En un pequeño apartamento en el barrio Boston, en Barranquilla, acompañado de un gato y una perra Husky, Ángel Miguel Balaguera Jaimes asimila el cuarto de hora de fama que tiene en redes sociales.
Su historia se volvió viral, luego de que lo grabaran pedaleando en su bicicleta por un sector del norte de la ciudad, transportando varios termos de café. En la parte de atrás de su camisa blanca y de su gorra se podía leer el nombre ‘John Valdez’, lo que llamó la atención de varias personas.
Desde ese momento, y con su aparición en varios medios de comunicación, las ventas ambulantes del café de la marca Juan Valdez que comercializa se multiplicaron.
“Si antes vendía 4 termos ahora estoy vendiendo 10 o 11. A las 9:00 de la mañana ya no tengo café”, dice con alegría.
Recuerda que, en medio de la pandemia, a finales de 2020, cuando la gente empezaba a salir a la calles, decidió ponerse a vender tinto, ante la escasez de clientes en el campo de la peluquería donde laboraba.
Pero fue a mitad del 2023, cuando un vecino del sector de Siete Bocas, en el norte de la capital del Atlántico, le dio la idea de manera espontánea.
“Un cliente que me compraba café y que me decía que era muy bueno, me dijo que me pusiera John Valdez. Él me compró la camisa y la gorra con el logo. Le agradezco mucho”.
Ángel, de 73 años, nació en Mogotes, Santander del Sur, y desde ese municipio llegó a Barranquilla en 1978 a prestar el servicio militar en el Batallón de Policía Militar número 2. Luego de eso, resalta que se enamoró de la ciudad donde se casó y nacieron sus dos hijos.
Ahora, con la fama pedaleando en su bicicleta de tintos y después de protagonizar varios videos en redes sociales, contó que la cadena Juan Valdez ya lo llamó para tener una reunión, e incluso otras personas y marcas le están proponiendo hasta salir en una carroza de Carnaval.
“Por ahí una marca ya me dijo que si quería salir en una carroza para saludar a la gente. Hasta unas amigas de un gimnasio me dijeron que me acompañaban”.
Agregó que, de darse lo de la cadena Juan Valdez, le pedirá que le permitan conservar su nombre y si es posible le ayuden con “una moto” o lo que ellos quieran.
Mientras todo esto se da, Ángel seguirá vendiendo su café con ganoderma, tinto normal o capuchino que prepara a las 4:00 de la mañana antes de salir a su faena, ejerciendo también como peluquero a domicilio y llevando comida a varios perros y gatos sin hogar en el barrio Boston.
Escuche más de su historia en este video: