Ya se cumple un año de la trágica muerte de Jaimes Esteban Moreno, de apenas 20 años, saliendo de una fiesta de Halloween tras ser golpeado por Ricardo Rafael González Castro y Juan Carlos Suárez Ortiz, quienes fueron condenados este lunes, 19 de octubre, a 37 años y seis meses de prisión.Sin embargo, ni el abogado ni el papá de la víctima han estado de acuerdo con la decisión y la condena, dicen, es muy poco para la gravedad de este crimen, en especial que ninguna le recuperará la vida a este joven que apenas comenzaba su camino por el mundo.Jaime Moreno, padre de la víctima, habló, en Relatos al Límite de Blu Radio, sobre el significado de la decisión judicial y recordó a su hijo como un joven tranquilo, dedicado a sus estudios y apasionado por el ajedrez. Para él, hablar de justicia implica también reconocer la dimensión irreparable del crimen.“Frente a lo moral, frente al daño causado, frente al daño infringido, ¿cuál sería la condena? Si me lo preguntas, para mí sería la condena, una condena perpetua. En vida de ellos, que pagaran pues el daño que causaron de una vida que no dejaron florecer”, expresó el papá de Jaime Esteban Moreno.Moreno explicó que, aunque la legislación colombiana establece límites y criterios para determinar las penas, el impacto del asesinato trasciende cualquier cifra. “Que estos dos asesinos paguen 450 o 550 meses, por supuesto que no. Pero todo va en el sentido de tu pregunta, sí, y la discusión filosófica de lo que es justicia”, señaló.Mencionó que su hijo nunca fue de fiestas y siempre era de estar en casa, que, por desgracia, una noche que decidió salir le terminó costando la vida y, dice, que, aunque argumentan un supuesto acoso sexual de él, hasta ahora esto no ha sido comprobado por lo que el crimen debería tener una mayor gravedad en la condena.“Ellos siempre hicieron uso del derecho al silencio, nunca pronunciaron ninguna palabra. No, no hay una explicación de parte de estos monstruos sobre el asesinato que cometieron. Lo único que expuso uno de los abogados es que fue por rumores, que fue por hacerle caso a un tercero. Pero pues yo no creo que nos llegue a desencadenar un acto de tanta brutalidad, de tanta crueldad”, añadió.Mientras dos de los responsables ya fueron condenados, la familia también espera avances frente a la mujer señalada dentro del proceso y que permanece prófuga de la justicia. Según Moreno, existe una orden de captura y una circular roja de Interpol.“Ojalá que podamos en otro espacio estar hablando de la condena de Kledimar Paola Fernández Zulbarán, que estemos hablando de su detención”, expresó.
La noche del 31 de octubre de 2025 terminó en tragedia con la muerte de Jaime Esteban Moreno, de 20 años, a la salida de un establecimiento en Chapinero. Por este crimen, Ricardo Rafael González Castro y Juan Carlos Suárez Ortiz fueron condenados este lunes 19 de octubre a 37 años y seis meses de prisión. Ambos fueron declarados responsables de la agresión que terminó con la vida del estudiante universitario, quien quedó tendido en plena calle tras ser golpeado.Para la Fiscalía, las pruebas técnicas, los videos de las cámaras de seguridad y al menos ocho testimonios permitieron demostrar un acuerdo voluntario entre los dos procesados para causar la muerte de Jaime Esteban. Durante el proceso, la fiscal delegada sostuvo que ambos eran conscientes del desenlace mortal que podían tener las agresiones.Sin embargo, para la familia de Jaime Esteban Moreno, la pena impuesta por el juez fue “muy benévola” frente a la gravedad de los hechos. La representación de víctimas había solicitado una condena de 45 años de prisión y ahora apelará la decisión para buscar que el Tribunal Superior de Bogotá aumente la pena.Así lo explicó Camilo Rincón, abogado de la familia de Jaime Esteban Moreno, en diálogo con Recap de Blu Radio, quien cuestionó que la argumentación expuesta por el juez en la sentencia no coincidiera, a su juicio, con el monto final de la condena.“Desafortunadamente, obviamente de manera muy respetuosa lo digo, pareciera que no estuviese en coherencia la parte motiva con los 37 años y 6 meses por el cual fueron condenados Juan Carlos Suárez Ortiz. Y ahí es donde va a radicar mi disenso, mi inconformidad y mi recurso de apelación respecto únicamente al quantum punitivo. Dicho de otra forma, el juez hizo lo más difícil, que era motivar esa parte resolutiva, pero considero que fue muy benévolo”, señaló el abogado.La familia buscará ahora que, en segunda instancia, se revise exclusivamente el monto de la pena y que esta pueda llegar a los 550 meses de prisión, equivalentes a 45 años, como fue solicitado durante el proceso.“Aquí lo único probable va a ser lo siguiente: uno, que se aumente el cuántum punitivo para Ricardo Rafael González Castro y Juan Carlos Suárez Ortiz. Sí, o 2, que se confirme la decisión de primera instancia. Disminuir, eso no está dentro de los, dentro de las posibilidades, y mucho menos que los alegatos, perdón, que el recurso de apelación de los abogados de los condenados vaya a prosperar por una sencilla razón: ellos nunca en su teoría del caso del homicidio preterintencional dentro del juicio pudieron demostrar más allá de toda duda razonable que el homicidio fue preterintencional”, añadió.Además, pedirán que continúen en la búsqueda de Paola Fernández, otra, según el abogado, de las culpables de este homicidio y que sigue prófuga de la justicia por este hecho, aunque han dicho que se encuentra en Venezuela, Rincón considera que no se ha trabajado lo suficiente para dar con su paradero.“Paola Fernández, estoy absolutamente seguro de que la Policía Nacional, el CTI, o incluso la misma Interpol darán cuenta de ella. Lo importante es que este proceso avance. Ya se había hecho una audiencia preliminar ante un juez de garantías, Pero ese juez de garantías le exigió a la Fiscalía General de la Nación unos requisitos para poderla declarar persona ausente. Una vez se declare persona ausente, ahora se hará la imputación, obviamente se le asignará un abogado de oficio y el proceso continúa”, dijo.
El Juzgado 801 Penal del Circuito Transitorio condenó a Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González a 450 meses de prisión, equivalentes a 37 años y seis meses, como coautores del homicidio del estudiante universitario Jaime Esteban Moreno. Sin embargo, la Fiscalía, la Procuraduría y los representantes de las víctimas apelaron la decisión porque solicitan una pena mayor.La Fiscalía pidió una condena de 45 años de cárcel y que no se conceda el beneficio de prisión domiciliaria. Por su parte, los abogados de las víctimas solicitaron una pena de entre 540 y 550 meses de prisión, es decir, de 45 años a 45 años y diez meses.Durante la lectura de la sentencia, el juez resaltó como agravante el estado de indefensión en el que quedó Moreno mientras continuaban las agresiones físicas que terminaron con su vida. El estudiante, de 20 años y perteneciente a la Universidad de los Andes, fue asesinado hace un año, después de recibir golpes a la salida de un bar en Chapinero, en medio de una celebración de Halloween.En su argumentación, el juez señaló que los agresores continuaron ejerciendo violencia pese a que la víctima ya no estaba en condiciones de defenderse. “Sus agresores permanecían de pie ejerciendo actos violentos sobre su cuerpo, a pesar de avizorar la indefensión del agredido, de lo cual se aprovecharon para acabar con su vida”, afirmó.El despacho también se refirió a la secuencia de los hechos y a las oportunidades que, según su análisis, tuvo uno de los condenados para detener la agresión. Sobre Juan Carlos Suárez Ortiz, indicó que pudo desistir cuando Moreno se había retirado y el enfrentamiento había terminado, pero decidió regresar y continuar golpeándolo.El juez mencionó, además, el registro audiovisual incorporado al proceso, en el que se escuchan voces que pedían detener la violencia. “En el registro audiovisual aportado por Alejandro Izquierdo, ya que hace aproximadamente del minuto 1:14, se escuchan voces que expresaban ya, ya, ya, no más, mientras también se escucha una voz femenina diciendo, vamos”, sostuvo durante su intervención.Para la Fiscalía, las pruebas técnicas, los videos de cámaras de seguridad y al menos ocho testimonios permitieron demostrar un acuerdo voluntario entre los dos procesados para causar la muerte del estudiante. La fiscal delegada sostuvo que ambos eran conscientes del desenlace mortal de las agresiones.La investigación también vincula a Paola Fernández, identificada como la mujer del disfraz azul, señalada por la defensa como presunta determinadora del crimen. De acuerdo con la información expuesta en el proceso, contra ella pesa una Circular Roja de Interpol y permanece prófuga de la justicia, mientras las autoridades adelantan las actuaciones correspondientes.La Fiscalía argumentó que la condena debe responder a la gravedad de los hechos y al daño causado a los familiares de Moreno. En la intervención se afirmó que la sentencia no devolverá la vida al joven, pero que la familia exige justicia por lo ocurrido.Las apelaciones buscan que la decisión sea revisada y que se impongan penas superiores a los 450 meses de prisión fijados en primera instancia.
En audiencia preparatoria del juicio por el asesinato de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de la Universidad de los Andes que murió tras una golpiza ocurrida durante Halloween de 2025 en Bogotá, quedaron definidas varias de las pruebas que serán presentadas en el juicio oral.Dentro del material avalado por el juzgado aparecen videos de cámaras de seguridad, registros del establecimiento Before Club, lugar donde los implicados asistieron a una fiesta de Halloween previamente al homicidio, análisis forenses y testimonios con los que la Fiscalía buscará reconstruir lo ocurrido la noche del 31 de octubre de 2025.Uno de los puntos que más llamó la atención durante la diligencia fue la aprobación del testimonio de Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, conocida públicamente como la “mujer del disfraz azul”, quien actualmente es prófuga de la justicia y ha sido señalada dentro del proceso como presunta determinadora del homicidio.En el documento judicial se argumentó que el testimonio de Fernández Sulbarán “resulta pertinente, conducente y útil” debido a que estuvo presente durante los hechos ocurridos tanto dentro de Before Club como en momentos posteriores relacionados con la investigación.La decisión judicial también señala que la mujer “acompañaba a Juan Carlos Suárez Ortiz, Ricardo Rafael González Castro, Berta y Ámbar durante la reunión sostenida en dicho establecimiento nocturno”, y que su declaración podría aportar elementos para comprender “el origen y contexto de los acontecimientos posteriores”.Según el documento, el testimonio será relevante para establecer “qué ocurrió realmente al interior del establecimiento y posteriormente en el exterior del mismo”, especialmente frente a la presunta intervención atribuida a algunos de los involucrados y la forma en que se desarrolló la agresión investigada.El caso de la denominada “mujer del disfraz azul” ha generado controversia, debido a que durante la investigación, la Fiscalía solicitó una orden de captura en su contra bajo la hipótesis de que habría actuado como presunta instigadora de la golpiza. De acuerdo con la teoría del ente acusador, Fernández Sulbarán habría señalado a Jaime Esteban Moreno antes del ataque y motivado a los agresores a continuar golpeándolo. La mujer habría salido del país a finales de 2025.
Las víctimas del caso por homicidio de Jaime Esteban Moreno advirtieron que los dos jóvenes procesados por este caso podrían recuperar su libertad por vencimiento de términos, debido a los aplazamientos y retrasos que se han presentado en el proceso judicial. Así lo aseguró el abogado de la familia, Francisco Bernate, quien calificó la situación como “lamentable, preocupante y desafortunada”, al considerar que es “casi que un hecho” que los acusados queden en libertad mientras avanza el juicio.Según explicó el jurista, la legislación establece que entre la radicación del escrito de acusación y el inicio del juicio oral no pueden transcurrir más de 120 días. Indicó que, aunque varias solicitudes de aplazamiento hechas por la defensa no cuentan dentro del término, posteriormente el proceso fue remitido a un juzgado de descongestión justo cuando iba a iniciar la audiencia preparatoria, lo que impidió avanzar con la diligencia. Bernate señaló, además, que en ese despacho judicial se informó que tampoco era posible atender el caso por compromisos del juez, situación que llevó a fijar nuevas fechas para el 9 y 23 de junio.La Fiscalía llamó a juicio a Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro por su presunta participación en la golpiza que causó la muerte del estudiante de 20 años de la Universidad de los Andes. El ente acusador formuló cargos por homicidio agravado tras considerar que existen suficientes elementos probatorios sobre la presunta responsabilidad de ambos en los hechos ocurridos en la madrugada del 31 de octubre en la localidad de Barrios Unidos, en Bogotá.De acuerdo con la investigación, el caso se originó tras una discusión ocurrida en la discoteca Before Club y posteriormente los hoy procesados habrían abordado nuevamente a la víctima en una vía solitaria. En el escrito de acusación, la Fiscalía sostuvo que Suárez Ortiz y González Castro actuaron de común acuerdo y bajo la influencia de Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, quien, según el ente acusador, insistía en que debían “darle golpes y acabarlo” a Jaime Esteban Moreno.
El proceso judicial por la muerte de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, dio un nuevo paso este 18 de febrero, luego de que la Fiscalía acusara formalmente a Juan Carlos Suárez Ortiz y a Ricardo Rafael González Castro como presuntos coautores del delito de homicidio agravado.Durante la audiencia de acusación, la Fiscalía dejó claro que no se logró ningún tipo de preacuerdo con los procesados. “Se intentó, a través de la Unidad de Justicia Restaurativa de la Fiscalía General, realizar el acercamiento, pero finalmente no se pudo llegar a ningún preacuerdo”, enfatizó la fiscal del caso.Para la Fiscalía, las pruebas recopiladas permiten concluir que los acusados actuaron con dolo, al dirigir reiteradamente los golpes a una zona vital del cuerpo humano cuando la víctima se encontraba en completa indefensión. Por esta razón, Suárez y González fueron acusados por homicidio agravado, una conducta que contempla penas de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años de cárcel.Durante la diligencia judicial, ambos procesados manifestaron su disposición a aceptar cargos, pero únicamente por el delito de homicidio preterintencional, una figura penal menos grave que la imputada por la Fiscalía. Sin embargo, esa posibilidad no fue avalada por el ente acusador, por lo que el caso continuará en la etapa de juicio.La acusación se sustenta en múltiples elementos materiales probatorios, entre ellos testimonios de testigos presenciales, videos captados por celulares y cámaras de seguridad del sector, informes del CTI, dictámenes forenses y registros médicos de la atención de urgencias que recibió la víctima antes de fallecer.El proceso judicial continuará el próximo 17 de marzo, a las 9:00 de la mañana, cuando un juez penal deberá evaluar las pruebas y determinar la responsabilidad de los acusados en la muerte del joven universitario.Cabe recordar que Jaime Esteban Moreno murió después de que, en la madrugada del 31 de octubre de 2025, fuera golpeado en múltiples ocasiones por Juan Carlos Suárez y Ricardo González, quien presuntamente le dio una patada por la espalda cuando Moreno intentaba incorporarse, dejándolo en total estado de indefensión.Como consecuencia directa de la golpiza, Moreno sufrió múltiples fracturas en el cráneo. El dictamen de Medicina Legal determinó que se trató de una muerte violenta tipo homicidio.
La audiencia de acusación contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, procesados por la golpiza que causó la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de 20 años de la Universidad de los Andes, fue aplazada luego de que la defensa de los imputados informara que se encuentran finalizando un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación.Durante la diligencia, la defensa de Suárez Ortiz solicitó la suspensión de la audiencia, al señalar que su representado está dispuesto a aceptar responsabilidad penal como parte de una negociación con el ente acusador, con el fin de acceder a una rebaja en la pena.Al resolver la solicitud, la juez del caso dejó claro que la suspensión no obedece a una falla institucional, sino exclusivamente a la petición de la defensa. En audiencia precisó que, dadas las explicaciones entregadas, “se entiende este estado judicial, la socialización que debe realizarse”, y recalcó que los términos del proceso quedan en cabeza de los procesados y sus abogados. Según explicó, la suspensión “no es con ocasión a que el Estado no pueda llevar a cabo las diligencias, sino con ocasión a la solicitud presentada por parte de la defensa”, advirtiendo además que “los términos, señores procesados, estarán a cargo de ustedes y de los defensores”.La juez también enfatizó que, aunque los preacuerdos son una negociación directa entre la Fiscalía y las defensas, resulta indispensable garantizar el derecho de las víctimas a ser escuchadas, pues “es importante escuchar a las víctimas y sus representantes” antes de otorgar un eventual aval judicial.La diligencia fue reprogramada para el 18 de febrero, fecha en la que el despacho deberá avalar o negar el preacuerdo, del cual aún no se ha conocido el monto específico de la rebaja de pena.Desde el año pasado, uno de los abogados defensores de Suárez Ortiz, Moisés Carreño, había anticipado la posibilidad de acudir a esta figura procesal. En su momento, explicó que un preacuerdo permitiría un escenario distinto al del juicio ordinario, en el que “las partes buscan un punto medio que satisfaga a todos sin convertir el proceso penal en un instrumento de venganza”, con miras a garantizar verdad, justicia, reparación a las víctimas y compromiso de no repetición.En el escrito de acusación ya radicado, el ente acusador señaló que los acontecimientos ocurrieron en la madrugada del 31 de octubre, en inmediaciones de la calle 64 con carrera 15, luego de una discusión que, al parecer, se inició al interior de la discoteca Before Club. De acuerdo con el documento, tras ese altercado los procesados decidieron “tomar justicia por mano propia” y abordaron nuevamente a la víctima cuando se encontraba sola, en una vía pública y en horas de la madrugada.El escrito sostiene que Suárez Ortiz y González Castro actuaron de común acuerdo y bajo la influencia de Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, a quien la Fiscalía atribuye un rol determinador, al señalar que “Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez, de común acuerdo, abordaron nuevamente a Jaime Esteban Moreno Jaramillo, determinados por Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, quien de manera insistente les indicaba que debía darle golpes y acabarlo”.Según la acusación, durante el primer ataque Juan Carlos Suárez Ortiz golpeó a la víctima y la hizo caer al suelo. Aunque Jaime Moreno logró incorporarse, la agresión no cesó. En ese momento, Ricardo Rafael González Castro le propinó “una patada por la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo en estado de indefensión, sin poderse levantar nuevamente”, tras lo cual ambos continuaron golpeándolo.
La Fiscalía General de la Nación presentó escrito de acusación por homicidio agravado contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro. Ambos son señalados como presuntos responsables de la muerte de Jaime Esteban Moreno, el joven que fue brutalmente agredido en la madrugada del 31 de octubre de 2025, luego de salir de una fiesta en la discoteca Before Club, en la localidad de Chapinero.De acuerdo con la investigación adelantada por la Unidad de Vida e Integridad Personal de la Fiscalía, como se expuso en las audiencias previas de ambos acusados, los hechos ocurrieron hacia las 3:25 de la mañana, en vía pública, cuando la víctima se desplazaba en compañía de otra persona tras haber salido del establecimiento Before Club, ubicado en la calle 64. Según el ente acusador, en ese momento los hoy procesados se acercaron a Moreno Jaramillo y se produjo una primera agresión.El escrito detalla que Juan Carlos Suárez le propinó un golpe en la nuca a la víctima, lo que provocó su caída al suelo. La agresión fue interrumpida inicialmente por la intervención de un amigo de Moreno Jaramillo. Sin embargo, minutos después, la situación escaló de manera fatal.En el documento, la Fiscalía también se remitió a los instantes siguientes en los que los dos acusados abordaron nuevamente a la víctima en inmediaciones de la calle 64 con carrera 15. Según la acusación, ambos actuaron de común acuerdo y con plena conciencia de sus actos.Cuando Jaime Esteban habría intentado levantarse del piso, sería Ricardo González quien le propinó una patada por la espalda, dejándolo en total estado de indefensión.El texto judicial detalla que, aprovechando esa condición, los dos hombres continuaron golpeándolo, dirigiendo principalmente patadas a la cabeza y el tórax, incluso cuando el joven de 20 años presentaba sangrado abundante en su rostro.Como consecuencia directa de la golpiza, Moreno Jaramillo sufrió múltiples fracturas en el cráneo, lesiones que desencadenaron su muerte ese mismo día, según el dictamen de Medicina Legal, que estableció como causa del fallecimiento un trauma craneoencefálico contundente cerrado, con manera de muerte violenta tipo homicidio.La Fiscalía concluyó que los acusados actuaron con dolo, es decir, con la intención consciente de causar la muerte, al dirigir reiteradamente los golpes a una zona vital del cuerpo humano como la cabeza y hacerlo cuando la víctima se encontraba en total indefensión.Por estos hechos, Suárez y González son señalados como coautores del delito de homicidio, agravado por la circunstancia de haber colocado a la víctima en situación de indefensiónLa acusación de la Fiscalía alega circunstancias de mayor punibilidad, como aprovechar las condiciones de tiempo, modo y lugar para dificultar la defensa de la víctima y obrar en coparticipación criminal. Delito por el que los dos hombres se enfrentarían a penas entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años de cárcel.Cabe recordar que durante las audiencias de imputación tanto Juan Carlos Suárez como Ricardo González no aceptaron los cargos. Ahora el caso avanza a la etapa de juicio, donde será un juez penal quien determine la responsabilidad de ambos en la muerte de Jaime Esteban Moreno.La Fiscalía sustentó su acusación en múltiples elementos materiales probatorios, entre ellos testimonios de testigos presenciales, videos captados por celulares y cámaras de seguridad de establecimientos cercanos, informes del CTI, dictámenes forenses y registros médicos de la atención de urgencias que recibió Jaime Esteban Moreno antes de fallecer.Con la presentación formal del escrito de acusación, el caso avanza ahora hacia la etapa de juicio, donde será un juez penal quien determine la responsabilidad de los procesados en este homicidio ocurrido. Esta audiencia tendrá lugar la próxima semana en el Juzgado 45 del circuito de Bogotá.
Uno de los casos que más conmocionó a los colombianos se registró el pasado 31 de octubre de 2025 en la localidad de Barrios Unidos, cuando Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, fue asesinado.La madre de Juan Carlos Suárez, Nancy Ortiz, habló por primera vez en el programa Conducta Delictiva sobre lo ocurrido aquella noche. Según relató, decidió hablar pese a que había hecho un pacto con su hijo de no hacerlo, afirmando que le pide perdón a Dios por romper esa promesa.La mujer rompió en llanto al expresar que “yo oro y lloro por Juan Esteban en el cementerio y por mi hijo Juan Carlos en la cárcel”. Además, pidió disculpas a la familia de Jaime, a la universidad y a todos sus allegados.Ortiz señaló que Juan Carlos proviene de una familia humilde, conformada por ella, su madre y el joven. Afirmó que, cuando era más joven, su hijo tenía amigos, era sociable y tranquilo. Dijo que cuando se molestaba no solía ser violento ni agresivo; sin embargo, reconoció que le gustaba salir y algunas veces consumir alcohol.Sobre el día en que murió Jaime, relató que escuchó cuando su hijo salió de la casa. Posteriormente, en la mañana del día siguiente, “me llama un señor agente de la Policía y me dice: ‘¿Juan Carlos Suárez Ortiz es su hijo?’. Yo le dije que sí, y me respondió: ‘Su hijo está aquí en la URI de Engativá’”.Tras recibir esa información, la mujer aseguró que se dirigió al lugar donde se encontraba el joven para llevarle útiles de aseo y que, “a partir de ese momento, yo nunca más volví a ver a Juan Carlos”.En una llamada que él le hizo, le dijo que estaba en un problema, a lo que ella respondió: “Acabaste con tu abuela y conmigo acabaste. Le dije que lo amaba mucho y que seguiría guerreando por él, porque es mi hijo. No somos una sino dos madres en este momento, y tres madres con mi madre, enfrentando cosas muy duras”.Nancy Ortiz afirmó que en ese momento no sabía que Jaime había fallecido. Relató que le preguntó a su hijo por qué había hecho eso, y que él le respondió: “Usted no sabe nada”.Agregó que no lo notó con una actitud desafiante, sino “muy calmado y muy reflexivo”. Según contó, él le dijo: “Estoy orando, madre”.La mujer dijo que solo después de ver a su hijo se enteró de que Jaime había perdido la vida. “Le dije: ‘Juan Carlos, ¿y esto por qué?’. Él me respondió: ‘Madre, yo soy inocente, yo no lo maté’. Le dije que cuando hablara con su abuela le dijera las cosas como eran, porque lo que más me interesa es que me diga la verdad”, afirmó.Ortiz también relató que lloró al ver los videos del caso y concluyó diciendo: “Le pido perdón a Dios y disculpas a ellos, a su señora madre, en especial a su hermano, a su padre y a su familia, porque esto no debió haber sucedido. Esto fue una tragedia para todos”.Finalmente, afirmó que su hijo no es un asesino y que le entregó todo a Dios. “Un error lo puede cometer cualquiera. Muchas veces uno escucha a los demás y no hace lo que tiene que hacer en el momento, y muchas veces otras personas influyen para llegar a ese punto”, concluyó.
La investigación por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, continúa concentrando la atención pública. El joven murió el pasado 31 de octubre en Bogotá tras recibir varios golpes mortales, y en las últimas horas se conocieron nuevos detalles que resultan clave para dar con el paradero de una de las personas señaladas como pieza central en el crimen.Se trata de la mujer conocida como “la del vestido azul”, identificada luego de la difusión de videos y testimonios que la ubican en el lugar de los hechos y la señalan como posible incitadora del ataque contra Moreno. Su presunta salida del país llevó a que la búsqueda del caso escalara a un escenario de cooperación internacional, razón por la cual Interpol emitió una circular roja para ubicarla y facilitar su captura.Fiscalía confirma paradero de la mujer del vestido azulLa Fiscalía General de la Nación confirmó que Kleidymar Paola Fernández, señalada como presunta determinadora del homicidio de Jaime Esteban Moreno, estaría actualmente en Venezuela, su país de origen. Con base en esta información, el ente acusador solicitó formalmente a Interpol la emisión de la circular roja, la cual ya se encuentra activa.Este mecanismo permite a los países miembros de Interpol localizar y capturar de manera provisional a una persona requerida por la justicia, mientras se adelantan los trámites legales correspondientes. Según explicó la fiscal Deicy Jaramillo, la medida busca agilizar la ubicación de Fernández y facilitar una eventual judicialización en Colombia.Desde la Fiscalía se insiste en que la cooperación internacional será determinante para que el proceso avance y no quede en la impunidad, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos y el impacto que el caso ha tenido en la opinión pública.Qué se sabe del crimen ocurrido en ChapineroEl homicidio de Jaime Esteban Moreno ocurrió la noche del 31 de octubre en la localidad de Chapinero, luego de que el joven saliera de la discoteca Before Club junto a un amigo. De acuerdo con la investigación, Moreno intentó evitar una confrontación, pero fue seguido por varios sujetos y posteriormente atacado.Las pruebas recopiladas por la Fiscalía, entre ellas grabaciones de cámaras de seguridad y declaraciones de testigos, señalan que Juan Carlos Suárez habría sido el autor material del ataque, con apoyo de Ricardo González. En este contexto, Kleidymar Paola Fernández es señalada de haber incitado la agresión, alentando a los atacantes y acusando a la víctima de comportamientos inapropiados dentro del establecimiento.Para el ente acusador, ese rol la ubica como presunta determinadora del homicidio, una figura penal que implica responsabilidad directa por impulsar la comisión del delito.En caso de ser hallada culpable como determinadora de homicidio agravado, Fernández podría enfrentar una condena de entre 30 y 40 años de prisión. Mientras tanto, el proceso judicial avanza en Colombia contra los otros dos implicados.La Fiscalía no descarta la posibilidad de preacuerdos, especialmente con Juan Carlos Suárez, primer capturado por el caso, quien ha sostenido acercamientos con el ente investigador. Frente a este escenario, la familia de Jaime Esteban Moreno ha señalado que estas salidas jurídicas serían aceptables siempre y cuando se garantice verdad, responsabilidad penal y justicia.
Un empate 1-1 ante Junior de Barranquilla sentenció el pésimo 2026 que tuvo el Boyacá Chicó. El cuadro boyacense regresa al Torneo BetPlay en 2027 tras descender este martes, 27 de octubre, en una temporada que, lastimosamente, no tuvo mayor protagonismo.El cuadro ajedrezado regresa a la segunda división ocupando el puesto 20 del descenso con un promedio de 0.9027 (102 puntos en 113 partidos jugados), demostrando que a lo largo del año sus resultados no fueron relevantes y determinantes para haber cambiado esta historia, alejado completamente del Cúcuta que, parcialmente, se salva del descenso.¿Qué otro equipo está cerca del descenso?Jaguares y Cúcuta Deportivo se disputan el segundo puesto para regresar a la segunda división del FPC, con mayor posibilidad para el equipo de Monteria que tiene un promedio de 0.911, mientras que los motilones tienen 1.057, por ende, serán determinante las últimas fechas para saber qué pasará.Así quedó la tabla del descenso en Colombia20. Boyacá Chicó — 102 PTS | 113 PJ | 0.902 PROM19. Jaguares — 31 PTS | 34 PJ | 0.911 PROM18. Cúcuta — 37 PTS | 35 PJ | 1.057 PROM17. Inter Bogotá — 124 PTS | 113 PJ | 1.097 PROM16. Llaneros — 84 PTS | 75 PJ | 1.120 PROM15. Alianza — 126 PTS | 112 PJ | 1.125 PROM14. Pereira — 131 PTS | 112 PJ | 1.169 PROM13. Cali — 140 PTS | 113 PJ | 1.238 PROM12. Fortaleza — 140 PTS | 112 PJ | 1.250 PROM11. Águilas Doradas — 142 PTS | 113 PJ | 1.256 PROM10. Pasto — 143 PTS | 112 PJ | 1.276 PROM9. Once Caldas — 174 PTS | 113 PJ | 1.539 PROM8. Medellín — 179 PTS | 112 PJ | 1.598 PROM7. Bucaramanga — 180 PTS | 112 PJ | 1.607 PROM6. Millonarios — 182 PTS | 113 PJ | 1.610 PROM5. Junior — 183 PTS | 113 PJ | 1.619 PROM4. Santa Fe — 192 PTS | 112 PJ | 1.714 PROM3. América — 194 PTS | 112 PJ | 1.732 PROM2. Tolima — 197 PTS | 113 PJ | 1.743 PROM1. Atlético Nacional — 200 PTS | 112 PJ | 1.785 PROM
El cantante cartagenero Osman atraviesa una etapa clave en su carrera musical con el lanzamiento de Marea, su primer EP, un proyecto de seis canciones que reúne emociones, experiencias personales y la esencia caribeña que ha marcado su identidad artística. En entrevista con Blu Radio, el artista habló de su evolución, sus años de trabajo detrás de escena y el crecimiento de los sonidos del Caribe colombiano en la industria musical.“Osman es un cantante de Cartagena, soñador, músico, compositor del barrio Laia”, se describió el artista, quien comenzó su camino musical como compositor, productor y corista de artistas como Mr. Black. Su proceso también incluyó una etapa en Medellín, ciudad a la que llegó en busca de oportunidades y donde fortaleció sus conexiones en la industria.Su llegada a esa ciudad se dio de manera espontánea, luego de participar en un campamento musical relacionado con Kapo. Allí conoció a personas que lo motivaron a quedarse y continuar construyendo su proyecto. Antes de lanzarse como solista, también trabajó con artistas de distintos géneros y formó parte de orquestas de salsa, experiencias que considera fundamentales para su formación.Marea: seis canciones que recorren diferentes emocionesEl nuevo EP representa una etapa de exploración musical en la que Osman busca conectar con el público a través de historias cercanas y sonidos frescos. El nombre del proyecto responde al movimiento constante del mar y a los cambios emocionales que atraviesan las personas.“Marea, tú sabes que siempre a veces está alta, a veces bajita (...) pero siempre está en constante movimiento”, explicó el cantante sobre el concepto que reúne las seis canciones.La producción aborda el amor, el coqueteo, las vacaciones y el despecho desde una perspectiva ligera y positiva. Según Osman, muchas de las canciones parten de experiencias reales y buscan transmitir emociones sin perder la frescura. El tema Boquilla es el focus track del EP y una de las apuestas principales de esta nueva etapa.El orgullo cartagenero detrás de su músicaPara el artista, su identidad está inevitablemente ligada a Cartagena. Aunque explore diferentes géneros, asegura que las influencias de su tierra permanecen presentes en cada composición.“Cartagena fue mi escuela. Y es la escuela de muchos”, afirmó, al destacar la importancia de sus raíces en la construcción de su sonido.Osman también resaltó el momento que vive la música del Caribe colombiano, con artistas como Hamilton, Zaider, Aria Vega y Luister La Voz ganando reconocimiento y conectando con públicos de distintas regiones. En su opinión, la diversidad musical de la región ha encontrado una oportunidad para llegar a nuevas audiencias.
La música que acompaña las reuniones familiares de diciembre se convierte en protagonista de Tributo Parrandero Vol. 1, el nuevo proyecto de Fer Ariza, artista de Medellín que busca conectar a las nuevas generaciones con los clásicos de la música tropical colombiana a través de su propuesta de merengue urbano.En entrevista con Blu Radio, el cantante explicó que este trabajo nace de sus recuerdos de infancia y de la intención de preservar un legado musical que considera fundamental para la identidad cultural del país. “Es la música con la que crecí de niño escuchando cada diciembre”, afirmó, al recordar a referentes como Rodolfo Aicardi, Pastor López y Los Corraleros de Majagual.El proyecto incluye versiones de canciones como Adonay, La Colegiala, Daniela, Los Sabanales y La Burrita, temas que evocan las vacaciones escolares, las reuniones familiares y las tradicionales celebraciones colombianas.“Quisimos modernizar un poco estas versiones, con mucho respeto, para que la gente pueda ponerlas hoy en día y sentir que la canción se modernizó”, señaló Ariza.Un homenaje a sus raíces familiaresPara el artista, el tributo también representa una conexión con su historia familiar. Su madre, oriunda de Buenaventura, le transmitió desde pequeño el gusto por los sonidos tropicales y la música del Pacífico colombiano.El cantante reconoce que durante buena parte de su carrera exploró tendencias musicales para encontrar su identidad artística. Sin embargo, hace aproximadamente tres años encontró en la fusión de lo urbano y lo tropical el camino que quería desarrollar.“Mi madre me inculcaba hacer cosas más tropicales, más del Pacífico. Hoy valoro muchísimo eso”, explicó.Modernizar sin perder la esenciaUno de los principales retos de Tributo Parrandero Vol. 1 fue actualizar canciones con décadas de historia sin alterar sus composiciones originales. Para lograrlo, Ariza trabajó durante cuatro o cinco meses junto a su equipo de producción, buscando un sonido contemporáneo que conservara la esencia de los clásicos.“Hay unos criterios que tuvimos muy presentes: no agregarle letra, dejar las composiciones como eran y respetar los arreglos, pero que sonara moderno”, indicó.El lanzamiento anticipado del proyecto también responde a su manera de vivir la Navidad. Para Ariza, las festividades comienzan mucho antes de diciembre: “Para mí diciembre tiene 90 días”, expresó, en referencia a una temporada que asocia con la unión familiar, la comida tradicional y la celebración.Medellín, identidad y nuevos proyectosEl álbum incluye Antioqueña hasta que muera, una canción dedicada a su tierra y a quienes representan la cultura paisa dentro y fuera de Colombia. Con ella, el artista busca destacar una región que ha ganado reconocimiento internacional gracias a la música, el deporte y el arte.Aunque reconoce que conquistar al público de Medellín sigue siendo uno de sus grandes desafíos, Ariza mantiene su apuesta por el merengue urbano como una alternativa dentro de la escena musical colombiana.Además, adelantó que prepara un álbum de estudio para el próximo año y un EP como regalo para sus seguidores durante diciembre.Con Tributo Parrandero Vol. 1, Fer Ariza busca que los clásicos vuelvan a sonar en las fiestas familiares y que las nuevas generaciones descubran canciones que siguen uniendo al país. Su propósito, asegura, es rendir homenaje a la música colombiana “con mucha alma y mucho corazón”.
Estos fueron los temas tratados y analizados en Recap Blu:El exembajador Guillermo Rivera analizó la situación judicial de Flávio Bolsonaro y las implicaciones tras su fuga de la justicia brasileña.Flávio Bolsonaro huyó de Brasil y Estados Unidos lo recibió. Esto, ante la investigación por presunto lavado de dinero.La JEP le revocó libertad condicionada de alias ‘Yako’, investigado por magnicidio de Miguel Uribe Turbay.La Fiscalía firmó 10 preacuerdos con el grupo “PPP”, señalado de vandalismo y hechos violentos en Bogotá.Video muestra a supuesto habitante de calle abandonando los explosivos antes de atentado en Cúcuta. El principal sospechoso de este ataque es el ELN con alias 'David'.La Cancillería firmó un contrato con Thomas Greg & Sons para expedir pasaportes durante la urgencia manifiesta.
La plenaria de la Cámara de Representantes negó tres proposiciones de los artículos 11, 14 y 19 de la Ley 2381, conocida como reforma pensional, cuya aprobación ordenó subsanar la Corte Constitucional, por el vicio de trámite en la aprobación del texto en 2024 y luego se reincidió en errores cuando se pretendió corregirlos.Se trató de una aprobación por unanimidad con 94 votos, es decir, todos los congresistas presentes, a excepción del artículo 11 que fue 93 por el no y 1 por el sí.El representante a la Cámara Octavio Cardona explicó las razones por las cuales se negaron las proposiciones, es decir, no tendrían cambios."Una que los cálculos actuariales y los bonos pensionales fueran manejados desde el Departamento Nacional de Planeación, lo cual va en contravía del manejo que le viene dando el Ministerio de Hacienda; la segunda que se dejara en libertad a los fondos para que las inversiones se realizaran de manera autónoma y eso va en contra de la responsabilidad del Estado de controlar la plata que es individual, los fondos no pueden hacer lo que quieran con esa plata; y la tercera era una proposición que tenía como propósito que los fondos pudieran garantizar que la plata era de cada persona y eso ya esta reglamentado”, detalló Cardona.Este miércoles, 28 de octubre, a la 10:00 de la mañana se reanuda el debate, donde se deben subsanar los errores de trámite de las siete proposiciones restantes.La senadora Jennifer Pedraza explicó que este miércoles se discutirán, entre otras, las dos que presentó ella cuando era representante a la Cámara, las cuales, según la Corte, no se debatieron adecuadamente.“Se pretende eliminar el mico (un parágrafo) donde se le paga doble comisión a los fondos privados, incluyendo el 0,7 % que van a recibir, ya no de la cotización mensual de los afiliados, sino del stop acumulado”, dijo Pedraza, quien precisó que se pretende que los fondos ganen en igualdad de condiciones a lo que percibe Colpensiones.La otra proposición es para evitar que los fondos privados puedan hacerse auto préstamos.El plazo otorgado por la Corte para subsanar los vicios de trámite vence el próximo viernes 30 de octubre. Aunque los congresistas pidieron a la Corte extender el plazo 30 días más aún no hay respuesta a la solicitud.