Como Carlos De La Cruz Silvera y Jorman Javier Rodríguez Huyke fueron identificados los hombres enviados a prisión en el Atlántico, debido a sus judicializaciones por feminicidio agravado en grado de tentativa, en el caso de Carlos, y desaparición forzada agravada y homicidio agravado para Jorman.
En el primero de los casos, el procesado fue imputado tras agredir brutalmente a la madre de sus dos hijas en el barrio Santa Elena de Baranoa, Atlántico. Reportó la Fiscalía General de la Nación que la mujer tuvo que esperar a que se durmiera para poder escapar hacia un hospital, en el que duró varios días en pronóstico reservado.
“De acuerdo con la investigación, el hoy imputado habría agredido a su pareja de 36 años, causándole graves lesiones en el rostro y el cuerpo. Dada la gravedad de la agresión, la mujer tuvo que ser trasladada a una clínica y, posteriormente, a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde permaneció varios días bajo pronóstico reservado”, se puede leer en un comunicado del ente acusador.
“La captura del presunto agresor fue materializada por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) el 27 de diciembre de 2025”, agrega.
Por su parte, Jorman Javier, presunto integrante de la banda Los Pepes, tomará rumbo hacia la Cárcel Distrital El Bosque, en Barranquilla, debido a su posible relación con la muerte del contador público Manuel Esteban Narváez Gutiérrez, quien fue obligado a subirse a una camioneta en la urbanización Caribe Verde.
Pese a que el procesado se declaró como inocente ante el juez 14 Penal Municipal con Control de Garantías, el ente acusador presentó pruebas que indicarían que Manuel fue el conductor del vehículo en el que fue secuestrada y luego asesinada la víctima.
De hecho, el fiscal a cargo del caso presentó durante las audiencias correspondientes videos de cámaras de seguridad en los que se evidencia el recorrido del carro involucrado, así como conversaciones en las que se habla de la planificación del hecho que terminó con el hallazgo sin vida del contador en el municipio de Sitionuevo, Magdalena.
Ninguno de los dos procesados aceptó los cargos.