El fenómeno de la extorsión sigue latente en Antioquia y por ello las autoridades mantienen encendidas las alarmas. Esta vez, fue la Alcaldía del municipio de Anorí la que informó que se han recibido múltiples denuncias de ciudadanos que han sido objeto de llamadas telefónicas con amenazas y extorsiones.
Según el reporte oficial, dichas llamadas son realizadas por personas que se presentan como presuntos comandantes de grupos armados ilegales. Ante esta situación, la Administración Municipal pidió a la comunidad adoptar medidas preventivas para evitar posibles hechos de intimidación o afectaciones a la seguridad ciudadana.
Entre las recomendaciones de la Alcaldía está no contestar llamadas provenientes de números desconocidos; en caso de responder, no entablar conversación, colgar de inmediato y bloquear el número; así como denunciar la llamada ante la SIJIN y registrar el número desde el cual se realizó el contacto.
Por lo pronto, las autoridades pidieron calma ante la situación y recordaron a la comunidad la importancia de no caer en engaños ni ceder ante este tipo de intimidaciones, e insistió en la necesidad de denunciar oportunamente para permitir la actuación de las autoridades competentes. Incluso, allí, la Policía adelanta capacitaciones a integrantes de la comunidad para instruirlos sobre las modalidades de extorsión y cómo actuar ante estas.
Otros ejemplos en el departamento
Recientemente el secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Martínez, indicó que se han registrado otros casos en el departamento, donde fueron instaldas banderas o grafitis de un grupo armado para luego llamar a extorsionar a los pobladores. Ese fue el caso de una unidad residencial en El Retiro, pero también ocurrió en Andes, donde un hombre bajo en alias de 'Yosa' es señalado de instalar estos emblemas para probar la supuesta presencia del ELN en el Suroeste del departamento.
"En El Retiro instalaron una bandera, era delincuencia común, y una vez instalada la bandera empezaron a llamar a a la a los ciudadanos de esa parcelación, diciéndoles que eran del ELN y que tenían que aportarles dinero. Entonces, generalmente, los delincuentes hacen esto para poder generar, digamos, más temor en en una comunidad", expuso.