Asesinan a concejal durante atentado sicarial en Soledad: lo balearon en su propio negocio
Los señalados pistoleros, que lo habrían atacado aparentemente por el no pago de una extorsión, fueron capturados por la Policía.
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Conmoción ha causado el crimen de Óscar Montilla Iriarte, concejal de Calamar, Bolívar, por el partido Liberal y reconocido comerciante al que delincuentes atacaron a tiros este lunes en el municipio de Soledad, Atlántico, al parecer, para obligarlo a pagar con su vida una millonaria extorsión a la que se habría negado.
Esta primera hipótesis surge ya que la víctima, de 56 años, fue baleada en el interior de su negocio, una distribuidora de quesos al por mayor conocida como La Lira, hasta donde arribaron en taxi tres hombres armados, con la única intención de cometer el asesinato.
Los asesinos dispararon en varias oportunidades y, una vez consiguieron ver a la víctima sin vida en el suelo, intentaron huir en el mismo vehículo de servicio público en el que llegaron, pero cuadras más adelante fueron interceptados por la Policía.
Durante el procedimiento, según informó la Policía Metropolitana de Barranquilla, fueron capturados como presuntos responsables del crimen Diego Armando Olivares Amaya, Ronaldo Enrique González Cabello y Óscar Andrés Movilla Zanabria.
A los capturados les hallaron una pistola 9 milímetros, un proveedor, cuatro cartuchos percutidos y cuatro más sin percutir, los cuales les fueron incautados junto al taxi, como elementos de prueba para esclarecer lo ocurrido.
La Alcaldía de Calamar, a través de sus redes sociales, envió un mensaje de condolencias a familiares y allegados.
Manuel Berdugo, también concejal y compañero de la víctima, contó que Montilla era un hombre emprendedor que mostró su compromiso con el Concejo hasta horas antes de su muerte.
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"Lo último que supimos de él fue a través del grupo de WhatsApp que tenemos de la corporación del concejo. Ahí él escribió en horas de la mañana para sesionar y llegar temprano a la 1:00 de la tarde porque la sesión estaba prevista para las 2. Mencionó que tenía unas ocupaciones acerca del negocio del queso, como que iba a distribuir en unos barrios nuevos o algo así", contó Berdugo.
"Lo que hemos escuchado es que el caso pudo ser una extorsión, pero él en los 2 años que llevaba militando con nosotros nunca nos habló de ese tema, por el contrario, él decía: soy un hombre bendecido, a mí, gracias a Dios, ese tipo de personas no se me han acercado y no han llegado al negocio", recordó.