El sector transportador colombiano recibió con optimismo la decisión del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de retirar desde el pasado 1 de junio los aranceles que habían sido impuestos en medio de la reciente disputa comercial entre ambos países.Desde la Asociación de Transportadores de Carga, ATC, su presidente, Anderson Quiceno, calificó la medida como un paso importante para recuperar la competitividad, reducir los sobrecostos logísticos y avanzar hacia la reactivación del comercio binacional.Según el dirigente gremial, la eliminación de estas cargas permitirá que los recursos que antes se destinaban al pago de aranceles se traduzcan en mejores condiciones para el transporte de mercancías, mayores oportunidades de trabajo para los camioneros y un incremento en el flujo comercial entre Colombia y Ecuador.Sin embargo, Quiceno advirtió que la situación aún está lejos de resolverse por completo y señaló que el sector sigue esperando medidas similares por parte del Gobierno colombiano para normalizar el intercambio comercial en la frontera.Las consecuencias de la guerra arancelaria han sido significativas. De acuerdo con cifras entregadas por ATC, las pérdidas para el sector transportador colombiano ya rondan los 3 billones de pesos. El impacto no solo ha afectado a los conductores de carga, sino también a toda la cadena económica que depende de esta actividad, incluyendo estaciones de servicio, talleres mecánicos, lavaderos, hoteles, restaurantes y otros servicios asociados al transporte de mercancías.Aunque en los últimos días se ha observado una mayor salida de productos colombianos hacia Ecuador, el gremio asegura que el ingreso de mercancías ecuatorianas hacia Colombia continúa siendo limitado. Además, denunció restricciones en el paso de vehículos de carga en ambos sentidos de la frontera, situación que sigue afectando la normalidad del comercio regional.Desde ATC hicieron un llamado a los gobiernos de Colombia y Ecuador para garantizar un flujo libre y eficiente de mercancías y vehículos, al considerar que el cierre o las restricciones fronterizas terminan afectando no solo a los transportadores, sino también al desarrollo económico de ambos países y de otras naciones conectadas por el corredor de la vía Panamericana.Para el sector, la decisión adoptada por Ecuador representa una señal positiva y una oportunidad para comenzar a superar una crisis que ha golpeado con fuerza al transporte de carga y al comercio binacional durante los últimos meses. A lo que se suma Acoplásticos que calificó como una decisión positiva mencionando que brinda un nuevo impulso a las exportaciones nacionales."Es una muy buena noticia para las cadenas productivas del plástico, ya que representa nuevamente la posibilidad de exportar hacia Ecuador alrededor de US$150 millones anuales en productos como polipropileno, PVC, empaques, tapas, artículos para el hogar y materiales para la construcción", señaló Daniel Mitchell, presidente ejecutivo de Acoplásticos.El gremio destacó que Ecuador es uno de los mercados más importantes para la industria manufacturera colombiana. Además de los US$150 millones en exportaciones del sector plástico, se suman cerca de US$20 millones anuales en ventas de pinturas.Acoplásticos expresó que tiene gran expectativa de que la decisión fortalezca la cooperación bilateral y garantice el respeto de los acuerdos comerciales vigentes en el marco de la Comunidad Andina.
Desde el 19 de mayo, el departamento del Cauca es testigo del bloqueo en algunas vías por parte de mineros del país que denuncian y protestan para exigir al Gobierno nacional garantías, formalización de su actividad y soluciones frente a las restricciones mineras en la cuenca del río. Sin embargo, esta situación ha generado preocupación en el sector de carga del país, ya que la vía a Buenaventura es uno de los corredores estratégicos para la movilización de mercancía.Desde Fedetranscarga, uno de los gremios más importantes del país, han denunciado que miles de conductores están atrapados en la carretera y que esto ha representado más gastos en la movilidad, que ya superan los costos de los anticipos de cada recorrido. Entre tanto, el gremio denuncia que no hay condiciones mínimas para garantizar la seguridad de los conductores durante su estadía en las carreteras.“El gremio transportador no puede continuar siendo el más afectado cada vez que se presentan este tipo de situaciones reiterativas en las vías del país. El transporte de carga es un servicio esencial para la economía nacional y no puede seguir operando en medio de la incertidumbre, el abandono institucional y las afectaciones constantes a la movilidad”, concluyó el presidente de Fedetranscarga, Arnulfo Cuervo.Por esta situación, el gremio le está exigiendo al Gobierno colombiano responder y encargarse. El llamado que hacen es directo para el Ministerio de Minas y Energía y para el Ministerio del Interior. En el comunicado emitido, expresan que deben tomar medidas para restablecer el tránsito y dar flujo a la economía del sector.
Todos los puntos que permanecían bloqueados en Cali, fueron habilitados por las autoridades tras la jornada de protestas protagonizada por integrantes del gremio transportador en diferentes entradas y salidas de la ciudad. Así lo confirmó la Administración Distrital, que mantuvo monitoreo permanente durante las manifestaciones registradas este jueves, 21 de mayo.El alcalde Alejandro Eder reiteró además que la Administración Distrital mantendrá abiertos los canales de diálogo con el gremio transportador, aunque insistió en que no se permitirán bloqueos ni vías de hecho en la ciudad.“Desde el principio esta alcaldía ha sido clara en que el diálogo será una opción, pero nunca bajo amenazas ni vías de hecho. En este momento se están retomando las mesas de diálogo, pero lo que no aceptamos es el daño ocasionado por las vías de hecho”, afirmó el mandatario.Desde tempranas horas, organismos de la Alcaldía hicieron acompañamiento en los sectores afectados para atender las dificultades de movilidad y evitar alteraciones del orden público. La Secretaría de Movilidad coordinó desvíos y apoyó a los actores viales para disminuir el impacto sobre los ciudadanos que se desplazaban por la capital vallecaucana.“Ya la vía se encuentra despejada gracias a una negociación que se viene realizando en las mesas de diálogo con los transportadores aquí en el terreno. Nos hemos reunido con ellos, escuchado sus solicitudes para llevarlas a la mesa y tratar de buscar la mejor solución para todas las partes. Ellos han sido receptivos y se retiraron de la vía convenientemente para poder iniciar las negociaciones”, dijo Luis Fernando Escobar, secretario (e) de Movilidad.Las protestas ocasionaron afectaciones en la operación del sistema masivo MIO, obligando a cancelar varias rutas y perjudicando la movilidad de cerca de 170.000 usuarios, por lo que el servicio fue gratuito para facilitar la movilidad. En materia educativa, solo en el corregimiento de Montebello fue suspendida la jornada académica debido a las dificultades de movilidad que impidieron la llegada de algunos docentes.
El gremio de transportadores de carga en Colombia advierte un panorama crítico por cuenta de la situación de orden público en varias regiones del país. Hasta el momento, se han registrado cerca de 31 ataques terroristas en varios municipios del suroccidente, a manos de grupos armados.Así lo aseguró Anderson Quiceno Sierra, CEO de la Asociación de Transportadores de Carga, quien señaló que, aunque no se ha convocado a un paro, muchos conductores están optando por no trabajar hacia zonas consideradas de alto riesgo.Según la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), muchos camioneros estarían optando por no movilizarse hacia zonas consideradas de alto riesgo ante el incremento de hechos violentos en los últimos días.Así lo aseguró Anderson Quiceno Sierra, CEO del gremio, quien explicó que, aunque no se contempla un paro formal, las condiciones de seguridad están llevando a los conductores a “parquear” sus vehículos y evitar trabajar en determinados corredores.En muchos casos, según indicó Quiceno, cuando ocurre un ataque, nadie responde por las pérdidas, lo que deja a los conductores y propietarios enfrentando graves afectaciones económicas y psicológicas, incluso durante años.“Cuando queman un camión, cuando incineran una tractomula, cuando vandalizan un carro de estos, cuando lo roban, los asaltan, en fin, ocurren todos los vejámenes con los camioneros, nadie responde. Y es ese propietario de ese camión y ese conductor los directos afectados, y les toca recuperar su patrimonio y recuperarse de una situación psicológica bastante aterradora”, señaló.Entre las zonas que estarían siendo evitadas por los camioneros se encuentran regiones del suroccidente del país como Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Putumayo y Tolima. A esto se suman otras áreas como el Catatumbo, Arauca y el piedemonte llanero, donde también se han registrado problemas de seguridad desde hace varios años.Esta situación ha generado incluso el desplazamiento de transportadores hacia ciudades como Bogotá, Medellín, Pereira y Armenia, en busca de rutas más seguras para trabajar.“Los mismos camioneros de las zonas están migrando hacia otros lados para poder encontrar soluciones a sus dificultades económicas, cuando eso no debiera ser así. Debiera ser que todos los camioneros del resto del país pudieran ir a cualquier lado tranquilos y poder generar competitividad de nación y poder generar los recursos que ellos necesitan precisamente para el sustento de ellos mismos y de sus propias familias”, agregó.En términos económicos, el gremio calcula pérdidas cercanas a los 7,2 billones de pesos anuales desde 2021, asociadas principalmente a bloqueos, inseguridad y sobrecostos operativos que deben asumir directamente los conductores y dueños de los vehículos.Frente a este panorama, Quiceno aseguró que han sostenido diálogos con el Gobierno, pero advierte que las autoridades reconocen limitaciones para dar soluciones de fondo.Además, confirmó que ya han presentado denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo contra varias entidades del Estado por la falta de acción frente a esta problemática.“Son instituciones que están denunciadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos precisamente por la falta de acción y de reacción frente a toda una circunstancia que tiene al país básicamente atareado”, dijo el presidente de la asociación.Finalmente, desde la ATC hicieron un llamado a los candidatos presidenciales para que prioricen la seguridad del sector y eviten que los transportadores sigan siendo afectados por la violencia y la inestabilidad en distintas regiones del país.“Nosotros lo que le pedimos a quienes son los candidatos presidenciales y a quien vaya a ser el próximo presidente de esta nación, sea de izquierda o de derecha, es que sean coherentes con el país. No pueden coger a los camioneros como víctimas de conflictos políticos de esta nación. De que, porque yo soy de un color, yo soy de otro. Nosotros no tenemos velas en ese entierro”, concluyó Quiceno.
En medio de la creciente tensión por los bloqueos viales que ya completan seis días en el departamento de Santander, el gobernador Juvenal Díaz hizo un llamado directo al presidente Gustavo Petro para que se revoque la resolución 2057 del IGAC, señalada como el origen del incremento en los avalúos catastrales que desató las protestas campesinas.La declaración se produce luego de que el mandatario nacional ordenara la intervención de la Fuerza Pública para desbloquear las vías, afectadas por manifestaciones que mantienen cerrados puntos estratégicos como el peaje de Lebrija y la vía hacia el Aeropuerto Internacional Palonegro.El gobernador explicó que la resolución 2057 ha generado aumentos desproporcionados en los avalúos catastrales, citando casos en los que predios pasaron de valer 200 millones a 2.600 millones de pesos. Según indicó, esto convierte a los campesinos en “ricos de papel”, obligándolos a asumir cargas tributarias como el impuesto al patrimonio sin contar con la capacidad económica real.Además, advirtió que el impacto va más allá del predial, afectando procesos como la venta de tierras, debido al incremento en los costos notariales, y generando efectos en cadena a través de resoluciones regionales del IGAC.“El problema de fondo es la resolución 2057. Su suspensión es una decisión que solo le corresponde al Gobierno Nacional”, afirmó el mandatario departamental, quien también invitó al presidente a participar en una mesa de diálogo en la región para conocer de primera mano la situación de los campesinos.Mientras tanto, las protestas continúan y los manifestantes insisten en mantener los bloqueos hasta que se derogue la normativa, lo que mantiene en vilo la movilidad, la economía y el abastecimiento en Santander.
La prolongación de los bloqueos viales en el departamento de Santander continúa generando un fuerte impacto económico y social, con pérdidas estimadas en cerca de $120.000 millones diarios, según advirtió la Alianza por Santander.La situación, que ya completa varios días, ha afectado gravemente el abastecimiento de alimentos, el transporte de carga y pasajeros, así como la prestación de servicios esenciales. Los gremios aseguran que la crisis ha escalado a un nivel crítico, comprometiendo la competitividad del departamento y el funcionamiento normal de distintos sectores productivos.De acuerdo con el pronunciamiento, los bloqueos han paralizado corredores estratégicos, dificultando la movilidad entre municipios clave y generando desabastecimiento en diferentes zonas de Santander. Además, advierten sobre el impacto en el empleo y el riesgo de suspensión de operaciones en empresas debido a la falta de insumos.Este panorama se da en medio del paro campesino que exige al IGAC la revisión de los avalúos catastrales tras el aumento del impuesto predial, situación que mantiene múltiples vías cerradas en el departamento.Frente a este escenario, desde la Alianza por Santander se hizo un llamado urgente a levantar los bloqueos y aprovechar los espacios de diálogo abiertos con el Gobierno Nacional.El presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, Juan Carlos Rincón Liévano, reiteró la preocupación del sector empresarial: “No se puede solucionar un problema creando uno mucho mayor”, afirmó.Los gremios insisten en que Santander no puede continuar detenido, mientras crece la presión para alcanzar acuerdos que permitan restablecer la movilidad y mitigar las millonarias pérdidas que deja la crisis.
Colombia enfrenta una emergencia silenciosa que no permite excusas. En los últimos 12 años, 29 puentes han colapsado o sufrido daños graves en el país. Lo más preocupante es que 18 de esos casos ocurrieron entre 2023 y lo que va de este año 2026. Y solo en los dos primeros meses de este año ya se han caído cinco estructuras: dos en Córdoba, dos en Antioquia y una en Magdalena. Para los gremios transportadores, estas cifras no son coincidencia: reflejan una falla estructural en la gestión y el mantenimiento de la infraestructura vial.“Se interrumpe absolutamente todo el tránsito de vehículos grandes, pequeños, buses, volquetas de todo tipo. Entonces, genera daño en la logística de entregar la mercancía en los sitios donde se necesita, perjuicios a la economía nacional, a la economía del que necesita la mercancía que nosotros transportamos y a nosotros los transportadores, porque no podemos terminar nuestro viaje. Es negligencia absoluta de la señora Ministra de Transporte”, señaló Alfonso Medrano Solano, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros.Al revisar las responsabilidades, el panorama es aún más delicado. De los 29 puentes afectados, 13 están a cargo del Instituto Nacional de Vías (INV), 9 corresponden a la Agencia Nacional de Infraestructura, seis son responsabilidad de administraciones departamentales y uno del Ejército Nacional. En 2026, cuatro de los cinco colapsos registrados recaen nuevamente sobre Invías, lo que intensifica los cuestionamientos sobre prevención, supervisión y mantenimiento.Las consecuencias no son solo cifras en un informe técnico. Cada puente que cae paraliza corredores estratégicos, encarece el transporte de carga, retrasa el traslado de pasajeros y afecta el abastecimiento de alimentos e insumos. Empresas transportadoras, conductores, auxiliares y cientos de familias ven comprometido su sustento diario. Además, el cierre de vías impacta el comercio regional y profundiza la crisis económica en las zonas afectadas.“El transporte no puede operar sobre una infraestructura incierta. La movilidad es un derecho, pero también es una variable crítica de estabilidad económica. Esto no es solo una emergencia vial, es una emergencia logística nacional en la que el gobierno tiene que intervenir lo más pronto posible”, denunció Elkin de Jesús Villegas Gil, Director Ejecutivo AGREM.Los gremios exigen al Gobierno nacional, a través de Invías y la ANI, bajo la coordinación del Ministerio de Transporte, tres acciones concretas: declarar la emergencia como prioridad institucional con intervención técnica inmediata y cronogramas claros; implementar medidas transitorias que mitiguen las pérdidas económicas sin fomentar la informalidad; y definir presupuestos y tiempos reales para soluciones definitivas. Advierten que no puede repetirse el escenario de 2023 y 2024, cuando puentes militares instalados como solución temporal terminaron operando por años, como ocurre en la vía Cúcuta–Pamplona.El sector transportador insiste en que la prolongación de esta crisis no solo deteriora la economía regional, sino que pone en riesgo la sostenibilidad del servicio público de transporte.
Los bloqueos registrados durante los últimos dos días en la vía a Buenaventura, Valle del Cauca, por parte del gremio de transportadores de carga, dejaron pérdidas millonarias para el comercio local y el turismo del distrito durante el fin de semana.Según los gremios, solo el comercio local habría sufrido afectaciones superiores a los 1.200 millones de pesos por cada dia de bloqueo, impactando principalmente a pequeños comerciantes, tenderos y restaurantes, principales generadores de empleo en la ciudad.“Las pérdidas son incalculables para los comerciantes, que son el mayor empleador de Buenaventura. Los productos no lle garon, los restaurantes también resultaron afectados por la falta de gas y lo más delicado es que ocurrió en fin de semana, cuando llegan muchos turistas a las playas. Los bloqueos son un problema grave”, dijo Javier Ocampo Quintero, presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio y de la Asociación de Comerciantes del Distrito.El sector portuario también registró serias afectaciones en la entrada y salida de mercancías de importación y exportación. El dirigente gremial advirtió que los retrasos en la carga y descarga de contenedores obligan a los transportadores a permanecer hasta tres días en espera, asumiendo gastos de alojamiento y alimentación.“Lo peor está en el puerto, donde entre 2.000 y 2.500 tractomulas dejan de entrar y salir con productos de exportación e importación. La demora en la entrega de los contenedores es el problema y ese es el justo reclamo de los camioneros”, explicó Quintero.Asimismo, los comerciantes señalaron que el sector de El Gallinero es uno de los puntos más críticos en materia de movilidad, donde el flujo de vehículos pesados colapsa por la falta de infraestructura adecuada, como un puente o una vía alterna.
Desde el mediodía de este viernes, el gremio del transporte de carga inició una protesta en la vía al mar, con un bloqueo en el sector conocido como La Caucana, lo que ha provocado que cientos de vehículos permanezcan represados en este importante corredor vial.Según los manifestantes, la falta de organización en los turnos de cargue y descargue de contenedores está afectando gravemente su labor, generándoles pérdidas económicas significativas.“Nosotros vamos a entregar un contenedor vacío, por decir algo, a un patio de contenedores porque así lo direccionan. La naviera es la única autorizada para decidir si ese contenedor va a patio o va a puerto. Anteriormente existían los operadores portuarios, que cumplían esa función. Nosotros, como transportistas, solo debemos entregar el contenedor en el patio”, explicó Juan Carlos Ramírez, director regional de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) en Buenaventura.Ante esta situación, los manifestantes exigen soluciones inmediatas a las empresas del sector portuario y denuncian, además, que el gremio enfrenta serias dificultades por el colapso del Registro Nacional de Despacho de Carga (RNDC), tras la implementación de una nueva normativa que exige el uso de GPS y geocercas para el registro de los tiempos logísticos.“La plataforma no tiene la capacidad tecnológica para manejar el volumen de datos, lo que ha provocado caídas del sistema, retrasos en los despachos y afectaciones a la competitividad, al comercio exterior y al abastecimiento interno, incluso de alimentos”, señaló Arnulfo Cuervo, presidente de Fedetranscarga.A pesar de que se han realizado múltiples mesas de diálogo, no se han logrado soluciones concretas. Por ello, el gremio solicita la intervención de la Superintendencia de Transporte. Entre tanto, las autoridades locales decidieron instalar un Puesto de Mando Unificado (PMU) para atender el bloqueo, que también está impactando al transporte público y a diversas cadenas productivas de la región.
Desde la mañana del pasado viernes, 30 de enero, el puerto de Buenaventura se encuentra parcialmente paralizado por una protesta de transportadores de carga en el sector de La Caucana, sobre la vía de acceso al principal puerto del país.Los camioneros denuncian demoras excesivas para devolver contenedores vacíos, sobrecostos operativos y falta de control del gobierno frente a las terminales portuarias y las navieras.En diálogo con Noticias de la Mañana, Arnulfo Cuervo, presidente de Fedetranscarga, explicó que el problema no es reciente y se ha agravado por la saturación de los patios de contenedores vacíos en Buenaventura.Multas diarias y falta de cumplimiento en mesas de diálogoSegún el dirigente gremial, Colombia se ha convertido en un “hub de contenedores vacíos” en América del Sur, debido a que a las navieras les resulta rentable dejar estos equipos almacenados en el país sin asumir costos prolongados.“El transportador devuelve el contenedor, pero se encuentra con que no hay dónde entregarlo. Eso no es culpa del camionero, pero aun así se le imponen multas diarias que pueden llegar a los 150 dólares”, señaló Cuervo, al advertir que estas sanciones están asfixiando financieramente al sector.El presidente de Fedetranscarga aclaró que las empresas afiliadas al gremio no promueven las vías de hecho, pero reconoció que las bases transportadoras han decidido bloquear las vías ante la falta de soluciones estructurales.Cuervo aseguró que las mesas de diálogo con autoridades y representantes de las navieras se han instalado en varias ocasiones, pero no han producido resultados concretos. A su juicio, se requiere una intervención directa de la Superintendencia de Transporte, ya que las navieras operan como un oligopolio con amplio margen para imponer condiciones.Entre las principales exigencias al gobierno está limitar el tiempo de permanencia de los contenedores vacíos en el país y garantizar espacios reales para su devolución sin penalidades injustificadas.No se pueden registrar los despachos ante la RNDCA esta situación se suma una nueva dificultad: el colapso del Registro Nacional de Despacho de Carga (RNDC). Según el dirigente, la implementación de nuevas normas que obligan a reportes vía GPS y geocercas ha superado la capacidad tecnológica de la plataforma, impidiendo registrar despachos y cierres de operaciones.“El sistema está caído constantemente y eso frena el transporte, afecta el comercio exterior, el consumo interno y hasta la movilización de alimentos”, advirtió Cuervo, quien aseguró que el Ministerio de Transporte fue alertado desde diciembre sobre estas fallas.Mientras no haya respuestas concretas, el futuro de la protesta en Buenaventura sigue siendo incierto, con impactos directos en la logística, la competitividad del país y la cadena de abastecimiento nacional.Escuche la entrevista completa aquí:
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes, 10 de agosto, pudo haber tenido consecuencias mucho más graves si se hubiera registrado a una menor profundidad. Así lo explicó Daniel Ruiz, PhD en Ingeniería de la Universidad Javeriana, durante una entrevista en Recap Blu, de Blu Radio.El experto señaló que la profundidad del movimiento telúrico fue determinante para entender el impacto que tuvo el terremoto en el territorio nacional. Según explicó, el sismo ocurrió a casi 100 kilómetros de profundidad, permitiendo que la energía se distribuyera antes de llegar a la superficie.“Si hubiera ocurrido ese mismo sismo 7,4, pero unos 50 kilómetros de profundidad, yo creo que la devastación habría sido casi que apocalíptica”, aseguró Ruiz al explicar las diferencias que puede generar la profundidad de un terremoto.De acuerdo con el ingeniero, cuando un sismo ocurre a mayor profundidad, la energía sísmica tiene un mayor recorrido antes de alcanzar la superficie. Esto permite que se irradie en un área más amplia y modifica la intensidad con la que puede afectar determinados puntos.“Por fortuna, entre comillas, el sismo que ocurrió fue a una profundidad de casi 100 kilómetros y eso permitió que la energía sísmica se irradiara en una mayor área antes de que llegara a la superficie”, explicó el profesor.¿Por qué la profundidad es tan importante en un terremoto?La profundidad a la que se produce un terremoto es uno de los factores que puede determinar cómo se manifiesta el movimiento en superficie. Por eso, dos sismos con una magnitud similar pueden generar consecuencias diferentes dependiendo de dónde y a qué profundidad se originen.En este caso, Ruiz destacó que el terremoto tuvo su origen en el movimiento de la placa de Nazca, que se introduce por debajo de la placa Suramericana. Este proceso tectónico puede generar movimientos de gran magnitud capaces de sentirse en amplias regiones.“Lo que sucedió fue una gran placa que es la placa del Pacífico. Esta placa se llama la placa Nazca, que se está metiendo por debajo de la placa Suramérica”, explicó el especialista.El desplazamiento entre estas placas genera acumulación y posterior liberación de energía. Debido al tamaño de la estructura tectónica involucrada, un movimiento puede afectar a buena parte del territorio colombiano.“Tenemos una placa de conducción, una placa muy grande que se está metiendo por debajo de la placa de Suramérica y que cuando se mueve puede afectar muchísimos departamentos”, agregó Ruiz.Durante la entrevista, el experto también descartó que el terremoto registrado en Colombia tenga una relación directa con otro movimiento sísmico ocurrido en Venezuela.“No hay forma de que se puedan relacionar ambos terremotos”, afirmó Ruiz. Según explicó, el evento registrado en Venezuela se produjo en una zona tectónica diferente, asociada a la placa del Caribe.“En el Caribe, digamos, que está muy lejos a la zona del Pacífico donde ocurrió el terremoto que afectó a Colombia”, señaló el profesor de la Universidad Javeriana.Por esta razón, el especialista insistió en que no existe evidencia para establecer una conexión entre ambos fenómenos sísmicos, pese a que hayan ocurrido en un periodo cercano.¿Qué hacer si ocurre otro terremoto?Ruiz explicó que no existe una recomendación única para todas las personas durante un terremoto, debido a que el comportamiento de cada edificación depende de su configuración estructural.“En ingeniería sísmica, la palabra que rige todo lo que respondemos es depende. Cada edificación tiene una configuración estructural muy diferente a otra”, indicó.En edificaciones bajas, el experto considera que puede ser recomendable evacuar rápidamente, siempre evitando ventanas y vidrios que puedan desprenderse. En construcciones altas, por el contrario, evacuar por las escaleras podría representar un riesgo si la estructura sufrió daños.“Si uno está en una edificación bajita, lo mejor es salir, ¿no? Y salir lejos de los vidrios, de las ventanas que puedan caer”, explicó Ruiz.En edificios altos, el especialista recomendó buscar elementos estructurales rígidos, como columnas o muros de concreto, especialmente en zonas donde estos elementos tengan una función estructural importante.Las edificaciones más vulnerablesEl experto también explicó que el nivel de afectación de una construcción depende, entre otros factores, de si fue diseñada bajo criterios de resistencia sísmica. Las edificaciones de autoconstrucción y aquellas que carecen de elementos estructurales adecuados presentan mayores riesgos.“Las edificaciones más vulnerables son aquellas que no han tenido un diseño sismorresistente”, señaló Ruiz. Entre los casos más delicados mencionó las construcciones de mampostería sin refuerzo.Según el ingeniero, una edificación construida únicamente con ladrillo convencional y sin columnas o vigas puede presentar fallas súbitas. En estos casos, el inmueble puede no ofrecer señales suficientes antes de producirse un daño grave.“Las edificaciones de mampostería sin refuerzo, las que no tienen acero de refuerzo por dentro o que no tengan columnas y vigas perimetrales, son muy frágiles”, advirtió.Ruiz también llamó la atención sobre construcciones históricas, particularmente aquellas hechas en tierra, debido a que pueden presentar un comportamiento deficiente frente a movimientos sísmicos de gran magnitud.Réplicas: ¿pueden ser más fuertes que el terremoto?Tras un terremoto de magnitud 7,4 pueden presentarse réplicas, aunque normalmente estos movimientos tienen una magnitud inferior a la del sismo principal.“Usualmente las réplicas tienen la magnitud inferior al sismo principal. Es muy raro condiciones en las cuales uno tenga réplicas que tengan magnitudes similares”, explicó Ruiz.El profesor también recordó que la escala de magnitud es logarítmica. Por eso, pasar de magnitud 5 a magnitud 6 no significa simplemente un incremento pequeño en la energía liberada.“Una magnitud de seis no es que sea un poquitico más grande que una magnitud cinco”, explicó.
La alerta sísmica que reciben los celulares no predice los terremotos, como muchos creen en redes sociales, sino que, en realidad, detecta que el movimiento ya comenzó y aprovecha los segundos de diferencia entre la llegada de las primeras ondas sísmicas y aquellas que pueden ser percibidas por las personas para enviar una advertencia.Camila Domínguez, gerente de Alianzas de Android en Hispanoamérica, explicó en diálogo con La Nube de Blu Radio que Google desarrolló este sistema en conjunto con entidades especializadas y mediante la tecnología incorporada en los dispositivos Android."Los terremotos no se predicen y por eso siempre cuando mandamos la alerta de terremotos decimos, no es que Google esté prediciendo el terremoto, el terremoto ya ocurrió, el problema es que la gente no lo ha sentido. Entonces eso da tiempo a que desde que se mandan las primeras ondas del terremoto, que digamos que son las imperceptibles para el humano, voy a decirlo así, alcance a llegar a los servidores y se puedan mandar las alertas", explicó.¿Cómo detectan los celulares un terremoto?El sistema utiliza los sensores de movimiento de los teléfonos Android para identificar señales asociadas a un sismo. Los dispositivos pueden funcionar como una especie de red de detección que recopila información y permite generar una alerta para otros usuarios.“Los celulares sirven como las redes sismómetros y van alimentando y generando la alerta para los ciudadanos (...) La gente que está mucho más cerca del epicentro pues recibe la alerta con mucho menos tiempo que la que está un poco más lejos”, explicó Domínguez.El sistema también distingue entre alertas de “acción” y de “atención”, dependiendo del nivel de riesgo estimado para cada zona.¿Qué necesita el celular para recibir la alerta?La alerta de terremotos de Google está disponible para dispositivos Android compatibles y viene activada por defecto. Sin embargo, el teléfono debe tener habilitada la ubicación y contar con conexión a internet, ya sea mediante Wi-Fi o la red móvil.En el caso de las alertas por terremotos, el sistema depende del software de Android, mientras que otras emergencias, como inundaciones o incendios forestales, pueden involucrar a organismos gubernamentales, operadores y sistemas nacionales de gestión del riesgo.Según Domínguez, aproximadamente 13 millones de teléfonos recibieron la alerta durante el terremoto este 10 de agosto, una cifra que demuestra el alcance que pueden tener estas herramientas tecnológicas para mejorar la respuesta de la ciudadanía ante una emergencia.
La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país dejó una nueva víctima en el departamento del Chocó: Mateo, el hijo del alcalde de Bahía Solano, murió como consecuencia de la emergencia que ha dejado al menos 132 personas fallecidas y numerosas estructuras destruidas o afectadas.La muerte del menor se conoce mientras los organismos de socorro mantienen las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas por el movimiento telúrico, cuyo epicentro estuvo en inmediaciones de San José del Palmar, en el Chocó. Las autoridades han advertido que las primeras horas son determinantes para encontrar con vida a personas que puedan continuar atrapadas entre los escombros.A través de una imagen compartida por la alcaldía se confirmó la lamentable muerte del pequeño Mateo. Allí se puede ver al niño sonriendo, levantando uno de sus pulgares y vistiendo una camisa blanca. También se envió un mensaje de solidaridad con el alcalde Jairson Leonel Valencia y su familia por la muerte del menor."La partida de Mateo enluta profundamente a nuestra institucionalidad y a todo nuestro municipio de Bahía Solano. elevamos nuestras oraciones para que Dios les conceda fortaleza, consuelo y serenidad para afrontar estos difíciles momentos, y que su amor y misericordia acompañen a toda la familia", se lee en la imagen.Vale recordar que en la tarde de este lunes el presidente Abelardo De La Espriella visitó Quibdó, capital del Chocó, y posteriormente se trasladó a Cali para conocer de primera mano la situación.Nuevas medidas tras terremotoAnte la magnitud de la emergencia, la Alcaldía de Cali decretó el toque de queda entre las 8:00 de la noche de este lunes y las 6:00 de la mañana del martes, además de ordenar la militarización de la ciudad. El alcalde Alejandro Eder explicó que estas medidas buscan garantizar la seguridad y facilitar la movilidad de los equipos de emergencia. “Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, afirmó el mandatario.Eder también señaló que la presencia de la Policía y el Ejército será reforzada en diferentes sectores, especialmente en las comunas 17 y 19 y en los puntos donde se reportaron mayores daños. “Estas primeras 48 horas son críticas para que podamos rescatar con vida a todas las personas que puedan estar atrapadas en los edificios colapsados”, manifestó el alcalde, quien pidió a los ciudadanos reportar cualquier intento de saqueo o situación que pueda poner en riesgo la seguridad.Como parte del despliegue para atender la emergencia, Cali recibirá 60 rescatistas procedentes de Bogotá y otros 32 integrantes de las Fuerzas Militares. Además, fue declarada la calamidad pública con el propósito de concentrar los recursos y esfuerzos institucionales en la protección de la vida y la atención de las personas afectadas. La emergencia también obligó a suspender la edición número 30 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, programada entre el 12 y el 17 de agosto. La Alcaldía indicó que las actividades artísticas, académicas, culturales y sociales quedarán sujetas a la evolución de la situación y a la evaluación de las autoridades y organismos de socorro. Mientras continúan las labores de atención, Eder hizo un llamado a la solidaridad y a facilitar el trabajo de los equipos de rescate. “Caleños, esta prueba la vamos a superar unidos, la vamos a superar juntos y saldremos adelante”, concluyó.
Desde el Puesto de Mando Unificado en Cali, el presidente Abelardo De La Espriella entregó el balance que dejó este lunes, 10 de agosto, el fuerte terremoto que sacudió a gran del país y las afectaciones que dejó en la capital del Valle del Cauca en donde todo el día se han desarrollado labores de rescate. "Tenemos cerca de 5.000 viviendas aproximadamente averiadas y colapsadas, 35 fallecidos, aproximadamente 700 heridos. Tenemos tres hospitales colapsados, 18 hospitales con afectación, 39 centros educativos afectados y el aeropuerto con unas averías, con una operación restringida", indicó el presidente.Sin embargo, la mayor preocupación fue la cifra de 188 desaparecidos en la región a raíz de este terremoto. Según el presidente, habrá más acción del Estado en este trabajo de búsqueda para dar con el paradero de todos los afectados lo más pronto posible, de la mano de las autoridades locales y departamentales."Ya tenemos en la ciudad de Cali 228 rescatistas y los caninos que nos van a ayudar en esa búsqueda de los desaparecidos. Tenemos también aquí, por solicitud de la señora gobernadora y el señor alcalde, 105 ingenieros militares. Y hay un fenómeno bien particular que ha ocurrido desde el momento en que se presentó la tragedia, y es que ha habido saqueos y problemas de orden público. Por tanto, al amanecer de mañana tendremos en la ciudad más de 1000 hombres protegiendo y resguardando la ciudad para evitar desmanes y situaciones que alteren el orden público", añadió.Asimismo, anunció un subsidio para ayudar a las personas que se quedaron sin hogar en un trabajo articulado y liderado por el Ministerio de Vivienda. Dejó a disposición del alcalde Alejandro Eder y la gobernadora Dilian Francisca Toro todo el apoyo del Estado para enfrentar esta difícil situación en la región."Como el Valle es tan importante para este Gobierno y está en mi corazón, he designado a un equipo de funcionarios del Gobierno para que desde el gobierno nacional, con los representantes del gobierno departamental y los gobiernos municipales, articulen todo lo que se requiera (...) Toda la solidaridad, cariño, las víctimas no van a estar solas, les vamos a tender la mano y vamos a hacer lo que sea necesario. Para que haya un paliativo para todos ustedes en medio de esta tragedia. Muchas gracias y que Dios bendiga al Valle del Cauca", finalizó.
Estos fueron los temas más importantes del programa de La Nube del 10 de agosto:Los consejos para activar las alertas en sus celulares en caso de sismos o terremotos para poder actuar a tiempo y salvar su vida.Jhon Fredy Gutiérrez, periodista de Fact Checking, habló sobre cómo identificar un contenido falso y así evitar su propagación en redes sociales, en medio de estos momentos de crisis con el temblor que sacudió al país.Camila Domínguez, gerente de Alianzas de Android en Hispanoamérica, explicó cómo hace más de cuatro años trabajan con Google para que los celulares puedan recibir las alertas en caso de movimientos telúricos.