El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) prendió las alarmas por la situación fiscal del país, pues aunque reconoce que el nuevo presupuesto para 2027 refleja mejor las necesidades reales del gasto, advierte que el déficit y la deuda siguen creciendo, y que Colombia necesita un ajuste estructural y permanente.El nuevo proyecto de presupuesto para 2027 asciende a $635 billones, equivalentes al 29,9 % del Producto Interno Bruto, es decir, $59,2 billones más que la propuesta inicial presentada en julio, es decir, la del gobierno anterior.El aumento reconoce gastos que no estaban completamente financiados, entre ellos salud, pensiones, nómina pública, subsidios de gas y energía, universidades y el fondo de combustibles. Pero el CARF advierte que el problema va mucho más allá del presupuesto.Para 2027, el Gobierno y el Comité proyectan un déficit de 4,5 % del PIB, muy por encima del 0,5 % que se había previsto inicialmente. Además, el déficit total se acercaría al 10 % del PIB, y la deuda neta llegaría a 67 % del PIB, cerca del límite establecido por la regla fiscal.Y hay riesgos adicionales, mayores gastos en salud y pensiones, el impacto del fenómeno de El Niño y los recursos que se necesitarán para atender la emergencia por el terremoto. Además, un mayor nivel de deuda puede traducirse en mayores primas de riesgo, tasas de interés y necesidades de financiamiento, generando un círculo que complique todavía más las cuentas fiscales.Por eso el Carf dice que el país necesita un ajuste fiscal estructural creíble y permanente, tanto por el lado del gasto como en los ingresos. El Gobierno había anunciado un ajuste equivalente a 2.2 % del PIB, pero el comité advierte que la corrección no puede depender de medidas temporales o aplazamientos.“Corresponde al Gobierno presentar oportunamente las alternativas de ajuste; su decisión requerirá de la aprobación del Congreso de la República y de la participación responsable de los demás actores institucionales y de la sociedad. La sostenibilidad de las finanzas públicas es un principio constitucional y un bien público de todos los colombianos, por lo que las medidas necesarias para preservarla no pueden postergarse”, puntualizó el comité.
El presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, aseguró en entrevista con Mañanas Blu 10:30 que el sector de la edificación en Colombia atraviesa un escenario complejo, agravado por los estragos del reciente terremoto.El dirigente gremial informó que las cifras del Producto Interno Bruto (PIB) reflejan que la construcción de edificaciones registró una caída superior al 3 % en el segundo trimestre, completando 12 trimestres consecutivos de contracción.Frente a la atención de la emergencia, Herrera enfatizó que los mecanismos tradicionales de subsidios no bastan para cubrir la magnitud de los daños que dejó el movimiento telúrico."La política ordinaria de Mi Casa Ya, por ejemplo, de vivienda de interés social, no es suficiente para atender la tragedia del sismo", afirmó el líder gremial.Herrera explicó que es "urgente que se unifique la metodología para la recolección de la información" que califica el deterioro de los inmuebles, lo que permitirá definir los costos definitivos y las modalidades de intervención para cerca de 130.000 viviendas afectadas.Rediseño de la política pública e inversiónEl presidente de Camacol sostuvo que el costo de la reposición y reparación de las estructuras impactadas por el sismo se estima en 24,5 billones de pesos, dentro de una reconstrucción total proyectada en 30 billones.Indicó que el Ministerio de Hacienda debe definir las fuentes de financiación, recalcando que el proceso "claramente va a requerir gasto público" sumado a los aportes del sector privado.Para la movilización de capitales, el vocero propuso revisar los presupuestos de inversión no ejecutados en distintas entidades, flexibilizar los recursos de regalías e impulsar el esquema de obras por impuestos. Manifestó que esta última herramienta debería aplicarse "más allá de los municipios PDET a los municipios afectados".Trámites y licencias de construcciónEn materia de ordenamiento territorial, Herrera señaló la necesidad de agilizar los trámites de licenciamiento sin descuidar la revisión de los cálculos estructurales. Asimismo, instó a promover proyectos de renovación urbana y habilitar suelo seguro, recordando los riesgos de la edificación informal."Entre el año 2005 y el año 2018, por lo menos 1.600.000 viviendas en Colombia se construyeron sin cumplir requisitos legales", aseveró Herrera para argumentar la importancia de mantener la cultura de la planeación y la construcción sismorresistente.Finalmente, frente a las tasas de interés para créditos de construcción, que se ubican cerca del 15 %, Herrera señaló que existe una restricción tanto de oferta como de demanda. Mencionó que se debe entablar un diálogo con el sistema financiero para explorar opciones de reducción de tasas que ayuden a dinamizar la recuperación económica y habitacional.
La economía colombiana mantiene un desempeño estable y manejable pese a la presión por los recientes eventos sísmicos y el elevado déficit fiscal del país.Así lo sostuvo Richard Francis, codirector de Soberanos para las Américas y director senior en Fitch Ratings, durante una entrevista concedida al programa 'Mañanas Blu 10:30'."En términos económicos me parece que al menos la economía está más o menos bien", afirmó Francis, al enfatizar que el panorama actual no es un desastre.La calificadora proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 2,7% para este año, aunque prevé retos por un déficit fiscal cercano al 7 % del PIB.Para el próximo año, la firma estima una desaceleración de la economía con un crecimiento del 2 %, atribuible principalmente al impacto de las altas tasas de interés de la política monetaria.Fitch Ratings insistió en que el país necesita concretar una estrategia fiscal de largo alcance para detener el incremento del endeudamiento público respecto al PIB."Un ajuste del 3 % del PIB no se puede llegar en solamente un año. Sabemos que va a ser algo de dos o tres o tal vez cuatro años. Entonces, por eso un plan sería importante por nosotros", explicó el analista.El especialista indicó que "la economía no está en una recesión" y agregó que el proceso de estabilización se puede lograr si las políticas públicas se aplican de forma gradual."Yo pienso que no, la economía no es un desastre, es manejable, se puede ajustar de una manera poco a poco y se puede llegar a una estabilización de deuda en términos de PIB", afirmó Francis.Respecto al valor del dólar en el mercado local, el representante de Fitch Ratings señaló que la fortaleza de la moneda responde principalmente al amplio diferencial entre las tasas de interés internas y externas.Francis puntualizó que la cotización actual está influenciada por "la política monetaria" y por las expectativas generadas en torno a las decisiones que adopte el nuevo Gobierno nacional.En materia de financiamiento, la agencia calificadora descartó problemas de liquidez o acceso a recursos para la nación, tanto en los mercados internacionales como en el plano local.El acceso a capitales "no es un riesgo" en el corto plazo porque Colombia conserva fuentes disponibles, una sólida relación con organismos multilaterales y un mercado local con suficiente profundidad, concluyó el directivo.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó los resultados preliminares del Producto Interno Bruto (PIB) por departamentos correspondientes al año 2025. Es un mapa que separa a los territorios que impulsan el motor productivo nacional de aquellos que luchan por mantener sus indicadores a flote.A nivel nacional, la economía registró un crecimiento general del 2,6% durante 2025. Este comportamiento positivo estuvo motivado principalmente por el fuerte dinamismo del sector de comercio al por mayor y al por menor, transporte, alojamiento y servicios de comida, que creció un 4,7%. Asimismo, la administración pública, educación y salud aportó un incremento del 4,0%, consolidándose estos sectores de servicios como los grandes motores que impulsaron el resultado del país.Los datos del Dane confirman la alta concentración de la producción en el territorio nacional. Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca agruparon cerca de la mitad del PIB de Colombia. Al sumar a Santander, Cundinamarca y Atlántico, estas seis economías concentraron el 67,3% del total nacional, demostrando que la generación de valor en el país depende estructuralmente de estos centros urbanos e industriales.En el balance positivo por regiones para 2025, Bogotá se consolidó como el principal referente al crecer un 3,5%. El dinamismo de la capital estuvo motivado por el comercio y los servicios de comida (5,5%), la administración pública (3,9%) y las actividades artísticas y de entretenimiento, que se dispararon un 7,9%. Junto a la capital, los departamentos de Risaralda (3,2%), Antioquia (3,0%) y Tolima (3,0%) superaron el promedio nacional, impulsando la actividad productiva.A la par los datos muestran señales negativas en sectores estratégicos. La actividad de la construcción retrocedió un -2,7% y la explotación de minas y canteras sufrió una grave caída del -6,6% a nivel nacional. El desplome de la minería y las canteras afectó drásticamente el desempeño global, restando un impulso significativo al crecimiento que venían mostrando los sectores de servicios.Este retroceso impactó directamente a cinco departamentos que cerraron con variaciones negativas. Casanare registró una caída del -2,2%, Arauca del -1,9% y La Guajira del -1,6%. Putumayo (-1,3%) y Cesar (-1,1%) también decrecieron. El comportamiento negativo de estas economías estuvo motivado de manera directa por las caídas en la explotación de minas y canteras y la parálisis en el sector de la construcción.Mientras Bogotá lideró la tabla con 471.209 miles de millones de pesos y Antioquia le siguió con 277.082 miles de millones, en el extremo opuesto se ubicaron Guainía con 672 miles de millones y Vaupés con apenas 520 miles de millones de pesos dejando en evidencia la capacidad productiva entre las regiones.Frente al PIB por habitante, donde el promedio nacional se situó en 34,9 millones de pesos, las diferencias son igualmente críticas. Bogotá encabezó este indicador con 59,3 millones de pesos por persona, seguida por Casanare y Santander. Por otra parte, departamentos como Chocó, Vaupés, Guainía y Vichada, 8,9 millones, evidencian los niveles más bajos de ingresos por habitante.
El próximo Gobierno tendrá que hacer un esfuerzo fiscal gigantesco y mucho más importante que el de cualquier otra administración hasta ahora para evitar que el país termine quebrado, advirtió el presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Juan Carlos Ramírez.El Carf calcula que se necesita un ajuste fiscal de 4% a 5% del PIB durante los próximos 4 o 6 años, en comparación con el 1% del PIB en los que se ha reducido el déficit durante los ajustes más importantes que se han hecho en el país."La situación por tanto es muy difícil. So pena de entrar en un camino de, si no se hiciera, inestabilidad, insostenibilidad de la deuda que conduce a una situación de default o quiebra si no se logra ese ajuste", dijo Ramírez durante su presentación en el Congreso Asofondos en Cartagena.Según el funcionario el ajuste va a requerir una mezcla de mayores ingresos, menores gastos, gestión de la deuda entre otros esfuerzos."El choque no puede ser absolutamente abrupto porque si fuera abrupto tiene un impacto sobre crecimiento económico, que es una de las variables o de las dinámicas importantes, precisamente, para volver a lograr esa sostenibilidad de las finanzas públicas. Pero la gradualidad debe ser fuerte y creíble, porque también la forma como los mercados financieros podrán abaratar el costo del endeudamiento", agregó.El Carf asegura que hoy la situación es tan crítica que ni siquiera basta con cumplir la regla fiscal."Tendremos que llegar a un nivel de balance primario positivo de al menos un punto del PIB en forma sostenida durante 5, 6, 7 años y hacia adelante. Hemos llegado a un punto tan crítico que ni siquiera cumplir la regla fiscal nos garantiza poder asegurar la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo", indicó.La debilidad de las finanzas públicas en Colombia ha llevado a que el país haya sido degradado en su calificación crediticia en agencias como Moody's y Standard & Poors, además de haber perdido el acceso a la línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional.Necesitamos un 'sustico fiscal': exministro CarrasquillaPor su parte el exministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, advirtió que la grave situación fiscal del país ha pasado 'de agache' y no ha generado la preocupación que debería, especialmente en el Gobierno."Si usted le pregunta a cualquier persona, el problema fiscal es entre muy pequeñito e inexistente, como usted bien lo decía ahorita. Yo creo que un sustico fiscal nos convendría, como le conviene a un fumador, digamos, tener un asma o algo así que le obligue a dejar el cigarrillo antes de que llegue el problema de fondo. Nosotros somos como un enfermo, nosotros estamos fumando felices, y somos fumadores, nos parece chévere, la fiesta está chévere, y que nos dé un ataque de tos sería bastante bueno y nos forzaría a tomar las medidas de fondo", aseguró.
El gobierno nacional redujo su meta de déficit fiscal para este año, pasando del 6,2 % del PIB en junio a 5,1 % en la actualización del Plan Financiero.El Plan Financiero es un documento que resume las proyecciones del gobierno, especialmente en lo relacionado con el endeudamiento de la nación y la necesidad de buscar recursos en el mercado local e internacional.Por ejemplo, hoy el gobierno nacional ya no espera 318 billones de pesos en ingresos tributarios como el año pasado, sino 291,3 billones de pesos. Hay que tener en cuenta que, desde la publicación del Marco Fiscal de Mediano Plazo, el Congreso de la República hundió una reforma tributaria que buscaba recaudar unos 26 billones de pesos en impuestos.En las nuevas proyecciones, la deuda de la nación se mantiene prácticamente estable frente a los niveles del año pasado (58,7 % del PIB). Esta proyección ya ha sido criticada por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, que considera que el recaudo efectivo de impuestos será menor y que es necesario recortar el presupuesto nacional, ya que el simple aplazamiento no es suficiente para cerrar la brecha.“El escenario fiscal contempla medidas de manejo del gasto, dentro de las cuales se incluye una estrategia de gestión eficiente del PAC y/o un aplazamiento de gasto”, señaló el Ministerio de Hacienda al entregar el documento.El PAC, o Plan Anual de Caja, es la programación de pagos del gobierno nacional a las distintas entidades que dependen del presupuesto y fue la herramienta utilizada el año pasado para mantener los gastos bajo control. Por eso, el aplazamiento de gastos consiste en el congelamiento de recursos a través de un decreto presidencial. Sin embargo, el CARF estima que ninguna de las dos medidas es suficiente para la situación de este año.
Un reciente estudio sectorial de la Contraloría General de la República ha encendido las alarmas sobre la viabilidad financiera de la educación superior en el país. De las 34 universidades públicas nacionales, solo una logra ser autosostenible, así lo confirmó Andrey Rodríguez, contralor delegado para asuntos educativos."De las 34 universidades públicas nacionales, una sola de ellas logra ser autosostenible. Las otras 33 dependen exclusivamente de los recursos que se les gira del Gobierno nacional. De lo contrario no podrían funcionar", indicó Rodríguez en Mañanas Blu.El origen del déficitRodríguez explicó que la raíz del problema está en cómo se calculaban los incrementos presupuestales desde 1992."Veníamos con una fórmula que actualiza los índices de educación superior por IPC. Esa fórmula llevó a que cerca de 18 billones de pesos no llegaran a las universidades públicas", explicó Rodríguez.Con la nueva ley, se busca usar un índice del DANE que refleje la realidad."Se llama básicamente así, índice de incremento de costos de educación superior, que permite reflejar en mayor realidad cómo crecen los costos", explicó. Disparidad de costos por estudianteEl estudio revela cifras "absolutamente disímiles" entre lo que recibe una universidad por alumno y lo que realmente le cuesta formarlo."'A la Universidad Nacional sacar ese estudiante a nivel de egresos le cuesta casi el triple de lo que recibe. En el caso de La Universidad de Antioquia le cuesta un estudiante cerca de 29 millones de pesos, pero solo recibe cerca de 7 millones y medio", explicó. Esta brecha financiera limita severamente la capacidad de las instituciones para invertir en infraestructura e investigación, así como para ampliar la cobertura educativa.Una nueva esperanza legislativaPara mitigar esta situación, se espera la sanción presidencial de una ley que modifica los artículos 86 y 87 de la Ley 30.1. Los costos ahora se ajustarán mediante el Índice de Incremento de Costos de Educación Superior manejado por el DANE, reflejando mejor la realidad del sector.2."El proyecto de ley busca llegar más o menos a 0.5% del PIB", indicó Rodríguez.Escuche la entrevista aquí:
Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, advirtió en Mañanas Blu 10:30 AM que el crecimiento reciente del país está cimentado en bases frágiles. Según dijo, aunque el PIB del tercer trimestre creció 3,6 %, su mayor avance en tres años, “lo que estamos viendo es insostenible en el tiempo”. Sostuvo que el impulso proviene del consumo público, no de la inversión.Mejía explicó qué sectores jalonaron la cifra. Sin embargo, afirmó que este comportamiento está atado a un “gasto público excesivo que estimula la demanda agregada”, una situación que, a su juicio, no puede prolongarse sin ajustes profundos.El economista comparó la situación fiscal de Colombia con la de Estados Unidos. Señaló que ambos países enfrentan presiones, pero destacó dos diferencias claves. “Estados Unidos emite el dólar; Colombia emite el peso, que en cualquier momento de nerviosismo deja de mantener la gente”, afirmó. Además, indicó que la potencia norteamericana “ha invertido fuertemente en tecnología”, mientras que en Colombia no se observa una estrategia similar.Según Mejía, estas diferencias hacen que la sostenibilidad fiscal estadounidense sea mayor, pese a sus problemas. En contraste, enfatizó que Colombia podría entrar en una “crisis fiscal profunda” si el próximo Gobierno no anuncia, desde el primer día, un ajuste contundente. “Los mercados están esperando al nuevo presidente”, explicó, y por eso aún no reaccionan con pánico.Aseguró que los inversionistas internacionales dan un compás de espera hasta que se conozca el equipo económico del candidato ganador. “El marco de espera está hasta que haya presidente elegido y un anuncio certero sobre cómo será ese ajuste fiscal”, puntualizó. De no ocurrir, advirtió, la estabilidad podría quebrarse rápidamente.Mejía también se refirió a factores externos que han sostenido el consumo en el país. Mencionó el ingreso de remesas, el impacto del narcotráfico y hasta el máximo histórico del precio del oro como elementos que “ayudan a financiar un consumo interno que supera las capacidades reales de la economía”.En materia de empleo, celebró que la economía esté generando puestos de trabajo, pero alertó sobre su calidad. La cifra razonable de crecimiento anual es del 1 %, dijo, pero “el 50 % del empleo generado es informal”. Recordó que durante la pandemia el 80 % del empleo creado era formal, por lo que este deterioro vuelve a mostrar la fragilidad de la recuperación.Finalmente, Mejía envió un mensaje a los aspirantes presidenciales: “La primera pregunta es cómo va a ser el ajuste fiscal”. Para el director de Fedesarrollo, sin una hoja de ruta clara en este frente, el crecimiento —por ahora positivo— difícilmente podrá sostenerse.
A pocos meses de las elecciones presidenciales de 2026, el turismo se consolida como uno de los temas centrales en la conversación sobre el desarrollo del país. Más allá de ser una actividad económica, hoy representa una oportunidad estratégica para diversificar ingresos, generar empleo y fortalecer la identidad cultural colombiana en un contexto marcado por la digitalización y los cambios en las formas de viajar.Según cifras del DANE y del World Travel and Tourism Council (WTTC), el turismo aporta alrededor del 2 % del PIB nacional y genera cerca de 900.000 empleos directos, con ingresos que superan los US$10.000 millones anuales. Solo en el último año, esta industria dejó más de $40 billones en la economía nacional, una cifra comparable a cuatro reformas tributarias.El crecimiento del sector plantea un desafío urgente para los próximos gobernantes: diseñar políticas públicas sostenibles, digitales e inclusivas que permitan aprovechar el potencial del país. En el centro de ese debate se encuentra un tema clave: las rentas vacacionales y los alojamientos alternativos, un segmento que impulsa la descentralización del turismo y fortalece las economías locales.Incluso, durante la tercera edición de Expohost, el principal encuentro latinoamericano sobre turismo digital, rentas cortas y economía colaborativa.
La directora del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), Piedad Urdinola, entregó detalles en Recap Blu sobre cómo está la economía colombiana luego de conocerse que creció 2,1 % en el segundo trimestre de 2025. De hecho, señaló que los estudios revelan que el Producto Interno Bruto (PIB) en el país mejoraría si se distribuyeran las labores domésticas y no solo tuvieran que realizarlas las mujeres.Durante la entrevista, Urdinola explicó que las cargas de cuidado y trabajo no remunerado, tradicionalmente asumidas por las mujeres, reducen su participación plena en el mercado laboral. Según datos del Dane, estas tareas representan alrededor del 25 % de la producción doméstica. Si se formalizaran como parte de la economía de mercado y se garantizaran condiciones laborales a quienes prestan servicios de cuidado, el país no solo aumentaría sus ingresos, sino que también liberaría mano de obra femenina, lo cual tendría un impacto positivo en el crecimiento económico."Hay un estudio de la CEPAL que se hizo para varios países de América Latina y pronostica precisamente eso. Dependiendo del país, esto puede llegar a aportar hasta 5 puntos del PIB. En el caso colombiano, si nosotros medimos las labores domésticas como lo hacemos desde nuestra cuenta satélite del trabajo no remunerado, está alrededor del 25 %, eso es lo que pesa toda la producción doméstica no remunerada. Ahora, si lo volvemos una actividad de mercado, tenemos ese aporte del trabajo no remunerado medido como una actividad de mercado, pero también la liberación de la mano de obra de estas mujeres que entrarían a ser parte de la cadena productiva del país", explicó Urdinola.Mejores sectores económicos en este trimestreDe acuerdo con el Dane, la economía colombiana tuvo un crecimiento del 2,1 % en su medición original y del 2,5 % en cifras desestacionalizadas. Los sectores que más impulsaron este resultado fueron comercio, transporte, almacenamiento, alojamiento y servicios de comida, con un repunte del 5,6 % que aportó 1,1 puntos porcentuales al PIB. Dentro de este grupo, la mayor dinámica se registró en los restaurantes, gastrobares y servicios de alimentación fuera del hogar.El segundo sector con mayor crecimiento fue agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, con un 3,8 % de aumento, jalonado por flores, frutas, aves, bovinos y porcinos. En tercer lugar se ubicaron las actividades de administración pública, defensa, educación y salud, favorecidas por el aumento del pie de fuerza, pagos de retroactivos y la expansión tanto de la educación privada como de la pública.¿Qué pasa con el carbón?Por otro lado, la directora del Dane advirtió que la explotación de minas y canteras registró una caída del 10,2 %, siendo una de las ramas más afectadas en el trimestre. En este retroceso incidió principalmente la extracción de petróleo y gas natural, con una disminución del 6,9 %, y la minería de minerales metalíferos, que se redujo en 20 % por la menor demanda internacional de oro.En el caso del carbón, la producción cayó un 14,6 %, lo que restó 2,9 puntos porcentuales al PIB. Urdinola explicó que la caída no responde únicamente a las restricciones de exportación hacia Israel, sino a una tendencia global de menor consumo. Europa, especialmente Alemania, ha avanzado en su transición energética y ya no demanda carbón, mientras que mercados como China y Corea del Sur prefieren proveedores más cercanos en Asia debido a los costos de transporte.
Shakira convirtió el cuarto concierto de su residencia en Madrid en una noche especial al invitar por sorpresa al escenario al cantante español Alejandro Sanz. El madrileño apareció ante el público para interpretar junto a la colombiana ‘La Tortura’, canción que ambos lanzaron en 2005 y que se convirtió en uno de los grandes éxitos de sus carreras.El encuentro volvió a reunir sobre el escenario a dos de las voces más reconocidas de la música en español, 21 años después del lanzamiento de la canción. La aparición de Sanz no había sido anunciada y se convirtió en uno de los momentos más destacados de la noche. La reacción del público acompañó el reencuentro de los dos artistas, quienes volvieron a interpretar una canción que marcó la música latina a mediados de la década de 2000.El concierto correspondió al cuarto sold out de la residencia de Shakira en la capital española. La noche también tuvo otra sorpresa para los asistentes: la participación de los Ghetto Kids, la agrupación de niños y niñas bailarines de Uganda que recientemente han colaborado con la barranquillera, quienes hicieron parte de este concierto de la residencia de la cantante.“La Tortura” fue lanzada hace 21 años, hace parte del álbum “Fijación oral, vol. 1” y se convirtió en una de las colaboraciones más recordadas de ambos artistas.
El Dorado Tarde es uno de los chances más consultados en Colombia y cuenta con presencia especialmente en Bogotá y Cundinamarca. Su sorteo permite participar mediante diferentes modalidades de apuesta.Resultado del Dorado Tarde hoy, sábado 26 de septiembre de 2026El número ganador del chance Dorado Tarde de este sábado 26 de septiembre de 2026 es el 8424 - 9 ¡Felicitaciones a todos los ganadores! Verifique con su vendedor su su tiquete es el ganador.Número ganador: 8424Dos últimas cifras: 24Tres últimas cifras: 424La quinta: 9¿A qué hora juega el Dorado Tarde?El Dorado Tarde realiza sus sorteos de lunes a sábado a las 3:30 p. m. Los domingos y días festivos no se realiza el sorteo.Los resultados son publicados posteriormente mediante los canales autorizados y puntos de venta, donde los jugadores pueden verificar sus tiquetes.Plan de premios del Dorado TardeEl plan de premios establece los siguientes pagos por cada peso apostado:4 cifras directo: 4.500 veces lo apostado.4 cifras combinado: 208 veces lo apostado.3 últimas cifras directo: 400 veces lo apostado.3 últimas cifras combinado: 83 veces lo apostado.2 últimas cifras o pata: 50 veces lo apostado.1 cifra o uña: 5 veces lo apostado.Requisitos para reclamar un premioPara premios iguales o superiores a $100.000, el ganador debe cumplir con los requisitos establecidos para realizar el cobro:Ser mayor de edad.Presentar el tiquete original en buen estado y correctamente diligenciado.Entregar una copia legible de la cédula.Es importante verificar que el tiquete esté en buenas condiciones, pues cualquier alteración, corrección o irregularidad podría dificultar el proceso de pago del premio. El Dorado Tarde mantiene una presencia importante en Bogotá y Cundinamarca y ofrece diferentes alternativas para participar en sus sorteos.
El gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar, se refirió en El Radar de Blu Radio al impacto del paro armado atribuido a los Pachenca y a la situación de seguridad en el departamento. Durante la entrevista, señaló que la Troncal del Caribe ha sido durante décadas un escenario de confrontación y aseguró que la presencia de grupos criminales también ha afectado a jóvenes de zonas vulnerables.Aguilar sostuvo que el aumento de los actores violentos representa uno de los principales desafíos para las autoridades y cuestionó decisiones adoptadas durante el gobierno anterior. Según explicó, la llegada de recursos provenientes de actividades ilegales a sectores vulnerables ha facilitado que algunos jóvenes encuentren en las organizaciones criminales una alternativa.“Cuando fui secretario de Gobierno de Riohacha, de mi ciudad, lo logramos. Hicimos un trabajo maravilloso, logramos casi 3 meses sin que se cometiera un homicidio en la ciudad”, dijo Aguilar.El mandatario departamental señaló que las autoridades deben combinar las acciones de seguridad con programas sociales dirigidos a los jóvenes.¿Qué propone para enfrentar a los grupos criminales?Para Aguilar, uno de los retos consiste en que el Estado llegue a los territorios con mayor rapidez que las organizaciones ilegales. En ese sentido, mencionó medidas relacionadas con educación, deporte, emprendimiento y política social.“Además de plantarle cara a los grupos criminales, además de cerrar las fuentes de financiación, llegar también con una política pública, una política social que nos permita avanzar más rápido que cualquier organización criminal”, destacó.El gobernador también mencionó el programa Familias Guajiras 2, mediante el cual, según afirmó, se ha trabajado con núcleos familiares vulnerables. Asimismo, señaló que prepara un proyecto dirigido a más de 600 familias en Riohacha.¿Qué dijo sobre las decisiones del gobierno anterior?Al ser consultado sobre si las decisiones frente a la criminalidad durante el gobierno anterior fueron de buena o mala fe, Aguilar evitó atribuir una intención y planteó que el asunto debe ser investigado.“No quiero hablar de mala fe o de buena fe, pero sí se equivocaron. Yo creo que ahí hubo equivocaciones y esas equivocaciones nos están haciendo mucho daño”, precisó.Aguilar insistió en la necesidad de fortalecer la presencia estatal en La Guajira y destacó la importancia de articular las acciones nacionales con las autoridades regionales para atender las condiciones sociales y de seguridad del departamento.Escuche la entrevista completa aquí:
En El Radar de este sábado, 26 de septiembre de 2026, Ricardo Ospina abordó la situación de orden público en Magdalena tras el paro de Los Pachenca, sus efectos en la actividad comercial y la muerte de alias Cholo. También se habló sobre las problemáticas de Colombia frente a México y el Foro América Libre.El gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar Deluque, habló sobre las problemáticas que enfrenta el sector tras el paro armado en Magdalena. Señaló que los jóvenes están optando por el dinero fácil, aumentando los actores violentos, y afirmó que en esto influyó el fracaso de la Paz Total.Mariana Gómez del Campo, presidenta de la ODCA, habló sobre las problemáticas que enfrenta actualmente Colombia y las comparó con la situación de México. Además, se refirió al Foro América Libre, que reunirá en Ciudad de México a representantes de más de 25 países, el próximo 30 de septiembre.El senador Carlos Manuel Meisel, se refirió al presupuesto aprobado para el año 2027 y explicó que es necesario recortar gastos de funcionamiento y refinanciar la deuda para liberar recursos hacia la inversión. Destacó: "Este no es el presupuesto soñado para nadie"Escuche el programa completo aquí:
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, pidió abrir un debate técnico sobre el fracking en el departamento y advirtió sobre las dificultades que enfrenta Santander para financiar programas como el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y varios proyectos de inversión que dependen de recursos de regalías.La declaración se produjo al referirse a la posibilidad de recuperar recursos para el departamento a través de una mayor actividad de explotación de hidrocarburos. El mandatario insistió en que la discusión sobre el fracking no debe hacerse desde la política, sino con participación de expertos y análisis técnicos.“Tenemos que hacer el debate del fracking en Santander, no con politiquería, con practicismo, con expertos”, señaló el gobernador en su intervención.Díaz aseguró que Santander necesita encontrar nuevas fuentes de financiación porque los recursos disponibles no serían suficientes para cubrir algunas de las obligaciones del departamento.En ese contexto, mencionó específicamente el PAE y afirmó que el próximo año habrá dificultades para garantizar su financiación si no se encuentran alternativas.“Nos vamos a quedar sin plata, ya no vamos a pagar el PAE el año entrante”, afirmó el mandatario, quien agregó que el departamento tuvo una reducción de alrededor de $100.000 millones en los recursos disponibles.El mandatario planteó que el debate no debe centrarse únicamente en si se permite o no el fracking, sino también en definir de dónde saldrán los recursos que Santander necesita para financiar sus programas y proyectos.“Yo quiero que hagamos el debate y nos digan de dónde vamos a sacar la plata, o vamos a dejar aguantando hambre los niños más vulnerables de Santander”, manifestó.Díaz también explicó que la Gobernación tenía previstos siete proyectos para ejecutar con recursos de regalías, uno por cada provincia, pero que llevan cerca de dos años en proceso de viabilización.Según el gobernador, tras las recientes decisiones sobre los recursos disponibles, la administración departamental está buscando alternativas con el Ministerio de Hacienda para poder sacar adelante esas iniciativas.El gobernador sostuvo que Santander tiene capacidad para generar nuevos recursos a partir de la actividad petrolera en el Magdalena Medio, pero insistió en que cualquier explotación debe hacerse bajo condiciones técnicas.“Tenemos la capacidad allá en Magdalena Medio donde se puede hacer que se haga y que se haga bien”, afirmó.La discusión sobre el fracking volvió a tomar fuerza en Santander luego de que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara la reactivación de la exploración de hidrocarburos, incluido el fracking, bajo criterios de responsabilidad ambiental.En Santander, el gobernador ya había planteado que los yacimientos no convencionales podrían representar mayores ingresos por regalías e inversión para el departamento y había defendido un debate técnico sobre esta posibilidad.Ahora, el mandatario vuelve a poner sobre la mesa la discusión, pero vinculándola directamente con las dificultades de financiación que enfrenta el departamento para sostener programas sociales y ejecutar obras proyectadas con recursos de regalías.