El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó los resultados preliminares del Producto Interno Bruto (PIB) por departamentos correspondientes al año 2025. Es un mapa que separa a los territorios que impulsan el motor productivo nacional de aquellos que luchan por mantener sus indicadores a flote.A nivel nacional, la economía registró un crecimiento general del 2,6% durante 2025. Este comportamiento positivo estuvo motivado principalmente por el fuerte dinamismo del sector de comercio al por mayor y al por menor, transporte, alojamiento y servicios de comida, que creció un 4,7%. Asimismo, la administración pública, educación y salud aportó un incremento del 4,0%, consolidándose estos sectores de servicios como los grandes motores que impulsaron el resultado del país.Los datos del Dane confirman la alta concentración de la producción en el territorio nacional. Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca agruparon cerca de la mitad del PIB de Colombia. Al sumar a Santander, Cundinamarca y Atlántico, estas seis economías concentraron el 67,3% del total nacional, demostrando que la generación de valor en el país depende estructuralmente de estos centros urbanos e industriales.En el balance positivo por regiones para 2025, Bogotá se consolidó como el principal referente al crecer un 3,5%. El dinamismo de la capital estuvo motivado por el comercio y los servicios de comida (5,5%), la administración pública (3,9%) y las actividades artísticas y de entretenimiento, que se dispararon un 7,9%. Junto a la capital, los departamentos de Risaralda (3,2%), Antioquia (3,0%) y Tolima (3,0%) superaron el promedio nacional, impulsando la actividad productiva.A la par los datos muestran señales negativas en sectores estratégicos. La actividad de la construcción retrocedió un -2,7% y la explotación de minas y canteras sufrió una grave caída del -6,6% a nivel nacional. El desplome de la minería y las canteras afectó drásticamente el desempeño global, restando un impulso significativo al crecimiento que venían mostrando los sectores de servicios.Este retroceso impactó directamente a cinco departamentos que cerraron con variaciones negativas. Casanare registró una caída del -2,2%, Arauca del -1,9% y La Guajira del -1,6%. Putumayo (-1,3%) y Cesar (-1,1%) también decrecieron. El comportamiento negativo de estas economías estuvo motivado de manera directa por las caídas en la explotación de minas y canteras y la parálisis en el sector de la construcción.Mientras Bogotá lideró la tabla con 471.209 miles de millones de pesos y Antioquia le siguió con 277.082 miles de millones, en el extremo opuesto se ubicaron Guainía con 672 miles de millones y Vaupés con apenas 520 miles de millones de pesos dejando en evidencia la capacidad productiva entre las regiones.Frente al PIB por habitante, donde el promedio nacional se situó en 34,9 millones de pesos, las diferencias son igualmente críticas. Bogotá encabezó este indicador con 59,3 millones de pesos por persona, seguida por Casanare y Santander. Por otra parte, departamentos como Chocó, Vaupés, Guainía y Vichada, 8,9 millones, evidencian los niveles más bajos de ingresos por habitante.
El próximo Gobierno tendrá que hacer un esfuerzo fiscal gigantesco y mucho más importante que el de cualquier otra administración hasta ahora para evitar que el país termine quebrado, advirtió el presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Juan Carlos Ramírez.El Carf calcula que se necesita un ajuste fiscal de 4% a 5% del PIB durante los próximos 4 o 6 años, en comparación con el 1% del PIB en los que se ha reducido el déficit durante los ajustes más importantes que se han hecho en el país."La situación por tanto es muy difícil. So pena de entrar en un camino de, si no se hiciera, inestabilidad, insostenibilidad de la deuda que conduce a una situación de default o quiebra si no se logra ese ajuste", dijo Ramírez durante su presentación en el Congreso Asofondos en Cartagena.Según el funcionario el ajuste va a requerir una mezcla de mayores ingresos, menores gastos, gestión de la deuda entre otros esfuerzos."El choque no puede ser absolutamente abrupto porque si fuera abrupto tiene un impacto sobre crecimiento económico, que es una de las variables o de las dinámicas importantes, precisamente, para volver a lograr esa sostenibilidad de las finanzas públicas. Pero la gradualidad debe ser fuerte y creíble, porque también la forma como los mercados financieros podrán abaratar el costo del endeudamiento", agregó.El Carf asegura que hoy la situación es tan crítica que ni siquiera basta con cumplir la regla fiscal."Tendremos que llegar a un nivel de balance primario positivo de al menos un punto del PIB en forma sostenida durante 5, 6, 7 años y hacia adelante. Hemos llegado a un punto tan crítico que ni siquiera cumplir la regla fiscal nos garantiza poder asegurar la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo", indicó.La debilidad de las finanzas públicas en Colombia ha llevado a que el país haya sido degradado en su calificación crediticia en agencias como Moody's y Standard & Poors, además de haber perdido el acceso a la línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional.Necesitamos un 'sustico fiscal': exministro CarrasquillaPor su parte el exministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, advirtió que la grave situación fiscal del país ha pasado 'de agache' y no ha generado la preocupación que debería, especialmente en el Gobierno."Si usted le pregunta a cualquier persona, el problema fiscal es entre muy pequeñito e inexistente, como usted bien lo decía ahorita. Yo creo que un sustico fiscal nos convendría, como le conviene a un fumador, digamos, tener un asma o algo así que le obligue a dejar el cigarrillo antes de que llegue el problema de fondo. Nosotros somos como un enfermo, nosotros estamos fumando felices, y somos fumadores, nos parece chévere, la fiesta está chévere, y que nos dé un ataque de tos sería bastante bueno y nos forzaría a tomar las medidas de fondo", aseguró.
El gobierno nacional redujo su meta de déficit fiscal para este año, pasando del 6,2 % del PIB en junio a 5,1 % en la actualización del Plan Financiero.El Plan Financiero es un documento que resume las proyecciones del gobierno, especialmente en lo relacionado con el endeudamiento de la nación y la necesidad de buscar recursos en el mercado local e internacional.Por ejemplo, hoy el gobierno nacional ya no espera 318 billones de pesos en ingresos tributarios como el año pasado, sino 291,3 billones de pesos. Hay que tener en cuenta que, desde la publicación del Marco Fiscal de Mediano Plazo, el Congreso de la República hundió una reforma tributaria que buscaba recaudar unos 26 billones de pesos en impuestos.En las nuevas proyecciones, la deuda de la nación se mantiene prácticamente estable frente a los niveles del año pasado (58,7 % del PIB). Esta proyección ya ha sido criticada por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, que considera que el recaudo efectivo de impuestos será menor y que es necesario recortar el presupuesto nacional, ya que el simple aplazamiento no es suficiente para cerrar la brecha.“El escenario fiscal contempla medidas de manejo del gasto, dentro de las cuales se incluye una estrategia de gestión eficiente del PAC y/o un aplazamiento de gasto”, señaló el Ministerio de Hacienda al entregar el documento.El PAC, o Plan Anual de Caja, es la programación de pagos del gobierno nacional a las distintas entidades que dependen del presupuesto y fue la herramienta utilizada el año pasado para mantener los gastos bajo control. Por eso, el aplazamiento de gastos consiste en el congelamiento de recursos a través de un decreto presidencial. Sin embargo, el CARF estima que ninguna de las dos medidas es suficiente para la situación de este año.
Un reciente estudio sectorial de la Contraloría General de la República ha encendido las alarmas sobre la viabilidad financiera de la educación superior en el país. De las 34 universidades públicas nacionales, solo una logra ser autosostenible, así lo confirmó Andrey Rodríguez, contralor delegado para asuntos educativos."De las 34 universidades públicas nacionales, una sola de ellas logra ser autosostenible. Las otras 33 dependen exclusivamente de los recursos que se les gira del Gobierno nacional. De lo contrario no podrían funcionar", indicó Rodríguez en Mañanas Blu.El origen del déficitRodríguez explicó que la raíz del problema está en cómo se calculaban los incrementos presupuestales desde 1992."Veníamos con una fórmula que actualiza los índices de educación superior por IPC. Esa fórmula llevó a que cerca de 18 billones de pesos no llegaran a las universidades públicas", explicó Rodríguez.Con la nueva ley, se busca usar un índice del DANE que refleje la realidad."Se llama básicamente así, índice de incremento de costos de educación superior, que permite reflejar en mayor realidad cómo crecen los costos", explicó. Disparidad de costos por estudianteEl estudio revela cifras "absolutamente disímiles" entre lo que recibe una universidad por alumno y lo que realmente le cuesta formarlo."'A la Universidad Nacional sacar ese estudiante a nivel de egresos le cuesta casi el triple de lo que recibe. En el caso de La Universidad de Antioquia le cuesta un estudiante cerca de 29 millones de pesos, pero solo recibe cerca de 7 millones y medio", explicó. Esta brecha financiera limita severamente la capacidad de las instituciones para invertir en infraestructura e investigación, así como para ampliar la cobertura educativa.Una nueva esperanza legislativaPara mitigar esta situación, se espera la sanción presidencial de una ley que modifica los artículos 86 y 87 de la Ley 30.1. Los costos ahora se ajustarán mediante el Índice de Incremento de Costos de Educación Superior manejado por el DANE, reflejando mejor la realidad del sector.2."El proyecto de ley busca llegar más o menos a 0.5% del PIB", indicó Rodríguez.Escuche la entrevista aquí:
Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, advirtió en Mañanas Blu 10:30 AM que el crecimiento reciente del país está cimentado en bases frágiles. Según dijo, aunque el PIB del tercer trimestre creció 3,6 %, su mayor avance en tres años, “lo que estamos viendo es insostenible en el tiempo”. Sostuvo que el impulso proviene del consumo público, no de la inversión.Mejía explicó qué sectores jalonaron la cifra. Sin embargo, afirmó que este comportamiento está atado a un “gasto público excesivo que estimula la demanda agregada”, una situación que, a su juicio, no puede prolongarse sin ajustes profundos.El economista comparó la situación fiscal de Colombia con la de Estados Unidos. Señaló que ambos países enfrentan presiones, pero destacó dos diferencias claves. “Estados Unidos emite el dólar; Colombia emite el peso, que en cualquier momento de nerviosismo deja de mantener la gente”, afirmó. Además, indicó que la potencia norteamericana “ha invertido fuertemente en tecnología”, mientras que en Colombia no se observa una estrategia similar.Según Mejía, estas diferencias hacen que la sostenibilidad fiscal estadounidense sea mayor, pese a sus problemas. En contraste, enfatizó que Colombia podría entrar en una “crisis fiscal profunda” si el próximo Gobierno no anuncia, desde el primer día, un ajuste contundente. “Los mercados están esperando al nuevo presidente”, explicó, y por eso aún no reaccionan con pánico.Aseguró que los inversionistas internacionales dan un compás de espera hasta que se conozca el equipo económico del candidato ganador. “El marco de espera está hasta que haya presidente elegido y un anuncio certero sobre cómo será ese ajuste fiscal”, puntualizó. De no ocurrir, advirtió, la estabilidad podría quebrarse rápidamente.Mejía también se refirió a factores externos que han sostenido el consumo en el país. Mencionó el ingreso de remesas, el impacto del narcotráfico y hasta el máximo histórico del precio del oro como elementos que “ayudan a financiar un consumo interno que supera las capacidades reales de la economía”.En materia de empleo, celebró que la economía esté generando puestos de trabajo, pero alertó sobre su calidad. La cifra razonable de crecimiento anual es del 1 %, dijo, pero “el 50 % del empleo generado es informal”. Recordó que durante la pandemia el 80 % del empleo creado era formal, por lo que este deterioro vuelve a mostrar la fragilidad de la recuperación.Finalmente, Mejía envió un mensaje a los aspirantes presidenciales: “La primera pregunta es cómo va a ser el ajuste fiscal”. Para el director de Fedesarrollo, sin una hoja de ruta clara en este frente, el crecimiento —por ahora positivo— difícilmente podrá sostenerse.
A pocos meses de las elecciones presidenciales de 2026, el turismo se consolida como uno de los temas centrales en la conversación sobre el desarrollo del país. Más allá de ser una actividad económica, hoy representa una oportunidad estratégica para diversificar ingresos, generar empleo y fortalecer la identidad cultural colombiana en un contexto marcado por la digitalización y los cambios en las formas de viajar.Según cifras del DANE y del World Travel and Tourism Council (WTTC), el turismo aporta alrededor del 2 % del PIB nacional y genera cerca de 900.000 empleos directos, con ingresos que superan los US$10.000 millones anuales. Solo en el último año, esta industria dejó más de $40 billones en la economía nacional, una cifra comparable a cuatro reformas tributarias.El crecimiento del sector plantea un desafío urgente para los próximos gobernantes: diseñar políticas públicas sostenibles, digitales e inclusivas que permitan aprovechar el potencial del país. En el centro de ese debate se encuentra un tema clave: las rentas vacacionales y los alojamientos alternativos, un segmento que impulsa la descentralización del turismo y fortalece las economías locales.Incluso, durante la tercera edición de Expohost, el principal encuentro latinoamericano sobre turismo digital, rentas cortas y economía colaborativa.
La directora del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), Piedad Urdinola, entregó detalles en Recap Blu sobre cómo está la economía colombiana luego de conocerse que creció 2,1 % en el segundo trimestre de 2025. De hecho, señaló que los estudios revelan que el Producto Interno Bruto (PIB) en el país mejoraría si se distribuyeran las labores domésticas y no solo tuvieran que realizarlas las mujeres.Durante la entrevista, Urdinola explicó que las cargas de cuidado y trabajo no remunerado, tradicionalmente asumidas por las mujeres, reducen su participación plena en el mercado laboral. Según datos del Dane, estas tareas representan alrededor del 25 % de la producción doméstica. Si se formalizaran como parte de la economía de mercado y se garantizaran condiciones laborales a quienes prestan servicios de cuidado, el país no solo aumentaría sus ingresos, sino que también liberaría mano de obra femenina, lo cual tendría un impacto positivo en el crecimiento económico."Hay un estudio de la CEPAL que se hizo para varios países de América Latina y pronostica precisamente eso. Dependiendo del país, esto puede llegar a aportar hasta 5 puntos del PIB. En el caso colombiano, si nosotros medimos las labores domésticas como lo hacemos desde nuestra cuenta satélite del trabajo no remunerado, está alrededor del 25 %, eso es lo que pesa toda la producción doméstica no remunerada. Ahora, si lo volvemos una actividad de mercado, tenemos ese aporte del trabajo no remunerado medido como una actividad de mercado, pero también la liberación de la mano de obra de estas mujeres que entrarían a ser parte de la cadena productiva del país", explicó Urdinola.Mejores sectores económicos en este trimestreDe acuerdo con el Dane, la economía colombiana tuvo un crecimiento del 2,1 % en su medición original y del 2,5 % en cifras desestacionalizadas. Los sectores que más impulsaron este resultado fueron comercio, transporte, almacenamiento, alojamiento y servicios de comida, con un repunte del 5,6 % que aportó 1,1 puntos porcentuales al PIB. Dentro de este grupo, la mayor dinámica se registró en los restaurantes, gastrobares y servicios de alimentación fuera del hogar.El segundo sector con mayor crecimiento fue agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, con un 3,8 % de aumento, jalonado por flores, frutas, aves, bovinos y porcinos. En tercer lugar se ubicaron las actividades de administración pública, defensa, educación y salud, favorecidas por el aumento del pie de fuerza, pagos de retroactivos y la expansión tanto de la educación privada como de la pública.¿Qué pasa con el carbón?Por otro lado, la directora del Dane advirtió que la explotación de minas y canteras registró una caída del 10,2 %, siendo una de las ramas más afectadas en el trimestre. En este retroceso incidió principalmente la extracción de petróleo y gas natural, con una disminución del 6,9 %, y la minería de minerales metalíferos, que se redujo en 20 % por la menor demanda internacional de oro.En el caso del carbón, la producción cayó un 14,6 %, lo que restó 2,9 puntos porcentuales al PIB. Urdinola explicó que la caída no responde únicamente a las restricciones de exportación hacia Israel, sino a una tendencia global de menor consumo. Europa, especialmente Alemania, ha avanzado en su transición energética y ya no demanda carbón, mientras que mercados como China y Corea del Sur prefieren proveedores más cercanos en Asia debido a los costos de transporte.
Un informe del Dane sobre el Producto Interno Bruto (PIB) por departamento en Colombia para el año 2024 revela que la economía nacional, a precios corrientes, alcanzó los 1.706.447 miles de millones de pesos. La suma de la participación del PIB de 25 departamentos, entre los que están Boyacá, Tolima, Cauca, Cesar, Córdoba, Huila y Caldas, entre otros, no alcanza la de Bogotá, que representa la cuarta parte de la economía del país. Este boletín técnico, que presenta resultados preliminares, ofrece una primera mirada a la distribución de la riqueza generada en el país a nivel regional.Según los resultados, los motores económicos departamentales continúan siendo Bogotá y Antioquia. La capital del país registra el mayor PIB con una cifra de 430.151 miles de millones de pesos, seguida por Antioquia con 253.232 miles de millones de pesos.Estos dos departamentos concentran una parte significativa de la actividad productiva nacional. En contraste, los departamentos con las cifras más bajas de PIB preliminar para 2024 son Guainía y Vaupés. Guainía presenta un PIB de 605 miles de millones de pesos, mientras que Vaupés se ubica al final de la lista con 472 miles de millones de pesos. Los 5 departamentos más ricos de ColombiaEstas cifras reflejan las marcadas diferencias en el tamaño de las economías regionales dentro de Colombia. Aquí los 5 departamentos con el PIB más alto de Colombia a 2024:Bogotá con 430.151 miles de millones de pesosAntioquia con 253.232 miles de millones de pesosValle del Cauca con 166.349 miles de millones de pesos Santander con 109.532 miles de millones de pesosCundinamarca con 108.202 miles de millones de pesosEstos resultados preliminares para 2024 ofrecen una imagen inicial de la dinámica económica territorial de Colombia, destacando la concentración de la producción en los centros urbanos más grandes y las capitales, mientras que otros departamentos, a menudo en regiones periféricas, muestran un menor peso en la economía nacional.
El Gobierno colombiano gastará el equivalente a unas tres tributarias adicionales cada año en la próxima década mientras la economía crecerá cada vez menos, de acuerdo con las nuevas proyecciones del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF).“El CARF estima preliminarmente que las presiones de gasto previsibles para la próxima década -respecto de un escenario base - en SGP, pensiones, salud y pago de intereses ascienden en conjunto a 2,3 pp del PIB en promedio por año”, indicó el grupo en un documento enviado al Congreso.El cálculo incluye la reforma de transferencias a alcaldía y gobernaciones (Sistema General de Participaciones), el mayor gasto en salud por el envecejimiento de la población, el pago de nuevos subsidios a los adultos mayores sin pensión y el mayor gasto en intereses sobre la deuda. No está incluido todo el costo de la reforma pensional (porque todavía falta reglamentación) y tampoco está incluida la posibilidad de una reforma al sistema de salud.Las proyecciones del CARF se conocen en un momento clave en el cual el gobierno está preparando el Marco Fiscal de Mediano Plazo, un documento en el que proyectará el futuro de las finanzas públicas y con el que espera convencer al país y al mercado de que tiene un plan fiscal convincente.Vale recortar que las preocupaciones sobre las finanzas del Gobierno son el principal motivo por el que el FMI suspendió los desembolsos de la línea de crédito flexible a Colombia. También son la preocupación clave de Moody’s, una calificadora que podría rebajarle la nota de crédito al país en los próximos meses.El panorama de gastos al alza está acompañado de una noticia desalentadora: en los próximos años el país crecerá menos.“En efecto, el crecimiento del PIB tendencial moderaría su tasa de crecimiento promedio desde 3% en el periodo 2025 a 2028, hasta 2,8% entre 2029 y 2032 y a 2,6% entre 2033 y 2036. El crecimiento promedio estimado para la próxima década es 2,8%”, señala el documento.El miércoles, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, dijo que espera presentar ‘muy pronto’ una ley de financiamiento ante el Congreso y que espera poder hacer recortes en gasto público de baja ejecución.
Luego de que el Gobierno Nacional entregara su Plan de Finanzas para el 2025, sumado al balance de lo ocurrido el año pasado, desde Fedesarrollo se refirieron a la situación en materia fiscal por la que atraviesa el país.En un principio el Ministerio de Hacienda había anunciado que el déficit del 2024 había sido de un 6,8% en el PIB nacional. Para Fedesarrollo, la cifra representa un incumplimiento en la regla fiscal del 2024, pese a que el gobierno argumentaba todo lo contrario.“Consideramos que el Gobierno no cumplió con la regla fiscal el año pasado. Tampoco es una sorpresa, los mercados ya estaban anticipando que el Gobierno probablemente no iba a cumplir con esa regla. La pregunta más de fondo va a ser qué va a ocurrir en el 2025. Nosotros hemos dicho que el Gobierno tendrá que recortar el presupuesto más allá de estos 12 billones de pesos en $28 billones adicionales para cumplir”, le dijo a Blu Radio el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía.Según el ejecutivo, el panorama podría ser preocupante si se llegase a incumplir con la regla en el año en curso, pues el peso colombiano podría perder su valor, el dólar podría aumentar considerablemente y las tasas de interés para el pago de la deuda de la Nación serían más altas.“Si continuamos con este problema de fragilidad fiscal, es muy posible que el Banco de la República continúe con esa pausa en las tasas de interés (...). “Los mercados financieros, los acreedores del Gobierno Nacional tienen confianza en la evolución de las cifras fiscales y están atentos a que el Gobierno tome las medidas para garantizar el cumplimiento de esa regla fiscal. Es fundamental que el país no pierda la credibilidad de su posición frente a los mercados”, finalizó Mejía.
La situación en el departamento de Risaralda es sumamente crítica tras el reciente movimiento telúrico. El gobernador del departamento, Juan Diego Patiño, calificó las horas posteriores al sismo como un escenario devastador que afecta no solo a la capital, Pereira, sino a la totalidad de los 14 municipios de la región, con especial gravedad en el municipio vecino de Dosquebradas. Las afectaciones incluyen colapsos residenciales, daños severos en sedes institucionales y una saturación sin precedentes de la red hospitalaria.Devastación sin distinción de estratos y colapso institucionalA diferencia de otras emergencias, los daños estructurales se registraron de manera generalizada en toda la escala socioeconómica, debido a la antigüedad de las construcciones y a los nulos refuerzos aplicados tras el histórico terremoto de 1999.Al respecto, el gobernador Patiño detalló el impacto en las zonas residenciales: "Todo todos los estratos socioeconómicos, le quiero decir, incluso el estrato 6 de Pereira, que hablamos de los barrios Álamos, Pinares, tuvo colapso de estructuras completas y los barrios también populares". El mandatario también describió la destrucción de fachadas y viviendas enteras en sectores populares como la comuna Cuba y Perla del Sur.La magnitud del sismo no dio tregua a las sedes de gobierno, obligando a la evacuación inmediata de los funcionarios públicos. El mandatario relató que "infraestructuras como la gobernación de Risaralda, en este momento se encuentra eh impedido el el acceso a la gente. Nosotros tenemos que desde el primer día tuvimos que sacar a toda la gente y estamos atendiendo la administración departamental en entidades descentralizadas".Asimismo, la infraestructura de la Alcaldía de Pereira sufrió daños estructurales significativos.Alerta roja en la red hospitalaria y parálisis de serviciosLa emergencia sanitaria es uno de los frentes más complejos. El municipio de Dos Quebradas, habitado por más de 200,000 personas, reporta ya más de ocho fallecidos, cientos de heridos atendidos en el Hospital Santa Mónica y la pérdida total de servicios esenciales como gas, agua y electricidad en gran parte del territorio durante las primeras 24 horas. Para evitar un colapso inminente de la capacidad médica regional, la administración departamental ha tenido que tomar medidas de choque: "Hemos tenido en el municipio de Pereira que evacuar dos infraestructuras hospitalarias privadas... Estamos con alerta roja hospitalaria atendiendo solamente... urgencias vitales en los hospitales públicos y privados de todo el departamento de Risaralda".A raíz de esto, todos los procedimientos médicos programados han sido suspendidos temporalmente.Búsqueda implacable de sobrevivientesA pesar de las dificultades operativas y las réplicas, la prioridad absoluta sigue concentrada en rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros. Equipos especializados de rescate de los cuerpos de bomberos de Bogotá, Envigado y otras regiones se han movilizado hacia el departamento. "En este momento hay un despliegue de más de 400 hombres y mujeres que están rescatando vidas todavía", destacó Patiño, compartiendo un mensaje de esperanza tras el rescate con vida de Daniela Largo, una joven de 32 años extraída de los escombros en Pereira al finalizar la jornada previa.
En medio de la compleja situación que viven miles de personas en varias regiones del país tras el fuerte terremoto, los paisas han dicho presentes con donaciones monetarias y físicas que ayudarán a miles de familias que hoy lo necesitan más que nunca.Uno de los anuncios más recientes es un concierto solidario que se hará en La Macarena y en donde el valor de la boleta, que la podrá adquirir en la página web de la Corporación Presentes, irá a los más necesitados en Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero.Entre los artistas invitados están Luis Alfonso, Pipe Bueno, Felipe Peláez, Kapo, Andy Rivera, Pasabordo, Heberth Vargas y muchos más. Además, harán presencia diferentes influencers como Westcol o Pelicanger, entre otros.Pero hablando de ayudas, una de las opciones que más facilidades le da a las personas es a través de la Corporación Presentes en donde se pueden hacer transferencias usadas para ayudar a los más afectados.“Nuevamente hago ese llamado a la solidaridad. Gracias a todas las personas que se han activado alrededor de la campaña Colombia se levanta. Nuestra plataforma de donaciones individuales ya superó las 5000 donaciones de personas naturales. Esto es un número récord en nuestra historia además de 60 campañas de solidaridad. Sobre las cifras hasta este momento la directora Ana Cristina Moreno.Hay que mencionar que en Medellín hay decenas de puestos de recolección dispuestos en diferentes partes de la ciudad como lo son las bibliotecas públicas en donde llegan alimentos y kits de aseo para enviar a Quibdó, Pereira, Manizales o Cali.El director de Cáritas Arquidiocesana de Medellín, Edwin Ruiz, le pidió a la ciudadanía ponerse la mano en el corazón para poder recoger las ayudas humanitarias que terminarán beneficiando a miles de personas necesitadas.
En la noche de este martes 11 de agosto, el presidente Abelardo De La Espriella firmó el decreto 1171 de 2026, declarando oficialmente la Situación de Desastre de Carácter Nacional tras el potente sismo de magnitud 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto.La medida busca activar un régimen especial para atender la emergencia que, según informes técnicos, ha superado la capacidad de respuesta de las administraciones locales y departamentales.“En este momento, aquí, en la sede de la UNGRD en Bogotá, estoy firmando el decreto a través del cual se declara el desastre de carácter nacional. Me encuentro acompañado por el secretario jurídico de la Presidencia y el señor ministro de Hacienda. Este instrumento jurídico nos va a permitir atender la tragedia de la mejor manera”, dijo el presidente De La Espriella en un video publicado en sus redes sociales.Con este decreto, el Gobierno podrá adoptar diferentes medidas entre las que está la redistribución de partidas presupuestales, adoptar un plan de acción, canalizar recursos mediante la subcuenta SISMO 2026, realizar contratación directa para la rehabilitación y reconstrucción, habilitar medidas de protección a usuarios del sistema financiero, permitiendo alivios en créditos y suspensión de procesos ejecutivos para los damnificados registrados, entre otros.
El padre Napoleón García, conocido afectuosamente como el padre “Napo”, compartió en Mañanas Blu un balance de las primeras 48 horas tras el terremoto que sacudió al Chocó. "Fue un momento estremecedor y de esas circunstancias únicas que tal vez solo se presentan en una ocasión”, destacó el religioso en Blu radio.Víctimas y destrucción materialEl párroco confirmó que, hasta el momento, se reportan 14 víctimas mortales en el departamento: 11 en Quibdó y tres en el municipio de Unión Panamericana. No obstante, advirtió que la cifra podría aumentar.Le puede interesar: Sobreocupación supera el 245% tras temblor: agente Hospital San Francisco de Asis en Quibdó"Se espera que haya todavía de pronto una media docena de cuerpos entre los restos y escombros que no se han terminado de mover”, afirmó García. Sobre los daños estructurales, el párroco señaló que el colapso más grave fue un edificio de cuatro pisos en el barrio Medrano, el cual presentaba una “construcción muy deficiente"."Fue un lugar al que le fueron añadiendo pisos y habitaciones, no resistió”, relató. El sacerdote fue enfático en que gran parte del problema radica en que “la vivienda popular no sigue normas técnicas"."La hacen albañiles, maestros de obras, sin suficiente formación técnica”, lo que provocó que decenas de casas en barrios humildes se desplomaran totalmente.Una crisis silenciosa: La salud mentalMás allá de los escombros, al padre García le preocupa la “gran afectación mental y psicológica” de los sobrevivientes. Según su relato, el nerviosismo persiste debido a las réplicas: "Una gran cantidad todavía en los barrios populares no entran a dormir en sus casas, duermen afuera, porque temen lo peor”, dijo.El vicario lamentó la falta de preparación para atender este trauma:"Tal vez no existen, en primer lugar en nuestra gente, en Chocó y en Colombia en general, mucha tradición de atención profesional para la salud mental”, dijo. Ayudas y coordinaciónActualmente, la atención se centraliza a través del Puesto de Mando Unificado y la Pastoral Social. El párroco confirmó que los heridos graves han sido trasladados a Medellín y que se están recibiendo donaciones de alimentos no perecederos, colchonetas e insumos médicos. Asimismo, mencionó que esperan los recursos anunciados por el Vaticano: “estoy seguro de que la Conferencia Episcopal enviará algunos de sus recursos a Chocó”.Finalmente, hizo un llamado a la solidaridad nacional, destacando que lo que la gente necesita con más prontitud para recuperar sus hogares son materiales de construcción.Escuche la entrevista:
El Juzgado Primero Administrativo de Bucaramanga admitió una acción de tutela en contra el Acuducto Metropolitano de Bucaramanga y la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), por el incremento de las tarifas del servicio de acueducto que comenzará a reflejarse en los recibos de los usuarios en los próximos meses.La acción judicial cuestiona la legalidad y proporcionalidad del aumento y sostiene que el ajuste podría afectar derechos fundamentales como el debido proceso, la igualdad, la dignidad humana, el mínimo vital y el acceso a un servicio esencial como el agua potable.Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con el incremento del componente de consumo, que, de acuerdo con la información presentada en la tutela, alcanza cerca del 37 %, mientras que el aumento promedio proyectado en la factura sería del 25,2 %. El proceso también cuestiona que los usuarios terminen asumiendo costos que, según el accionante, estarían relacionados con gastos administrativos y de funcionamiento de la empresa.La tutela además señala que el aumento podría resultar desproporcionado frente a los ingresos de los hogares y advierte sobre una eventual afectación al mínimo vital, particularmente en familias con menores ingresos.¿Por qué aumentará el agua en Bucaramanga?El Acueducto Metropolitano de Bucaramanga ha explicado que el incremento no corresponde a una decisión unilateral de la empresa ni de la administración local, sino a la aplicación del nuevo marco tarifario establecido por la CRA mediante la Resolución 1032 de 2026.El gerente del Acueducto, Juan Carlos Suárez, ha señalado que la nueva metodología busca reconocer inversiones realizadas por la empresa que, bajo el esquema tarifario anterior, no habían sido remuneradas completamente a través de las tarifas. Según la información entregada por la entidad, el Acueducto invirtió cerca de 380.000 millones de pesos, de los cuales aproximadamente 110.000 millones habían sido cubiertos mediante tarifa.La empresa proyecta que el nuevo marco tarifario genere un incremento promedio de 25,2 %. Sin embargo, el aumento será aplicado de manera gradual entre septiembre de 2026 y febrero de 2027 para evitar que el impacto llegue de una sola vez a los hogares.Según el Acueducto, mientras el cargo fijo tendrá una reducción del 22,6 %, el componente asociado al consumo tendrá un incremento del 37 %. Al combinar ambos factores se obtiene el aumento promedio proyectado en la factura.Ahora será el juez quien deberá analizar los argumentos presentados en la tutela y determinar si existe una vulneración de derechos fundamentales con la aplicación del nuevo esquema tarifario. La admisión de la acción no significa que el incremento haya sido suspendido ni que el juez haya determinado que sea ilegal.Por ahora, los usuarios deberán esperar el avance del proceso judicial mientras el nuevo esquema tarifario continúa con su aplicación gradual, salvo que dentro del trámite de la tutela se adopte alguna medida que modifique o suspenda su implementación.