Ayer la noticia fue que robots humanoides, equipados con inteligencia artificial, estarían vigilando centros comerciales y conjuntos residenciales en Bogotá, con el objetivo de mejorar la seguridad en la capital.Me impresionaron mucho en su apariencia. Todavía con movimientos muy “robotizados”, están prestos a registrar cada entrada y salida con precisión en estos lugares y, para ello, pueden detectar anomalías, identificar patrones de comportamiento sospechoso y procesar datos críticos en tiempo real.Tengo que decir que me sentí en una de las películas de ficción que veía cuando era niño. Y me surgieron varias preguntas y reflexiones que quisiera compartir con ustedes:¿Qué estamos reemplazando realmente: funciones o vínculos humanos? Entiendo que un robot puede vigilar, registrar, alertar. Pero no puede interpretar el miedo en una mirada, decidir con compasión, entender el contexto humano. Seguro podemos ganar eficiencia, y eso es muy bueno, pero ¿cómo logramos no perder humanidad? Si una máquina puede hacer nuestro trabajo, ¿en qué se sostiene nuestro valor? Durante años hemos definido a las personas por lo que hacen: su profesión, su productividad, su utilidad. Pero si una máquina puede hacerlo mejor, más rápido y sin cansarse, la pregunta es: ¿qué queda del ser humano? Hay que construir una reflexión que nos permita entender lo humano en este contexto tecnológico.Si todo se vuelve eficiente… ¿qué lugar queda para lo imperfecto? El ser humano es lento, emocional, contradictorio, y ahí precisamente está la condición de posibilidad de desarrollo. Pero el mundo que estamos construyendo premia la precisión, la velocidad, la ausencia de error. Me pregunto: si eliminamos lo imperfecto, ¿no estaremos eliminando también lo profundamente humano?.Y me propongo estas preguntas no para quejarme de los robots, ni para cerrarme al desarrollo tecnológico, sino para llamar la atención sobre la necesidad de reflexionar en torno a qué es lo humano en medio de todo este avance, generar los límites éticos necesarios y no perder el control de la existencia.Porque el verdadero riesgo no es que las máquinas se parezcan a nosotros, es que nosotros terminemos pareciéndonos a ellas.
Estamos acostumbrados a recibir noticias negativas de colombianos en el exterior: que si cometieron robos, que si estuvieron involucrados en delitos de narcotráfico, que si protagonizaron algún escándalo. Esa repetición constante ha terminado por moldear una percepción injusta: magnificamos esos hechos, creemos que somos los peores y, sin darnos cuenta, dejamos de celebrar cuando un colombiano es reconocido por su talento, disciplina y éxito.Ayer, mientras buscaba el tema para este editorial, me encontré con la manera como ven en Portugal al futbolista samario Luis Suárez. Medios como Record y O Jogo lo describen como un jugador “decisivo”, destacan sus goles en el tiempo de descuento y su capacidad para rescatar puntos en momentos críticos. Lo llaman el “salvador” en partidos de alta presión. Elogian no solo su capacidad goleadora, sino también su mentalidad insaciable, su disciplina y su tenacidad, incluso cuando juega con molestias físicas. Lo reconocen como un líder, como alguien que no se rinde.Y entonces surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿por qué nos cuesta tanto apropiarnos de estas historias?Ser colombiano no puede seguir siendo una carga emocional marcada únicamente por lo negativo. Colombia también es esto: talento que cruza fronteras, disciplina que se impone a las dificultades, carácter que se levanta incluso en medio de la adversidad. Cada colombiano que deja huella positiva en el mundo está contando una historia distinta, una que merece ser amplificada con el mismo énfasis con el que repetimos lo malo.Sentirse orgulloso de ser colombiano no es negar nuestros problemas, es negarnos a reducirnos a ellos. Es aprender a mirar con equilibrio, a reconocer que hay sombras, sí, pero también una luz poderosa que muchas veces ignoramos.Vale la pena detenernos, mirar ejemplos como el de Luis Suárez y decir, sin pena y sin complejos: esto también somos nosotros. Y cuando empecemos a creerlo de verdad, no solo cambiará la forma en que nos ven afuera, sino, sobre todo, la forma en que nos miramos por dentro.
Una de las riquezas humanas de estos días es reconocer que no todos pensamos de la misma manera. Y no lo hacemos por muchas razones: no hay dos cerebros iguales; la genética, la química y las conexiones neuronales varían en cada persona.Cada historia moldea la forma de pensar. Sabemos que uno no piensa solo con lógica, sino también con lo que vivió, con lo que le dolió, con lo que le enseñaron y con lo que teme perder. Cada uno tiene su propia historia.Lo vemos todos los días: en una conversación familiar que termina en silencio incómodo, en una amistad que se enfría por una opinión política, en alguien que dejamos de escuchar solo porque piensa distinto. No es que no entendamos los argumentos; es que dejamos de ver a la persona. Y cuando eso pasa, ya no queremos comprender, queremos ganar. Y en ese intento de ganar, muchas veces perdemos lo más importante, el vínculo.Hoy tenemos claro que las emociones influyen más de lo que creemos. No pensamos primero y sentimos después; muchas veces es al revés. Por eso defendemos ideas que, en el fondo, protegen emociones: miedo, orgullo, pertenencia, identidad.Una última razón es que buscamos confirmar más que cuestionar, porque el cerebro ahorra energía reafirmando lo que ya cree.Esto, que es evidente en la vida cotidiana, hoy se ve negado por el intento intencional de algunos de hacernos pensar como ellos. Y, claro, cuando constatan que no pensamos igual, la reacción va desde el rechazo hasta la violencia en todos los sentidos, tratando de imponernos sus maneras de pensar.El ideal es que aprendiéramos a comprender las otras formas de pensar y fuéramos capaces de respetarlas, tratando de construir acuerdos superiores que nos permitan convivir. Es evidente que los límites de esa aceptación —cuando esas formas de pensar se traducen en acciones— están en la legalidad y en la ética.En esta Semana Internacional del Cerebro vale la pena reconocer que pensar distinto es útil, aunque nos incomode. Porque, si todos pensáramos igual, no habría innovación, no habría debate, no habría evolución. No eres malo ni mereces lo peor por pensar distinto a mí.
En las últimas horas, la Corte Constitucional explicó en detalle, los motivos para decretar la suspensión provisional de la emergencia económica y social decretada a finales del año pasado por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.Para los magistrados, hay dudas significativas sobre el cumplimiento por parte del gobierno, de los requisitos constitucionales para declarar el estado de excepción, es decir, que exista una crisis grave e imprevisible, que no pueda resolverse mediante mecanismos ordinarios y que justifique darle poderes legislativos al Ejecutivo.La Corte demás considera que la emergencia podría afectar principios fundamentales como la separación de poderes y el equilibrio institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. De hecho, la Corte dice de manera textual que el decreto puede provocar “afectaciones serias al principio democrático y a la separación de poderes”.En la práctica, lo que dicen los magistrados es que el Gobierno estaría suplantando al Congreso, por medio de decretos con fuerza de ley sin que existan razones suficientemente claras para hacerlo, con lo que el Ejecutivo podría haber expandido indebidamente su poder.La Corte además señala que su intervención obedece a que busca evitar abusos del poder excepcional del Ejecutivo y advierte que permitir esta actuación del gobierno sin una debida justificación sería equivalente a que los ciudadanos queden sometidos a un estado de excepción “espurio” o sin fundamento constitucional.Mientras se conoce este documento de la Corte, la Procuraduría emitió su concepto dando vía libre al paquete tributario creado al amparo de la emergencia económica, pero condiciona su validez a que se declare exequible el famoso decreto madre que justificó el estado de excepción, sumado al uso exclusivo de los recursos.En últimas, el balón está en la cancha de la Corte Constitucional que debe definir muy pronto si tumba o no de forma definitiva el famoso decreto 1390 de 2025, que fue el que creo la emergencia económica y social.
La Guardia Revolucionaria de Irán informó este viernes de la muerte de su portavoz, el general de brigada Ali Mohamad Naini, en el último caso de un alto cargo iraní asesinado en los ataques de Estados Unidos e Israel.EL cuerpo militar de élite calificó la muerte de Naini como "un traicionero acto terrorista en vísperas del último día de Ramadán", de acuerdo con un comunicado recogido por medios locales.Naini era el director adjunto y portavoz de la Oficina de Relaciones Públicas de la Guardia Revolucionaria.La muerte del militar se produce tras los asesinatos selectivos esta semana del ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, la figura política más relevante en el país hasta su muerte.En esta campaña de asesinatos también murieron el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, en la primera jornada de guerra, y altos cargos militares como el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, o jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.La guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán se encuentra ya en la tercera semana con continuos bombardeos contra el territorio iraní, en especial en Teherán, que ha respondido con ataques a instalaciones estadounidenses y energéticas en la región y con el bloqueo del estrecho de Ormuz, esencial para el suministro de crudo.Irán ya no ofrece datos del número de muertos en su territorio en el conflicto. La última cifra oficial se publicó el 5 de marzo y se situó en 1.230.Sin embargo, la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa el número de muertos en 3.134.
En medio de la polémica por las investigaciones sobre el manejo del alumbrado público, el exalcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, se pronunció públicamente y lanzó duros cuestionamientos frente al proceso que adelanta la Contraloría Municipal en su contra como presunto responsable fiscal por la desaparición de toneladas de chatarra de alumbrado público y navideño que estaban en dos bodegas de la administración. A través de un comunicado, el exmandatario aseguró que la auditoría no solo involucra a su administración, sino también a gobiernos anteriores, mencionando los periodos de Rodolfo Hernández y Juan Carlos Cárdenas, así como a algunos de sus funcionarios. Según explicó, las irregularidades detectadas en el sistema de alumbrado público ya habían sido advertidas por su gobierno y notificadas a los entes de control desde el 12 de febrero de 2024, lo que, a su juicio, demuestra que ha actuado con transparencia desde el inicio de su administración.De acuerdo con el ente de control, el material -que no estaba registrado en el inventario oficial- desapareció de dos bodegas y está avaluado en cerca de 46.000 millones de pesos. La cifra representa un incremento significativo frente al cálculo inicial de 21.000 millones, tras los avances de la investigación.El proceso también vincula a los exsecretarios de Infraestructura Jorge Alejandro García Henao e Iván José Vargas, así como a la actual titular de esa cartera, María del Rosario Torres. Igualmente, fueron incluidos los asesores Robin Castro y Jhon Fernando Larrota.Sin embargo, el exalcalde fue más allá y cuestionó la forma en que se ha desarrollado la auditoría. Afirmó que las cifras presentadas han cambiado durante el proceso y que no hay claridad ni consistencia en los hallazgos, lo que, según dijo, genera dudas sobre el rigor de la investigación. También señaló que la Contraloría Municipal “se ha visto influenciada por terceros”, quienes, según él, tendrían intereses personales en el caso y estarían promoviendo versiones que buscan afectar su imagen pública. La investigación de la Contraloría de Bucaramanga se sustenta, entre otros elementos, en tres CD que contienen más de 40 folios, así como en bitácoras de ingreso a los depósitos donde se almacenaban las luminarias. Según el informe, el presunto detrimento patrimonial se compone de 760 postes avaluados en 2.500 millones de pesos, 27.102 luminarias por 1.600 millones, 431 reflectores por 2.130 millones y un transformador valorado en 26.000 millones de pesos.Este caso tuvo origen en una denuncia instaurada en 2025 por el entonces concejal Carlos Parra, lo que dio paso a las actuaciones del organismo de control que hoy avanzan en la determinación de responsabilidades fiscales.En su pronunciamiento, Jaime Andrés Beltrán, aseguró que defenderá su honra y que está dispuesto a responder ante cualquier requerimiento de los entes de control, aunque insistió en la necesidad de contar con garantías para un proceso justo. Este nuevo pronunciamiento del exalcalde se da en un contexto de creciente tensión entre la administración municipal y los organismos de control, en el escándalo de la chatarra, que sigue generando debate público y que pone nuevamente bajo la lupa la gestión de los recursos en Bucaramanga.
EE.UU. anunció este jueves que rebaja en un nivel la alerta para viajar a gran parte de Venezuela, que queda ahora en la categoría 3 (Reconsidere su viaje), reflejando la mejora en las condiciones de seguridad en el país caribeño a ojos del Gobierno del presidente Donald Trump.EE.UU. incrementó el pasado diciembre la alerta de viaje para Venezuela a la categoría 4 (No viajar), un nivel que aún así el Departamento de Estado estadounidense va a mantener activado en estados como Táchira, Amazonas, Apure, Aragua y Guárico o las zonas rurales de Bolívar "debido al riesgo de delincuencia, secuestro y terrorismo"."Si bien la situación está mejorando, las condiciones en algunas partes de Venezuela siguen siendo peligrosas. Se producen delitos violentos como homicidios, robos a mano armada y secuestros", explica un comunicado del Departamento de Estado.El texto advierte que los grupos "terroristas" Tren de Aragua y Cartel de los Soles, originarios de Venezuela, continúan operando en el país, y que, en términos generales, distintas bandas violentas operan en zonas fronterizas con Colombia, Brasil y Guyana.Se subraya también el riesgo de emplear taxis no regulados desde el Aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, el que sirve a Caracas, y de emplear cajeros automáticos cerca del aeródromo.El Departamento de Estado insiste en que "viajar de noche entre ciudades, o entre el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y Caracas, es arriesgado".Pese a que, desde el derrocamiento y arresto del presidente Nicolás Maduro a manos de Washington en enero, se está trabajando para reanudar las operaciones de la embajada estadounidense en Caracas, se advierte que "los servicios consulares de rutina permanecen suspendidos en Venezuela" y que la sección Asuntos de Venezuela, en la embajada estadounidense en Bogotá, continúa sirviendo mientras como legación de facto.A su vez, Washington advierte que esta sección "no puede prestar servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren fuera de Caracas".El Departamento de Estado recuerda también a sus ciudadanos que se requiere una visa para ingresar a Venezuela, que los visados no están disponibles a la llegada y que se corre el riesgo de ser detenido si se entra en el país sin un permiso válido expedido por las autoridades venezolanas.
El colombiano Jhon Jáder Durán pasó de ser uno de los delanteros más prometedores del fútbol a estar cerca de quedarse sin jugar su primer Mundial en Norteamérica 2026 por su temperamento irascible que le ha hecho fama de "villano".Peleas y fichajes por clubes menores tras deslumbrar en la élite con el Aston Villa marcan la naciente pero tormentosa carrera del "enfant terrible" de la selección colombiana.El artillero de 22 años fue nuevamente marginado de la convocatoria cafetera anunciada el jueves por el seleccionador Néstor Lorenzo para enfrentar a Croacia y Francia en la previa del Mundial.A tres meses del debut mundialista de Colombia ante Uzbekistán el 17 de junio, para el jugador del Zenit ya es habitual quedarse fuera.No va con la selección desde mediados del año pasado, cuando se marchó anticipadamente de una concentración por una supuesta lesión, mientras saltaban rumores en la prensa sobre un enfrentamiento a golpes con su entrenador y sus compañeros.Pese a que los involucrados niegan la pelea en el camerino del estadio en Barranquilla, el delantero no volvió a ser llamado.A su mal momento con la selección se suma un declive en los tres clubes en los que ha jugado en menos de un año y medio, donde ha hecho más ruido fuera que dentro de las canchas.¿Por qué empezaron los problemas con Jhon Durán?Los problemas de Durán en la selección iniciaron en un partido ante Perú por la eliminatoria al Mundial en junio de 2025, en el que fue reemplazado en el entretiempo.Según la prensa, Durán se peleó con sus compañeros al final del encuentro y abandonó al equipo.Al notar que las cámaras de televisión lo esperaban afuera del hotel, se agarró la espalda en un intento por demostrar una supuesta dolencia.La leyenda colombiana, Carlos "el Pibe" Valderrama aseguró la semana pasada que en realidad el atacante se "peleó con el grupo"."Se sacó solo" del Mundial, sostuvo el referente de la selección en una entrevista con ESPN. Sin mencionarlo, Durán criticó a Valderrama por "hablar sin saber".Su compañero Luis Díaz sumó un guiño a la controversia: al ser cuestionado en un video de su club, el Bayern Múnich, sobre quién sería el "villano" de la película de su vida, el extremo respondió con una sonrisa: "Jhon Jáder Durán, de Colombia".El seleccionador Lorenzo empezó a preferir a Luis Suárez del Sporting de Portugal y a otros atacantes que tienen su cupo casi asegurado para el Mundial.¿Por cuántos clubes ha pasado?Proveniente de una conflictiva región de Colombia dedicada a la minería de oro, Durán irrumpió en Aston Villa, adonde llegó en 2023, con golazos ante los grandes de Europa.Aunque era suplente, marcó 12 goles en su última media temporada en el club, uno cada 87 minutos.Pese a su rendimiento, el entrenador español Unai Emery cuestionó su compromiso con el equipo.En busca de minutos, se fue en enero de 2025 al Al Nassr de Arabia Saudita para ser compañero de Cristiano Ronaldo. El pase costó unos 77 millones de euros, la transferencia más costosa de un colombiano en la historia.Su paso fue corto. Seis meses después había sido expulsado en cuatro oportunidades y se marchó al Fenerbahçe de Turquía.Tampoco se asentó en Estambul, ni siquiera bajo la dirección del luso José Mourinho.El presidente del club, Sadettin Saran, declaró recientemente que Durán tuvo problemas "desde el primer día" e interpuso "sus intereses personales a los del equipo".Fenerbahçe dio por terminado el préstamo y el colombiano recaló en febrero de 2026 en el Zenit de Rusia, una liga vetada de las competiciones de UEFA por la invasión a Ucrania. En los tres equipos ha marcado 19 goles y no se afianzó como titular.
El senador y candidato presidencial Iván Cepeda volvió a poner en el centro del debate político su confrontación con el expresidente Álvaro Uribe, al confirmar en una reciente entrevista que su principal eje de campaña gira en torno a esa disputa histórica. En la entrevista concedida al diario español El País, Cepeda dejó claro que su enfrentamiento político no está dirigido contra otras figuras de la derecha como Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, sino directamente contra Uribe, a quien considera el principal adversario ideológico. “Nuestro enfrentamiento no es con Paloma ni Abelardo, es con Uribe”, afirmó el senador, reforzando así una narrativa que ha marcado su trayectoria política durante años.Durante la conversación, Cepeda insistió en que su proyecto político no responde a directrices del presidente Gustavo Petro, marcando distancia frente a quienes lo señalan como una continuidad del actual gobierno. “No soy una copia ni un clon de nadie”, subrayó, al tiempo que reconoció fallas en la gestión actual, particularmente en materia de lucha contra la corrupción, la cual calificó como uno de los principales problemas estructurales del país.El senador también abordó temas clave de su propuesta programática. En materia de seguridad, expresó críticas a estrategias como los bombardeos y el uso de glifosato, señalando que generan cuestionamientos éticos y sociales. En cuanto al conflicto armado, reiteró su disposición a retomar negociaciones con el ELN, asegurando que existen posibilidades reales de avanzar en un nuevo proceso de paz, siempre que haya voluntad política.Otro de los puntos destacados fue la elección de la líder indígena Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial, decisión que Cepeda defendió como un reconocimiento a la diversidad y a la grave situación que enfrentan los pueblos indígenas en Colombia. Según afirmó, no debería ser necesario justificar la inclusión de una mujer indígena en un país donde múltiples comunidades están en riesgo de desaparición.En el plano internacional, Cepeda defendió la necesidad de mantener relaciones diplomáticas con Venezuela y cuestionó acciones que, a su juicio, vulneran el derecho internacional. Asimismo, planteó que cualquier eventual reforma constitucional debe surgir de un gran acuerdo nacional, descartando una postura radical a favor de una Asamblea Constituyente.
Una semana después de las elecciones para Congreso y de las consultas presidenciales, el ambiente político en el país se ha visto caldeado por las afirmaciones de algunos candidatos y por posiciones encontradas adentro de una de las fórmulas que busca llegar a la Presidencia el próximo 31 de mayo.Hablamos específicamente de un aparte del programa de gobierno del candidato de izquierda, Iván Cepeda, en el que afirma que “Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.Esa afirmación ha causado el rechazo desde diferentes sectores sociales y económicos de Antioquia, quienes le han reclamado porque en su concepto, es una generalización que además estigmatiza a todos los antioqueños.Como el telón de fondo de esta afirmación es la pelea de Iván Cepeda contra el expresidente Álvaro Uribe, entró a escena el presidente Gustavo Petro, quien acusó a la élite y a los políticos antioqueños de promover el paramilitarismo a través de las Convivir.El candidato Cepeda salió a aclarar sus afirmaciones, dice que lo sacaron de contexto y está pidiendo rectificación a los medios que retomaron lo que dice su programa de gobierno.La otra controversia se produce por cuenta de la condición sexual del candidato a la vicepresidencia de Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, que ha sido utilizada como munición por parte de sus contradictores políticos para atacarlo por su supuesta incoherencia.De hecho, Paloma Valencia durante este fin de semana en varias entrevistas y en diferentes actos de campaña ha marcado distancia frente a asuntos como la adopción para parejas del mismo sexo, algo aprobado desde hace más de una década por la Corte Constitucional, pero además, asistió a misas y otros actos religiosos que buscan enviar un mensaje tranquilizador a las bases conservadoras de su electorado.Tras la polémica, tanto Paloma Valencia como Juan Daniel Oviedo salieron al paso a quienes los atacan, sobre todo seguidores de Abelardo De La Espriella y de Gustavo Petro, afirmando que contrario a lo que ellos señalan, es una virtud poder construir una coalición desde la diferencia.Juan Daniel Oviedo dijo que “quiere convertir la diversidad en un método de gobierno” y aseguró: “no venimos a borrar nuestras diferencias ni a ceder en nuestras convicciones políticas, tras afirmar que representa a un centro político que sí se moja”.Por su parte, Paloma Valencia le envió anoche un mensaje a Oviedo en sus redes sociales en el que afirmó que sobre los puntos en los que no hay acuerdo con él, expresó: “1. Todo el respeto a tus ideas, siempre. 2. A todos los colombianos, a todos los grupos poblacionales, como los LGBTIQ+ todo nuestro respeto y afecto 3. Por encima de mi pensamiento sobre esos temas están los derechos constitucionales, afirmados por los fallos de la Corte Constitucional”.
Sueño y sueños: Hace una semana conversé con el Doctor Santiago Rojas sobre el sueño. Él con sus grandes conocimientos científicos me mostraba como necesitamos cuidar el sueño, como parte fundamental del bienestar integral del ser humano. Hoy es el Día Mundial del Sueño. Y creo que es una buena ocasión para preguntarnos: ¿estamos descansando de verdad?Vivimos corriendo. Corremos detrás de metas, de pendientes, de pantallas, de preocupaciones. Y muchas veces llevamos esa carrera hasta la cama. El cuerpo se acuesta, pero la mente sigue en maratón. Por eso no basta con dormir; necesitamos aprender a descansar para poder restaurar.La higiene del sueño no es solo apagar la luz o dejar el celular a un lado. Es, sobre todo, aprender a cerrar el día. Agradecer lo vivido, soltar lo que no salió como queríamos y permitirnos ese acto de confianza que significa dormir. Porque dormir es, en el fondo, un gesto de fe, confiamos en que la vida seguirá su curso mientras nosotros descansamos y todo estará bien.Pero hoy también quiero hablar de otra higiene: la higiene de los sueños. No me refiero solo a los sueños que tenemos cuando dormimos, sino a los sueños que tenemos cuando estamos despiertos.Así como necesitamos cuidar el descanso del cuerpo, también necesitamos cuidar el descanso del alma. Hay sueños que nos desgastan porque nacen de la comparación, de la presión social, del “deberías ser”. Y hay otros que nos dan vida porque nacen de lo que realmente somos.Por eso la higiene de los sueños consiste en preguntarnos con honestidad: ¿este sueño me da paz o me quita la paz? ¿Este camino me acerca a mi verdad o solo a la aprobación de los demás?Dormir bien y soñar bien son dos formas de cuidar la vida.Tal vez esta noche valga la pena hacer algo sencillo: apagar un poco antes las pantallas, respirar profundo, agradecer el día que termina y recordar que mañana será otra oportunidad.Porque quien descansa bien, vive mejor. Y quien cuida sus sueños, también cuida su alma.
Uno de los temas al que más tiempo le dedico es al del bienestar. Me interesa entender y divulgar cómo podemos lograr un bienestar integral. Y en este aspecto me ha interesado mucho pensar en los rituales personales de bienestar.Si porque la vida cotidiana suele moverse a gran velocidad. Las obligaciones se acumulan, las agendas se llenan y, casi sin darnos cuenta, los días pasan uno tras otro como si fueran una cadena continua de tareas por cumplir. En medio de ese ritmo, muchas personas sienten que algo se pierde la paz, la tranquilidad interior, el sentirse sanos. Y aquí es donde se ha comenzado a hablar de rituales personales de Bienestar.Un ritual no es simplemente un hábito. Es un gesto consciente que le da significado a un momento del día. Puede ser algo tan sencillo como comenzar la mañana en silencio antes de encender el teléfono, caminar unos minutos al aire libre, escribir unas líneas para ordenar los pensamientos o dedicar un instante a agradecer lo que se tiene. Lo que vuelve ritual a ese acto no es su complejidad, sino la intención con la que se realiza.Los rituales tienen una fuerza especial porque introducen pausa en medio del movimiento de las actividades del día. Son pequeñas islas de sentido en medio de la prisa. En ellos el tiempo deja de ser solo productividad y vuelve a ser experiencia. A través de esos momentos, la persona recupera el contacto consigo misma.La vida humana necesita esos espacios. Cuando todo se reduce a cumplir tareas, la existencia corre el riesgo de volverse mecánica, y perder sentido. Los rituales, en cambio, nos recuerdan que vivir también implica contemplar, sentir, agradecer y tomar conciencia de lo que somos.Los rituales tienen una dimensión profundamente humana, ya que nos ayudan a ordenar el mundo interior. En la repetición de un gesto significativo, la mente se aquieta y el corazón encuentra cierta estabilidad. No es casual que todas las culturas hayan desarrollado rituales, tanto en la vida religiosa como en la vida cotidiana. Ellos crean un marco donde la experiencia humana puede ser comprendida y habitada con mayor profundidad.Los rituales personales de bienestar no buscan escapar de la realidad. Más bien ayudan a vivirla mejor. Son recordatorios cotidianos de que nuestra vida no puede reducirse únicamente al hacer, sino que también necesita momentos para ser.
La definición típica de la avaricia es el deseo desordenado y excesivo de poseer, acumular o atesorar riquezas y bienes. Creo que la más dañina es la sutil, es que no se ve de manera explícita, pero está ahí en el corazón. La avaricia no siempre se presenta con la imagen evidente de quien acumula dinero sin medida. Es cuando se empieza a medir todo desde la lógica de poseer más, de retener más, de asegurarse de que nada se escape de las manos. Y ojo no se reduce a lo económico es una manera de situarse frente a la vida.Creo que la avaricia nace del miedo. Del miedo a que no alcance, a que mañana falte lo que hoy tenemos, a perder aquello que nos da seguridad. Por eso el avaro acumula, guarda, protege y calcula. Cree que mientras más tenga, más tranquilo estará en el futuro. Lo triste es que la experiencia humana muestra algo distinto. Quien vive obsesionado con poseer termina siendo poseído por aquello que guarda.La avaricia tiene además un efecto silencioso sobre las relaciones. Cuando la lógica de la acumulación domina la vida, los otros dejan de ser compañeros de camino y se convierten en competidores o en obstáculos. La generosidad se vuelve sospechosa y compartir parece una pérdida. Poco a poco, el corazón se va estrechando.La vida cotidiana nos recuerda que muchas de las cosas más valiosas no se pueden acumular. Nadie puede guardar el afecto en una caja fuerte, ni asegurar el cariño con un contrato, ni comprar la serenidad con dinero. Lo que verdaderamente sostiene la existencia suele crecer precisamente cuando se comparte.Tal vez por eso las personas que viven con mayor libertad interior no son las que más poseen, sino las que han aprendido a no aferrarse demasiado. No porque desprecien los bienes, sino porque entienden que los bienes están al servicio de la vida y no al revés.La avaricia, en el fondo, es una forma de empobrecimiento del espíritu. Reduce la existencia a una contabilidad permanente. La generosidad, en cambio, abre el horizonte. Permite descubrir que la vida se ensancha cuando dejamos espacio para el otro.
Tenía un profesor que con sarcasmo decía: un colombiano es capaz de ganarle a un competidor de cualquier nacionalidad. El problema es cuando juntas dos colombianos: ahí casi siempre pierden porque les cuesta hacer equipo. Aunque no estoy de acuerdo con ese planteamiento, sí tengo claro que es necesario entender la importancia y las habilidades necesarias para el trabajo en equipo.La vida humana no se construye en solitario. Desde los primeros momentos de nuestra existencia dependemos de otros: de quienes nos cuidan, nos enseñan, nos corrigen y nos acompañan. Pero a medida que crecemos, muchas veces aparece la ilusión de la autosuficiencia. Creemos que podemos avanzar solos, que nuestro talento basta y que el éxito es una conquista individual. Tristemente la experiencia termina mostrándonos que los proyectos verdaderamente significativos casi siempre nacen de la colaboración.Trabajar en equipo exige una primera actitud fundamenta, reconocer que el otro tiene algo que aportar. Esto supone una dosis importante de humildad. Nadie posee todas las capacidades, todas las ideas ni todas las respuestas. Cuando una persona se convence de que solo su visión es válida, el equipo se convierte en un escenario de competencia y no de construcción.También exige aprender a confiar. Confiar significa aceptar que el resultado no depende únicamente de lo que yo haga, sino de la suma de los esfuerzos de todos. Esa confianza se cultiva con respeto, con comunicación honesta y con la capacidad de reconocer el valor del trabajo de los demás.Todo esto implica comprender que las diferencias no necesariamente debilitan un equipo sino que son necesarias y lo fortalece. Cuando las personas piensan distinto, ven la realidad desde perspectivas diferentes y tienen habilidades diversas, se abre la posibilidad de soluciones más creativas y más completas. El desafío consiste en aprender a gestionar esas diferencias sin convertirlas en conflicto permanente.Las sociedades que avanzan suelen ser aquellas que logran construir confianza colectiva. Cuando las personas entienden que el progreso no es una carrera individual sino una tarea compartida, las energías se orientan hacia la cooperación y no hacia la rivalidad.Por eso el verdadero desafío no es demostrar quién es mejor que el otro, sino descubrir cómo podemos ser mejores juntos.
Faltan menos dos semanas para que se termine el segundo año de trabajo del actual Congreso de la República, elegido en el año 2022 y que concluirá su periodo en el año 2026, con un balance agridulce para el gobierno del presidente Gustavo Petro.Aunque todavía puede ser pronto para hacer balances definitivos, sí se puede hablar de tres victorias para proyectos del Gobierno Nacional: de una parte, fue aprobada en la Cámara de Representantes la creación de la llamada mesada 14 para los veteranos de las Fuerzas Armadas y de Policía, incluyendo los civiles que trabajen para el sector Defensa. Este proyecto beneficiará a más de 250 mil familias.De otra parte, en Comisión Primera del Senado fue aprobada por unanimidad la reforma que busca garantizar la educación como un derecho fundamental, desde preescolar hasta la universidad, proyecto al que le falta únicamente un debate que se debe surtir en plenaria del Senado antes del próximo 20 de julio.A esto hay que sumar la aprobación que había hecho el Congreso para la creación de la Jurisdicción Agraria, que crea una institucionalidad sólida y expedita para dirimir los conflictos por la tierra en los campos colombianos, proyecto que era considerado vital para la implementación del Acuerdo de Paz con las extintas Farc.Sin embargo, la reforma pensional del gobierno del presidente Gustavo Petro, que se ha convertido en el proyecto bandera de esta legislatura, comienza a afrontar dificultades para convertirse en ley, sobre todo porque el tiempo se agota, quedan apenas 14 días calendario para que se pueda tramitar en plenaria de Cámara de Representantes, sin contar con la posibilidad de que sea necesaria una conciliación de los textos aprobados frente al aprobado en el Senado. Por ahora se supo que el presidente de la Cámara, Andrés Calle, citó a plenaria de Cámara para el próximo lunes festivo, con el fin de evitar el hundimiento del proyecto.El escenario actual muestra que evidentemente no hay un bloqueo institucional y sistemático en el Congreso de la República para los proyectos propuestos por el Gobierno, que ha sido el pretexto del presidente Gustavo Petro para abrir la puerta de una eventual Asamblea Nacional Constituyente y también demuestra que es posible, ejerciendo habilidades políticas, llegar a consensos entre los sectores gobiernistas, independientes y opositores en el legislativo, para sacar adelante iniciativas que son necesarias para el país.
Me escribe un joven y me comenta que se siente solo. Es un joven de 22 años que dice no ser importante para nadie y que no encaja en ningún grupo. Hablo con él, le doy algunas claves espirituales y lo animo a buscar ayuda psicológica en su ciudad. Me parece paradójico porque es alguien activo en redes sociales. Sin embargo, comienzo a investigar y me encuentro con que un estudio reciente de Gallup y Meta, titulado "El estado global de las conexiones sociales", reveló que una cantidad preocupante de jóvenes en todo el mundo experimenta altos niveles de soledad. Los resultados muestran que el 25% de los encuestados entre 15 y 18 años se sienten "muy solos" o "bastante solos", y los jóvenes de 19 a 29 años experimentan niveles aún más altos de soledad, con un 27% reportando sentimientos significativos de aislamiento.Me impresiona porque, en Colombia, por ejemplo, un estudio de Tigo y la Universidad EAFIT muestra que el 90% de los jóvenes colombianos entre 12 y 17 años son usuarios de redes sociales. Definitivamente, la conexión no es encuentro; estar en red con otras personas no garantiza que se sientan acompañados, valorados y reconocidos. Tenemos claro que la soledad se ha relacionado con una serie de problemas de salud mental y física, incluyendo depresión, ansiedad, enfermedades cardíacas y demencia.Creo que es un avance tener claro el problema, pero se necesita la acción de cercanía, encuentro, atención y amor de los padres de familia. Es crucial generar encuentros sociales en los que el contacto físico permita compartir sentido y oportunidades. Al participar en actividades que les interesan, los jóvenes pueden conocer personas con ideas afines y construir nuevas amistades. Esto puede incluir unirse a clubes, equipos deportivos, grupos de voluntarios o clases extracurriculares.Al terminar de hablar con el joven y después de leer sobre este tema, di gracias por los juegos con los niños del barrio, Juvenper el equipo de baloncesto, y, sobre todo, los foros en torno al viejo televisor Motorola en el que todos veíamos con mi papá y mi mamá los programas y discutíamos cualquier cosa. Eso me ayudó a no sentirme solo en mi juventud.
Me gusta llamar a las personas que quiero simplemente para saber de ellos y conversar un rato. No tengo que esperar a que haya un motivo; creo que las relaciones se alimentan también de esas expresiones de afecto. Me impresiona que algunas familias solo se encuentren y compartan tiempo cuando hay un velorio de alguno de sus miembros, y terminen diciendo: "No debemos esperar solo estos momentos". Estoy de acuerdo; los vínculos afectivos exigen que estemos atentos los unos a los otros cotidianamente. Estoy convencido de que la felicidad depende de la calidad de los vínculos afectivos que tenemos. Nadie que construya vínculos marcados por el irrespeto, la violencia o la indiferencia podrá tener el contexto necesario para vivir en felicidad.¿Cómo se cuidan los vínculos afectivos? Te propongo cinco actitudes concretas:Destacar la comprensión y empatía: Mostrar interés por las preocupaciones y alegrías del otro, ofreciendo tu apoyo cuando lo necesite.Respetar la individualidad: Las personas no son como nosotros queremos, sino como su esencia se lo permite. Por eso, hay que reconocer y respetar las diferencias y el espacio personal de la otra persona.Reconocer lo que la otra persona es y hace: Celebrar sus triunfos y progresos sin envidia y con sinceridad. También se trata de valorar y agradecer las cosas buenas que la otra persona hace por ti.Ser confiable: La confianza siempre es una conquista. Para ello, hay que cumplir las promesas que se hacen y mostrarse comprometido con la relación. Nada es más dañino que la mentira y el chisme, que generan mucha desconfianza.Saber resolver los conflictos de manera solidaria y efectiva: Toda relación tiene desencuentros y hay que saber superarlos. Esto permite cuidar el bienestar emocional, para que la relación no sea un ancla o una fuente de emociones tristes, sino un catalizador para el desarrollo general de la vida.Considero que la principal tarea que tenemos es cuidar la relación con aquellos a los que decimos amar.
El “fantasma” de la posibilidad de que el país termine embarcado en una incierta aventura de una Asamblea Nacional Constituyente sigue generando preocupación en diferentes sectores, a pesar de que el presidente Gustavo Petro asegura que su gobierno no presentará un proyecto de ley en ese sentido ante el Congreso de la República.Aunque Petro ha insistido en que no le interesa una eventual reelección, no ha sido tan categórico en cerrar la puerta a la posibilidad de que se active alguno de los mecanismos de participación ciudadana que, según él, representan el Poder del Constituyente Primario, no solo para implementar el acuerdo de paz con las Farc, sino también para sacar adelante las reformas sociales que su gobierno no ha podido tramitar positivamente a través del Congreso de la República.El mayor “ruido” frente a la posible convocatoria a una Constituyente lo sigue generando el excanciller Álvaro Leyva, muy cercano al presidente de la República y quien ha insistido, junto a otras voces como la del exfiscal general Eduardo Montealegre, en que el jefe de Estado sí podría hacer dicha convocatoria sin pasar por el legislativo, sino que lo podría hacer vía decreto, argumentando la necesidad de cumplir el acuerdo de paz con las Farc, que según ellos tiene carácter de acuerdo internacional, consignado ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.El asunto ha alcanzado tal dimensión, que el expresidente Juan Manuel Santos, responsable político del acuerdo con las Farc, tuvo que enviar en las últimas horas una carta al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en la que le explica que “algunos funcionarios y exfuncionarios colombianos le han atribuido a algunos párrafos del acuerdo, un significado que es contrario a su objeto, alcance y finalidad”.El expresidente Santos agrega en su carta al secretario general de la ONU que “ningún aparte del Acuerdo Final propone o insinúa que se puedan desconocer en el futuro las reglas establecidas en la Constitución vigente”. A renglón seguido hace una férrea defensa de la JEP y advierte que “nada en el Acuerdo Final puede ser distorsionado para abrir la posibilidad de conceder amnistías, indultos, exoneraciones o perdones” por crímenes de guerra y de lesa humanidad, como lo pretende el Presidente Gustavo Petro bajo el controvertido paraguas del “perdón social”.Es tan disparatada la posibilidad de una eventual convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para implementar el Acuerdo de Paz, que hasta los jefes de las extintas Farc, encabezados por Rodrigo Londoño, advirtieron en un comunicado que un paso de semejante calado debe ser apoyado por un clamor generalizado en campos y ciudades, que no depende de una sola voluntad y agregaron que les preocupan las afirmaciones del presidente Gustavo Petro en el sentido de que según él, solamente se podría cumplir lo pactado en 2016, por medio de una Constituyente.Aunque todo indica que esta discusión no tiene posibilidad alguna de ser ganada por quienes pretender convocar a una Constituyente pasando por encima de la Constitución del 91, lo más dañino del escenario de incertidumbre que produce es la distracción frente a los problemas reales del país, que deben ser solucionados por medio del trabajo armónico de las diferentes ramas del poder público.