¿Por qué hay tanta demora en definir el proceso contra Uribe por presunta manipulación de testigos?
A primera vista, la Fiscalía todavía no tiene claridad sobre cuál será el siguiente paso en el espinoso caso del expresidente Álvaro Uribe.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
El expediente por presunta manipulación de testigos contra el expresidente Álvaro Uribe ya cumple cinco años desde el momento en el que la Corte Suprema decidió iniciar la investigación y de manera increíble, la justicia no ha logrado determinar si debe ser condenado o absuelto.
Luego de la decisión del viernes pasado del Tribunal Superior de Bogotá de considerar que la Fiscalía no hizo el suficiente trabajo investigativo y tras ratificar que en esas circunstancias, las investigaciones contra Uribe por soborno y fraude procesal no pueden ser cerradas, inicia ahora una carrera contra el tiempo para el fiscal Javier Cárdenas o quien sea designado por el fiscal general Francisco Barbosa, porque en un plazo máximo de tres meses, tendrá que contar con elementos suficientes para ir de nuevo ante la justicia y defender una de dos teorías: insistir por tercera vez en la inocencia del expresidente o modificar su postura jurídica y radicar escrito de acusación para entrar en la etapa de juzgamiento.
Aunque en principio se había rumorado que el Tribunal Superior de Bogotá le ordenaría a la Fiscalía que llevara al expresidente Uribe a juicio, el magistrado Carlos Andrés Guzmán centró su exposición en demostrar los errores cometidos por la Fiscalía en la valoración de elementos materiales probatorios como el testimonio de Juan Guillermo Monsalve, de quien dijo que ni siquiera había logrado esclarecer el ente investigador si realmente fue o no fue paramilitar.
El magistrado Guzmán luego mencionó una a una las contradicciones y varios elementos llamativos de los testimonios de exparamilitares, personas condenadas, exfiscales y otros, que tendrán que ser valorados nuevamente para determinar con suficientes elementos si lleva o no a juicio al expresidente de la República.
A primera vista, la Fiscalía todavía no tiene claridad sobre cuál será el siguiente paso en el espinoso caso del expresidente Álvaro Uribe: aunque una de las opciones es relevar del caso al fiscal Javier Fernando Cárdenas, la premura del tiempo hace que esa posibilidad pierda fuerza, aunque en caso contrario, sería muy llamativo ver al mismo fiscal que pidió archivar el proceso, en menos de tres meses ahora con elementos materiales probatorios con los que buscaría eventualmente pedir todo lo contrario, es decir, condenar al exjefe de Estado.
Un elemento adicional que le mete aún más ruido al caso Uribe es que la definición de la Fiscalía sobre el camino a seguir luego de la negativa de preclusión del Tribunal Superior de Bogotá, coincidirá con el proceso de elección de la próxima Fiscal General de la Nación por parte de la Corte Suprema de Justicia, un tema que no es menor, porque aunque los fiscales tienen autonomía para actuar en los procesos, sin duda el nombre del nuevo jefe del ente investigador, proveniente de una terna enviada por el presidente Gustavo Petro, generará una nueva controversia.