Asocapitales manifestó su respaldo a Quibdó y convocó a la solidaridad nacional luego del incendio que afectó a varias familias en la capital del Chocó. La emergencia, registrada durante la madrugada de este viernes en el barrio Pablo Sexto, dejó un saldo actualizado de 30 viviendas destruidas y tres personas fallecidas, según los reportes entregados por las autoridades que continúan trabajando en la atención de la emergencia y en la identificación de las familias damnificadas.Desde Asocapitales se hizo un llamado a la ciudadanía, instituciones y organizaciones para sumarse a la ayuda humanitaria destinada a las familias que perdieron sus viviendas y pertenencias. La campaña de apoyo recibe donaciones en el Palacio Municipal de Quibdó, ubicado en la carrera 2 número 24A-32, donde se recolectan alimentos no perecederos, agua potable, kits de emergencia y elementos de aseo para atender las necesidades más urgentes.El incendio inició cerca de la 1:30 de la madrugada y requirió la intervención inmediata de los organismos de socorro. El Cuerpo Oficial de Bomberos de Quibdó desplegó equipos de emergencia para controlar las llamas y evitar que el fuego alcanzara más hogares. En las labores también participaron entidades de apoyo como la Policía Nacional y personal del Aeropuerto El Caraño, quienes contribuyeron a contener la emergencia y proteger a la comunidad afectada.La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y envió un mensaje de acompañamiento a la administración municipal, liderada por el alcalde Rafael Bolaños, así como a todos los habitantes que enfrentan las consecuencias de esta tragedia.La Asociación reiteró que acompañará a Quibdó durante el proceso de recuperación y resaltó que la unión entre las ciudades capitales permite fortalecer la respuesta ante situaciones de emergencia.
Una grave emergencia se reportó esta madrugada en Quibdó, capital del Chocó, donde un gigantesco incendio consumió al menos 30 viviendas y tres personas fallecieron.Desde esta madrugada los organismos de socorro de Quibdó y la comunidad de al menos tres barrios aledaños del sector Pablo Sexto, en el casco urbano, pero de difícil acceso, tratan de controlar un voraz incendio.Las llamas comenzaron en una vivienda y avanzaron sin control ya que las casas estaban construidas con madera y cartón, además, las llamas se propagaron con rapidez por el combustible que tenían almacenado los habitantes en sus cocinas lo que hizo compleja la situación de los organismos de socorro.Uno de los habitantes del barrio Pablo VI contó lo difícil de las tareas para controlar 100% el incendio.“El incendio nos tomó por sorpresa. Todos estábamos durmiendo. Yo soy de otro sector cuando llegaron vecinos y nos dijeron que se está quemando El Hueco. Inmediatamente fuimos al lugar. Había personas tratando de salvar sus cosas, pero no alcanzaron a sacar nada de sus casas. La respuesta de los bomberos no fue inmediata”, dijo el habitante del sector.El balance que se tiene al momento es de 30 viviendas totalmente consumidas y tres personas fallecidas. Esta mañana se avanza en el enfriamiento del terreno para evitar que nuevamente se reinicie la conflagración.Mientras la comunidad trata de recuperar lo poco que les quedó, la Alcaldía de Quibdó y la comunidad ya le están pidiendo a las autoridades departamentales y nacionales socorrer a las víctimas y damnificados por la magnitud de la tragedia desbordan la capacidad de Quibdó.
Una patrullera de la Policía fue capturada en dentro de las instalaciones de la Estación de Policía de Quibdó, en el departamento del Chocó, luego de que presuntamente agrediera a un oficial superior durante un procedimiento interno de control disciplinario.De acuerdo con el reporte oficial, los hechos se registraron hacia las 5:00 de la mañana, cuando el mayor realizaba la revista de las instalaciones y del personal que se encontraba de servicio en el Distrito Uno de Policía de Quibdó.Según el informe, el oficial ingresó al primer piso de la estación para utilizar los baños y, al salir al pasillo donde se encontraba formado el personal, observó a la patrullera recostada sobre una mesa, manipulando su celular y, al parecer, con una presentación personal inadecuada para el servicio.Ante esta situación, el mayor procedió a hacerle un llamado de atención. Sin embargo, de acuerdo con su relato, la uniformada respondió de manera desafiante, tal y como quedó registrado en video. El oficial decidió entonces iniciar una grabación con su teléfono personal, momento en el que la patrullera se levantó y lo encaró, presuntamente lanzándole golpes y bajando el celular, lo que impidió continuar con el registro en video.Este es el videoEn medio de la situación intervino otra patrullera, quien intentó separar a su compañera para evitar que continuara la agresión. No obstante, el reporte señala que la patrullera se encontraba alterada y seguía intentando agredir al oficial.Ante el comportamiento, el mayor indicó que fue necesario hacer uso de la fuerza para controlar la situación. Con apoyo de otros dos uniformados, lograron reducirla y colocarle las esposas. Según el informe, incluso después de ser controlada la uniformada intentó golpear con cabezazos.Posteriormente, hacia las 5:10 de la mañana, el mayor procedió a informarle a la patrullera su captura en flagrancia por los delitos de ataque o agresión a superior e insubordinación, dentro del marco de la justicia penal militar.Tras la captura, se le informaron los derechos que le asisten como persona detenida y fue trasladada al Comando del Departamento de Policía Chocó, donde quedó a disposición de la Fiscalía de Justicia Penal Militar.
Protestas en Chocó tienen bloqueada la vía Medellín - Quibdó. Mientras una comunidad indígena cerró la vía de carácter nacional por la tardanza en la atención médica de un joven que sufrió un accidente, el Comité Cívico iniciará un cese de actividades de 24 horas por disgustos con el Gobierno nacional.El departamento de Chocó se despierta con un complejo panorama de movilidad luego de que la comunidad indígena de El Dieciocho, decidiera cerrar la vía Medellín - Quibdó, como protesta ante la demorada atención médica al joven Elmer Estévez, quien sufrió un accidente de tránsito hace algunos días.Lo que mencionan los indígenas es que ya ha pasado una semana desde el siniestro y aún la Nueva EPS no ha ordenado el traslado ni asignado una cama para atención especializada al hombre que, al parecer, permanece con un estado de salud crítico, por lo que requeriría servicios médicos urgentes que aún no se han podido garantizar.Explican desde El Dieciocho que en este momento todo el tratamiento depende de la Nueva EPS y que ante la nula respuesta cerraron la vía de carácter nacional, medida que no tiene paso provisional y que será de manera indefinida hasta que el joven sea trasladado hasta un hospital de mayor complejidad.Pero no es la única situación que afecta al departamento, ya que sobre las 9:00 de la mañana hará una marcha en Quibdó, programada por el Comité Cívico de Chocó que tendrá un paro de 24 horas luego de que el Gobierno nacional no diera claridad sobre los recursos que necesita la región para algunos proyectos viales.Ante la problemática la gobernadora de Chocó, Nubia Córdoba, explicó que el paro no está definido, que se acordó un cronograma de mesas de trabajo y que el próximo 20 de febrero se reactivará la Mesa Permanente de Concertación para poder cumplir con compromisos adquiridos con anterioridad.Por ahora, los ojos de las autoridades departamentales están en la vía Medellín - Quibdó, en donde se espera que se abra el paso muy pronto para no afectar a miles de personas, mientras que en Quibdó habrá acompañamiento de la movilización cívica para evitar alteraciones al orden público.
Por protestas de comunidades indígenas está incomunicado el departamento del Chocó, se encuentran bloqueadas las vías Medellín - Quibdó y Pereira - Quibdó. Desde la Gobernación temen que posiblemente las comunidades hayan sido instrumentalizadas por grupos ilegales.En medio de los problemas que tiene el departamento del Chocó por la presencia de grupos armados como el Clan del Golfo y el ELN, este último que atacó tropas del Ejército en la vereda Alto del Oso del municipio de San José del Palmar, dejando 10 militares heridos, ahora afronta protestas sociales.La propia gobernadora Nubia Carolina Córdoba, relató en Mañanas Blu que el bloqueo vial que tiene este jueves esta región del país, obedece a inconformidades administrativas y no por temas de fondo, afectando la economía de Chocó, especialmente el tránsito de víveres."Algunas comunidades indígenas que por otros temas que son, digamos, netamente internos y administrativos, están cerrando las vías de. Hay una comunidad a la altura del doce, que ya hizo el cierre de la vía Quibdó - Medellín, municipio de Carmen de El Atrato, y procederían, entonces, a la altura del el Colonia Santa Cecilia a cerrar la otra vía", aseguró la mandataria.Como ha ocurrido en otras regiones del país, posiblemente cuando hay operaciones del Ejército o la Policía, habría instrumentalización de los grupos armados, es lo que se investiga según la gobernadora."Justo en los momentos más graves de presión y tensión entre el Ejército Nacional y particularmente el ELN, no lo estoy afirmando, porque, de hecho, hemos tenido que pasar, incluso, por temas judiciales en torno a esto. Le da a uno mucho temor que pudiera el ELN estar utilizando a las comunidades, puede ser afroindígenas, en el desarrollo de también sus actividades y sus movimientos", destacó Córdoba.Por ahora, se envió una comisión de la Gobernación del Chocó para atender la situación de las dos vías, aunque las comunidades estarían solicitando la presencia de representantes del Gobierno Nacional.
La Superintendencia Nacional de Salud ordenó la intervención forzosa administrativa, por un año, de la Nueva ESE Hospital Departamental San Francisco de Asís de Quibdó. La decisión se tomó luego de ocho meses de vigilancia especial, periodo en el que se evidenció un deterioro en la calidad de la atención, fallas en la gestión institucional y un desequilibrio financiero que compromete la prestación de los servicios de salud en el departamento del Chocó.Durante la vigilancia se encontraron deficiencias en prácticas de seguridad del paciente, incumplimientos en programas de salud pública como el de desaceleración de la desnutrición infantil y reportes de mortalidades evitables. Además, se identificaron fallas en la ejecución del mantenimiento de la infraestructura y de los equipos biomédicos, junto con retrasos en el suministro y control de medicamentos e insumos, algunos de ellos afectados por humedad y filtraciones en las áreas de almacenamiento.La medida incluye la remoción de la gerente y de la junta directiva, así como la designación de Osiris del Carmen Casas Mena como agente especial interventora, quien asumió la representación legal de la ESE. La funcionaria deberá presentar, en un plazo de 30 días, un plan de acción orientado a corregir fallas críticas relacionadas con el reporte al REPS, las condiciones de la central de esterilización, la vigilancia epidemiológica, la atención materna, los programas de atención básica y los procesos de aseo y desinfección en todas las áreas.La Superintendencia indicó que realizará un seguimiento estricto al cumplimiento del plan de acción durante el tiempo que dure la intervención, con el propósito de garantizar la recuperación institucional y la prestación de servicios con estándares adecuados de accesibilidad, oportunidad y seguridad para los habitantes del Chocó.
El Hospital San Francisco de Asís, principal centro asistencial del departamento del Chocó, atraviesa nuevamente una grave crisis por una sobreocupación del 287%, generada por la falta de pagos de la Nueva EPS, en una situación que ya se había advertido semanas atrás y que hoy tiene en jaque la prestación del servicio en la capital chocoana.De acuerdo con la información que se ha conocido hasta el momento, el impago a las IPS ha obligado a que el San Francisco de Asís asuma prácticamente toda la demanda de atención de los usuarios de la Nueva EPS, tanto en urgencias como en consultas ambulatorias.“Hoy somos el único hospital que está recibiendo a los afiliados de la Nueva EPS. Esto ha llevado a que nuestras urgencias estén colapsadas y que tengamos una sobreocupación sin precedentes”, señalaron desde el centro asistencial que afronta una complicada situación en materia de atención.Pero no son solo las deudas con otras entidades, la cartera de la Nueva EPS con el San Francisco de Asís es superior a los 8.000 millones de pesos, lo que ha complicado aún más la contratación del personal médico y de apoyo.Según relatan desde Quibdó, la enorme sobreocupación ha generado largas esperas y demoras en la atención, mientras el hospital intenta responder a la demanda priorizando los casos más graves, hecho por lo que pidieron una intervención urgente de las autoridades nacionales y departamentales, así como el cumplimiento de los compromisos financieros por parte de la Nueva EPS para evitar el colapso total del sistema de salud en el Chocó.
A pesar del giro de 1.400 millones de pesos hace pocos días por parte de la Gobernación de Chocó, el panorama en materia financiera y asistencial sigue siendo complejo en el Hospital San Francisco de Asís en Quibdó, el único de segundo nivel en el departamento.Y es que a la sobreocupación de más del 250 % en el área de urgencias que sigue impactando las actividades de la institución, ahora se suma la renuncia de especialistas en las áreas de ginecología y pediatría.Ante esta realidad, a través de un comunicado el hospital indicó que para garantizar la continuidad en la prestación del servicio, las directivas han llevado a cabo algunos ajustes con la agremiación sindical Conexión Salud para suplir los espacios que dejarían los especialistas que decidan abandonar el centro asistencial, y con esto, garantizar la prestación del servicio.“El hospital adelanta todas las gestiones necesarias para continuar con los ciclos de pago a los especialistas, a los cuales se les adeuda 3 meses de honorarios, y al personal de planta, al cual se le deben los salarios de agosto y septiembre”, se lee en la comunicación.Además, destacaron que en los próximos días la gerente de la institución, Natalia Mazo, sostendrá un encuentro en la ciudad de Bogotá con directivos de Nueva EPS, una de las entidades que registra mayores deudas con el hospital, con el fin de encontrar alternativas para cumplir, al menos parcialmente, con estas obligaciones.
Autoridades en Chocó anunciaron nuevas medidas para hacer frente al complejo panorama que afronta el Hospital San Francisco de Asís de Quibdó, la única institución de segundo nivel de complejidad en el departamento y que atraviesa una grave crisis por cuenta de la saturación de sus servicios y la escasez de insumos y medicamentos.A pocos días de haberse declarado en estado de emergencia el centro de atención por situaciones como la sobreocupación en su servicio urgencias que estaba sobre el 280%, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba anunció el giro de 1.400 millones de pesos para hacer frente a este panorama en el que incluso la institución se ha visto afectada por acciones terroristas en la vía Medellín-Quibdó.Para seguir atendiendo la emergencia, la mandataria reiteró la necesidad de que entidades del orden nacional se sumen a los esfuerzos financieros y logísticos."Hemos solicitado también apoyo al Gobierno nacional a través del Ministerio de Salud y la Supersalud, así como a las EPS que hacen presencia en el departamento para que garanticen con su apoyo también que este, que es nuestro único hospital de segundo nivel, pueda seguir funcionando", afirmó Córdoba.El San Francisco de Asís atiende más del 90% de la población del Chocó, cerca de 500.000 personas, incluyendo comunidades indígenas de zonas como Medio San Juan y Alto Baudó por lo que la suspensión o cierre de sus servicios generaría graves inconvenientes para atender la salud del departamento.
La Sociedad de Activos Especiales denunció la aparición de bolsas con desechos biológicos en la bodega de uno de los predios de su propiedad en Quibdó. Aseguran que unas 300 familias están en riesgo por cuenta de estas prácticas que estaría implementando el hospital Ismael Roldán.Una grave alerta en materia de salud pública levantó la Sociedad de Activos Especiales tras verificar la presencia de residuos tóxicos que fueron depositados en la bodega de uno de los predios que administra en el barrio La Esperanza de la ciudad de Quibdó.Según Amelia Pérez, presidente de la SAE, en el lugar se identificaron decenas de bolsas plásticas rojas que contienen residuos hospitalarios, desechos clínicos y restos orgánicos, los cuales ponen en alto riesgo de contaminación y de enfermedades, según la funcionaria, a unas 300 familias que residen cerca a este lugar.Pérez también indicó que inclusive en el predio se han encontrado desechos provenientes de un cementerio cercano, al parecer fragmentos de restos humanos extraídos de tumbas y fosas."Los funcionarios que estuvieron allí observaron que había restos que provenían del cementerio, con prendas, con otros elementos que no tienen por qué estar dentro de los predios de la SAE y que generan un riesgo no solamente a la salud, sino ambiental", detalló la directora.Desde la SAE indicaron que a través de oficios ya reportaron esta novedad a las diferentes autoridades ambientales, sanitarias y municipales para que se adelanten las investigaciones pertinentes y se tomen de manera inmediata las medidas necesarias.De igual manera, oficiaron a la Fiscalía y la Procuraduría, para que inicien las correspondientes investigaciones que identifiquen a quienes sean los responsables de esta situación y se adopten las sanciones respectivas.
Desde Santander fue desplegado hacia Cali el USAR COL-28, un grupo especializado en búsqueda y rescate urbano, para apoyar las labores de atención de la emergencia provocada por el fuerte terremoto que sacudió este lunes 10 de agosto a varias zonas del occidente del país.La Defensa Civil Santander participa en el despliegue del equipo USAR COL-28, especializado en búsqueda y rescate urbano, que fue enviado hacia Cali para apoyar las labores de atención de la emergencia. El grupo cuenta con capacidades para intervenir en escenarios donde puedan existir personas atrapadas o afectaciones en estructuras tras el movimiento telúrico.Eduard Sánchez, director de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, explicó que el departamento activó sus capacidades de respuesta y mantiene comunicación permanente con las autoridades nacionales.“En coordinación con la Defensa Civil Santander, hoy sale un grupo USAR 28 especializado para la ciudad de Cali, con capacidades de respuesta para búsqueda y rescate”, señaló Sánchez.El funcionario agregó que desde Santander permanecerán atentos a la evolución de la emergencia y en comunicación permanente con la Sala de Crisis Nacional en Bogotá, con el propósito de coordinar las acciones que sean necesarias.El equipo enviado desde Santander se suma a los organismos de socorro que trabajan en las zonas afectadas por el movimiento telúrico, mientras avanzan las labores de evaluación de daños y atención a las personas que puedan resultar afectadas.
Tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes diferentes zonas del centro y oeste de Colombia y que, según el último balance del Gobierno, deja al menos 132 personas fallecidas, la preparación para responder ante una emergencia vuelve a cobrar relevancia. En este contexto, contar con una maleta o mochila de emergencia puede facilitar la atención de las necesidades básicas durante los momentos posteriores a un sismo.Uno de los elementos fundamentales es una radio con pilas, que puede permitir mantenerse informado sobre las indicaciones de las autoridades cuando no sea posible utilizar otros medios de comunicación. También se recomienda tener en la mochila una linterna y un silbato, este último especialmente útil para pedir ayuda o facilitar la ubicación de una persona que pueda quedar atrapada entre los escombros.La mochila también debe incluir elementos de protección personal, como mascarillas y guantes, además de suministros básicos de alimentación. Entre ellos se encuentran alimentos no perecederos y agua embotellada, que pueden ser necesarios mientras se restablecen las condiciones normales después de una emergencia.El abrigo y al menos dos mudas de ropa adicionales son otros objetos recomendados para protegerse de las condiciones climáticas. A esto se suma un botiquín básico, así como jabón y alcohol para mantener condiciones de higiene y realizar labores de desinfección cuando sea necesario.Hay otros elementos que pueden resultar determinantes y que suelen quedar por fuera de este tipo de preparativos. La mochila debería tener un cargador portátil para dispositivos móviles, un duplicado de las llaves de la vivienda o del vehículo y dinero en efectivo, preferiblemente en billetes de baja denominación, para afrontar situaciones en las que no sea posible utilizar medios electrónicos de pago.Pero preparar la maleta no es suficiente. Esta debe permanecer en un lugar de fácil acceso, preferiblemente cerca de la puerta de salida, para poder tomarla rápidamente durante una eventual evacuación. Además, se recomienda revisarla cada seis meses, especialmente para comprobar el estado y las fechas de vencimiento de alimentos y medicamentos, así como reemplazar los elementos que ya no se encuentren en condiciones adecuadas.La importancia de contar con estos elementos también queda reflejada en la respuesta desplegada tras el terremoto. El Ejército colombiano informó del despliegue de más de 180 rescatistas para apoyar la búsqueda de personas que pudieran haber quedado atrapadas bajo los escombros de las edificaciones afectadas. Ante eventos de esta magnitud, tener preparada una mochila de emergencia permite disponer rápidamente de artículos esenciales mientras avanzan las labores de rescate y atención.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, anunció un toque de queda en la ciudad tras el fuerte sismo registrado este lunes 10 de agosto. La medida comenzará a las 8 de la noche y se extenderá hasta las 6 de la mañana.La decisión fue tomada ante las amenazas de saqueo reportadas en diferentes sectores de la capital del Valle del Cauca. Éder pidió a los ciudadanos permanecer en sus viviendas y reportar oportunamente cualquier intento de saqueo o hecho de inseguridad.“Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, afirmó el alcalde, quien pidió a los caleños estar en sus casas desde las 8 de la noche.El mandatario también confirmó la militarización de distintos puntos de Cali, especialmente en las comunas 19 y 17, además de otros sectores que resultaron afectados por el sismo de esta mañana.Según Éder, la Policía y el Ejército realizarán patrullajes en diferentes zonas de la ciudad para reforzar la seguridad durante la emergencia. La medida busca prevenir saqueos y garantizar condiciones para el trabajo de los organismos de socorro.El alcalde informó además que 92 rescatistas adicionales llegarán a Cali para apoyar las labores de búsqueda y rescate. De ese grupo, 60 serán enviados desde Bogotá y otros 32 corresponden a integrantes de las Fuerzas Militares.Éder señaló que las primeras 48 horas después del terremoto son críticas para encontrar con vida a las personas que puedan permanecer atrapadas en edificios colapsados. Por eso, pidió a la ciudadanía facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.“Le pedimos a la ciudadanía mucha colaboración en materia de dar el apoyo a los rescatistas y darles el espacio para que puedan trabajar”, manifestó el alcalde de Cali.En medio de la emergencia, la Alcaldía también mantiene habilitados puntos para recibir donaciones y ayudas humanitarias destinadas a las personas afectadas. Uno de los principales centros de acopio está ubicado en la plazoleta Jairo Varela, además de los canales dispuestos por la Cruz Roja.La emergencia también ha provocado afectaciones en el suministro de energía eléctrica y agua en algunos sectores de Cali. Frente a esta situación, Éder aseguró que ya se trabaja con Emcali para avanzar en el restablecimiento de los servicios públicos.El alcalde confirmó además que fue declarada la alerta roja hospitalaria en Cali, con el objetivo de concentrar la capacidad médica en la atención de las personas afectadas por el sismo.“Todas las cirugías que no sean urgentes puedan ser reprogramadas y que la capacidad hospitalaria esté destinada a atender la emergencia”, explicó Éder sobre la medida adoptada en los centros asistenciales.Finalmente, el mandatario envió un mensaje de unidad a los caleños y aseguró que la ciudad cuenta con las capacidades necesarias para enfrentar la emergencia. “Esta prueba la vamos a superar unidos, la vamos a superar juntos y saldremos más fuertes de ella”, concluyó.
La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) habilitó 16 puntos de acopio en diferentes ciudades del país para recibir donaciones destinadas a las comunidades afectadas por el terremoto registrado este lunes en el occidente colombiano.Los centros funcionan en sedes de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación ubicadas en Medellín, Barranquilla, Bogotá, Cartagena, Tunja, Popayán, Valledupar, Montería, Riohacha, Neiva, Santa Marta, Villavicencio, Pasto, Cúcuta, Bucaramanga y Sincelejo.La organización recibe insumos médicos nuevos, empacados, en buen estado y con fecha de vencimiento vigente, entre ellos líquidos endovenosos, tubos endotraqueales, jeringas, agujas, guantes, tapabocas, gasas estériles, antisépticos, apósitos, vendajes, yesos y otros elementos médico-quirúrgicos.También se pueden entregar alimentos no perecederos y productos de higiene personal. La lista incluye arroz, pasta, harina, avena, granos secos, alimentos enlatados, leche, aceite, agua, bebidas de rehidratación, galletas, barras de cereal, jabón, crema dental, cepillos de dientes, toallas higiénicas, pañales para adultos y toallas húmedas.Para el personal médico que continúa trabajando en jornadas prolongadas también se solicitan productos de consumo rápido, como agua, bebidas de rehidratación, café o chocolate, barras de cereal, galletas, frutos secos y suplementos nutricionales.La ACSC hizo un llamado a realizar las donaciones de manera organizada y a responder exclusivamente a las necesidades que sean comunicadas oficialmente, con el propósito de evitar el envío de elementos que no sean requeridos durante la atención de la emergencia.
Incertidumbre y dolor en Colombia tras el fuerte terremoto de magnitud de 7.4, que, hasta ahora, deja más de 100 muertos y heridos. Una de las ciudades más afectadas fue Cali, en donde, según el alcalde Alejandro Eder, se han reportado varios cuerpos sin vida debajo de los escombros, dejando una zozobra en toda la capital del Valle.Desde el 9 de agosto la ciudad estaba de fiesta con el inicio del Festival Petronio Álvarez, sin embargo, el desarrollo del evento quedó en veremos, incluso, Blu Radio le consultó al alcalde sobre la situación y dijo que “era muy apresurado tomar una decisión”.“Se le insinuó la pregunta al alcalde esta tarde cuando se les está, cuando estaban haciendo uno de esos balances preliminares. Sin embargo, él dijo que era muy apresurado tomar esa decisión. (…) La ciudadanía está en estos momentos más volcada a ayudar a las demás personas que están aquí en medio de esta tragedia”, indicó la corresponsal Stephany Toledo.No obstante, de acuerdo con información de Noticias Caracol, el Personero Distrital de Santiago de Cali, Gerardo Mendoza, solicitó a la Administración Distrital evaluar el aplazamiento del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, por lo que podría pronto darse una decisión final en torno al desarrollo de esta actividad y apuntaría a la suspensión definitiva de esta edición del 2026.“Reconocemos profundamente la importancia cultural, social y económica del Festival Petronio Álvarez para Cali y para las comunidades del Pacífico. Sin embargo, ante una situación de emergencia como la que enfrentamos, debemos priorizar la vida, la integridad y la atención de quienes hoy necesitan del Estado. Por ello, solicitamos que el Festival sea aplazado y se establezca una nueva fecha para su realización”, dijo.Cali se encuentra en emergencia para ubicar a las personas desaparecidas tras este fuerte terremoto, que tuvo como epicentro el Chocó. Estas son las líneas para reportar a las autoridades oficiales:123: Línea única de emergencias.119: Bomberos de Cali – llamadas ordinarias.132: Cruz Roja Colombiana.144: Defensa Civil Colombiana.117: Policía – llamadas ordinarias.165: ICBF – 24 horas.Punto de Atención a Víctimas en la Alcaldía de Cali, Secretaría de Paz y Cultura Ciudadana.