Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
Adquirir una vivienda en Colombia todavía es una de las metas más importantes para los ciudadanos. Sin embargo, luego de firmar el crédito viene el verdadero dolor de cabeza que muchos no anticipan: sostener mes a mes el pago de las cuotas que, en medio de las tasas, pueden golpear el bolsillo.En Bogotá, la situación ha llevado a que varias familias busquen alternativas para no caer en mora. Debido a ello, desde la administración distrital han impulsado programas para aligerar la carga de quienes compraron casa propia.Uno de estos es liderado por la Secretaría Distrital de Hábitat, que busca evitar que los hogares pierdan su vivienda por problemas financieros.Compradores recibirán ayuda para pagar cuotasPor medio de “Reduce tu cuota”, impulsado por el programa “Mi Casa en Bogotá”, se busca apoyar a quienes tienen un crédito hipotecario o leasing habitacional.El subsidio no se entrega de manera directa a las familias, sino que se gira a la entidad financiera para que el valor de la cuota mensual se reduzca, facilitando el cumplimiento de la obligación.Entre los aspectos más importantes del programa están:Apoyo de hasta $19 millones por beneficiarioCobertura hasta por 48 mesesAplicación directa sobre la cuota del créditoDirigido a vivienda VIS y VIPSubsidio de hasta 14 salarios mínimosEste esquema permite que las familias tengan un respiro en su flujo de caja y eviten atrasos en sus pagos.¿Cómo solicitar el auxilio de vivienda en Bogotá?El proceso para poder acceder a este beneficio no es automático. Los interesados deben realizar el trámite con la entidad financiera con la que adquirieron el crédito.Allí deberán solicitar el formulario correspondiente, diligenciarlo y radicarlo para que posteriormente sea evaluado por la Secretaría de Hábitat, que se encarga de verificar si se cumplen todos los requisitos.Un punto clave es que el crédito ya debe estar aprobado. Es decir, este subsidio no es para comprar vivienda, sino para ayudar a pagarla.Requisitos para acceder a “Reduce tu Cuota”El programa tiene condiciones claras que buscan focalizar el apoyo en los hogares que realmente lo necesitan. No todos los propietarios pueden acceder.Entre los requisitos principales se encuentran:Ingresos del hogar hasta cuatro salarios mínimosNo ser propietario de otra viviendaNo haber recibido subsidios similaresNo contar con cobertura a la tasa de interés del Gobierno
La más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría, divulgada por la revista Cambio, volvió a sacudir el panorama político colombiano y dejó en evidencia una tendencia que, según analistas, está marcando la campaña: el voto se está reorganizando en función de quién puede derrotar al puntero.Con Iván Cepeda a la cabeza con 34,5 %, seguido por Paloma Valencia (22,2 %) y Abelardo de la Espriella (15,4 %), la lectura va más allá de los números. En Sala de Prensa, los analistas Pedro Viveros y Gabriel Cifuentes pusieron el foco en un fenómeno político que podría definir la elección.“Se la pasan buscando quién le gana”, advirtió Pedro Viveros, al explicar que buena parte del electorado no es fiel a una candidatura, sino que “se están acomodando” según las opciones con más posibilidades de triunfo.El voto se convierte en el gran protagonistaEl análisis coincide en que la elección dejó de ser una disputa ideológica tradicional. Para Gabriel Cifuentes, el escenario actual responde a otra lógica: “Esto es una campaña entre dos propuestas políticas, la del continuismo y la de la oposición”.Esa dinámica, explicó, ha llevado a que candidaturas como la de Paloma Valencia, junto a Juan Daniel Oviedo, crezcan al captar votantes que antes estaban dispersos en otras opciones. “Le abren un espectro muy interesante a sectores moderados”, señaló.En ese contexto, el llamado “voto útil” empieza a jugar un papel determinante, incluso desde la primera vuelta, algo que tradicionalmente se veía solo en la segunda.El centro pierde terreno y se diluye en los extremosOtro de los puntos más contundentes del análisis es la pérdida de protagonismo del centro político. Para Cifuentes, el fenómeno es claro: “Ese centro claramente constituido se diluyó y se fue hacia los dos polos de atracción”.Viveros complementó esa idea con una advertencia directa: el centro “termina siendo muleta de los extremos”, al no consolidarse como una opción competitiva.Los números respaldan esa lectura. Claudia López y Sergio Fajardo no superan el 4 % en intención de voto, quedando por fuera de la discusión principal.Una segunda vuelta cada vez más apretadaEl sondeo también muestra un dato clave: en un eventual enfrentamiento entre Cepeda y Valencia, hay un empate técnico (43,3 % vs. 42,9 %). Para los analistas, esto confirma que la elección está abierta y que pequeños movimientos pueden ser decisivos.“Esos votos no son de nadie, están buscando quién le gana”, insistió Viveros, dejando claro que la disputa no solo será por convencer, sino por consolidarse como la opción más viable.Con este panorama, la campaña entra en una fase donde la estrategia y la capacidad de atraer votantes indecisos podrían definir el rumbo político del país.
Nairo Quintana, quien anunció este domingo que se retirará al finalizar la temporada de 2026, dejará el ciclismo como la leyenda que le devolvió la grandeza a Colombia en este deporte como uno de los mejores escaladores del mundo y con los títulos del Giro de Italia de 2014 y la Vuelta a España en 2016.A sus 36 años, 'Naironman', como le dicen sus seguidores, se bajará de la bicicleta con la certeza de que lo ganó casi todo, excepto el Tour de Francia, que se le escapó en 2013 y 2015, cuando fue subcampeón, y en 2018, año en el que ocupó el tercer lugar por detrás de Chris Froome y Romain Bardet.El ciclista culmina además su carrera en el Movistar Team, el equipo al que volvió en 2024 y con el que ganó todo lo que pudo entre 2012 y 2019 bajo la dirección del español Eusebio Unzuz.Espíritu de superaciónQuintana nació el 4 de febrero de 1990 en Tunja, una ciudad ubicada a más 2.800 metros sobre el nivel del mar en el corazón de la Cordillera Oriental de los Andes.Desde niño fue un superdotado para la bicicleta y con 18 años tenía un nivel físico prodigioso. Según su descubridor, el exdirector español Vicente Belda, "en la bici era un chaval con desparpajo".La historia de Quintana tiene mucho que ver con el espíritu de superación, pues el colombiano ha repetido a lo largo de su carrera que su vida es como la de cualquiera, aunque la popularidad en su país y en el entorno de cada carrera le obligó a cambiar sus hábitos.Para él nada como su tierra y su familia para estar tranquilo y ponerse a punto para la temporada. Sus padres, Eloísa y Luis, y sus hermanos, Nelly, Willinton, Leidy y Dayer -también ciclista- fueron imprescindibles en su trayectoria.Fueron los primeros en emocionarse con sus triunfos y los primeros en apoyarlo cuando las cosas no salieron como quería.Dicen los que le conocen desde sus comienzos, que Nairo es atrevido y la vehemencia es una seña de identidad, por mucho que lo intente camuflar en su timidez.Un éxito tras otroQuintana debutó como profesional en el equipo Boyacá es para Vivirla en 2009 y al año siguiente fue fichado por el Colombia es Pasión, con el que ganó su primer título: el Tour del Porvenir de 2010.Sus dotes extraordinarios para la alta montaña llamaron la atención de la élite del ciclismo y en 2012 dio el salto a Europa de la mano del Movistar y de Unzué, con quienes forjó una relación exitosa que comenzó con los títulos de la Vuelta a Murcia, la Ruta del Sur y el Giro de Emilia en su primera temporada.En el 2013, Quintana explotó. Los títulos de las vueltas al País Vasco y a Burgos acompañaron el éxito conseguido en el Tour de Francia, en el que fue subcampeón, ganó la camiseta de mejor escalador y de mejor joven, con lo que se mostró al mundo y solo fue vencido por un imparable Chris Froome, su mayor rival.Ese nivel alto lo mantuvo durante varios años en la élite, lo que le permitió convertirse en 2014 en el primer colombiano en ganar el Giro de Italia, una gesta que solamente repitió Egan Bernal en 2021.Su palmarés lo engrosaron los títulos del Tour de San Luis (2014), la Vuelta a Burgos (2014) y la Tirreno-Adriático (2015).Sin embargo, lo mejor estaba por llegar, pues en 2015 repitió el segundo lugar en el Tour de Francia y en 2016 tuvo el mejor año de su carrera en el que se coronó campeón de la Volta a Cataluña, el Tour de Romandía y la Ruta del Sur y fue tercero del Tour.La cereza del pastel llegó el 11 de septiembre cuando, vestido con la camiseta roja de líder, cruzó en Madrid la meta de la última etapa de la Vuelta a España y le ganó el título a Froome, en la que fue la mayor hazaña de su carrera.Después de esa victoria, Quintana ganó en 2017 la Vuelta a la Comunidad Valenciana, el Tirreno-Adriático y la Vuelta a Asturias.Salida del Movistar y ocasoEn 2019, la relación entre Quintana y la escuadra española ya estaba desgastada, por lo que decidieron partir caminos y el colombiano fichó por el Arkea-Samsic, un equipo menor.Con los franceses, su mejor resultado fue en el Tour de Francia de 2022, en el que terminó sexto, pero fue descalificado dos semanas más tarde por haber dado positivo por tramadol, un producto prohibido por la UCI aunque no dopante, por lo que no fue sancionado.El Arkea-Samsic decidió apartarlo de la competencia y salió de esa escuadra en 2023, año en el que estuvo sin equipo.En 2024, el Movistar decidió ficharlo de nuevo y terminó segundo en la etapa reina del Giro de Italia, algo que tras años de lucha e irregularidad celebró como una victoria.En esta última fase, Quintana se convirtió en gregario y en una fuente de apoyo para sus compañeros, por lo que se baja de la bicicleta con la satisfacción de ser uno de los deportistas más importantes de la historia de Colombia.
A pesar de que las precipitaciones nunca cesaron en el departamento de Antioquia, la Gobernación confirmó que oficialmente inició la primera temporada de lluvias del 2026 que irá desde marzo y se estima que esté finalizando a finales de mayo, periodo donde históricamente llueve mucho sobre la región.Aunque los expertos explicaron que entre diciembre y febrero hubo lluvias por encima de los niveles históricos, lo que se viene para muchas subregiones de Antioquia son fuertes precipitaciones que desde ya pone en alerta a diferentes autoridades de gestión del riesgo debido a la amenaza de diversas emergencias.La directora del DAGRAN, Vanessa Paredes, aseguró que ya emitieron una circular en donde se dan lineamientos institucionales que permitan el monitoreo permanente de afluentes y zonas de posibles riesgos para las comunidades más vulnerables."De acuerdo a los pronósticos que tenemos para nuestro departamento, este primer trimestre, en especial el mes de marzo, tendrá concentraciones altas de lluvias. Esto nos lleva a tener alertas en todo el territorio del departamento para que nos preparemos institucionalmente", indicó.Los estudios que han hecho desde el DAGRAN han permitido establecer que hay serios riesgos de movimientos en masa en el Valle de Aburrá y el Occidente y Suroeste antioqueño, por lo que se hizo un llamado especial para estas zonas que podrían reportar diferentes emergencias en los próximos meses.Ante las advertencias de las lluvias que se vienen y teniendo en cuenta las 75 emergencias que se han atendido este año, la Gobernación se está preparando con maquinaria amarilla, ayudas humanitarias y equipos de atención en más de 30 municipios priorizados por las autoridades departamentales.
La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá reportó la captura de Juan Manuel Quiceno, un hombre investigado por asesinar a su compañera sentimental y al que le siguieron la pista por varios meses.Los hechos ocurrieron en el barrio Santa Cruz, zona nororiental de Medellín y fue justo un día después de la nochebuena del año pasado, cuando murió Mónica Liliana Ramírez Escobar. De inmediato el caso fue reportado a las autoridades quienes llegaron al sitio para atender la emergencia.Inicialmente el caso fue reportado como muerte por establecer, sin embargo, después de una proceso más minucioso, el protocolo de necropsia de Medicina Legal determinó que la causa del fallecimiento fue sofocación. El secretario de seguridad y convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía."La víctima sería Mónica Liliana Ramírez, compañera sentimental de Juan Manuel Quiseno, el homicida. Y esta mujer fue encontrada sin vida al interior de su residencia. Inicialmente quedó como una muerte por establecer porque no se encontraron signos de violencia. Sin embargo, Medicina Legal hizo lo propio. Dictaminó entonces que se trataba de una muerte violenta", señaló.De acuerdo con el reporte de las autoridades, durante en proceso de investigación se hicieron entrevistas a conocidos, vecinos y a familiares, además, se revisaron cámaras de seguridad y se hicieron interceptaciones telefónicas, se extrajo material de algunos celulares y gracias a todas esas evidencias se pudo determinar que su pareja, había sido el señalado responsable del feminicidio.Posteriormente el hombre fue capturado por uniformados de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá en inmediaciones del CAI del barrio el Playón. La Fiscalía solicitó la orden de captura por feminicidio agravado y un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza su proceso judicial.
La próxima batalla en la que se embarcará el presidente Gustavo Petro tiene que ver con la anunciada reforma laboral, de la que apenas se conoce un borrador escrito por el Ministerio de Trabajo y que ya despierta inquietudes entre los empresarios.De acuerdo con el primer documento conocido, habría cambios profundos, por ejemplo regresaría la jornada diurna entre las 6:00 a.m. y las 6:00. p.m., esto quiere decir que el recargo nocturno tendría que ser pagado desde esa hora y no desde las 9:00 p.m. como está previsto hoy en la ley.Otro cambio que propone el gobierno en la reforma laboral sería la disminución de horas semanales trabajadas: hoy la ley tiene previsto que esa jornada semanal sea de 48 horas, con la reforma, cada trabajador pasaría a laborar un máximo de 40 o 42 horas semanales, trabajando como máximo 8 horas diarias.En cuanto al recargo de domingos y festivos, la reforma laboral plantea que se pague un recargo del 100% sobre las horas trabajadas, a diferencia de lo que hoy está previsto, que es el pago del 75%.En cuanto al reajuste salarial anual, la reforma plantea que quienes ganan más de un salario mínimo, obligatoriamente tendrían que tener un incremento salarial como mínimo igual a la inflación. Hoy, en algunos casos, esos salarios aumentan por debajo del IPC.La licencia de paternidad, según la reforma, pasaría de 2 a 12 semanas, con el fin de equilibrar el cuidado y las tareas para atender al recién nacido.La reforma busca privilegiar los contratos a término indefinido y solamente se podrían utilizar otras figuras como los contratos de prestación de servicios, a término fijo o temporales, con una debida y rigurosa justificación.A la hora de los despidos, la reforma laboral del gobierno de Gustavo Petro contempla que siempre se debe garantizar el debido proceso y no podrán hacerse de manera súbita, sino que en caso de que sea con justa causa, tendrá que seguir una serie de pasos claros para el trabajador.En los casos de madres o padres cabeza de familia, personas en condición de discapacidad, mujeres embarazadas o personas próximas a pensionarse, su despido solamente podría hacerse luego de obtener una autorización judicial.Igualmente, la reforma plantea que todas las personas que realicen un trabajo a través de plataformas digitales, sean consideradas como trabajadores con todos los derechos laborales. Las plataformas deben cerciorarse de que esas personas estén afiliadas a la seguridad social y en particular en el caso de las plataformas de domicilios, debe existir un contrato de trabajo con los repartidores, mismo escenario que tendrá que cumplirse en el caso de los trabajadores del servicio doméstico.Escuche la opinión de Ricardo Ospina:
Nada más doloroso que una ruptura afectiva. Ser traicionado, rechazado y encontrarse con que ya no le interesas a la persona que amas, rompe el alma y deja con la impresión de que no se volverá a ser feliz. La vida se oscurece, se siente que no hay futuro, que con la ida de esa persona se va la felicidad. Todo exagerado por el dolor y la tristeza. Lo llaman la “tusa”, en el lenguaje coloquial.A lo largo del ejercicio ministerial me correspondió acompañar a muchos hombres y mujeres en sus procesos de elaboración del duelo ante la pérdida afectiva. No hay recetas, porque cada duelo es singular según las experiencias personales, las estructuras emocionales y la historia construida.Ayer escuchaba la entrevista de Shakira en la que dijo: “Entré al estudio de una forma y salí de otra (…) Fue un gran desahogo, necesario para mi propia sanación y proceso de recuperación. Creo que estaría en un lugar muy distinto sino hubiese tenido esa canción, la oportunidad de expresarme y pensar en el dolor. No es sólo sentir lo que hay que sentir porque luego de que experimentas un desamor, una traición, un vacío o una decepción… Hay que sentir lo que hay que sentir, pero también hay que pensar en eso que se siente”, cierro cita.Pensé en la necesidad que tenemos de darnos esos espacios para sanar. Llorar no hace daño, y es necesario aceptar y expresar esa dura emoción, sacarla fuera sin lastimarnos y sin lastimar a nadie. Entender que un clavo no saca otro clavo, y que comenzar una relación como remedio al dolor que se tiene, ocasiona más problemas, así como tratar de aplacarlo con sustancias que sacan de la realidad.La felicidad siempre es una tarea propia y no podemos esperar que otros nos hagan felices. Hay que encontrar espacios en los que haya oportunidad de entrar al interior y sanar las heridas. No hay que pedir a otro que de lo que cada quien se debe dar. La tusa ha sanado cuando podemos decir: te amo, pero soy feliz sin ti.
Creo que lo más importante es aprender de las situaciones. Más allá de criticarlas y mostrar los errores cometidos, se hace necesario tener claras cuales son las lecciones para la vida. Por ejemplo, el caso del presbítero que en su homilia hizo comentarios sobre el ser paisas y que los antioqueños que estaban de peregrinación en la basílica de Chiquinquirá asumieron como una estigmatización, deja en evidencia que tenemos que aprender que no se puede generalizar, que no podemos etiquetar desde los prejuicios o los comportamientos individuales a un grupo social.Quien generaliza no solo distorsiona la realidad, sino que a la vez es injusto con algunas personas en su singularidad. Generalizar en más de una ocasión termina vilipendiando a los otros y haciendo que desde los prejuicios se establezcan las relaciones. No se trata de negar la realidad en sus fenómenos concretos, sino de entender que desde ellos no se puede definir a todos los seres que forman el grupo social.La generalización desconoce la complejidad de los grupos sociales y desde un reduccionismo establece falsos imaginarios. Las etiquetas justifican álgidos desprecios y ocasionan muchos conflictos, así como terminan generando relaciones falsas, porque no parten de la verdad de cada ser humano.Quizá uno de los más grandes errores en los que podemos caer, es pensar que generalizar está mal, pero al tiempo permitir actitudes en la cotidianidad que generalizan, por eso es bueno que cada uno revise la manera en la que está relacionándose con los demás, sobre todo con aquellos que son diferentes, con los que de alguna manera se sienten más lejanos.Sé que esa revisión nos llevará a cuidar la manera en la que nos referimos a los demás, entendiendo que hay que tratarlos a ellos como nosotros quisiéramos ser tratados, y seguro nadie quiere ser tratado mal.No tengo ninguna duda de que la rivalidad no nos llevará a ningún lado y menos en una sociedad como la nuestra tan violenta. En un país tan dividido geográficamente por cordilleras, en el que las regiones emergen como unidades culturales fuertes, las generalizaciones son un obstáculo para construir nación, que es una de las deudas que tenemos los colombianos.
La primera crisis de gabinete del presidente Gustavo Petro, en particular la salida de Alejandro Gaviria del Ministerio de Educación, abre la puerta a varias preguntas sobre lo que está pasando adentro del gobierno y la manera en la que buscará el jefe de Estado que sus reformas sean aprobadas en el Congreso.La salida de Gaviria, exministro de Salud y uno de los principales contradictores de la ministra de esa cartera Carolina Corcho, con quien Gaviria tiene profundas diferencias conceptuales desde hace tiempo, manda un mensaje para el ala liberal dentro del gabinete que ha expresado reparos sobre las implicaciones de las reformas emprendidas por el presidente Petro, en la que están el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, la ministra de Agricultura, Cecilia López y del Director de Planeación Nacional, Jorge Iván González.Ese mensaje indica que en caso de controversia interna, el presidente va a tomar partido a favor de los ministros que interpretan de la mejor manera su mensaje de cambio profundo y que forman parte de las bases históricas de su movimiento político, en el sentido de que son personas de izquierda, con un largo trabajo social.De igual forma, el presidente Petro pareciera haber perdido la confianza en el ministro Alejandro Gaviria luego de la filtración de dos documentos con críticas sobre la reforma a la salud, aparentemente responsabilizándolo de ese hecho y les da gusto a sus bases en el Congreso, como el presidente de la Cámara David Racero y el senador Alexander López, quienes ayer habían pedido que “rodaran cabezas” por el episodio.Aunque al cambio de ministros se le podría dar un tinte de posible participación burocrática a los tres partidos políticos que ayer se reunieron con el presidente Petro, los nombres que anunció el jefe de Estado como reemplazos de los ministros de Educación, del Deporte y de Cultura cierran la puerta a cualquier posible interpretación de esa índole:Aurora Vergara, nueva ministra de Educación, tiene una destacada hoja de vida en temas relacionados con su cartera, actualmente se desempeñaba como viceministra de Alejandro Gaviria y forma parte del proceso político del presidente Petro de vieja data, incluso formó parte de su equipo técnico de empalme.En el caso de Astrid Rodríguez, ministra del Deporte, quien reemplaza a María Isabel Urrutia, es una docente con larga experiencia en licenciatura en educación física, formada en la Universidad Pedagógica y profesora de colegio público en Bogotá.Aunque no se conoce todavía el nombre del nuevo ministro de Cultura en reemplazo de Patricia Ariza, el encargado es el maestro Ignacio Zorro, maestro con larga trayectoria en formación de profesionales en música y quien recientemente acompañó a la primera dama, Verónica Alcocer, a Venezuela, para replicar en el país el modelo del sistema público de orquestas que potenció Hugo Chávez. Escuche a Ricardo Ospina:
Mientras el presidente Gustavo Petro de nuevo pide ante la comunidad internacional, un nuevo enfoque en la lucha contra las drogas, en Colombia hay gran preocupación por la que algunos consideran significa el “frenazo” del Estado en la lucha contra el narcotráfico.Veamos: las cifras oficiales revelan sin lugar a dudas que algo está pasando en las operaciones de la Policía, el Ejército y otras autoridades colombianas persiguiendo el negocio ilegal del tráfico de drogas, pues en enero de este año, según cifras del ministerio de Defensa, no se erradicó manualmente ni una sola hectárea de hoja de coca, mientras que la incautación de cocaína se redujo en un 32 por ciento frente a las operaciones de enero de 2022.De acuerdo con las más recientes cifras de la Fiscalía, actualizadas hasta la semana pasada, en febrero vamos por el mismo camino: solamente se han incautado siete toneladas de cocaína, frente a 24 toneladas incautadas en el mismo periodo de 2022.El tema es inquietante, incluso hasta llegar a que el propio ministro de Defensa, Iván Velásquez, en consejo de seguridad en Magdalena durante este fin de semana, expresó su inquietud frente a lo que viene sucediendo con el tema del narcotráfico y dio instrucciones para que la Fuerza Pública se esmere en hacer incautaciones importantes de cocaína en la zona cercana al municipio de El Banco y en otros municipios que serían corredores para el transporte del alcaloide.Entre tanto, el fiscal Francisco Barbosa criticó de nuevo duramente la inacción del Estado frente al narcotráfico, que él atribuye entre otras cosas a la indefinición de acciones y a la falta de claridad en torno al cese bilateral del fuego anunciado por el presidente Gustavo Petro el pasado 31 de diciembre con varios grupos de narcos.Hay cada vez más voces en el mundo que piden un enfoque distinto en la lucha antidrogas, pero eso no puede significar que mientras se da el giro, Colombia se cruce de brazos y en lugar de perseguir a los narcotraficantes, les proponga leyes “manguianchas” y laxas para lavar sus billonarios bienes, a cambio de nada. Escuche la opinión de Ricardo Ospina:
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.