En audiencia preparatoria del juicio por el asesinato de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de la Universidad de los Andes que murió tras una golpiza ocurrida durante Halloween de 2025 en Bogotá, quedaron definidas varias de las pruebas que serán presentadas en el juicio oral.Dentro del material avalado por el juzgado aparecen videos de cámaras de seguridad, registros del establecimiento Before Club, lugar donde los implicados asistieron a una fiesta de Halloween previamente al homicidio, análisis forenses y testimonios con los que la Fiscalía buscará reconstruir lo ocurrido la noche del 31 de octubre de 2025.Uno de los puntos que más llamó la atención durante la diligencia fue la aprobación del testimonio de Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, conocida públicamente como la “mujer del disfraz azul”, quien actualmente es prófuga de la justicia y ha sido señalada dentro del proceso como presunta determinadora del homicidio.En el documento judicial se argumentó que el testimonio de Fernández Sulbarán “resulta pertinente, conducente y útil” debido a que estuvo presente durante los hechos ocurridos tanto dentro de Before Club como en momentos posteriores relacionados con la investigación.La decisión judicial también señala que la mujer “acompañaba a Juan Carlos Suárez Ortiz, Ricardo Rafael González Castro, Berta y Ámbar durante la reunión sostenida en dicho establecimiento nocturno”, y que su declaración podría aportar elementos para comprender “el origen y contexto de los acontecimientos posteriores”.Según el documento, el testimonio será relevante para establecer “qué ocurrió realmente al interior del establecimiento y posteriormente en el exterior del mismo”, especialmente frente a la presunta intervención atribuida a algunos de los involucrados y la forma en que se desarrolló la agresión investigada.El caso de la denominada “mujer del disfraz azul” ha generado controversia, debido a que durante la investigación, la Fiscalía solicitó una orden de captura en su contra bajo la hipótesis de que habría actuado como presunta instigadora de la golpiza. De acuerdo con la teoría del ente acusador, Fernández Sulbarán habría señalado a Jaime Esteban Moreno antes del ataque y motivado a los agresores a continuar golpeándolo. La mujer habría salido del país a finales de 2025.
Las víctimas del caso por homicidio de Jaime Esteban Moreno advirtieron que los dos jóvenes procesados por este caso podrían recuperar su libertad por vencimiento de términos, debido a los aplazamientos y retrasos que se han presentado en el proceso judicial. Así lo aseguró el abogado de la familia, Francisco Bernate, quien calificó la situación como “lamentable, preocupante y desafortunada”, al considerar que es “casi que un hecho” que los acusados queden en libertad mientras avanza el juicio.Según explicó el jurista, la legislación establece que entre la radicación del escrito de acusación y el inicio del juicio oral no pueden transcurrir más de 120 días. Indicó que, aunque varias solicitudes de aplazamiento hechas por la defensa no cuentan dentro del término, posteriormente el proceso fue remitido a un juzgado de descongestión justo cuando iba a iniciar la audiencia preparatoria, lo que impidió avanzar con la diligencia. Bernate señaló, además, que en ese despacho judicial se informó que tampoco era posible atender el caso por compromisos del juez, situación que llevó a fijar nuevas fechas para el 9 y 23 de junio.La Fiscalía llamó a juicio a Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro por su presunta participación en la golpiza que causó la muerte del estudiante de 20 años de la Universidad de los Andes. El ente acusador formuló cargos por homicidio agravado tras considerar que existen suficientes elementos probatorios sobre la presunta responsabilidad de ambos en los hechos ocurridos en la madrugada del 31 de octubre en la localidad de Barrios Unidos, en Bogotá.De acuerdo con la investigación, el caso se originó tras una discusión ocurrida en la discoteca Before Club y posteriormente los hoy procesados habrían abordado nuevamente a la víctima en una vía solitaria. En el escrito de acusación, la Fiscalía sostuvo que Suárez Ortiz y González Castro actuaron de común acuerdo y bajo la influencia de Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, quien, según el ente acusador, insistía en que debían “darle golpes y acabarlo” a Jaime Esteban Moreno.
El proceso judicial por la muerte de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, dio un nuevo paso este 18 de febrero, luego de que la Fiscalía acusara formalmente a Juan Carlos Suárez Ortiz y a Ricardo Rafael González Castro como presuntos coautores del delito de homicidio agravado.Durante la audiencia de acusación, la Fiscalía dejó claro que no se logró ningún tipo de preacuerdo con los procesados. “Se intentó, a través de la Unidad de Justicia Restaurativa de la Fiscalía General, realizar el acercamiento, pero finalmente no se pudo llegar a ningún preacuerdo”, enfatizó la fiscal del caso.Para la Fiscalía, las pruebas recopiladas permiten concluir que los acusados actuaron con dolo, al dirigir reiteradamente los golpes a una zona vital del cuerpo humano cuando la víctima se encontraba en completa indefensión. Por esta razón, Suárez y González fueron acusados por homicidio agravado, una conducta que contempla penas de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años de cárcel.Durante la diligencia judicial, ambos procesados manifestaron su disposición a aceptar cargos, pero únicamente por el delito de homicidio preterintencional, una figura penal menos grave que la imputada por la Fiscalía. Sin embargo, esa posibilidad no fue avalada por el ente acusador, por lo que el caso continuará en la etapa de juicio.La acusación se sustenta en múltiples elementos materiales probatorios, entre ellos testimonios de testigos presenciales, videos captados por celulares y cámaras de seguridad del sector, informes del CTI, dictámenes forenses y registros médicos de la atención de urgencias que recibió la víctima antes de fallecer.El proceso judicial continuará el próximo 17 de marzo, a las 9:00 de la mañana, cuando un juez penal deberá evaluar las pruebas y determinar la responsabilidad de los acusados en la muerte del joven universitario.Cabe recordar que Jaime Esteban Moreno murió después de que, en la madrugada del 31 de octubre de 2025, fuera golpeado en múltiples ocasiones por Juan Carlos Suárez y Ricardo González, quien presuntamente le dio una patada por la espalda cuando Moreno intentaba incorporarse, dejándolo en total estado de indefensión.Como consecuencia directa de la golpiza, Moreno sufrió múltiples fracturas en el cráneo. El dictamen de Medicina Legal determinó que se trató de una muerte violenta tipo homicidio.
La audiencia de acusación contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, procesados por la golpiza que causó la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de 20 años de la Universidad de los Andes, fue aplazada luego de que la defensa de los imputados informara que se encuentran finalizando un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación.Durante la diligencia, la defensa de Suárez Ortiz solicitó la suspensión de la audiencia, al señalar que su representado está dispuesto a aceptar responsabilidad penal como parte de una negociación con el ente acusador, con el fin de acceder a una rebaja en la pena.Al resolver la solicitud, la juez del caso dejó claro que la suspensión no obedece a una falla institucional, sino exclusivamente a la petición de la defensa. En audiencia precisó que, dadas las explicaciones entregadas, “se entiende este estado judicial, la socialización que debe realizarse”, y recalcó que los términos del proceso quedan en cabeza de los procesados y sus abogados. Según explicó, la suspensión “no es con ocasión a que el Estado no pueda llevar a cabo las diligencias, sino con ocasión a la solicitud presentada por parte de la defensa”, advirtiendo además que “los términos, señores procesados, estarán a cargo de ustedes y de los defensores”.La juez también enfatizó que, aunque los preacuerdos son una negociación directa entre la Fiscalía y las defensas, resulta indispensable garantizar el derecho de las víctimas a ser escuchadas, pues “es importante escuchar a las víctimas y sus representantes” antes de otorgar un eventual aval judicial.La diligencia fue reprogramada para el 18 de febrero, fecha en la que el despacho deberá avalar o negar el preacuerdo, del cual aún no se ha conocido el monto específico de la rebaja de pena.Desde el año pasado, uno de los abogados defensores de Suárez Ortiz, Moisés Carreño, había anticipado la posibilidad de acudir a esta figura procesal. En su momento, explicó que un preacuerdo permitiría un escenario distinto al del juicio ordinario, en el que “las partes buscan un punto medio que satisfaga a todos sin convertir el proceso penal en un instrumento de venganza”, con miras a garantizar verdad, justicia, reparación a las víctimas y compromiso de no repetición.En el escrito de acusación ya radicado, el ente acusador señaló que los acontecimientos ocurrieron en la madrugada del 31 de octubre, en inmediaciones de la calle 64 con carrera 15, luego de una discusión que, al parecer, se inició al interior de la discoteca Before Club. De acuerdo con el documento, tras ese altercado los procesados decidieron “tomar justicia por mano propia” y abordaron nuevamente a la víctima cuando se encontraba sola, en una vía pública y en horas de la madrugada.El escrito sostiene que Suárez Ortiz y González Castro actuaron de común acuerdo y bajo la influencia de Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, a quien la Fiscalía atribuye un rol determinador, al señalar que “Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez, de común acuerdo, abordaron nuevamente a Jaime Esteban Moreno Jaramillo, determinados por Kleydimar Paola Fernández Sulbarán, quien de manera insistente les indicaba que debía darle golpes y acabarlo”.Según la acusación, durante el primer ataque Juan Carlos Suárez Ortiz golpeó a la víctima y la hizo caer al suelo. Aunque Jaime Moreno logró incorporarse, la agresión no cesó. En ese momento, Ricardo Rafael González Castro le propinó “una patada por la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo en estado de indefensión, sin poderse levantar nuevamente”, tras lo cual ambos continuaron golpeándolo.
La Fiscalía General de la Nación presentó escrito de acusación por homicidio agravado contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro. Ambos son señalados como presuntos responsables de la muerte de Jaime Esteban Moreno, el joven que fue brutalmente agredido en la madrugada del 31 de octubre de 2025, luego de salir de una fiesta en la discoteca Before Club, en la localidad de Chapinero.De acuerdo con la investigación adelantada por la Unidad de Vida e Integridad Personal de la Fiscalía, como se expuso en las audiencias previas de ambos acusados, los hechos ocurrieron hacia las 3:25 de la mañana, en vía pública, cuando la víctima se desplazaba en compañía de otra persona tras haber salido del establecimiento Before Club, ubicado en la calle 64. Según el ente acusador, en ese momento los hoy procesados se acercaron a Moreno Jaramillo y se produjo una primera agresión.El escrito detalla que Juan Carlos Suárez le propinó un golpe en la nuca a la víctima, lo que provocó su caída al suelo. La agresión fue interrumpida inicialmente por la intervención de un amigo de Moreno Jaramillo. Sin embargo, minutos después, la situación escaló de manera fatal.En el documento, la Fiscalía también se remitió a los instantes siguientes en los que los dos acusados abordaron nuevamente a la víctima en inmediaciones de la calle 64 con carrera 15. Según la acusación, ambos actuaron de común acuerdo y con plena conciencia de sus actos.Cuando Jaime Esteban habría intentado levantarse del piso, sería Ricardo González quien le propinó una patada por la espalda, dejándolo en total estado de indefensión.El texto judicial detalla que, aprovechando esa condición, los dos hombres continuaron golpeándolo, dirigiendo principalmente patadas a la cabeza y el tórax, incluso cuando el joven de 20 años presentaba sangrado abundante en su rostro.Como consecuencia directa de la golpiza, Moreno Jaramillo sufrió múltiples fracturas en el cráneo, lesiones que desencadenaron su muerte ese mismo día, según el dictamen de Medicina Legal, que estableció como causa del fallecimiento un trauma craneoencefálico contundente cerrado, con manera de muerte violenta tipo homicidio.La Fiscalía concluyó que los acusados actuaron con dolo, es decir, con la intención consciente de causar la muerte, al dirigir reiteradamente los golpes a una zona vital del cuerpo humano como la cabeza y hacerlo cuando la víctima se encontraba en total indefensión.Por estos hechos, Suárez y González son señalados como coautores del delito de homicidio, agravado por la circunstancia de haber colocado a la víctima en situación de indefensiónLa acusación de la Fiscalía alega circunstancias de mayor punibilidad, como aprovechar las condiciones de tiempo, modo y lugar para dificultar la defensa de la víctima y obrar en coparticipación criminal. Delito por el que los dos hombres se enfrentarían a penas entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años de cárcel.Cabe recordar que durante las audiencias de imputación tanto Juan Carlos Suárez como Ricardo González no aceptaron los cargos. Ahora el caso avanza a la etapa de juicio, donde será un juez penal quien determine la responsabilidad de ambos en la muerte de Jaime Esteban Moreno.La Fiscalía sustentó su acusación en múltiples elementos materiales probatorios, entre ellos testimonios de testigos presenciales, videos captados por celulares y cámaras de seguridad de establecimientos cercanos, informes del CTI, dictámenes forenses y registros médicos de la atención de urgencias que recibió Jaime Esteban Moreno antes de fallecer.Con la presentación formal del escrito de acusación, el caso avanza ahora hacia la etapa de juicio, donde será un juez penal quien determine la responsabilidad de los procesados en este homicidio ocurrido. Esta audiencia tendrá lugar la próxima semana en el Juzgado 45 del circuito de Bogotá.
Uno de los casos que más conmocionó a los colombianos se registró el pasado 31 de octubre de 2025 en la localidad de Barrios Unidos, cuando Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, fue asesinado.La madre de Juan Carlos Suárez, Nancy Ortiz, habló por primera vez en el programa Conducta Delictiva sobre lo ocurrido aquella noche. Según relató, decidió hablar pese a que había hecho un pacto con su hijo de no hacerlo, afirmando que le pide perdón a Dios por romper esa promesa.La mujer rompió en llanto al expresar que “yo oro y lloro por Juan Esteban en el cementerio y por mi hijo Juan Carlos en la cárcel”. Además, pidió disculpas a la familia de Jaime, a la universidad y a todos sus allegados.Ortiz señaló que Juan Carlos proviene de una familia humilde, conformada por ella, su madre y el joven. Afirmó que, cuando era más joven, su hijo tenía amigos, era sociable y tranquilo. Dijo que cuando se molestaba no solía ser violento ni agresivo; sin embargo, reconoció que le gustaba salir y algunas veces consumir alcohol.Sobre el día en que murió Jaime, relató que escuchó cuando su hijo salió de la casa. Posteriormente, en la mañana del día siguiente, “me llama un señor agente de la Policía y me dice: ‘¿Juan Carlos Suárez Ortiz es su hijo?’. Yo le dije que sí, y me respondió: ‘Su hijo está aquí en la URI de Engativá’”.Tras recibir esa información, la mujer aseguró que se dirigió al lugar donde se encontraba el joven para llevarle útiles de aseo y que, “a partir de ese momento, yo nunca más volví a ver a Juan Carlos”.En una llamada que él le hizo, le dijo que estaba en un problema, a lo que ella respondió: “Acabaste con tu abuela y conmigo acabaste. Le dije que lo amaba mucho y que seguiría guerreando por él, porque es mi hijo. No somos una sino dos madres en este momento, y tres madres con mi madre, enfrentando cosas muy duras”.Nancy Ortiz afirmó que en ese momento no sabía que Jaime había fallecido. Relató que le preguntó a su hijo por qué había hecho eso, y que él le respondió: “Usted no sabe nada”.Agregó que no lo notó con una actitud desafiante, sino “muy calmado y muy reflexivo”. Según contó, él le dijo: “Estoy orando, madre”.La mujer dijo que solo después de ver a su hijo se enteró de que Jaime había perdido la vida. “Le dije: ‘Juan Carlos, ¿y esto por qué?’. Él me respondió: ‘Madre, yo soy inocente, yo no lo maté’. Le dije que cuando hablara con su abuela le dijera las cosas como eran, porque lo que más me interesa es que me diga la verdad”, afirmó.Ortiz también relató que lloró al ver los videos del caso y concluyó diciendo: “Le pido perdón a Dios y disculpas a ellos, a su señora madre, en especial a su hermano, a su padre y a su familia, porque esto no debió haber sucedido. Esto fue una tragedia para todos”.Finalmente, afirmó que su hijo no es un asesino y que le entregó todo a Dios. “Un error lo puede cometer cualquiera. Muchas veces uno escucha a los demás y no hace lo que tiene que hacer en el momento, y muchas veces otras personas influyen para llegar a ese punto”, concluyó.
La investigación por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, continúa concentrando la atención pública. El joven murió el pasado 31 de octubre en Bogotá tras recibir varios golpes mortales, y en las últimas horas se conocieron nuevos detalles que resultan clave para dar con el paradero de una de las personas señaladas como pieza central en el crimen.Se trata de la mujer conocida como “la del vestido azul”, identificada luego de la difusión de videos y testimonios que la ubican en el lugar de los hechos y la señalan como posible incitadora del ataque contra Moreno. Su presunta salida del país llevó a que la búsqueda del caso escalara a un escenario de cooperación internacional, razón por la cual Interpol emitió una circular roja para ubicarla y facilitar su captura.Fiscalía confirma paradero de la mujer del vestido azulLa Fiscalía General de la Nación confirmó que Kleidymar Paola Fernández, señalada como presunta determinadora del homicidio de Jaime Esteban Moreno, estaría actualmente en Venezuela, su país de origen. Con base en esta información, el ente acusador solicitó formalmente a Interpol la emisión de la circular roja, la cual ya se encuentra activa.Este mecanismo permite a los países miembros de Interpol localizar y capturar de manera provisional a una persona requerida por la justicia, mientras se adelantan los trámites legales correspondientes. Según explicó la fiscal Deicy Jaramillo, la medida busca agilizar la ubicación de Fernández y facilitar una eventual judicialización en Colombia.Desde la Fiscalía se insiste en que la cooperación internacional será determinante para que el proceso avance y no quede en la impunidad, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos y el impacto que el caso ha tenido en la opinión pública.Qué se sabe del crimen ocurrido en ChapineroEl homicidio de Jaime Esteban Moreno ocurrió la noche del 31 de octubre en la localidad de Chapinero, luego de que el joven saliera de la discoteca Before Club junto a un amigo. De acuerdo con la investigación, Moreno intentó evitar una confrontación, pero fue seguido por varios sujetos y posteriormente atacado.Las pruebas recopiladas por la Fiscalía, entre ellas grabaciones de cámaras de seguridad y declaraciones de testigos, señalan que Juan Carlos Suárez habría sido el autor material del ataque, con apoyo de Ricardo González. En este contexto, Kleidymar Paola Fernández es señalada de haber incitado la agresión, alentando a los atacantes y acusando a la víctima de comportamientos inapropiados dentro del establecimiento.Para el ente acusador, ese rol la ubica como presunta determinadora del homicidio, una figura penal que implica responsabilidad directa por impulsar la comisión del delito.En caso de ser hallada culpable como determinadora de homicidio agravado, Fernández podría enfrentar una condena de entre 30 y 40 años de prisión. Mientras tanto, el proceso judicial avanza en Colombia contra los otros dos implicados.La Fiscalía no descarta la posibilidad de preacuerdos, especialmente con Juan Carlos Suárez, primer capturado por el caso, quien ha sostenido acercamientos con el ente investigador. Frente a este escenario, la familia de Jaime Esteban Moreno ha señalado que estas salidas jurídicas serían aceptables siempre y cuando se garantice verdad, responsabilidad penal y justicia.
A pocos días de cumplirse dos meses del homicidio de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, la Fiscalía General de la Nación llamó a juicio y radicó escrito de acusación contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro, señalados de haber participado en la golpiza que le causó la muerte a Jaime Moreno, estudiante universitario de la Universidad de los Andes.El ente acusador formuló acusación por el delito de homicidio agravado, tras considerar que existen suficientes elementos materiales probatorios para demostrar la presunta responsabilidad de los procesados en el crimen del joven de 20 años. Los hechos ocurrieron en la madrugada del 31 de octubre en la localidad de Barrios Unidos.De acuerdo con la Fiscalía, Juan Carlos Suárez Ortiz fue capturado momentos después de los hechos y habría participado de manera directa en la agresión que terminó con la vida del universitario. Durante la imputación, el hombre de 27 años no aceptó cargos. El delito que se le atribuye contempla una pena que oscila entre 480 y 600 meses de prisión, es decir, entre 40 y 50 años de cárcel.Durante la audiencia, la fiscal del caso expuso varios videos incorporados al expediente en los que se observa a Suárez Ortiz con el rostro pintado de rojo y negro, sin camisa y vistiendo un pantalón oscuro, acompañado por otro hombre identificado como Ricardo Rafael González Castro. En las grabaciones, según la Fiscalía, se evidencia cómo ambos golpean a la víctima por la espalda y continúan la agresión incluso después de que cae al suelo.“Fue quien propinó un puño en la espalda. Lo golpeó de tal manera que la víctima cayó al piso. Luego, mientras otro sujeto lo acompañaba, continuaron la agresión y huyeron del lugar”, señaló la fiscal durante su intervención. En su relato, también indicó que durante el ataque una mujer identificada como Paola Fernández, quien vestía un disfraz azul, los incitaba a continuar golpeando al joven.Para la Fiscalía, la conducta desplegada por Suárez Ortiz y González Castro evidencia una clara intención de causar la muerte de Jaime Moreno. Según explicó la delegada, si el propósito hubiera sido únicamente causarle lesiones, la agresión habría cesado tras el primer ataque. Sin embargo, los procesados se retiraron y regresaron para continuar golpeándolo, pese a haber tenido tiempo suficiente para detener la agresión y reflexionar sobre lo ocurrido.El ente acusador también expuso que los agresores abandonaron el lugar solo después de observar que la víctima se ahogaba en su propia sangre, presentando sangrado por la boca, la nariz y los ojos. Para la Fiscalía, este comportamiento demuestra un absoluto desprecio por la vida y refuerza la gravedad del delito imputado.Con la radicación del escrito de acusación, el caso entra formalmente en etapa de juicio, mientras avanzan las actuaciones judiciales para establecer las responsabilidades penales por la muerte del estudiante universitario.
La Dijín y la Fiscalía confirmaron que ya fue emitida la circular roja solicitada por el ente acusador en contra de Kleidymar Paola Fernández Sulbarán, mujer de nacionalidad venezolana señalada de tener participación en el homicidio de Jaime Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, tras salir de una fiesta de Halloween. Fernández fue identificada por las autoridades y por los investigadores del caso como la mujer que vestía un disfraz azul la noche de los hechos.Según la Fiscalía, la mujer estaría en Venezuela, luego de salir de Colombia en las últimas semanas tras un interrogatorio en el marco de la investigación, que según las autoridades no descarta preacuerdos y otras capturas.Desde el inicio del proceso, la familia de Jaime Moreno había insistido en que Fernández debía quedar a disposición de las autoridades y ser vinculada de manera formal a la investigación. Según han señalado sus representantes legales, en las grabaciones analizadas por los investigadores se observa la presencia de la mujer y sus actuaciones durante los momentos previos a la agresión que terminó con la vida del joven de 20 años.La ciudadana extranjera fue inicialmente detenida tras los hechos, pero posteriormente quedó en libertad. Sin embargo, los abogados de la familia Moreno aseguran que, durante esa diligencia, Fernández incurrió en contradicciones y habría entregado datos de ubicación que no corresponden con la realidad. Las autoridades también indicaron desde la inicial captura que la mujer se encontraba en situación migratoria irregular.Estas observaciones coinciden con lo expuesto por la fiscal que adelantó la judicialización de Ricardo González, segundo capturado por este caso. La funcionaria explicó que, aunque las dos mujeres inicialmente retenidas fueron dejadas en libertad, su conducta sigue siendo objeto de análisis dentro del proceso penal. En ese contexto, señaló que ambas habrían tenido un rol como instigadoras o determinadoras del ataque.“Estas personas no participaron en los golpes físicos, pero no quiere decir que no tuvieran alguna intervención en el hecho. En este caso estuvieron presentes cuatro personas”, sostuvo la fiscal durante la audiencia, al explicar que la investigación no se limita únicamente a quienes ejecutaron directamente la agresión, sino también a quienes pudieron haber influido o contribuido a que esta se produjera.
El proceso judicial por el homicidio de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, estudiante de 20 años de la Universidad de los Andes, ocurrido durante la noche de Halloween en el sector de Chapinero, en Bogotá, tomó un nuevo rumbo hace unas semanas.Las autoridades centran ahora su atención en Kleidymar Paola Fernández Sulbarán, ciudadana extranjera identificada como la mujer que vestía un disfraz azul la noche de los hechos y quien, según la Fiscalía y la representación de las víctimas, habría tenido un papel determinante en el ataque que terminó con la vida del joven universitario.De acuerdo con el análisis de cámaras de seguridad incorporadas a la investigación, Fernández Sulbarán estuvo presente en los momentos previos a la agresión y presuntamente señaló a la víctima ante los atacantes, acción que, para los investigadores, habría desencadenado la golpiza. Aunque no habría participado de manera directa en el ataque, la Fiscalía sostiene que su conducta podría configurar una instigación o determinación del homicidio.Cabe recordar que inicialmente la mujer fue dejada en libertad. No obstante, el pasado 3 de diciembre, un juez emitió una orden de captura en su contra, luego de que los abogados de la familia Moreno presentaran nuevas pruebas que reforzarían su presunta responsabilidad en los hechos.Según reveló el diario El Tiempo, Fernández Sulbarán habría huido en las últimas horas, dejando una carta dirigida a su madre en medio de presuntas amenazas y ataques contra su familia. “Mami, voy a estar bien. La amo”, se leía en el mensaje.El medio también habló con la familia de la joven, que hizo fuertes revelaciones sobre el contexto de su desaparición. Su madre, Tamara Sulbarán, aseguró haber recibido mensajes intimidatorios enviados por un sujeto identificado como “Juanchito AUC”, en los que se advertían represalias contra la familia y se exigía la entrega de su hija. Estas amenazas, según indicó, ya habrían sido puestas en conocimiento de la Fiscalía.“Malditos venecos, ya los tenemos ubicados, ya están pagando por ustedes, malditos”, decía uno de los mensajes recibidos.De acuerdo con su testimonio, incluso fueron alertados sobre un presunto plan para asesinar a la joven en el centro de Bogotá, lo que incrementó el temor por su seguridad.“Nos dijeron que fue pagada para que la maten en la localidad de Santa Fe, a una organización que llaman Oficina Central del Norte. No sé ni siquiera qué significa eso. A mi hija la persiguieron un domingo dos hombres en una moto; tuvo que escapar entre la multitud del Parque de la Mariposa. La iban a malograr”, relató la mujer.Mientras las autoridades continúan con la búsqueda de Fernández Sulbarán, la Fiscalía avanza en la recolección de pruebas para establecer con claridad su grado de responsabilidad en uno de los casos que más conmoción ha generado en Bogotá en los últimos meses.“Yo llegué un día normal de mi trabajo y encontré el mensaje que decía: ‘Mami, voy a estar bien. La amo’. Desde ese momento no sé nada de ella”, concluyó su madre.
La Defensoría del Pueblo hizo un llamado urgente a las autoridades para fortalecer las acciones de prevención, búsqueda, protección e investigación frente a varios casos de violencia extrema contra las mujeres registrados en los últimos días en diferentes regiones del país.La entidad se refirió a los asesinatos de María Camila Potosí, en Cali, Valle del Cauca; María Alejandra Castaño, en Líbano, Tolima; Herianny Montilla, una adolescente de 16 años, en Barranquilla, Atlántico, y Yasleidis Martínez, en Valledupar, Cesar.Uno de los casos que genera mayor preocupación es el de María Camila Potosí, de 21 años, quien tenía ocho meses de embarazo cuando fue reportada como desaparecida y posteriormente asesinada. La Defensoría pidió a la Fiscalía y a las demás autoridades competentes avanzar de manera inmediata en la búsqueda de la bebé que esperaba la joven, cuyo paradero aún no ha sido establecido. El organismo señaló que, además de esclarecer el crimen, las autoridades deben revisar la oportunidad y la articulación de las acciones desplegadas desde el momento en que se reportó la desaparición de María Camila. También pidió que se mantengan abiertas todas las hipótesis de investigación y que se garanticen los derechos de la familia.Frente al asesinato de Herianny Montilla, la Defensoría reclamó una investigación que permita establecer los móviles y las circunstancias del crimen, teniendo en cuenta que se trataba de una adolescente de 16 años. La entidad recomendó reconstruir no solo el momento de la muerte, sino también los contextos, relaciones, antecedentes de violencia y posibles factores de riesgo que pudieron anteceder el homicidio.La Defensoría recordó que el feminicidio, en muchos casos, está precedido por comportamientos como el control, las amenazas, las agresiones y el aislamiento. Por eso, insistió en la necesidad de identificar e interrumpir las primeras señales de riesgo antes de que se produzcan daños irreparables.En ese sentido, la entidad advirtió que una respuesta temprana y efectiva frente a la desaparición de mujeres, niñas y adolescentes puede ser una herramienta fundamental para prevenir feminicidios, violencia sexual, trata de personas y otros delitos asociados a la violencia de género.La Defensoría también pidió establecer si las características de algunos de estos casos podrían tener relación con otras actividades delictivas, actores, redes o dinámicas criminales. Por ello, llamó a evitar que estos hechos sean explicados únicamente como episodios de “intolerancia”, conflictos de pareja o situaciones aisladas cuando existan elementos que permitan identificar patrones de violencia o posibles fenómenos de macrocriminalidad.Entre sus solicitudes, el organismo pidió a la Fiscalía avanzar con prontitud, exhaustividad e imparcialidad en las investigaciones para establecer responsabilidades individuales y comprender los contextos y factores de riesgo que rodearon cada caso.Por su parte la secretaria distrital de la Mujer, Laura Tami, se sumó al llamado y aseguró que la ola de feminicidios que enluta al país exige una respuesta urgente y decidida.“Cada feminicidio es una tragedia que nunca debió ocurrir. Ninguna mujer debería ser asesinada por el hecho de ser mujer”, afirmó la funcionaria, quien respaldó el llamado de la defensora del Pueblo, Iris Marín, para reforzar las acciones de prevención, protección y acceso a la justicia.En Bogotá, además, las autoridades buscan a dos adolescentes de 16 años reportadas como desaparecidas. Se trata de Viviana Daniela Orozco, vista por última vez el 21 de julio, y Danna Sofía Rodríguez, quien desapareció el 22 de julio y fue vista por última vez en la localidad de Kennedy.La Policía Metropolitana de Bogotá pidió que cualquier información sobre el paradero de las jóvenes sea comunicada de inmediato a la línea 123 o al número 310 301 1308.
Los accidentes de tránsito continúan siendo una de las principales causas de muertes en el mundo, especialmente cuando se trata de vehículos de transporte público que movilizan a decenas de personas al mismo tiempo.Factores como el exceso de velocidad, fallas mecánicas o condiciones de la vía pueden convertir un trayecto cotidiano en una tragedia.Frente a lo anterior, en las últimas horas, un grave accidente tuvo lugar en Medio Oriente, el hecho dejó un alto número de víctimas.Choque entre buses deja más de 30 personas muertasEn Siria, al menos 35 personas murieron y otras 30 resultaron heridas tras la colisión de dos autobuses de pasajeros en una carretera cercana a Damasco, según reportaron medios locales.De acuerdo con la información preliminar, el impacto fue de gran magnitud, lo que provocó múltiples víctimas en el lugar y una rápida movilización de los organismos de emergencia.En videos también se observa ambos vehículos envueltos en llamas, uno al lado de la vía y el otro metros más adelante, también gravemente dañado. En medio se logran observar a varias personas heridas que están pidiendo ayuda, mientras otras corren a auxiliarlos.La gravedad del accidente obligó a desplegar varios helicópteros de emergencias, los cuales fueron utilizados para trasladar a los heridos a distintos centros médicos.Asimismo, equipos de rescate que llegaron al lugar trabajaron en la zona para atender a los afectados y asegurar el área, mientras se adelantan las investigaciones para determinar las causas exactas del choque.
El presidente de la Junta de Acción Comunal del kilómetro 28, en zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander, fue asesinado en las últimas horas en un nuevo hecho de violencia que golpea a la región del Catatumbo.La víctima fue identificada como Esteban de Jesús Cárdenas, según informó Olguín Mayorga, presidente de la Asociación Nacional de Víctimas y consejero de la Federación de Víctimas del Terrorismo en Colombia (FEVCOL). El hombre habría sido atacado con un arma por integrantes de grupos armados ilegales que mantienen una disputa por el control territorial en la zona.Cabe destacar que desde hace varios días se reportan intensos enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc.Como consecuencia de estos combates, decenas de familias campesinas han tenido que abandonar sus viviendas para proteger sus vidas, mientras las autoridades mantienen el monitoreo de la situación humanitaria en la región.Hasta el momento, las autoridades realizan las investigaciones correspondientes para esclarecer este nuevo asesinato de un líder comunal en Norte de Santander.
El conjunto dirigido por Fabián Bustos inicia un nuevo semestre con la misión de dejar atrás la frustración del torneo anterior y volver a ilusionar a su afición con la conquista de una nueva estrella. Enfrente tendrá a un Bucaramanga que buscará comenzar el campeonato sumando en una plaza siempre exigente.Millonarios vs. Atlético Bucaramanga: vea EN VIVO el partido de la Liga BetPlayLa pelota rodará desde las 6:10 p. m. en el estadio El Campín de Bogotá. Los aficionados podrán seguir todas las incidencias del compromiso EN VIVO, online y gratis a través de la transmisión de Blog Deportivo, que llevará el minuto a minuto, las mejores jugadas y el análisis del debut de embajadores y leopardos en el campeonato colombiano.Así terminó el último Millonarios vs. BucaramangaEl antecedente más reciente entre ambos equipos se disputó durante el semestre pasado y terminó con victoria de Atlético Bucaramanga por 2-1.Los leopardos se impusieron gracias a las anotaciones de Leonardo Flores, al minuto 60, y Luciano Pons, al 65. El descuento de Millonarios llegó mediante un autogol del propio Leonardo Flores, a los 41 minutos.Alineaciones de Millonarios y Atlético BucaramangaMillonariosJavier Burrai; Jhomier Guerrero, Sergio Mosquera, Jorge Arias, Sebastián Valencia; Rodrigo Ureña, Daniel Ruiz, Mateo García, Francisco Chaverra; Leonardo Castro y Rodrigo Contreras.Atlético BucaramangaFirmani; Romaña, García, Ortiz; Flores, Castro, Sambueza, Salazar, Londoño, Albornoz y Luciano Pons.
Al menos una persona murió y otras 15 resultaron heridas este sábado durante la fiesta del Día del Orgullo LGBTI en un atropello múltiple con un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga tras dejar el carro que usó contra los participantes del evento celebrado en el centro de Berlín."Sobre las 10:00 p. m. (hora local) un vehículo entró en el Tiergarten desde la Lennéstrasse hiriendo a varias personas. Contamos por ahora con quince heridos y una persona ha muerto", explicó un portavoz policial a los medios de comunicación en el lugar de los hechos.El portavoz policial explicó que los agentes buscan a "un posible sospechoso" o "posibles sospechosos" responsables del atropello. No obstante, en un video que circula en redes se observa a un hombre capturado, autoridades indicaron que se trataría del presunto responsable del hecho.Hay un amplio dispositivo policial desplegado en la zona empleada en esta jornada por miles de personas para celebrar el Día del Orgullo LGBTI, que fue suspendido antes de tiempo.El carro utilizado en el atropello fue encontrado por las autoridades, vacío, después de que quedara parado ante un árbol del Tiergarten, gran parque del centro de Berlín que este sábado era escenario del fin de la fiesta del Día del Orgullo LGBTI, una cita que reúne anualmente a cientos de miles de personas.Tras la suspensión del evento, los participantes de la fiesta fueron evacuados siguiendo las órdenes de la organización.La Policía de Berlín había desplegado para asegurar el evento más de 2.000 policías. Imágenes de la televisión NTV mostraron tras el atropello un amplio dispositivo policial, con una zona visiblemente acordonada y numerosas ambulancias, junto al Tiergarten.