica y administrativa de las compañías, con el fin de garantizar el cumplimiento estricto de la regulación vigente, la continuidad del servicio de energía y la protección efectiva de los usuarios.Por esta razón, la entidad citó en Bogotá a los representantes legales de AES Colombia & CIA. S.C.A. E.S.P., Celsia Colombia S.A. E.S.P., Empresa Urrá S.A. E.S.P., Empresas Públicas de Medellín E.S.P., Enel Colombia S.A. E.S.P., Hidroeléctrica del Alto Porce S.A.S. E.S.P. e Isagen S.A. E.S.P., quienes deberán presentar información detallada sobre su operación.De acuerdo con la Superintendencia, se verificará la información reportada entre el 1 de enero de 2025 y la fecha actual. La revisión incluye los parámetros de operación de los embalses, tales como volúmenes útiles, niveles operativos y disponibilidad declarada. Asimismo, se auditará la veracidad de los datos relacionados con caudales, descargas y vertimientos, con el propósito de confirmar que la información suministrada corresponda a las condiciones reales del sistema.Adicionalmente, el organismo de control exigirá el detalle de los planes de mantenimiento ejecutados y programados, así como los soportes técnicos y documentales que respalden cualquier indisponibilidad que haya impactado la oferta energética.Finalmente, la Superservicios supervisará los modelos técnicos utilizados para la toma de decisiones y la formación de precios de oferta, con el fin de asegurar que respondan adecuadamente a las actuales condiciones hidrológicas y no generen distorsiones en el mercado.
La ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez, anunció un requerimiento de cumplimiento inmediato a la Central Hidroeléctrica Urrá para que reduzca la cota del embalse de los actuales 130,5 metros a 128,5 metros, como parte de las medidas adoptadas frente a la contingencia derivada de las recientes condiciones climáticas.Según explicó la funcionaria, las acciones operativas activadas por la represa implican técnicamente la necesidad de disminuir el nivel del embalse. Por ello, el Gobierno ordenó que la reducción se realice de manera inmediata y, una vez cumplida, la empresa deberá recalcular de forma autónoma el volumen real almacenado.Ese recálculo deberá estar acompañado de los estudios técnicos correspondientes y ser presentado ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Dentro de ese proceso, la hidroeléctrica tendrá que incluir el denominado “vacío de amortiguación”, es decir, el volumen que debe mantenerse disponible para cumplir con su función de regulación hídrica.La ministra recordó que, al tratarse de una represa multipropósito, Urrá no solo tiene responsabilidades en generación eléctrica y comercialización de energía, sino también en el manejo hidráulico regional. En ese sentido, deberá determinar con precisión cuánto espacio debe dejar libre en el embalse para responder a crecientes y eventos extremos.Adicionalmente, en el plazo de un mes, la empresa tendrá que recalcular su curva guía y ajustar nuevamente cotas y volúmenes, incorporando análisis de lluvias con periodos de retorno de hasta 500 años y escenarios asociados a variabilidad y cambio climático.De acuerdo con el Ministerio, esta medida responde al reconocimiento de una nueva realidad climática caracterizada por eventos más extremos. Por ello, los instrumentos ambientales y los estudios hidráulicos deberán ajustarse a condiciones más exigentes que las consideradas en análisis realizados en décadas anteriores.
Tras una sesión de la Junta Directiva de Urrá realizada este martes, la hidroeléctrica designó a Enrique Kerguelen Méndez como presidente (e) de la empresa generadora, en reemplazo del ingeniero Juan Acevedo Rocha, quien dimitió en las últimas horas, en medio de las acusaciones por vertimientos y presuntos malos manejos del agua del embalse.Kerguelén Méndez es ingeniero civil de la Universidad de los Andes y magíster en Ingeniería Civil, Área Estructural y Sísmica de la misma universidad.La empresa informó que el nuevo encargado hace parte de Urrá desde 1996, cuando ingresó como asesor e interventor de los programas de calidad de aguas, hidrología e hidráulica en el embalse de Urrá y el río Sinú.Detalló que la experiencia acumulada en esta área le fue reconocida en el 2013 al recibir el ascenso para convertirse en jefe de sección planeamiento operativo de la misma organización.Posteriormente, fue asignado en el mes de julio de 2020, como gerente técnico ambiental de la empresa, cargo que venía desempeñando hasta la fecha.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) reveló evidencia técnica que muestra un sobrepaso sostenido de los niveles máximos permitidos en el embalse de Urrá I desde 2020, lo que motivó el inicio de un procedimiento sancionatorio contra la empresa operadora Urrá S.A. E.S.P.El seguimiento, realizado por equipos especializados en componentes hidrológicos e hidráulicos, identificó un patrón recurrente de incumplimiento de la Curva Guía Máxima, que define el volumen seguro del embalse para responder ante crecientes.De acuerdo con la entidad, en 2024 cerca del 20 % de las mediciones registraron incumplimientos. Durante 2025 la situación se mantuvo y, en el segundo semestre de ese año, la superación de los límites alcanzó el 30,6 % del tiempo evaluado. La Anla precisó que, según sus conceptos técnicos, estos sobrepasos obedecen principalmente a decisiones operativas y no a contingencias excepcionales por fenómenos climáticos.La ANLA señaló que esta condición contribuyó a la saturación hídrica del embalse y a la posterior descarga de aguas, en un contexto que coincidió con la emergencia registrada en Córdoba. La directora de la Anla, Irene Vélez Torres, afirmó que la entidad mantiene monitoreo permanente sobre los embalses del país y reiteró a los operadores la obligación de activar de manera oportuna sus planes de emergencia y contingencia, especialmente ante escenarios de riesgo para las comunidades cercanas.
Juan Acevedo, presidente encargado de la central hidroeléctrica de Urrá, ha desmentido categóricamente las afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien acusó a la entidad de haber operado por encima de los niveles permitidos, contribuyendo así a las inundaciones en Córdoba. Según Acevedo, el mandatario nacional está haciendo eco de información, que, según él, es "falsa proveniente de redes sociales y grupos ambientalistas"."El presidente está haciendo eco a un escrito, a un audio de unos ambientalistas y eso es totalmente falso. Jamás violamos los niveles máximos permitidos que están regidos por algo que se llama curva guía máxima de operación. Ese audio habla de que Urrá, por la avaricia del dinero, elevó los niveles para tener agua, para vender energía, eso es falso, porque nosotros no incidimos en el precio final de ofertas, no tenemos cómo poner precio", afirmó Acevedo.Sobre la magnitud de las lluvias en Córdoba, Acevedo describió la situación climática como un evento sin precedentes históricos para el mes de febrero."Esto es una situación imprevisible, un hecho sobreviviente. El promedio esperado para el mes de febrero es de 121 m³ por segundo y hoy tenemos promedio de 1.547 m³ por segundo. Ha llovido tanto que si nosotros guardáramos esa agua tendríamos que tener el envase vacío. Ha llovido el equivalente a casi toda el agua embalzada en Urrá. Además. hay que decir que no hay declarada ninguna Niña para el mes de febrero, el cual siempre es un mes seco. Nosotros estábamos en los niveles permitido que nos permitían controlar las avenidas", indicó el presidente de la Hidroeléctria de Urrá.Sobre la responsabilidad y el papel de la hidroeléctricaFrente a las críticas de quienes lo perdieron todo por las inundaciones, Acevedo afirmó que este evento fue natural y no "fue responsabilidad de Urrá"."No se puede perder de vista que esto es un evento natural, no es un evento responsabilidad de Urrá. A nosotros nos pueden indagar todo el daño, pero este es un evento natural y no se le puede achacar a Urrá lo que está sucediendo de manera total. La central ha sido capaz de amortiguar el 97% de las crecientes que hemos tenido llegando al embalse desde que estamos en operación. A nivel de estructura existe cero riesgo. Las estructuras de la central son sólidas, son seguras", finalizó.Escuche la entrevista aquí:
El presidente Gustavo Petro pidió la renuncia del gerente de la hidroeléctrica Urrá y arremetió contra el sector energético, al que señaló de ser responsable de las inundaciones que afectan a Córdoba, Sucre, Bolívar y Chocó, en medio de un fenómeno climático inusual.A través de X, el mandatario afirmó que las represas estaban llenas y que las generadoras liberaron agua de forma masiva, lo que habría agravado las emergencias. Petro también cuestionó la gestión del sistema energético y el uso del gas. Incluso insinuó posibles intereses económicos en el mercado eléctrico.El presidente anunció además investigaciones inmediatas y pidió la salida del gerente de Urrá.“He ordenado una investigación inmediata a las superintendencias… El gerente de Urrá mantuvo el 27 % de los días los últimos dos meses a un nivel por encima del permitido. Debe renunciar”, afirmó.En este sentido, el superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán Carrón, realizó una visita de inspección a la hidroeléctrica Urrá, en Córdoba, para evaluar la situación por las inundaciones en la cuenca del río Sinú. Durante la visita, la Superservicios solicitó información sobre la operación del embalse, la generación de energía, los volúmenes de vertimiento, los precios y las ofertas en bolsa, así como la activación de los protocolos de gestión del riesgo.“Estamos recopilando información sobre las condiciones operativas de la represa, la generación de energía, los vertimientos realizados y los protocolos del plan de gestión de desastres”, explicó Durán, quien agregó que estas inspecciones también se realizan en otras generadoras para verificar una gestión eficiente de los embalses, garantizar precios adecuados para los usuarios y revisar las medidas de prevención del riesgo en medio de la variabilidad climática.Expertos del gremio energético aseguran que la emergencia responde a un evento hidrológico extraordinario y atípico para la temporada seca, con lluvias intensas en la cuenca alta del río Sinú que multiplicaron el caudal por cinco en menos de 36 horas.Datos técnicos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales indican que el embalse recibió aportes equivalentes a más de 16 gigavatios hora diarios, cerca de 1.200 % por encima del promedio histórico, un comportamiento sin precedentes desde que existen registros en la zona.Según la hidroeléctrica Urrá, el aumento de las descargas y la reducción de la generación fueron maniobras controladas para mitigar el riesgo de inundaciones y no evidencian una pérdida de control del embalse. La compañía también reportó que el nivel del río Sinú, para el sábado 7 de febrero, presentó tendencia a la baja y el embalse se mantuvo estable.El fenómeno afecta no solo a Córdoba, sino a otras regiones del Caribe y del país, lo que refuerza la hipótesis de un evento climático regional.
La angustia le está dando la fuerza a los brazos de cientos de cordobeses que tomaron pala y carretilla para cargar con la responsabilidad de defender la poca tierra seca que el río Sinú aún no se traga. Con sacos de fique llenos de arena está construyendo muros de contención de hasta 50 centímetros de altura para lograr un respiro de esas aguas marrones que amenazan con hacer suyo lo que por años lucharon tener miles de familias.Lo preocupante es que el rio Sinú no deja de presentar alzas en sus niveles, a pesar de que, desde las 3:00 de la tarde del miércoles 4 de febrero, la hidroeléctrica Urrá suspendió la producción de energía, en un apagado de turbinas que se mantiene hasta hoy para disminuir la entrega de agua al río, aunque los efectos positivos aún no se perciben.De acuerdo con el reporte que presenta la empresa, el rebosamiento ha reducido levemente y el caudal entregado por el rebosadero pasó de 1.860 a 1.690 metros cúbicos por segundo. Esto es una tendencia a la baja que, de igual manera, no deja de representar altos montos, siendo que estos no deberían superar los 700 metros cúbicos por descarga. De acuerdo con el presidente (e) de la central hidroeléctrica de Urrá, Juan Acevedo, esta disminución permite garantizar el control de la presa en medio de las condiciones atípicas de lluvias que se están presentando. "Encontramos con un panorama que coincide con las preocupación que teníamos. Es una cantidad atípica d las precipitaciones que tenemos aquí. Pero no es cierto lo que se ha dicho en algunos medios de que no hay control de la represa o que está en peligro", explicó el director de la Unidad de Gestión del Riesgo, Carlos Carrillo, quien estuvo visitando la hidroeléctrica durante la mañana de este jueves.
El departamento de Córdoba vive una de las peores emergencias hidrometeorológicas de las últimas décadas. Las fuertes lluvias que azotan el Caribe colombiano provocaron el desbordamiento de la represa de Urrá y de los principales ríos de la región, dejando miles de familias damnificadas y graves pérdidas materiales.El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, confirmó en entrevista con Mañanas Blu que “esta es una situación sin precedentes en la historia del departamento”. Según indicó, el río Sinú, el San Jorge y el Canalete se encuentran completamente desbordados, mientras que en la zona costanera las olas superan los 2,4 metros, generando afectaciones en más del 70% de los municipios cordobeses.“No solamente por las vidas que se han perdido, sino también por la grave afectación socioeconómica que esto va a generar”, advirtió el mandatario, quien describió el escenario como “una verdadera catástrofe regional”.La represa de Urrá, al límiteEn el punto más crítico de la emergencia se encuentra la represa de Urrá, cuyas turbinas fueron cerradas para evitar seguir vertiendo agua. Sin embargo, el volumen de las precipitaciones ha hecho que el embalse sobrepase su cota máxima. “El agua se está desbordando a niveles históricos por parte de Urrá. Está superando todos los niveles de la cota”, confirmó Zuleta.Las aguas que salen del represamiento impactan directamente a los municipios del medio y bajo Sinú, además de extender las inundaciones hacia Ayapel, la Mojana y la depresión Momposina. En estas zonas, las comunidades campesinas han visto perder cultivos enteros, animales de corral y viviendas completas.“No hay un plan del Gobierno”Durante la entrevista, el gobernador también dirigió duras críticas al Gobierno Nacional por la falta de acciones preventivas y la lentitud institucional en la gestión del riesgo. “No vemos unos planes realmente para prevenir desastres en las regiones de Colombia”, señaló, al recordar que desde su paso por el Congreso ha advertido que “es más rentable prevenir los desastres que atender las emergencias”.Zuleta insistió en que el centralismo administrativo impide respuestas oportunas a las tragedias que golpean al Caribe. “Las entidades como la ANLA no deberían estar en Bogotá; deberían estar en el Caribe y el Pacífico, donde sufrimos las afectaciones ambientales”, expresó al pedir una reestructuración que acerque la gestión estatal a los territorios más vulnerables.Miles de damnificados y declaración de calamidad públicaAunque las autoridades locales siguen contabilizando el número de afectados, Zuleta confirmó que se trata de “miles de familias que lo han perdido todo”: hogares destruidos, siembras arrasadas y pequeños comercios desaparecidos. Por ello, el gobierno departamental declaró calamidad pública, medida que permitirá agilizar la contratación y canalización de ayudas humanitarias.“La calamidad nos permite utilizar mecanismos más expeditos para atender a los damnificados. Pero pediremos acompañamiento de los órganos de control para que los recursos lleguen donde deben llegar”, explicó el mandatario.Entre tanto, el Ejército Nacional, la Policía, la Defensa Civil y la Cruz Roja participan activamente en las labores de rescate y asistencia humanitaria. “Sin ellos no sería posible ayudar a tanta gente”, reconoció Zuleta, quien también agradeció la presencia de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.Llamado a la solidaridad y reactivación económicaEl gobernador adelantó que redirigirá fondos inicialmente destinados a infraestructura para atender la emergencia y apoyar la reactivación económica de las comunidades afectadas. “Hoy la prioridad es atender la emergencia y ayudar a las familias que lo han perdido todo”, afirmó, subrayando su compromiso de no repetir el abandono prolongado que han sufrido regiones como La Mojana.Finalmente, el mandatario hizo un llamado a la unión del país en torno a la tragedia: “Lo que se requiere es solidaridad y no politiquería. Esta es una emergencia nacional que necesita el compromiso de todos”.La situación en Córdoba continúa siendo crítica. Mientras los ríos permanecen desbordados y las lluvias no cesan, miles de habitantes esperan que las promesas de apoyo se traduzcan en acciones concretas que alivien el impacto de uno de los peores desastres naturales recientes en el Caribe colombiano.
Una decisión con impacto económico tuvo que ser asumida desde la Hidroeléctrica Urrá de cara a la difícil situación invernal que está enfrentando el departamento de Córdoba, donde gran parte de los ríos están desbordados, lo que tiene a al menos 12 municipios bajo inundación. Debido al rebosamiento de los niveles, luego de que a las 6:20 de la tarde este domingo 1 de febrero sobrepasara la cota de los 130,5 metros de altura, la empresa consideró apagar las turbinas para aliviar las descargas hacia el río Sinú, con lo que buscan minimizar las afectaciones por inundaciones en los pueblos ribereños, siendo que aún no cesan las lluvias atípicas ocasionada por la convergencia de dos frentes fríos y tres sistemas de baja presión. "URRÁ S.A. E.S.P. informa que a partir de las 12:00 del dia de hoy, se incrementarán las descargas desde el embalse URRÁ al rio Sinú, debido a que los aportes de caudal al embalse se mantienen por encima de los 2.000 m3/s (metros cúbicos por segundo), sin embargo, en la Central Hidroeléctrica URRÁ I no se generará energía desde la casa de máquinas porque solo se descargará agua desde el vertedero o rebosadero", indicó a través en un comunicado la compañía. Según el reporte entregado por la misma empresa, hacia las 11:00 de la mañana, en promedio el embalse estaba recibiendo 2.400 metros cúbicos de agua por segundo, lo que equivale a vaciar el contenido de 58 piscinas olímpicas en un minuto. La medida fue tomada teniendo en cuenta que para la tarde de este lunes podría darse un incremento en las descargas desde el río Sinú, con lo que buscan evitar mayores daños por inundación. Esto, si bien generará pérdidas económicas para la empresa por la suspensión de sus actividades, permitirá aliviar las descargas al río.
La transición en la administración de varios corredores viales del Oriente antioqueño que quedan en manos del Instituto Nacional de Vías, sigue generando preocupación entre autoridades locales por la respuesta ante emergencias, el mantenimiento de la infraestructura y la continuidad de las intervenciones pendientes en una de las redes viales más transitadas del departamento y el país.La inquietud se concentra especialmente en la autopista Medellín-Bogotá, eje estratégico para la movilidad de pasajeros y carga. Ante este panorama, el municipio de Guarne decidió anticiparse a posibles dificultades y anunció la activación del Comité Municipal de Gestión del Riesgo y el Comité de Seguridad Vial con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta en los tramos de jurisdicción nacional que atraviesan su territorio, incluyendo el que conecta al aeropuerto José María Córdova.El alcalde Mauricio Grisales informó que Guarne ya cuenta con un protocolo para atender incidentes de tránsito, el cual incluye la disponibilidad de ambulancias, personal de emergencias y la capacidad instalada de los centros asistenciales de la localidad para recibir a las personas que puedan resultar lesionadas en diversas situaciones sobre las vías."En el momento no se ha definido, digamos, algo concreto con respecto a este tema, pero, entonces, desde el municipio para poder actuar, para brindar ese apoyo en todo lo que tiene que ver nuestra jurisdicción con la autopista Medellín-Bogotá y la vía al aeropuerto", indicó. El mandatario reiteró la solicitud al Gobierno nacional para acelerar los trámites que permitan ejecutar las obras de movilidad priorizadas por administraciones locales y que requieren aprobación de la Agencia Nacional de Infraestructura.Los proyectos serán financiados con cerca de 121.000 millones de pesos correspondientes a los excedentes generados por el recaudo de peajes durante más de dos décadas de operación de Devimed, pero están a la espera de autorizaciones finales por parte de dicha entidad.
Estos son los hechos que fueron noticia en Colombia en Mañanas Blu, con Néstor Morales, de este lunes, 10 de agosto de 2026:La gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, habló en vivo sobre la ofensiva contra las disidencias de las Farc en el departamento, tras la muerte de alias ‘El Ruso’ y la captura de alias ‘Bonito’.El coronel Styk Reyes, comandante del Gaula Militar, habló sobre la captura de alias 'Bonito', integrante de las disidencias de las Farc y segundo cabecilla de los 'Comandos de Frontera' .El coronel Raúl Pérez, comandante de la Policía del Cesar, se refirió al ataque terrorista y asesinato de un miembro de la Fuerza Pública en Curumaní en medio de un ataque con drones y explosivos.Un fuerte terremoto de 7.4 con epicentro en San José del Palmar, generó múltiples daños estrcuturales, edificios colapsados y víctimas mortales en el país.Los alcaldes Federico Gutiérrez, de Medellín; Carlos Fernando Galán, de Bogotá; Alejandro Eder, de Cali, y Jorge Rojas, de Manizales, hablaron y entregaron un primer balance con respecto a los daños en sus respectivas ciudades.El gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño, entregó en vivo uno de los primeros balances desde Pereira tras el terremoto, donde reportó graves afectaciones en edificaciones, personas heridas y dificultades de comunicación.El presidente Abelardo De La Espriella confirmó que cancela toda su agenda programada para hoy para enfocarse exclusivamente en atender la tragedia que hoy azota a Colombia y activa Comité Nacional para el Manejo de Desastres.Escuche el programa completo aquí:
La música volverá a tomarse diferentes escenarios de Santander con la realización de la edición número 43 del Festival Internacional de Piano de la Universidad Industrial de Santander (UIS), que se desarrollará del 10 al 22 de agosto con la participación de artistas nacionales e internacionales.Este año, el Festival llega bajo el lema “Silencio, Eco y Memoria”, una propuesta que busca llevar al público a reflexionar sobre el papel de la música y, particularmente, del piano, frente a acontecimientos como las guerras, los conflictos, la resistencia, la posguerra y los procesos de reconstrucción.Para esta edición estarán invitados pianistas de siete países, además de destacados músicos colombianos. En total, serán cerca de 130 artistas los que harán parte de la programación, que incluye conciertos de gala, recitales, clases magistrales, exposiciones, actividades académicas y presentaciones en instituciones educativas.Juliana Costo, directora Cultural de la UIS, destacó que la continuidad del Festival durante 43 años ha permitido acercar a Santander a las tendencias y expresiones musicales que se desarrollan en diferentes partes del mundo.“Cumplimos 43 años ininterrumpidos de Festival Internacional de Piano. A lo largo de la historia hemos traído diferentes artistas internacionales que nos han permitido, como comunidad, como departamento y como universidad, estar un poco más a la vanguardia de lo que pasa en el mundo”, explicó.La programación también incluye el 23.º Concurso Nacional de Piano, uno de los componentes centrales del Festival, que reunirá a jóvenes intérpretes en las categorías infantil, juvenil y profesional, con el propósito de promover la formación y abrir espacios para las nuevas generaciones de pianistas colombianos.Uno de los atractivos de esta edición será la programación fuera de los escenarios tradicionales. El Festival llegará a diferentes municipios de Santander como Barrancabermeja, Socorro, Barbosa y Málaga, además de Floridablanca, donde se realizarán conciertos y actividades en instituciones educativas y sedes universitarias.En Bucaramanga y el área metropolitana también habrá una programación especial. Uno de los espacios será el Centro Comercial El Cacique, donde entre el 14 y el 17 de agosto se realizarán cuatro conciertos con un piano de cola. Allí, los asistentes podrán conocer de cerca el instrumento, incluso observar su funcionamiento interno, además de disfrutar de los recitales.“Vamos a estar con un piano de cola para que ustedes, como habitantes del área metropolitana, vayan, conozcan un piano por dentro y puedan disfrutar precisamente estos recitales”, señaló Costo.La programación del Festival Internacional de Piano es gratuita. Los interesados pueden consultar los conciertos y actividades disponibles y descargar la boletería a través de Tiquetera UIS. Para los conciertos de gala, la organización recomienda llegar con anticipación, antes de las 6:30 de la tarde, debido a que las presentaciones comienzan a las 7:00 p. m.
Dificultades para darle continuidad de los servicios de cirugía y riesgo en la atención de miles de pacientes, especialmente de la población más vulnerable de Antioquia, es lo que tiene en jaque al hospital San Vicente de Paúl en Caldas, donde en los últimos días se ha suscitado una crisis por la terminación de contratos a los anestesiólogos.Ante la situación, la Secretaria de Salud de Antioquia adelanta una inspección en el centro asistencial, donde tienen asiento en la junta directiva, para conocer de primera mano lo sucedido."Frente a lo de Caldas, la secretaría de salud ya está actuando, ya envió una comisión al hospital y puso en conocimiento de la procuraduría y la contraloría esas denuncias", señaló Lina Cuartas, secretaria Privada de la Gobernación.Recordemos que a través de un comunicado, los especialistas de Anestesiar, que llevan prestando sus servicios por más de 15 años, indicaron que el centro asistencial les adeuda más de $1.100 millones.Mientras tanto, directivos de este centro asistencial público denunciaron ante las autoridades presuntas “prácticas de presión, exclusión y cartelización por parte del sindicato” las cuales, según la institución, estarían limitando la libre participación de especialistas que no pertenecen a esa agremiación en los procesos de contratación allí.Ya en meses anteriores la misma organización había llegado a suspender por varias horas sus labores en esta institución por las mismas millonarias deudas y faltas de acuerdos en pago. La situación pone en riesgo procedimientos quirúrgicos para pacientes no solo de esa zona de la subregión metropolitana, sino también de otras localidades del Suroeste del departamento que acuden a este centro asistencial por su nivel de complejidad.
Tan solo han pasado 30 días desde la muerte de Loqui, un perro de raza pastor del Caucásico de cinco años en el municipio de Caldas, sur del Valle de Aburrá, y el vacío continúa para Lilliana Sierra Martínez quien quedó con el sinsabor de que presuntamente donde su mascota recibió un baño hubo falta de atención a su caso.Según narró la mujer en su denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, fue contactada por la veterinaria donde llevó al canino 50 minutos después de dejarlo allí con el especialista en cortes, indicándole que se había vomitado y no respondía. Cuando llegó al establecimiento comercial llamado “Mi corazón animal” este no respondía, por lo que lo llevó a urgencia veterinarias y allí se confirmó su deceso.La denuncia fue presentada ante el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA), en la que la mujer pidió adelantar las actuaciones necesarias para esclarecer lo sucedido. Entre las solicitudes hechas al ente investigador están la recolección de los registros de cámaras de seguridad del establecimiento, la inspección del lugar donde ocurrieron los hechos y la práctica de las pruebas que permitan determinar si hubo alguna conducta que derivara en la muerte del canino."Solicitamos los videos de la zona de baño y, evidentemente, se ve la triste realidad. Durante 35 minutos, Loki tiene un episodio de asfixia por el uso excesivo y desmedido del bozal. El groomero bañador no identifica los cuatros momentos más críticos, todo lo contrario, él aprieta cada vez que él intenta hacer un movimiento fuerte, aprieta cada vez más el bozal", narró.Como parte de los documentos aportados a la denuncia figura el acta de defunción expedida por el centro veterinario Noah Club. En el documento se indica que Loqui ingresó de urgencia en brazos de un joven que manifestó ser el ‘groomer’ canino y al ser examinado por el personal médico, este tenía las pupilas dilatadas, la lengua cianótica y acumulación de secreción salival en la boca y la orofaringe."Solo 5 minutos después, cuando él termina la fase del secado con el secador, pues, da cuenta que él ya no tiene vida. Durante los 4 momentos más críticos, el bañador se entretiene con el celular, lo mira, lo observa, hace otras cosas, pero no está conectado con el con el con el proceso que está llevando", señaló.Sierra Martínez indicó que busca que la Fiscalía establezca qué ocurrió durante la prestación del servicio y determine si existen responsabilidades por la muerte de su mascota. Entretanto, el caso quedó en conocimiento de las autoridades competentes, que deberán definir si hay mérito para avanzar en una investigación penal.