Luego de un par de semanas en las que entre el Gobierno nacional y los mandatarios regionales se “chutaron la pelota” sobre de quién era la responsabilidad de las demoras para instalar los equipos electromeçanicos en el Toyo, ya hay una luz al final del túnel, pues cada parte adquirió compromisos de cara a la entrada en operación de este, programado para diciembre próximo.
Así lo confirmó Invías en un comunicado en el que anunció que iniciará la fase de ingeniería del contrato de equipos del Túnel del Toyo, mientras que la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín se comprometieron a financiar y realizar las obras de ingeniería faltantes en el túnel del tramo 1 como las pantallas en el túnel principal, el centro de control alterno y la reparación de las humedades detectadas.
Esto luego de un comité técnico se desarrolló entre las partes y la petición de la Contraloría de que se cumpliera el cronograma pactado desde 2024.
"Tuvimos una reunión con el Invías, y ellos dicen que ya van a avanzar con la instalación de los equipos electromecánicos, y nos piden a nosotros terminar dos o tres cosas pequeñas de infraestructura, a la cual accedimos. Algo que no estaba dentro de los contratos, nosotros accedimos como un tema de bahía, de alta tensión de energía para que pueda avanzar, nosotros lo vamos a hacer con los recursos de la gobernación y de la alcaldía de Medellín", aseguró el secretario de Infraestructura de Antioquia, Horacio Gallón.
Vale la pena recordar que desde la interventoría de las obras indicaron que instalar los equipos podría tardar más de un año, lo que pone en jaque las intenciones de las administraciones regionales por culminar esta infraestructura de 37.7 kilómetros, incluso habiendo asumido el tramo dos, a cargo del Gobierno nacional, que quedó en un 54% de avance.
Datos de Invías indican que los equipos electromecánicos del Túnel del Toyo ya están financiados y disponibles en el país, con una inversión superior a $516 mil millones, pero que no autorizará el montaje de los equipos hasta que la obra civil esté terminada y certificada, para evitar riesgos de seguridad de viajeros y personal, y daños a la tecnología.