Terminar una relación sentimental no siempre significa evitar el dolor, pero la forma en que se comunica la decisión puede influir en cómo ambas personas afrontan ese momento. La evidencia científica señala que una ruptura puede generar malestar psicológico, ansiedad, tristeza e incluso una disminución temporal de la satisfacción con la vida, por lo que la manera de cerrar el vínculo también resulta importante.Un estudio publicado en 2026 por investigadores de la Universidad de Ottawa encontró una relación entre determinadas formas de comunicar la ruptura y el bienestar posterior de quien la inicia. La investigación analizó a 438 personas que habían terminado recientemente una relación y encontró que brindar apoyo a la autonomía de la otra persona durante la ruptura se relacionaba con un estado de ánimo más positivo y una mayor sensación de vitalidad después del rompimiento.Explicar la decisión y evitar desaparecerLa investigación sugiere que una ruptura puede manejarse de una manera que permita comunicar la decisión con claridad y, al mismo tiempo, reconocer que la otra persona tiene derecho a procesar lo ocurrido.En un estudio publicado en 2025 en Personality and Individual Differences, investigadores analizaron las estrategias usadas por las personas para terminar relaciones sentimentales. A partir de respuestas de participantes de habla griega, identificaron 45 comportamientos que posteriormente agruparon en diferentes estrategias.Una de las principales fue la de “suavizar el golpe”, que incluía explicar las razones de la ruptura, asumir responsabilidad por la decisión y comunicar que la separación podría ser conveniente para ambas personas. Otra estrategia consistía en pedir un tiempo para reconsiderar los sentimientos, mientras que una tercera estaba relacionada con evitar la confrontación mediante el distanciamiento progresivo o la desaparición sin explicaciones.Estos resultados no significan que exista una fórmula científica única para terminar una relación. El estudio, además, se realizó principalmente con participantes de un contexto cultural específico, por lo que sus conclusiones no necesariamente representan a todas las parejas.Sin embargo, sí aporta un elemento relevante, comunicar las razones de la decisión puede ser una alternativa al distanciamiento sin explicación, siempre que hacerlo sea seguro.Una ruptura clara, respetuosa y sin falsas esperanzasLa evidencia disponible también muestra que terminar una relación puede ser un acontecimiento emocionalmente difícil. Un estudio longitudinal hecho con 1.295 adultos solteros de entre 18 y 35 años encontró que las rupturas se asociaban con un aumento del malestar psicológico y una reducción de la satisfacción con la vida.Por eso, una conversación de ruptura puede centrarse en comunicar la decisión de manera directa, explicar las razones sin convertir el encuentro en una lista de ataques y permitir que la otra persona exprese sus emociones.La recomendación no consiste en intentar eliminar completamente el sufrimiento. Una ruptura puede doler incluso cuando se hace de manera respetuosa. Según el estudio, lo que puede evitarse, son algunas conductas que añaden confusión como: desaparecer sin explicación, prolongar indefinidamente una relación que ya se decidió terminar o mantener expectativas que no corresponden con la decisión tomada.La American Psychological Association también señala, al abordar las separaciones, que la comunicación y la cooperación pueden ayudar a manejar el final de una relación con menos conflicto y recomienda elegir un momento de calma para hablar de los asuntos importantes.¿Qué hacer después de terminar?El proceso emocional tampoco termina con la conversación. Una investigación publicada en The Journal of Positive Psychology estudió a 87 personas que habían atravesado recientemente una ruptura y encontró que quienes escribieron durante varios días sobre los aspectos positivos de la experiencia mostraron un aumento de emociones positivas frente a quienes escribieron sobre aspectos negativos o sobre un tema neutral.Esto no quiere decir que una persona deba convertir una ruptura dolorosa en una experiencia positiva inmediatamente. Más bien, el estudio plantea que con el paso del tiempo puede ser útil identificar aprendizajes, cambios personales o aspectos de la experiencia que ayuden a reconstruir la vida después de la relación.En definitiva, la evidencia disponible apunta a que terminar una relación de forma clara, respetuosa y teniendo en cuenta la autonomía de ambas personas puede ser una manera más saludable de afrontar la separación que desaparecer o prolongar una situación de incertidumbre. Aun así, cada relación es diferente y, cuando existe riesgo de violencia, amenazas o intimidación, la prioridad debe ser la seguridad y no necesariamente una conversación presencial.
Sentir no es solo algo que pasa por dentro: también se expresa en lo que vestimos, en los espacios que habitamos y en los colores que elegimos casi sin pensarlo. Cada emoción parece tener un tono propio, uno que nos acompaña, nos calma o nos enciende, dependiendo del momento de la vida que estemos atravesando.Aunque muchas veces se asocian solo con lo estético, los colores influyen en cómo nos sentimos y en cómo nos perciben los demás. Pero, ¿por qué ciertos tonos nos atraen más que otros? ¿De dónde vienen esas asociaciones entre color y emoción?La comunicadora social y docente Alejandra Quintero, especialista en gerencia de recursos humanos y magíster en administración de empresas, explicó que esta relación tiene bases psicológicas, culturales y emocionales: “Los colores afectan nuestras emociones, estados de ánimo, pensamientos y comportamientos. No es casual que un color nos genere calma y otro nos active”.La psicología del color: más que una percepción visualSegún Quintero, existe un campo de estudio conocido como psicología del color, que analiza cómo los tonos evocan respuestas emocionales conscientes y fisiológicas. “Cuando vemos una marca, un logo o entramos a un espacio, sentimos algo antes de pensar. Esa reacción está mediada por el color”, señaló.Colores como el rojo suelen asociarse con energía, alerta y pasión; el azul, con calma y serenidad; y el verde, con equilibrio y renovación, en gran parte por su relación con la naturaleza. Estas asociaciones, explicó la experta, no surgen al azar.Lo que aprendimos desde pequeños a sentir con los coloresPara Quintero, gran parte del vínculo entre color y emoción se construye desde la infancia. “Desde chiquitos nos enseñan que el amarillo es el sol, que da alegría; que el gris es un día nublado, más triste; que el rojo es peligro o calor. Esas asociaciones se quedan en nuestra cabeza y se refuerzan con el lenguaje y la cultura”.Expresiones como “ponerse rojo de la rabia” o “ver todo gris” no solo describen emociones: también las fijan simbólicamente. Con el tiempo, estas ideas se consolidan y comienzan a influir en nuestras decisiones cotidianas, incluso sin que seamos conscientes de ello.Lo que comunicamos sin decir una palabraAunque algunas asociaciones son comunes, Quintero aclaró que la relación con los colores no es fija ni universal. “Depende mucho del momento de vida, del estado emocional y de lo que cada persona esté sintiendo. Hay días en los que uno necesita colores suaves y otros en los que busca tonos fuertes que expresen seguridad o empoderamiento”.Por eso, un color como el negro puede representar luto y tristeza para algunos, pero elegancia y poder para otros. Lo mismo ocurre con el blanco, que puede transmitir pureza, calma o sencillez, según el contexto y la intención.Más allá de la ropa, los colores también influyen en espacios, presentaciones y entornos. “Si quiero que alguien se concentre en información importante, es mejor usar colores claros y limpios. Pero si quiero generar alerta o atención inmediata, el rojo o el amarillo funcionan mejor”, explicó la experta.Para Quintero, la clave está en preguntarse no solo qué nos gusta, sino qué queremos transmitir: calma, cercanía, autoridad, alegría o advertencia. “El color comunica antes de que hablemos. Por eso es tan poderoso”.Escuche la entrevista completa aquí:
Una de las paradojas de nuestro tiempo es que nunca en la historia habíamos tenido tanta información a nuestro alcance, pero nunca había sido tan difícil distinguir lo verdadero de lo falso. Por eso algunos hoy hablan de la llamada época de la post verdad.Entiendo la post verdad como ese concepto que describe una situación social y cultural en la que los hechos objetivos tienen menos influencia para formar la opinión pública que las emociones, las creencias personales o las narrativas que resultan más convenientes. Las emociones y las opiniones parecen pesar más que los hechos, y la narrativa que más nos gusta, o la que más ruido genera, termina siendo aceptada como cierta.En este escenario, la precisión se convierte en un valor indispensable. No se trata solo de un detalle técnico o de un capricho académico, sino de una actitud ética frente a la vida. Ser precisos significa esforzarnos por decir lo que realmente es, por nombrar con claridad, por no dejarnos arrastrar por la comodidad de lo ambiguo ni por la manipulación de lo conveniente. Significa, también, reconocer que la verdad no siempre es cómoda ni popular, pero sigue siendo necesaria.La post verdad prospera en la prisa: titulares que simplifican, memes que caricaturizan, frases sacadas de contexto que viajan a la velocidad de un clic. Ante eso, la precisión exige pausa, contraste, verificación. Nos llama a detenernos y preguntar: ¿de dónde viene esta información? ¿qué pruebas la respaldan? ¿qué sesgos pueden estar detrás? No es una tarea fácil en un mundo diseñado para la inmediatez, pero sí es un acto de responsabilidad ciudadana.La precisión no implica rigidez ni dogmatismo, implica humildad; reconocer que no sabemos todo, que podemos equivocarnos, pero que nuestra búsqueda debe estar siempre orientada por el deseo sincero de acercarnos a lo real. En este sentido, la precisión es también un ejercicio de amor: amor por la justicia, por la dignidad humana, por la posibilidad de construir juntos sociedades más confiables.Si renunciamos a la precisión, terminamos viviendo en un mar de percepciones donde todo vale lo mismo: la evidencia científica y la teoría conspirativa, la investigación seria y el rumor de pasillo. Y cuando todo vale lo mismo, la manipulación gana terreno, y las decisiones colectivas se vuelven frágiles.
En un mundo donde la hiperconectividad ha vuelto casi imposible el silencio y la quietud, el aburrimiento parece convertirse en un enemigo al que todos quieren huir. Sin embargo, para la médica neuróloga y escritora Vanessa Benjumea, el aburrimiento es mucho más que una molestia: puede ser una herramienta valiosa para el crecimiento personal y la creatividad.Invitada al programa En Blue Jeans desde Alemania, la doctora Benjumea explicó que el aburrimiento tiene una función evolutiva. “No es solo falta de estímulo externo, es una sensación interna que puede movilizarnos a crear, a explorar y a conocernos”, afirmó. Para ella, este estado mental es como una sombra que también alberga una fuente de luz capaz de impulsarnos a alcanzar nuevas metas.Durante la entrevista, la especialista hizo un llamado a resignificar el aburrimiento, tanto en niños como en adultos. “El cerebro no tolera los vacíos. Por eso los llenamos con pantallas, tareas o conversaciones. Pero reencontrarse con el silencio puede ser una vía hacia el bienestar mental”, explicó.Entre sus recomendaciones para gestionar el aburrimiento están prácticas como el mindfulness, ejercicios de respiración, caminatas conscientes, y hasta entrenamientos de alta intensidad (HIIT). También mencionó técnicas como la escritura terapéutica (journaling), la aromaterapia y la inmersión facial en agua fría como formas de activar el sistema nervioso y reconectar con el presente.Benjumea advierte que aunque todos pueden experimentar aburrimiento, es importante reconocer cuando este se transforma en una señal de alerta. “Si el aburrimiento se vuelve constante, viene acompañado de insomnio, desmotivación o aislamiento, puede ser un indicio de depresión. En esos casos es fundamental buscar ayuda”.Sobre la relación entre el aburrimiento y la creatividad, la experta aseguró que los momentos de quietud son claves para que el cerebro conecte ideas de forma innovadora. “El hacer nada, lejos de ser una pérdida de tiempo, activa redes neuronales que permiten soluciones nuevas y pensamientos diferentes”.Finalmente, invitó a normalizar los altibajos mentales y a crear rituales de bienestar que preparen la mente para enfrentar los momentos de silencio con amabilidad. “Todos nos aburrimos, incluso quienes tienen múltiples hobbies. La clave está en aprender a mirar hacia adentro y a convivir con nuestra mente en calma”.Su libro “Mente Calma”, disponible en librerías y plataformas digitales, amplía estas reflexiones con herramientas prácticas para mejorar la salud mental desde las neurociencias.Escuche la entrevista completa aquí:
Antioquia enfoca su estrategia de salud mental en 98 municipios del departamento, en zonas cuyas cifras de violencia intrafamiliar son las más altas. El proyecto incluye un proceso formativo que se implementa con estrategias de promoción y prevención en salud emocional, mediante experiencias vivenciales, de sensibilización y participación social.Con el objetivo de que los antioqueños resuelvan los conflictos de la mejor manera, se autocuiden, y se disminuyan las cifras de violencia intrafamiliar que rondan en municipios como Zaragoza y Cáceres, la Gobernación de Antioquia implementó el proyecto 'Salud emocional: Antioquia territorio de amor y de cuidado', que busca impactar a cerca de 5 mil personas este año.El proyecto es impulsado por la Primera Dama, Susana Ochoa Henao, en articulación con la Secretaría de Salud e Inclusión Social, el Hospital Mental de Antioquia y la FAN Fundación y hace énfasis en el autocuidado, la gestión de las emociones como aportantes a la salud emocional, la resolución de conflictos, las buenas prácticas de crianza, entre otros aspectos.“El año pasado impactamos a cerca de 3.000 personas y este año esperamos superar esa cifra. El proyecto combina dos modelos pedagógicos innovadores que potencian el ser, la creatividad, la salud emocional y el fortalecimiento de los vínculos afectivos; el primero de ellos 'Jugar para Sanar', enfocado en el juego, el arte; y el segundo, es el Modelo 3C: conmigo, contigo, con todo, que se aplica en comunidades vulnerables”, afirmó la Primera Dama de Antioquia, Susana Ochoa Henao.El proyecto incluye un proceso formativo que se implementa con estrategias de promoción y prevención en salud emocional, mediante experiencias vivenciales, de sensibilización y participación social en las nueve subregiones del departamento.Entre los beneficiados que se empezaron a formar hay personas de diferentes contextos: Granjas de Cuidado con mujeres líderes de la ruralidad; estudiantes de las Normales Superiores del ciclo complementario; mujeres, niñas, niños y adolescentes de albergues infantiles, entre otras poblaciones vulnerables. Vale la pena recalcar que el año pasado, este proyecto impactó a cerca de 3 mil personas en 58 municipios, zonas que según la gobernación tenían las más altas cifras de violencia intrafamiliar, siendo la subregión del Bajo Cauca, uno de los territorios más priorizados.
No saber cómo se siente con si mismo, ni identificar las emociones ajenas, puede parecer raro o preocupante, pero es más común de lo que se piensa. En entrevista con Blu Radio, Ana María Morales, representante regional de Campo Desarrollo Humano y Cursos de vida del Colegio Colombiano de Psicólogos, abordó una condición psicológica que genera precisamente eso: la alexitimia.Describir las dificultades que enfrentan quienes sufren de esta condición es esencial para crear una mayor comprensión y empatía en la sociedad. ¿Qué es la alexitimia? La alexitimia es un trastorno psicológico donde las personas encuentran grandes dificultades para identificar, describir y expresar sus propias emociones y las de los demás. Ana María explicó que a menudo las personas que padecen esta condición pueden confundir una emoción con sensaciones físicas, lo que dificulta aún más su comprensión emocional.“Estas personas no pueden reconocer si están tristes, enojadas o felices. A menudo experimentan malestares físicos sin saber que se deben a una emoción”, explicó. Además agregó que muchas veces, quienes sufren esta condición perciben como exageradas las reacciones emocionales de los demás, ya que su pensamiento suele ser excesivamente concreto. Esto los lleva a no entender, por ejemplo, el sarcasmo.Uno de los aspectos más delicados de la alexitimia, indicó la experta, es que puede confundirse fácilmente con el espectro autista, aunque son condiciones distintas. “Los niños con alexitimia no desarrollan la fantasía; no entienden que una hoja puede convertirse en un carro durante el juego. Para ellos, una hoja es una hoja, punto”.Dificultades de la interacción social Las personas con alexitimia experimentan un pensamiento muy concreto y tienen dificultades para interactuar socialmente. Esto puede llevarlas a sentirse incomprendidas y a aislarse de los demás. Ana María señaló que la falta de imaginación en el juego entre niños y la confusión en la interpretación de las emociones ajenas son características comunes."Es un desafío ver a otros reaccionar emocionalmente y no poder entender por qué lo hacen. Esto crea una sensación de desconexión que a menudo es dolorosa". Además advirtió que, en espacios como las redes sociales, expresar emociones puede volverse un acto riesgoso por la alta probabilidad de ser juzgado. Por ello la importancia de identificar entornos seguros: “Un lugar seguro puede ser la familia, los amigos o un profesional de la salud mental. Pero el lugar más seguro debe ser uno mismo. Hay que cultivar la relación con uno mismo”.Escuche la entrevista completa aquí:
En una entrevista con Blu Radio, el antropólogo Roberto Guarnieri profundizó en la intuición como un sentido olvidado que, a lo largo de la historia, ha jugado un papel crucial en la supervivencia. Desde tiempos antiguos, la intuición ha sido vista como una habilidad esencial que le permitía a nuestros ancestros leer el entorno y reaccionar ante peligros inminentes. Sin embargo en la actualidad parece que se ha perdido de vista su importancia, siendo sustituida por un enfoque racional y mecánico del mundo. Este sentido, a menudo despreciado en la sociedad contemporánea, está íntimamente ligado a las emociones. Incluso afecta el 70% de las decisiones diarias de las personas. La desconexión de la intuición El experto abordó cómo en las sociedades se enseñó a confiar únicamente en datos y números, llevando a la desconexión de la sabiduría interna: "Al anular la intuición, también nos desconectamos de una fuente profunda de conocimiento que nos hace más inseguros". A medida que la humanidad avanza, los avances en neurociencia sugieren que es esencial recuperar esta conexión para tomar decisiones más informadas y seguras. ¿Qué es la Intuición? Guarnieri define que a menudo se confunde la intuición con impulsos o corazonadas: "El autoconocimiento es fundamental para diferenciar la intuición de la paranoia o el miedo. La intuición es un saber profundo que vive en nosotros, pero necesita ser afinado", explicó. Para recuperarla, propone algo tan simple como silenciar el ruido exterior y escuchar nuestras propias señales internas. También indicó que debido a las responsabilidades multifacéticas que tradicionalmente asumieron las mujeres, desarrollaron una aguda conciencia y capacidad intuitiva, contrastando con la visión más racional que se asocia a los hombres. Sin embargo, ambos sexos están en un proceso de evolución, tornándose más multifacéticos e intuitivos. "La intuición es el rayo y el pensamiento es el trueno. Primero sentimos, luego interpretamos", concluyó.Escuche la entrevista completa aquí:
Las personas reprimen sus emociones por diversas razones, muchas de ellas relacionadas con la cultura, la educación y la psicología individual.Según la psicología, las personas suelen reprimir lo que perciben como emociones negativas para evitar la angustia. Pero la supresión emocional continua requiere esfuerzo y, con el tiempo, este esfuerzo puede pasar factura. El esfuerzo aumenta la actividad del sistema nervioso simpático, lo que puede tener consecuencias nocivas.Existen investigaciones que demuestran que reprimir las emociones puede hacer que las personas se vuelvan más agresivas. Los estudios también demuestran que la supresión esforzada de las emociones negativas tiene consecuencias inmediatas y retardadas en la reactividad cardiovascular inducida por el estrés.La psicóloga Nina Garza, señala en sus redes sociales que: "Entre más trata de reprimir los sentimientos, más le confirmas al cuerpo que estás en peligro. Activando el sistema interno de alerta, si seguimos reprimiendo emociones negativas, resurgirán de manera más negativa. Para esto, debemos hacer un cambio de chip. Existen técnicas como la de reconocer, validar y permitir, las cuales llevan a reconocer y ponerle nombre a tus sentimientos. Válida lo que estás sintiendo, haz una pequeña historia para validar".La supresión o control de las emociones es una práctica común en la vida cotidiana y, en muchos casos, resulta necesaria para afrontar ciertas situaciones. Por ejemplo, en el entorno laboral, se espera que las personas mantengan la compostura y no expresen abiertamente su tristeza.La sociedad moderna impone normas que llevan a contener las emociones. A menudo, las personas ocultan lo que sienten para poder desempeñarnos eficazmente en el trabajo o para sobrellevar dinámicas familiares complejas. En los espacios públicos, se valora la conducta respetuosa, y manifestaciones como gritar por enojo suelen ser mal vistas. Muchas personas carecen de las herramientas o la confianza necesarias para expresar su ira de manera saludable.
La dependencia emocional suele afectar a muchas personas, pero suele presentarse generalmente en relaciones de pareja, familiares o de amistad. Se caracteriza por miedo al abandono, baja autoestima, dificultad para tomar decisiones sin la validación del otro y sacrificio desmedido en la relación.Las personas con dependencia emocional suelen experimentar ansiedad cuando no reciben la atención deseada y pueden tolerar situaciones de maltrato o insatisfacción por el temor a estar solas. Esta condición puede abordarse con terapia psicológica para fomentar la autonomía, la autoestima y el bienestar personal.“A veces, cuando se juntan dos perfiles dependientes, se abstraen del resto del mundo y se dedican 100 % a la vida en pareja. En otras ocasiones, cuando alguien dependiente se encuentra con otra persona que no lo es, el dependiente se mimetiza con su pareja, absorbiendo sus hobbies, sus rutinas y valores”, señaló la psicológica.Algunos comportamientos de personal con dependencia emocional:Según la Claudia Nicolasa, en sus redes sociales existen tres signos que son claves para identificar si una persona padece dependencia emocional:Demanda excesiva de tiempo: se considera normal pasar tiempo juntos en pareja con amigos o familia, pero cuando una de las partes descuida, otras partes de su vida pierden parte de su identidad e individualidad.Dificultad para romper una relación: según la explicación de la psicóloga, poner fin a una relación es la dificultad más evidente en la dependencia emocional. Porque a pesar del entorno tóxico donde amabas partes están incómodas, el dependiente encuentra difícil tomar la decisión de terminar.Estado de alerta: según señaló la psicóloga, es natural desear sentirse amado, pero cuando alguien vive en constante inquietud, buscando confirmar si su pareja aún siente lo mismo, esto puede ser un indicio de dependencia emocional.
Las personas celosas suelen experimentar inseguridad, miedo o ansiedad ante la posibilidad de perder algo o alguien que consideran valioso, especialmente en relaciones interpersonales. La celosía puede manifestarse en distintos ámbitos, como el amoroso, la amistad, el trabajo o la familia.Por otro lado, es una acción que se ha normalizado en la vida cotidiana, aun así resulta importante, según la psicología, reconocer los rasgos que caracterizan a una persona celosa.Este es el perfil de una persona celosaSegún la psicología, las personas celosas suelen caracterizarse por un nivel bajo de autoestima que se refleja en la falta de seguridad en sí mismos.Suelen ser dependientes a nivel emocional y necesitan la certeza constante de que no los engañan.Por otro lado, algunos comportamientos según la psicología se basan en la posesión, tratando de disponer de la pareja como un objeto de su propiedad. Además, estas personas no necesitan motivos reales para sospechar de su pareja y así controlarla. A su vez, se justifica en el amor que siente por ella, que se comporta así porque la quiere, legitimando de esta forma su conducta.Existen personas que, durante los momentos en los que suceden discusiones por celos, luego se sienten alagadas y queridas al momento en el que la pareja, amigos o incluso la familia muestra celos.Ante esto, la psicología señala que en esos momentos cuando ocurre lo mencionado anteriormente se centra en una idealización de demostración de amor condicionado por una cultura de amor romántico.En la psicología se dividen en celos patológicos y celos obsesivos:Celos patológicos: los celos son una emoción presente en mayor o menor grado en todas las relaciones de pareja, originada por el temor a perder a alguien querido. Se consideran una reacción natural y suelen surgir como una expresión del afecto.No obstante, cuando los celos se intensifican de manera excesiva, aparecen con frecuencia o carecen de justificación, se convierten en celos patológicos. En estos casos, están más vinculados a la inseguridad y la necesidad de control que al verdadero amor.Celos obsesivos: los celos obsesivos generan un círculo vicioso que deteriora la relación de pareja y, en muchos casos, desemboca en su ruptura. El problema radica en que la persona celosa percibe la realidad de manera distorsionada y desarrolla una actitud compulsiva. Gran parte de su tiempo y energía se centra en buscar indicios de una posible traición, ignorando cualquier prueba o argumento lógico que demuestre lo contrario. Así, su propio comportamiento termina causando aquello que más teme: la pérdida de la persona amada.
El traslado de internos de alta peligrosidad a la cárcel de Palogordo, en Girón, ha generado preocupación entre las autoridades y la comunidad del municipio. Frente a este panorama, el ministro de Justicia, Iván Cancino, aseguró que el Gobierno está tomando medidas para garantizar la seguridad tanto dentro como fuera del establecimiento penitenciario.El funcionario señaló que el centro carcelario cuenta con las condiciones necesarias para recibir a estos internos y aseguró que se reforzarán las medidas de protección para la población, los funcionarios del Inpec y las propias instalaciones.“Se va a proteger a la población, se va a proteger al establecimiento carcelario, se va a proteger a los guardianes y el Estado no cede ante las presiones y ante la violencia”, afirmó Cancino.El ministro agregó que quienes incurran en hechos violentos deberán responder ante las autoridades judiciales y que el Estado utilizará los mecanismos legales para garantizar el control de la situación.Las declaraciones fueron entregadas durante la inauguración del encuentro regional de la Corte Constitucional, en Girón, escenario en el que también se abordaron otros asuntos relacionados con la política de justicia y seguridad del Gobierno nacional.Cancino también habló sobre la Ley de Sometimiento y las condiciones que deberán cumplir los integrantes de estructuras criminales que pretendan acogerse a este mecanismo.El ministro fue enfático en señalar que los bienes obtenidos de manera ilícita no podrán convertirse en un beneficio económico para quienes se sometan a la justicia.“Los bienes mal habidos no pueden ser objeto de recompensa. Tienen que entregarlos como requisito para que se sometan y se les reintegra cero pesos”, sostuvo.Cancino también indicó que la propuesta del Gobierno no contempla otorgar estatus político a las estructuras criminales, ni suspender órdenes de captura o procesos de extradición como condición para su sometimiento.Según explicó, quienes pretendan acogerse deberán esperar la entrada en vigor de la Ley de Sometimiento y cumplir las condiciones que establezca el marco legal.
Tras la judicialización de un quinto hombre que aceptó su responsabilidad en la desaparición del ingeniero forestal Andrés Carmilo Peláez, en el Norte de Antioquia, pistas investigativas de las autoridades llegaron ahora hasta el Valle de Aburrá e involucran un vehículo.En un operativo realizado por el Gaula Militar y el CTI de la Fiscalía, incautaron una camioneta modelo 1997 en una zona ubicada entre los sectores Los Puertos y San Simón en el municipio de Bello.El transcurso de la investigación ha llevado a determinar que ese vehículo habría sido manejado por Weimar Alexánder Castillo, alias ‘300’, de la banda criminal El Mesa para transportar a Andrés Camilo una vez secuestrado en San Andrés de Cuerquia en medio de un caso de presunta extorsión.La camioneta, con placas de la ciudad de Pereira, habría sido abandonada en esta zona del norte del Valle de Aburrá desde 2023, sin embargo, una vez llevada a cabo la incautación por los organismos judiciales otras preguntas surgieron en la historia.“¿Por qué razón el vehículo donde secuestraron y luego asesinaron al ingeniero Andres Camilo Peláez apareció escondido en un lote que pertenece al Hospital mental de Antioquia?”, afirmó en X Miguel Ángel del Río, uno de los abogados del caso.Frente a estos cuestionamientos el Hospital Mental aclaró que este predio invadido fue reportado a las autoridades de 2022 cuando la Inspección Novena de Policía de Bello declaró una infracción por construcciones irregulares en un predio invadido, pero no se pudo llevar a cabo la demolición por falta de un contrato.Ante quejas y la falta de medidas, en octubre de 2025 la institución de salud radicó ante el municipio de Bello una nueva querella, pero decidió solicitar apoyo a la Gobernación de Antioquia que asumió el conocimiento del proceso, que actualmente se encuentra en etapa probatoria.“El Hospital Mental de Antioquia adelantó todas las acciones legales que tenía a su disposición, con criterios de inmediatez y oportunidad. Aunque los hechos fueron puestos en conocimiento del municipio de Bello, no se recibió una respuesta efectiva que permitiera restablecer el control del predio”, indicaron en el comunicado.Información en poder de las autoridades indicaría que ante la falta de una destinación para el predio, desde 2021 el grupo delincuencial El Mesa, señalado de cometer la desaparición de Andrés Camilo, se habría apropiado de esta zona permitiendo a su vez la aparición de construcciones ilegales.
Autoridades han manifestado su preocupación ante un presunto caso de maltrato infantil que derivó en la muerte de Emmanuel Hernández Epinayuu, un niño de siete meses remitido al Hospital Pablo Tobón Uribe en Medellín.Tras los hechos que habrían ocurrido en una vivienda del barrio Nueva Jerusalén en el municipio de Bello, la administración de esa localidad del norte del Valle de Aburrá se pronunció lamentando lo ocurrido.“La situación nos afecta a todos. No se puede permitir que nuestros niños, niñas y adolescentes sufran afectaciones que puedan poner en riesgo su seguridad”, indicaron en un comunicado en el que reiteraron que el niño registraba de acuerdo al parte médico asfixia e insuficiencia respiratoria aguda, edema cerebral, choque traumático e hipovolémico.Al tratarse de una situación que consideran “inconsistente con el relato de su madre”, una mujer de 18 años de edad de nacionalidad venezolana, quien indicó que Emmanuel había sufrido “varias caídas al interior de su vivienda”, pidieron a las autoridades investigar.“Desde la Alcaldía de Bello hacemos un llamado a las autoridades competentes (Policía, Fiscalía General de la Nación, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar), para que se esclarezcan las circunstancias de la muerte de este menor”, detallaron en el pronunciamiento.La Alcaldía también detalló que tras conocer el caso y el niño era atendido en el centro asistencial ya habían gestionado su llegada a un hogar sustituto de cuidado especial, pero su traslado no fue posible al fallecer.También recordaron a la ciudadanía que en caso de conocer alguna situación de maltrato a un menor de edad puede reportarse a la línea 141 del ICBF, la Línea 123 de la Policía Nacional, o de manera presencial en la Fiscalía, Comisarías y Personería del municipio.
Estos fueron los temas tratados en Bla Bla Blu este miércoles, 23 de septiembre de 2026:El grupo de pop-rock colombiano 'Compañía Iliminata' contaron cómo nacieron algunas de sus canciones más icónicas. Además, hablaron sobre cómo su música al inicio solo sonaba en emisoras especializadas en baladas.El creador de contenido "Sin Rol Específico", Thomás Pérez, dio consejos a los oyentes sobre cómo convertir una historia de la calle en un contenido que conecte con la audiencia.
Unas 451.000 personas más podrían perder la vida a causa del calor durante los primeros nueve meses (de junio 2026 a febrero 2027 ) de El Niño a nivel mundial, en comparación con un año normal, según un informe de este miércoles del Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago.Los científicos prevén que las temperaturas terrestres mundiales se situarán 1,2 °C por encima de lo normal en los próximos meses, debido en gran medida al actual ‘Súper El Niño’.Estas condiciones de calor anómalo se asemejarán a las temperaturas más elevadas que, según las proyecciones, traerá consigo el cambio climático dentro de 20 años y provocarán un 44 % más de días de calor extremo de lo que cabría esperar en un año normal."En la práctica, El Niño nos está empujando hacia el futuro —exponiéndonos a temperaturas que no serán la norma hasta dentro de dos décadas— antes de que tengamos tiempo de adaptarnos y protegernos", citó el estudio.Los investigadores creen que las cifras de muertes "aumenten aún más" de las 451.000, especialmente porque los efectos —como las temperaturas superiores a la media y las muertes relacionadas con el calor— se prolongarán hasta junio y julio de 2027.Los países más afectados serían Nigeria, Sudán, Níger y Chad que podrían contabilizar en conjunto más de 65.000 muertes relacionadas con el calor.Los investigadores estiman que Filipinas, Vietnam, Tailandia, Camboya e Indonesia registrarían cerca de 40.000 muertes en total, mientras que Brasil podría experimentar hasta 13.300 muertes por calor en esos nueve meses.En Estados Unidos los científicos proyectan que El Niño podría dejar hasta 3.500 fallecidos más, con el estado de Texas como el más afectado por las altas temperaturas.Colombia yVenezuela se exponen a registrar 2.200 y 2.300decesos, respectivamente a causa del fenómeno meteorológico.