La Policía Metropolitana de Bogotá informó sobre la captura de nueve ciudadanos extranjeros señalados de participar en el hurto a un supermercado ubicado en el centro de la capital, específicamente en el barrio San Diego, localidad de Santa Fe.
El procedimiento se llevó a cabo durante la estrategia Seguridad, Dignidad y Democracia, tras una alerta emitida por la central de radio, que permitió la rápida reacción de los uniformados del CAI de San Diego. De acuerdo con la información oficial, los policías lograron sorprender a varios de los implicados cuando intentaban huir luego de cometer el hurto, mientras que otros fueron encontrados al interior del establecimiento comercial.
Según el reporte de las autoridades, los capturados utilizaban la modalidad conocida como “mechero”, consistente en sustraer mercancía de manera oculta para evadir los controles del lugar. Durante el procedimiento, la Policía logró la recuperación de diversos productos de aseo, cuyo valor fue estimado en $1.500.000.
Las nueve personas ingresaron al supermercado y, una vez dentro del establecimiento, comenzaron a sustraer mercancía de manera simultánea, ocultando varios productos entre sus pertenencias. La acción fue detectada minutos después, lo que permitió que se activara de inmediato el protocolo de seguridad.
Los nueve capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad que adelantará el proceso judicial correspondiente para que respondan por el delito de hurto que se les atribuye.
Por su parte, el teniente coronel Nelson Perdomo, comandante de la estación de Policía Santa Fe, manifestó que "los uniformados fueron alertados a las 8:30 a. m., lo que permitió capturar a los sujetos en flagrancia. Fueron alertados sobre el hecho. Invitamos a la comunidad a que sigan denunciando y a que nos llamen para dar captura a estos delincuentes".
La Policía de Bogotá reiteró su compromiso con la seguridad ciudadana y aseguró que continuará desarrollando acciones operativas y preventivas contra los delitos que afectan al comercio y alteran la tranquilidad de los habitantes de la ciudad, especialmente en zonas de alta afluencia comercial como el centro de Bogotá.